Resumen de los modelos arquitectónicos clave de plantas
Bajo modelo arquitectónico de planta (o de árboles) se entiende un programa de crecimiento y ramificación genéticamente determinado que define el hábito (forma) general de la planta, la secuencia de desarrollo de sus ejes (brotes) y su organización espacial a lo largo de la vida del individuo (Hallé, Oldeman, Tomlinson, 1978; Simpson, 2010). En otras palabras, el modelo es una especie de «plano» según el cual se construye la parte aérea de la planta desde la germinación de la semilla hasta el estado maduro, teniendo en cuenta las posibles fases de floración y fructificación.
La clasificación más completa y ampliamente reconocida de los modelos arquitectónicos fue propuesta por los botánicos franceses F. Hallé, R.A.A. Oldeman y P.B. Tomlinson en 1978 (Hallé, Oldeman, Tomlinson, 1978). Esta clasificación se basa en varios criterios clave: el tipo de crecimiento del eje principal (monopodial o simpodial), el patrón de ramificación (alterna, dicotómica, simpodial), la presencia de diferenciación de brotes en ortótropos (verticales) y plagiótropos (horizontales), así como la posición de las flores (terminal o lateral) y la capacidad del meristemo apical para crecer indefinidamente después de la floración. En total, el sistema de Hallé – Oldeman – Tomlinson distingue 23 modelos arquitectónicos, que cubren la gran mayoría de las plantas leñosas tanto gimnospermas como angiospermas.
Sin embargo, para los fines de una licenciatura agraria – especialmente dentro de un curso de botánica orientado a la producción vegetal, fruticultura y silvicultura – es suficiente analizar en detalle seis modelos clave, que son los más frecuentes en especies agrícolas y forestales y que mejor ilustran la relación entre la forma de la planta y sus propiedades agronómicas (velocidad de crecimiento, respuesta a la poda, patrón de fructificación, etc.). Estos modelos son: Corner, Massart, Aubréville, Rauh, Tomlinson y Holttum. Algunos de ellos corresponden a árboles con tronco no ramificado (modelos de Holttum y Corner), mientras que otros describen diversas formas ramificadas – desde tipos monopodiales simples hasta tipos simpodiales complejos y «mixtos» (Prusinkiewicz & Remphrey, 2000).
La explicación detallada de los principios generales de clasificación (conceptos de monopodio, simpodio, ortotropía, plagiotropía, crecimiento rítmico, etc.) ya se ha dado en el artículo anterior de la serie – «Modelos arquitectónicos de plantas (según Hallé, Oldeman y Tomlinson)». En esta revisión nos centraremos directamente en la descripción de cada uno de los seis modelos clave, sus rasgos diagnósticos, ejemplos típicos de la flora cultivada y silvestre, así como en su significado agronómico – cómo el conocimiento del modelo ayuda a predecir el crecimiento, seleccionar métodos de formación y poda, evaluar la resistencia al viento y la eficiencia en el uso de la luz. En la descripción nos basaremos en los trabajos originales de Hallé, Oldeman y Tomlinson (1978), así como en estudios posteriores que refinan los criterios formales para distinguir los modelos (Prusinkiewicz & Remphrey, 2000) y su relación con las estrategias ecológicas de los árboles (Shukla & Ramakrishnan, 1986).
1. Modelo de Corner – «árbol dicotómico» / «modelo de gimnospermas»

Ilustración botánica de la papaya (<span lang="la" class="biological-name">Carica papaya</span>) — un ejemplo clásico del modelo de Corner.
Se ven claramente el tronco no ramificado, la roseta apical de hojas grandes y los frutos laterales en las axilas de las hojas inferiores. La papaya es uno de los ejemplos más evidentes de arquitectura monoaxial (un solo tronco, la floración no detiene el crecimiento).
El modelo de Corner (nombrado así en honor al botánico E.J.H. Corner) pertenece al tipo de arquitectura monoaxial: la parte aérea de la planta durante toda su vida está representada por un solo brote no ramificado (en la fase vegetativa) – el tronco (Hallé, Oldeman, Tomlinson, 1978, p. 109). Los brotes vegetativos laterales en estas plantas suelen estar ausentes: los meristemos axilares no se forman o permanecen latentes durante toda la vida. Las flores (o estróbilos en gimnospermas) se desarrollan en las axilas de las hojas – lateralmente, y su aparición no conduce a la muerte del meristemo apical ni al cese del crecimiento del tronco. En otras palabras, la planta permanece monopodial y pleonántica (capaz de florecer repetidamente sin perder la capacidad de crecimiento vegetativo).
Rasgos clave (Simpson, 2010, p. 25; Hallé et al., 1978, p. 112–114):
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Tronco no ramificado – el único eje formado por un meristemo apical.
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Crecimiento del tronco – generalmente continuo (sin períodos de reposo pronunciados ni cambio brusco de hojas), aunque en algunas especies (por ejemplo, en individuos femeninos de Cycas) puede manifestarse ritmicidad.
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Ausencia de ramificación en la esfera vegetativa; la ramificación se observa solo en la reproducción (órganos generativos – inflorescencias axilares o estróbilos).
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Hojas a menudo grandes, pinnadas o palmadas, reunidas en una roseta apical (en helechos arborescentes y palmas) o dispuestas en espiral (en Carica papaya).
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Correlación entre el diámetro del tronco y el tamaño de las hojas – se manifiesta la «regla de Corner»: cuanto más grueso es el tronco, más grandes y complejas son las hojas (Corner, 1949).
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En gimnospermas (cícadas) las hojas son rígidas, pinnadas y persisten varios años; en angiospermas las hojas pueden ser grandes y de recambio rápido.
Ejemplos típicos:
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Palmas (muchas especies de un solo tronco): cocotero (Cocos nucifera), palma aceitera (Elaeis guineensis), palmito (Sabal palmetto). En las palmas el modelo de Corner se manifiesta en su forma más pura: el tronco lleva solo una roseta apical de hojas, las inflorescencias axilares aparecen después de entrar en la fase reproductiva y el crecimiento del tronco continúa (Hallé et al., 1978, p. 110).
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Papaya (Carica papaya) – árbol dioico con tronco suculento no lignificado que lleva hojas grandes palmado‑lobuladas dispuestas en espiral; las inflorescencias (o flores solitarias) surgen en las axilas de las hojas (Hallé et al., 1978, p. 109).
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Cícadas – individuos femeninos de Cycas circinalis y Cycas revoluta: los estróbilos (megasporofilos) se forman en las axilas de las hojas, el tronco no se ramifica, el crecimiento es monopodial (Simpson, 2010, p. 27).
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Helechos arborescentes (por ejemplo, Cyathea) – también manifiestan este modelo: los esporangios en el envés de las hojas (lateralmente), tronco no ramificado, crecimiento mediante meristemo apical.
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Dicotiledóneas (ejemplos raros): algunas especies de Hicksbeachia (Proteaceae), Pithecellobium hansenii (Leguminosae) – pequeños árboles caulifloros con tronco no ramificado y hojas grandes (Hallé et al., 1978, p. 112).
Importancia agronómica:
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Hábito no ramificado significa que en estas plantas no hay copa natural: todos los órganos fotosintéticos se concentran en la roseta apical. Para cultivos frutales (por ejemplo, papaya) esto determina la especificidad de la cosecha – los frutos se cuajan en las axilas de las hojas secuencialmente a medida que crece el tronco, y la recolección a menudo requiere escaleras o técnicas especiales.
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Poda de estas plantas es imposible en el sentido tradicional: la eliminación del meristemo apical (por ejemplo, por heladas o daños mecánicos) provoca la activación de yemas latentes y la formación de brotes laterales, que sin embargo no pueden reemplazar el tronco principal en su estricta monopodialidad – la mayoría de las veces se forma una forma arbustiva o de múltiples puntas, lo que no es deseable para la fruticultura comercial (Hallé et al., 1978, p. 110). Por lo tanto, en los cultivos que siguen el modelo de Corner, es importante conservar la yema apical.
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En silvicultura, las palmas de un solo tronco y los helechos arborescentes son típicamente árboles del dosel superior, pero con baja resistencia al viento debido a la ausencia de ramas laterales que amortigüen el balanceo del tronco. No se recomienda plantarlos en sitios abiertos y ventosos sin sotobosque protector (Shukla & Ramakrishnan, 1986, p. 34).
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El modelo de Corner tiene una importancia limitada para la poda frutal clásica de zonas templadas, pero es importante para comprender el crecimiento de frutales tropicales (papaya, algunas anonáceas) y palmas ornamentales.
Comentario adicional: ¿por qué «modelo de gimnospermas»? El nombre «modelo de gimnospermas» no es del todo exacto, ya que el modelo de Corner también se encuentra en angiospermas. Sin embargo, en gimnospermas es realmente frecuente: la mayoría de las cícadas y algunas coníferas (por ejemplo, Araucaria en edad joven) crecen con un tronco no ramificado y estróbilos laterales. No obstante, en la clasificación clásica de modelos arquitectónicos este nombre no es oficial; en la literatura científica se utiliza el término «modelo de Corner» (Prusinkiewicz & Remphrey, 2000, p. 178; Simpson, 2010, p. 27).
Asociación visual para memorizar: una palma o papaya – un solo tronco vertical, hojas solo en la punta, frutos (flores) en las axilas de las hojas inferiores.
2. Modelo de Massart – «árbol paraguas»
El modelo de Massart (nombrado así en honor al botánico belga Jean Massart) pertenece al tipo de arquitectura poliaxial, en el que se distinguen claramente un tronco monopodial ortótropo (vertical) y ramas de primer orden plagiótropas (horizontales) (Hallé, Oldeman, Tomlinson, 1978, p. 191). El crecimiento del tronco es generalmente rítmico: los períodos de alargamiento activo se alternan con períodos de reposo, lo que lleva a la formación de pisos de ramas verticilados (o pseudoverticilados) – de ahí el silueta característica de «paraguas» o «pagoda». Las ramas de primer orden son plagiótropas, pero no por aposición (es decir, su orientación horizontal se logra mediante una orientación secundaria de hojas y brotes, no mediante la sustitución del meristemo apical) (Prusinkiewicz & Remphrey, 2000, p. 183). La posición de las flores (terminal o lateral) no es determinante para el modelo.
Rasgos clave (Hallé et al., 1978, p. 191–198; Simpson, 2010, p. 24):
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Tronco monopodial ortótropo con ritmicidad claramente expresada – cada incremento está separado del siguiente por una zona de entrenudos cortos u hojas escamosas (rastros de una yema apical en reposo).
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Ramas de primer orden plagiótropas – crecen en el plano horizontal (o con ligera inclinación), sus hojas a menudo tienen disposición dística (biseriada), a diferencia de la disposición espiral de las hojas en el tronco. Las ramas no tienden a adoptar una posición vertical incluso cuando se elimina la yema apical del tronco (plagiotropía estable).
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Disposición verticilada de las ramas: las ramas se desarrollan a partir de las axilas de las hojas más grandes de cada incremento rítmico del tronco, formando verticilos (o pseudoverticilos) claros. El número de ramas por piso puede variar (2–5 o más) según la especie.
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Fotosíntesis – el tronco suele llevar hojas pequeñas o reducidas (a menudo caducas temprano), la superficie asimiladora principal se concentra en las ramas plagiótropas.
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Plagiotropía en este modelo no es irreversible: en experimentos, cuando se elimina el tronco, la yema apical de la rama más cercana puede iniciar un crecimiento ortótropo y reemplazar al líder (Hallé et al., 1978, p. 192). Sin embargo, en condiciones naturales las ramas mantienen su posición horizontal.
Ejemplos típicos:
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Coníferas (gimnospermas) – ejemplo clásico: pino de Norfolk (Araucaria heterophylla), así como especies de abeto (Abies spp.), picea (Picea spp.), secuoya roja (Sequoia sempervirens). En la araucaria, las ramas plagiótropas están dispuestas en pisos estrictamente horizontales, las hojas son escamosas, espirales, pero gracias a la torsión de los brotes se crea dorsiventralidad (Massart, 1923; Hallé et al., 1978, p. 192).
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Angiospermas (dicotiledóneas): kapok (Ceiba pentandra) – ramas horizontales, pisos bien expresados; nuez moscada (Myristica fragrans); virola (Virola surinamensis); muchas especies de eucalipto (Eucalyptus spp.) en etapas tempranas, aunque en eucaliptos la ritmicidad puede estar atenuada (Hallé et al., 1978, p. 198).
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Ejemplo de la realidad rusa (para asociación): picea común (Picea abies) – tronco monopodial, ramas verticiladas, horizontales; sin embargo, en la picea la plagiotropía de las ramas es reversible y no tan estricta como en la araucaria, pero la arquitectura general se acerca al modelo de Massart (Hallé et al., 1978, p. 199).
Importancia agronómica:
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Calidad de la madera. Los árboles del modelo de Massart tienen un tronco recto, libre de ramas (los pisos inferiores mueren y se desprenden), lo que da una valiosa madera sin nudos – cualidad importante para el aserradero y la producción de chapas (Shukla & Ramakrishnan, 1986, p. 40). Se lleva a cabo la selección para aumentar la limpieza del tronco en pino, abeto y eucalipto.
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Cortinas forestales y protección contra el viento. La estructura de copa horizontal‑pisada crea una densa «pantalla verde» que reduce eficazmente la velocidad del viento a mayor altura. Los árboles con esta arquitectura son preferibles para crear cortinas protectoras en las zonas esteparias y de estepa boscosa (siempre que sean resistentes al invierno).
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Fruticultura. El tronco recto y la ramificación en pisos claros se utilizan en la formación de palmetas y copas en huso – el principio de «paraguas» se aplica a algunos frutales de hueso y pepita (por ejemplo, melocotonero en forma de huso). Sin embargo, para manzano y peral el modelo de Massart no es dominante (están más cerca del modelo de Rauh), pero la técnica de «poda por pisos» se toma prestada de la observación de la ramificación natural por pisos.
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Tolerancia a la sombra bajo el dosel. Las ramas horizontales plagiótropas permiten que la luz difusa penetre en los pisos inferiores, lo que permite cultivar cultivos tolerantes a la sombra bajo el dosel de dicho bosque (hierbas medicinales, arbustos de bayas) – un ejemplo de agrosilvicultura (Shukla & Ramakrishnan, 1986, p. 45).
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Respuesta a la poda y daños. En los árboles del modelo de Massart, cuando se elimina el brote apical, a menudo no despiertan las yemas latentes del tronco, sino que se activa una de las ramas laterales, que comienza a crecer verticalmente, distorsionando el tronco (Hallé et al., 1978, p. 188). En la silvicultura esto no es deseable, por lo que en los viveros se procura no dañar el líder de estos árboles.
Asociación visual para memorizar: «Tronco‑vela» con claros anillos‑pisos de ramas horizontales, que recuerda a un paraguas o una pagoda. Imagen típica: una araucaria adulta o un abeto navideño con verticilos regulares.
Relación con otros modelos: El modelo de Massart es cercano al modelo de Rauh, pero se diferencia por la plagiotropía de las ramas (en Rauh las ramas son ortótropas) y por el patrón de ramificación. También tiene similitudes con el modelo de Aubréville – ambos tienen crecimiento rítmico del tronco y pisos, pero en Aubréville las ramas forman complejos simpodiales con crecimiento por aposición, mientras que en Massart las ramas son simples, monopodiales o simpodiales por sustitución (Prusinkiewicz & Remphrey, 2000, p. 183). La diferencia se ve bien al comparar la distribución de las rosetas de hojas en la copa.
3. Modelo de Aubréville – «modelo con reemplazo seriado de troncos»

Copa del almendro indio (_Terminalia catappa_) — un ejemplo clásico del modelo de Aubréville.
Se ven claramente las ramas simpodiales complejas con articulaciones (uniones de bayoneta) y la ramificación horizontal («paraguas») — rasgos clave de la «ramificación de tipo Terminalia».
El modelo de Aubréville (nombrado así en honor al botánico francés André Aubréville, que estudió las Sapotáceas) pertenece al tipo poliaxial con crecimiento simpodial del tronco. Es uno de los modelos arquitectónicos más complejos, que se encuentra a menudo en grandes árboles de la selva tropical, pero también tiene importancia para comprender la dinámica de envejecimiento y rejuvenecimiento en cultivos frutales. Su rasgo distintivo es el reemplazo regular del brote apical (tronco) por uno lateral, como resultado de lo cual el árbol «pasa» de un tronco a otro, manteniendo la altura total y la capacidad de crecimiento prolongado (Hallé, Oldeman, Tomlinson, 1978, p. 182). Las flores en los árboles de este modelo son típicamente laterales y no afectan la arquitectura.
Rasgos clave (Hallé et al., 1978, p. 182–190; Prusinkiewicz & Remphrey, 2000, p. 183):
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Tronco simpodial – el meristemo apical del eje principal después de un cierto período de crecimiento (generalmente un incremento rítmico) cesa de funcionar (aborta o se transforma en inflorescencia) y es reemplazado por la yema lateral más cercana (o una de las ramas del piso inferior). Este eje lateral con el tiempo adopta una posición vertical y se convierte en el nuevo líder. Como resultado, se forma una curvatura «en bayoneta» en el lugar del antiguo tronco.
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Crecimiento rítmico del tronco – períodos de reposo bien expresados, cada incremento separado del siguiente por una zona de entrenudos acortados u hojas escamosas.
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Ramas (ejes laterales) – típicamente plagiótropas por aposición: el meristemo apical de la rama continúa creciendo, pero es superado por un brote lateral que desplaza la punta vieja. Como resultado, se forman ramas simpodiales complejas con articulaciones claras (ramificación de tipo Terminalia). Las hojas de las ramas a menudo se disponen en un solo plano (dísticas) o forman una espiral con dorsiventralidad secundaria posterior.
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Estructura modular de las ramas – cada segmento de rama (módulo) termina con un meristemo apical, que luego se transforma en un brote acortado (braquiblasto) y continúa existiendo como una roseta de hojas. Gracias a ello, se acumulan en la copa numerosas rosetas de hojas longevas, lo que aumenta la superficie fotosintética (en comparación con el modelo de Fagerlind, donde las ramas florecen terminalmente y mueren) (Hallé et al., 1978, p. 186).
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Hojas en tronco y ramas a menudo similares en forma y disposición (espiral u opuesta), pero en las ramas las hojas suelen ser más grandes. Muchas especies presentan heterofilia (diferencia en la forma de las hojas en el tronco y en las ramas).
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Ausencia de floración terminal en las ramas – las flores son laterales, por lo que los módulos de las ramas no mueren después de la floración, sino que continúan funcionando durante años.
Ejemplos típicos:
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Terminalias (Terminalia spp., Combretaceae) – representantes clásicos. Terminalia catappa (almendro indio), Terminalia superba (limba africana), Terminalia amazonia. En estos árboles la ramificación en pisos y la copa en «pagoda» son muy evidentes (Corner, 1952; Hallé et al., 1978, p. 184).
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Sapotáceas – muchos grandes árboles forestales de América tropical y África: Manilkara bidentata (balata), Autranella congolensis, Baillonella toxisperma. Su tronco suele ser «acanalado» o acostillado debido a los numerosos reemplazos del líder (Hallé et al., 1978, p. 185).
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Especies de manglar – Bruguiera sexangula (Rhizophoraceae) manifiesta este modelo con pisos regulares de ramas y complejos simpodiales plagiótropos (Hallé et al., 1978, p. 186).
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Algunas euforbiáceas (formas áridas) – Euphorbia decaryana de Madagascar forma arbustos bajos con pisos claros (Hallé et al., 1978, p. 188).
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Análogos templados (raros) – algunas especies de olmo (Ulmus spp.) y carpe (Carpinus spp.) en bosques viejos pueden mostrar elementos del modelo de Aubréville cuando el líder está dañado, pero en su forma pura el modelo es predominantemente tropical.
Importancia agronómica:
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Fruticultura tropical – muchos árboles frutales importantes (mango Mangifera indica, aguacate Persea americana, zapote Manilkara zapota) combinan en su arquitectura rasgos de los modelos de Aubréville y Rauh. Comprender el mecanismo de «reemplazo de troncos» permite rejuvenecer árboles viejos mediante poda: si se elimina la punta del tronco viejo, una de las ramas laterales por debajo del corte se activa y reemplaza al líder, y el árbol continúa creciendo. Esto se utiliza en la «poda de retorno» en mango.
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Silvicultura – los árboles del modelo de Aubréville suelen tener un tronco no recto con trazas de múltiples reemplazos de puntas («uniones de bayoneta»). Esto reduce el rendimiento de madera comercial, pero aumenta la resistencia al viento y la capacidad de recuperación después de vientos fuertes. Al establecer plantaciones forestales en zonas ventosas, se da preferencia a especies con tronco más recto (por ejemplo, modelos de Rauh o Massart), mientras que en la forestación protectora (cortinas forestales) se valoran las especies con alta capacidad regenerativa.
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Horticultura de zonas templadas – en algunos frutales (variedades antiguas de manzano, peral, cerezo) cuando el líder central está dañado puede producirse un reemplazo por un brote lateral, pero esto no es la norma específica (la mayoría de los cultivares están dominados por el modelo de Rauh). En la selección de columnaridad y monopodialidad se seleccionan formas en las que se suprime la capacidad de reemplazar el líder.
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Poda y formación – para los árboles propensos al modelo de Aubréville, es importante no eliminar el líder central temprano sin un reemplazo posterior, ya que esto lleva a la formación de un arbusto multi‑tallo. Al formar tales árboles en huertos, se utiliza la técnica de «poda a una yema» dejando un brote vertical fuerte para el reemplazo.
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Agrosilvicultura – en los sistemas tropicales de «taungya» (cultivo mixto de cultivos agrícolas y árboles), las especies con modelo de Aubréville (por ejemplo, Terminalia superba) son valoradas por su rápido crecimiento y su capacidad para formar una copa vertical‑pisada que se aclara después de unos años y permite el paso de luz a los cultivos de campo (Shukla & Ramakrishnan, 1986, p. 45).
Asociación visual para memorizar: «Escalera de troncos» o «unión de bayoneta» – el tronco viejo termina en una curvatura, de la que crece uno nuevo, ligeramente más delgado, en un pequeño ángulo. La copa recuerda a una pagoda, pero con una ramificación más compleja dentro de los pisos.
Comparación con modelos similares:
El modelo de Aubréville se puede confundir fácilmente con el modelo de Fagerlind. La diferencia: en Fagerlind, las ramas son determinadas – terminan en una inflorescencia terminal y después de la floración no crecen en longitud, solo se forman nuevos crecimientos a partir de yemas laterales. En Aubréville, las ramas son indeterminadas (flores laterales), por lo que el meristemo apical de la rama, después de ser desplazado, continúa existiendo como un braquiblasto y produce crecimiento foliar anualmente. Como resultado, la copa de un árbol de Aubréville es mucho más densa y «frondosa» que la de Fagerlind (Hallé et al., 1978, p. 183). Con el modelo de Massart, el modelo de Aubréville comparte el crecimiento rítmico del tronco y los pisos, pero en Massart la plagiotropía de las ramas es diferente (no por aposición) y el tronco siempre es monopodial, mientras que en Aubréville es simpodial (Prusinkiewicz & Remphrey, 2000, p. 183). Con el modelo de Corner (monoaxial), el modelo de Aubréville no tiene similitud – es fundamentalmente poliaxial.
4. Modelo de Rauh – «árbol candelabro» (para coníferas y frutales)
El modelo de Rauh (nombrado así en honor al profesor W. Rauh, que describió la arquitectura de muchos árboles de zonas templadas) pertenece al tipo poliaxial con un tronco monopodial ortótropo, cuyas ramas también son ortótropas y morfológicamente equivalentes al tronco (Hallé, Oldeman, Tomlinson, 1978, p. 221). El crecimiento del tronco es rítmico, con claros períodos de reposo, lo que lleva a la formación de pisos verticilados o pseudoverticilados de ramas (similar a los modelos de Massart y Aubréville). Sin embargo, la diferencia clave del modelo de Rauh es que las ramas no son plagiótropas: crecen verticalmente (o en ángulo agudo con respecto al tronco) y se ramifican monopodialmente, formando una copa «candelabriforme». Las flores son siempre laterales (en las axilas de las hojas o en brotes cortos) y no afectan el crecimiento posterior del eje (Hallé et al., 1978, p. 221–225).
Rasgos clave (Hallé et al., 1978, p. 221–225; Simpson, 2010, p. 26; Prusinkiewicz & Remphrey, 2000, p. 184):
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Tronco monopodial ortótropo con crecimiento rítmico – cada año (o estación) se forma uno o varios incrementos, separados por zonas de entrenudos acortados u hojas escamosas (rastros de yemas invernantes).
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Ramas de todos los órdenes son ortótropas, es decir, crecen verticalmente (o en ángulo agudo hacia arriba). Gracias a ello, la copa adquiere un aspecto característico de «candelabro» (las ramas parecen continuar el tronco, pero con un diámetro gradualmente decreciente).
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Las ramas son morfológicamente equivalentes al tronco – tienen el mismo tipo de crecimiento (monopodial, rítmico), llevan hojas dispuestas en espiral (raramente opuestas) y dan lugar a ramas del orden siguiente según el mismo principio.
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Flores laterales – se desarrollan en las axilas de las hojas del incremento actual o de los pasados. No hay floración terminal en este modelo, por lo que el meristemo apical nunca muere debido a la floración.
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Acrotonía – las ramas más fuertes se forman en la parte superior del incremento (más cerca de la yema apical), lo que acentúa la forma de «candelabro».
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Fotosíntesis – tanto el tronco como las ramas llevan hojas de tamaño completo; a menudo se observa heterofilia (por ejemplo, en coníferas – hojas jóvenes aciculares, hojas adultas escamosas, pero en muchas angiospermas las hojas son uniformes).
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La mayoría de las coníferas (pinos, abetos, piceas) y muchos árboles de hoja caduca (roble, arce, fresno, castaño) siguen este modelo (Hallé et al., 1978, p. 226–227).
Ejemplos típicos:
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Coníferas de zonas templadas – pino silvestre (Pinus sylvestris), picea europea (Picea abies), abeto blanco (Abies alba), alerce (Larix spp.), cedro del Himalaya (Cedrus deodara). Presentan una ramificación por pisos y una forma de candelabro muy marcadas (Hallé et al., 1978, p. 226).
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Árboles caducifolios de zonas templadas – roble pedunculado (Quercus robur), arce real (Acer platanoides), fresno común (Fraxinus excelsior), castaño (Castanea sativa), haya (Fagus sylvatica) – todos ellos tienen una forma de candelabro clara en su juventud, que puede atenuarse con la edad debido al arqueamiento de las ramas inferiores (Hallé et al., 1978, p. 227).
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Árboles tropicales y subtropicales – árbol del caucho (Hevea brasiliensis), caoba (Swietenia macrophylla), árbol del pan (Artocarpus altilis), especies de eucalipto (Eucalyptus spp.) (Hallé et al., 1978, p. 227).
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Cultivos frutales – manzano (Malus domestica), peral (Pyrus communis), cerezo (Prunus avium), melocotonero (Prunus persica) – su arquitectura natural (sin formación) corresponde en gran medida al modelo de Rauh, aunque la selección de formas enanas y columnares ha cambiado mucho el hábito (Simpson, 2010, p. 26).
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Helechos – por ejemplo, Oleandra pistillaris manifiesta el modelo de Rauh sobre brotes horizontales (tronco rastrero con ramas verticales) (Hallé et al., 1978, p. 224).
Importancia agronómica:
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Formación de árboles frutales – el modelo de Rauh es la base de la mayoría de los sistemas de formación de copa en la fruticultura templada. El manzano, el peral, el cerezo y el ciruelo se forman tradicionalmente con el sistema de líder modificado en pisos (en 3–5 pisos), que imita la disposición natural en pisos de las ramas. Comprender que las ramas de estos árboles son ortótropas y morfológicamente equivalentes al tronco permite seleccionar correctamente las ramas para establecer los pisos y regular su subordinación al líder central.
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Respuesta a la poda – en los árboles del modelo de Rauh, la eliminación de la yema apical del tronco provoca la activación de yemas latentes en la parte superior, de las que crecen brotes verticales fuertes competidores. Esta propiedad se utiliza en la poda de rejuvenecimiento y en la restauración de la copa después de daños. Al mismo tiempo, para formar un tronco limpio y una copa correcta, es importante eliminar los competidores a una edad temprana.
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Predicción de la fructificación – en manzano y peral, los frutos se cuajan principalmente en ramas ortótropas de dos y tres años y en dardos (brotes fructíferos cortos). El conocimiento de la arquitectura ayuda a regular la carga de cosecha: cuantas más ramas verticales de 2º y 3er orden, mayor es el rendimiento potencial (siempre que haya buena iluminación).
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Silvicultura – el pino, la picea, el roble y el fresno son las principales especies forestales de Rusia. Su arquitectura (modelo de Rauh) proporciona un tronco recto con buena limpieza de ramas cuando la densidad de la masa es suficiente. En las plantaciones forestales se aplican claras para eliminar las ramas bajas que mueren, mejorando la calidad de la madera.
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Mejora genética para el hábito – los fitomejoradores de frutales trabajan activamente con mutantes que tienen una arquitectura alterada (por ejemplo, manzanos columnares con entrenudos muy acortados y ausencia de ramificación lateral). Estas formas se apartan del modelo clásico de Rauh, acercándose al modelo de Corner (un solo tronco) o al modelo de Leeuwenberg (ramificación simpodial). Comprender el modelo original es necesario para identificar y fijar mutaciones útiles.
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Huertos de alta densidad – en los huertos modernos sobre patrones enanizantes se forman copas en huso (spindle bush, rudolph). En estos sistemas, las ramas se inclinan hasta una posición horizontal, dándoles artificialmente un carácter plagiótropo. Esto suprime el crecimiento ortótropo de las ramas y potencia la formación de madera fructífera. Así, el conocimiento del modelo de Rauh permite su modificación con fines agronómicos.
Asociación visual para memorizar: «Árbol de Navidad» o «álamo piramidal» – un tronco central, del que parten pisos de ramas verticales más delgadas, creando un perfil de candelabro. Las ramas mismas recuerdan a pequeños árboles.
Comparación con modelos similares: El modelo de Rauh a menudo se confunde con el modelo de Massart. La principal diferencia es la orientación de las ramas: en Rauh las ramas son ortótropas (verticales), en Massart son plagiótropas (horizontales). Además, en Massart las hojas del tronco y las ramas pueden ser muy diferentes (en el tronco suelen ser pequeñas), mientras que en Rauh las hojas son aproximadamente uniformes (Hallé et al., 1978, p. 198). El modelo de Attims se diferencia de Rauh por el crecimiento continuo (sin períodos de reposo pronunciados) y es más raro (Hallé et al., 1978, p. 228). El modelo de Aubréville tiene un tronco simpodial y ramas plagiótropas con crecimiento por aposición, lo que lo distingue claramente de Rauh (Prusinkiewicz & Remphrey, 2000, p. 183).
Nota adicional sobre cultivos frutales:
Aunque el manzano y el peral se describen como seguidores del modelo de Rauh, debe tenerse en cuenta que la mayoría de los cultivares son quimeras e híbridos complejos en los que la arquitectura puede estar alterada. Además, sobre patrones enanizantes, el crecimiento y la ramificación cambian mucho. Sin embargo, las especies silvestres y las plántulas obtenidas de semilla suelen seguir estrictamente el modelo de Rauh durante los primeros 10–20 años de vida (Shukla & Ramakrishnan, 1986, p. 42). Esto hace del modelo de Rauh el más importante para los cursos de licenciatura en fruticultura y silvicultura.
5. Modelo de Tomlinson – «árbol de ramificación en macolla» / «modelo de monocotiledóneas»

Plátano (banano) (_Musa acuminata_) — un ejemplo del modelo de Tomlinson (árbol de ramificación en macolla).
Se ve claramente la ramificación basal (macolla de varios pseudotallos). Todos los ejes vegetativos son equivalentes, nuevos brotes surgen en la base de la planta madre.
El modelo de Tomlinson (nombrado así en honor a P.B. Tomlinson, que contribuyó enormemente al estudio de la arquitectura de las monocotiledóneas) pertenece al tipo poliaxial, en el que todos los ejes vegetativos son equivalentes, ortótropos y tienen una estructura modular (Hallé, Oldeman, Tomlinson, 1978, p. 118). La característica principal del modelo es la ramificación basítona: los nuevos brotes surgen en la base del brote madre (a menudo sobre rizomas subterráneos o superficiales acortados), formando una macolla (grupo) de troncos verticales. Cada uno de estos troncos (módulo) puede ser pleonántico (florece repetidamente, no muere) o hapaxántico (florece una sola vez en su vida y muere). El crecimiento de los brotes suele ser continuo (sin períodos de reposo pronunciados). Este modelo es extremadamente característico de las monocotiledóneas (palmas, plátanos, piñas, gramíneas, ciperáceas), pero ocasionalmente se encuentra también en dicotiledóneas (por ejemplo, algunas Lobelia, Espeletia) (Hallé et al., 1978, p. 120; Simpson, 2010, p. 25). En la literatura en inglés se suele denominar «clustering» o «suckering».
Rasgos clave (Hallé et al., 1978, p. 118–126; Prusinkiewicz & Remphrey, 2000, p. 179):
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Ramificación basítona – nuevos brotes (estolones, rizomas, yemas laterales basales) se desarrollan solo en la parte inferior del módulo, a menudo a nivel del suelo o bajo tierra. La parte superior (apical) del módulo nunca se ramifica.
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Todos los ejes son equivalentes – no hay diferencia morfológica entre «tronco» y «rama»: cada brote vertical tiene la misma estructura y función (lleva una roseta de hojas, inflorescencias).
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Estructura modular – el árbol está compuesto por módulos repetitivos (troncos individuales), que pueden ser fisiológicamente autónomos (cada uno desarrolla su propio sistema radicular). En las especies hapaxánticas (por ejemplo, el plátano), el módulo muere después de la fructificación, pero es reemplazado por uno nuevo a partir de una yema basal.
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Ausencia de engrosamiento secundario (en la mayoría de las monocotiledóneas) – los troncos tienen grosor constante (aumentan solo por crecimiento primario), lo que limita su altura y ramificación.
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Sistema radicular – raíces adventicias que brotan de los nudos en la base de cada módulo. En muchas especies (palmas, pandanos) se desarrollan raíces zancudas (de soporte) o neumatóforos (respiratorias) (Hallé et al., 1978, p. 119).
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Fotosíntesis – hojas grandes, a menudo pinnadas o en abanico (en palmas) o largas y en forma de cinta (en plátanos, gramíneas). Las hojas se concentran en la roseta apical de cada módulo.
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Formación de una «macolla» – con el tiempo, alrededor de la planta madre se forma un grupo denso de varias decenas de troncos de diferentes edades (por ejemplo, en la palmera datilera Phoenix dactylifera).
Ejemplos típicos:
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Palmas macollantes – palmera datilera (Phoenix dactylifera), Phoenix reclinata (dátil silvestre), Euterpe oleracea (açaí), Raphia spp. (rafia) – de una misma base brotan múltiples troncos, típico del modelo de Tomlinson. En algunas especies (por ejemplo, Raphia gigantea) los módulos son hapaxánticos – el tronco florece una vez y muere, pero es reemplazado por uno nuevo (Hallé et al., 1978, p. 119, 123).
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Plátanos (bananos) y plátanos para cocinar (Musa × paradisiaca, Musa spp.) – el «tronco» aéreo es en realidad un pseudotallo formado por las vainas de las hojas. Después de la fructificación, este pseudoeje muere, y del rizoma subterráneo brotan nuevos brotes‑hijuelos («hijos»). Es un ejemplo clásico de módulo hapaxántico (Hallé et al., 1978, p. 122).
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Gramíneas (Poaceae) – trigo, arroz, maíz, caña de azúcar, bambúes (parcialmente) manifiestan el modelo de Tomlinson: el amacollamiento (formación de brotes laterales a partir del nudo de amacollamiento) es una consecuencia directa de la ramificación basítona. En las gramíneas anuales, el módulo (tallo) florece y muere; en las perennes (por ejemplo, la caña de azúcar), los brotes son reemplazados por nuevos a partir de yemas subterráneas.
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Strelitzias – Strelitzia nicolai (ave del paraíso gigante) forma macollas de troncos verticales, cada uno con grandes hojas similares a las del plátano (Hallé et al., 1978, p. 122).
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Helechos arborescentes (algunas especies de Cyathea) – también pueden mostrar el modelo de Tomlinson, formando brotes laterales rastreros (estolones) en la base (Hallé et al., 1978, p. 119).
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Dicotiledóneas raras – lobelias arborescentes (Lobelia gibberoa) en las montañas de África Oriental y espeletias (Espeletia spp.) en los Andes: forman rosetas basales y brotes laterales a nivel del suelo (Hallé et al., 1978, p. 120).
Importancia agronómica:
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Plátano (banano) – comprender el modelo de Tomlinson es críticamente importante para la tecnología de cultivo. Después de la cosecha, el tronco principal fructífero se corta y se deja uno (o varios) de los hijuelos (brotes sucesivos) para el siguiente ciclo. Las plantaciones de plátanos se manejan como macollas clonales con reemplazo continuo de módulos. La mejora genética apunta a obtener variedades con alta tasa de formación de brotes de reemplazo («hijuelo» temprano) y resistencia al vuelco (Hallé et al., 1978, p. 122; Shukla & Ramakrishnan, 1986, p. 44).
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Palmera datilera – en las plantaciones a menudo se deja un solo tronco, eliminando regularmente los retoños basales (para evitar el sombreado y el agotamiento). Sin embargo, en los oasis tradicionales se cultivan plantaciones en macolla, utilizando la capacidad de macollamiento para aumentar la productividad por unidad de superficie.
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Caña de azúcar – cultivo perenne que rebrota a partir de yemas subterráneas después de la cosecha («retoño» – capacidad de producir nuevos brotes desde el rizoma). Esta es una manifestación directa del modelo de Tomlinson. El conocimiento de la arquitectura permite calcular la densidad óptima de plantas y la duración del uso de la plantación hasta que el amacollamiento se agota.
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Cereales (trigo, cebada, arroz, avena) – el amacollamiento determina la productividad de la espiga y la resistencia al vuelco. Los fitomejoradores seleccionan variedades con amacollamiento restringido (para siembra densa) o con amacollamiento aumentado (para siembra más espaciada y mejor uso del agua). Los agrónomos regulan el amacollamiento mediante la aplicación de fertilizantes nitrogenados (el nitrógeno estimula la formación de brotes laterales).
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Gramíneas forrajeras (timoteo, dactilo, raygrass) – la capacidad de rebrote repetido después de la siega o el pastoreo está garantizada por los meristemos basales que permanecen cerca de la superficie del suelo. Esto permite utilizarlas en regímenes de pastoreo y henificación sin resembrar durante varios años.
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Palma aceitera y cocotero (aunque siguen más a menudo el modelo de Corner – de un solo tronco) – cuando la yema apical está dañada, en algunas especies despiertan yemas basales latentes y la planta comienza a «macollarse», pasando al modelo de Tomlinson. Esto se utiliza para la propagación vegetativa de formas valiosas (aunque es laborioso y poco fiable, se prefiere el cultivo de tejidos).
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Silvicultura – en los bambúes (gramíneas gigantes), la estructura en «macolla» (rizomas simpodiales con amacollamiento) determina una rápida acumulación de biomasa y una alta productividad. Las plantaciones de bambú se manejan mediante corta selectiva de los tallos viejos para estimular los brotes jóvenes.
Asociación visual para memorizar: «Macolla» o «grupo» – en la base de la planta, varios troncos (de diferentes alturas y grosores) surgen de un rizoma común, asemejándose a un manojo de dedos que salen de la tierra. El más viejo (central) puede ser más alto, mientras que los más jóvenes son más bajos y delgados. En el plátano – un «tronco falso» (pseudotallo) rodeado de hijuelos‑«hijos».
Comparación con modelos similares: El modelo de Tomlinson se diferencia del modelo de Holttum por la presencia de ramificación basal (en Holttum la planta es estrictamente de un solo tronco y monocárpica) (Hallé et al., 1978, p. 101). Del modelo de McClure – que también es característico de los bambúes pero incluye ejes mixtos (primero crecimiento plagiótropo, luego ortótropo) – el modelo de Tomlinson se diferencia en que los nuevos brotes surgen solo en la base y crecen inmediatamente de forma ortótropa, sin una fase de crecimiento horizontal (Hallé et al., 1978, p. 139). Del modelo de Corner (un solo tronco), se diferencia obviamente por la macollamiento. El modelo de Tomlinson es más cercano al modelo de Schoute – ramificación dicotómica de las puntas – pero en Schoute la ramificación ocurre en lo alto del tronco, no en la base (Hallé et al., 1978, p. 128). Para la licenciatura agraria, es importante distinguir entre el modelo de Tomlinson (macollamiento basal) y el modelo de Holttum (un solo tronco con floración terminal y muerte) – estos dos modelos abarcan la mayoría de las monocotiledóneas económicamente importantes (gramíneas, palmas, plátanos, piñas).
Comentario adicional para agrónomos: El modelo de Tomlinson es la base de la propagación vegetativa de muchos cultivos (plátanos, piñas, caña de azúcar). Comprender que los nuevos brotes surgen de yemas axilares basales (o yemas adventicias en el rizoma) permite realizar correctamente la división de macollas, el separado de hijuelos y el aporcado para estimular la formación de raíces. En la agroecología, este modelo se asocia a menudo con una estrategia r (alta tasa de reproducción, ciclo de vida corto del módulo) en gramíneas anuales y con una estrategia K (macolla longeva) en palmas y bambúes perennes (Shukla & Ramakrishnan, 1986, p. 44).
6. Modelo de Holttum – «monocárpico de un solo tronco»

Agave americana en flor (<span lang="la" class="biological-name">Agave americana</span>) — un ejemplo clásico del modelo de Holttum.
Se ven claramente el único brote no ramificado y la inflorescencia terminal gigante. Después de la floración y fructificación la planta muere (monocárpica).
El modelo de Holttum (nombrado así en honor a R.E. Holttum, que estudió el crecimiento de las monocotiledóneas) es monoaxial y representa un tipo de arquitectura extremadamente simple pero biológicamente dramático: durante toda su vida la planta tiene solo un brote vegetativo no ramificado, que termina su desarrollo con una inflorescencia terminal, después de lo cual muere (Hallé, Oldeman, Tomlinson, 1978, p. 101). Estas plantas se denominan monocárpicas (florecen y fructifican una sola vez en la vida) o hapaxánticas (el eje está determinado por la floración). A diferencia del modelo de Corner, donde las flores son laterales y el tronco continúa viviendo, aquí la floración es terminal y lleva a la muerte de todo el individuo. El modelo de Holttum es más característico de las monocotiledóneas (algunas palmas, ágaves, ensete), pero también se encuentra en algunas dicotiledóneas (por ejemplo, lobelias arborescentes, algunas asteráceas) (Hallé et al., 1978, p. 106). En agronomía, este modelo tiene relevancia para cultivos en los que la muerte ocurre después de la floración (ágave, algunas especies de palmas), así como para comprender la estrategia de fructificación «única».
Rasgos clave (Hallé et al., 1978, p. 101–108; Prusinkiewicz & Remphrey, 2000, p. 178):
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Monoaxialidad (un solo tronco no ramificado) – la fase vegetativa está representada por un único eje ortótropo que no produce brotes vegetativos laterales. Los meristemos laterales están ausentes o permanecen en un estado de profundo reposo durante toda la vida.
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Inflorescencia terminal – después de una fase vegetativa de varios años (a veces muy larga, hasta 40–80 años), el meristemo apical se transforma en una inflorescencia gigante (panícula, espádice, racimo). Toda la biomasa acumulada se moviliza para la floración y fructificación.
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Monocarpia (muerte después de la fructificación) – después de la maduración de las semillas, la planta muere completamente. Esto distingue al modelo de Holttum de todos los demás, donde la planta permanece viva después de la floración.
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Crecimiento continuo (la mayoría de las veces) – en la fase vegetativa, el crecimiento del tronco es continuo, sin períodos de reposo pronunciados, aunque en algunas especies (por ejemplo, las cícadas, pero pertenecen a otros modelos) puede haber ritmicidad. En las palmas del modelo de Holttum (por ejemplo, Corypha), las hojas son grandes, dispuestas en espiral, formando una roseta apical.
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Hojas – generalmente muy grandes (en Raphia regalis las hojas alcanzan 25 m de longitud – récord entre las plantas), pinnadas o en abanico. Las hojas se concentran en la parte superior del tronco, muriendo gradualmente desde abajo.
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Sistema radicular – raíces adventicias, a menudo con raíces aéreas (de soporte) en palmas altas. Después de la floración, las raíces también mueren.
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Tamaño y longevidad – pueden alcanzar tamaños enormes (altura de hasta 20–30 m) y vivir décadas (en Corypha umbraculifera hasta 40–80 años), en contraste con las hierbas anuales monocárpicas.
Ejemplos típicos:
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Palma talipot (Corypha umbraculifera, también C. elata) – ejemplo clásico del modelo de Holttum. Crece hasta 25 m, vive unos 40–80 años, luego produce una inflorescencia gigante (de hasta 5–6 m de altura, con millones de flores) y muere (Hallé et al., 1978, p. 102).
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Palma de sagú (Metroxylon sagu y otras especies de Metroxylon) – importante fuente de almidón. Termina su vida con la floración y muere, pero antes de la floración acumula una enorme cantidad de almidón en el tronco, que es utilizado por el ser humano (Hallé et al., 1978, p. 102).
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Rafia (Raphia spp., especialmente R. regalis, R. farinifera) – palmas con las hojas más largas del mundo (hasta 25 m). Son monocárpicas, florecen una vez y mueren. Se utilizan para obtener fibra, vino (savia azucarada de las inflorescencias) (Hallé et al., 1978, p. 104).
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Agave americano (Agave americana) y otras especies de ágave («planta del siglo») – ejemplo clásico de monocárpica suculenta. La roseta de hojas vive 10–30 años, luego emite un tallo floral (de hasta 8–10 m) y muere. Se reproduce vegetativamente (hijuelos) antes de la floración (Hallé et al., 1978, p. 104).
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Ensete (Ensete ventricosum) – «plátano falso» (Musaceae). A diferencia de los plátanos verdaderos (modelo de Tomlinson), el ensete florece una vez y muere. Se utiliza en Etiopía como cultivo de almidón (Hallé et al., 1978, p. 106).
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Lobelias arborescentes (por ejemplo, Lobelia deckenii en las montañas de África Oriental) – a gran altitud (3000–4000 m) forman una roseta de hojas sobre un tronco corto, florecen una vez y mueren. Es un raro ejemplo del modelo de Holttum en dicotiledóneas (Hallé et al., 1978, p. 106).
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Dicotiledóneas raras – Sohnreyia excelsa (Rutaceae) de la Amazonia, así como algunas especies de Spathelia y Harmsiopanax, que alcanzan 20 m de altura, también siguen este modelo (Hallé et al., 1978, p. 106).
Importancia agronómica:
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Ágave – planta técnica y alimenticia importante. La fibra de ágave (sisal) se obtiene de las hojas antes de la floración. Después de la floración la planta muere, por lo que las plantaciones de ágave se renuevan mediante hijuelos (propagación vegetativa) que brotan de la base de la planta madre (aunque la ramificación basal no es característica del modelo estricto de Holttum, en los ágaves a menudo se forman hijuelos laterales, acercándolos al modelo de Tomlinson, pero el brote principal sigue siendo monocárpico). Para obtener tequila se utiliza el corazón del ágave Agave tequilana – se corta antes de la floración para detener el desarrollo del tallo floral y acumular azúcares.
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Palmas monocárpicas (rafia, palma de sagú, talipot) son utilizadas por las poblaciones locales para obtener almidón (palma de sagú), fibra (rafia), material de construcción y vino de palma (mediante incisión de la inflorescencia). El conocimiento del modelo permite planificar la cosecha: el almidón es máximo justo antes de la floración, por lo que las palmas se cortan antes de que comience la formación de la inflorescencia.
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Ensete («plátano falso») – cultivo alimenticio importante en Etiopía y algunas zonas de África Oriental. Del pseudotallo y la parte subterránea se obtiene una masa almidonosa («kocho»). La planta es monocárpica, por lo que después de la cosecha (o después de la floración si se permitió) muere. El ensete se propaga mediante hijuelos.
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Jardinería ornamental – algunas plantas monocárpicas (ágaves, palma talipot, algunas lobelias) se cultivan como exóticas perennes que se comportan como anuales en cuanto a la floración. Comprender que la planta morirá después de la floración permite planificar el paisajismo (por ejemplo, eliminar el tallo floral en los ágaves para prolongar la vida de la planta). En la palma talipot, la floración es un evento único que atrae visitantes a los jardines botánicos.
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Silvicultura – en árboles monocárpicos (una estrategia rara), la madera pierde su valor comercial después de la floración (el tronco se vuelve blando y quebradizo). Por lo tanto, estas especies no se utilizan en la tala industrial.
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Mejora genética – para cultivos monocárpicos, es importante la selección por floración tardía (para aumentar el período de acumulación de biomasa) y por propagación vegetativa (hijuelos) para mantener las plantaciones. También se trabaja en la obtención de híbridos estériles que no florecen y no mueren, pero estas formas pierden la capacidad de reproducción por semillas.
Asociación visual para memorizar: «Palma gigante con una enorme antorcha en la punta» – un solo tronco, todas las hojas concentradas en una roseta, y del centro de la roseta se eleva una inflorescencia‑panícula gigante. Después de madurar los frutos, el árbol muere (solo queda el tronco seco). Para el ágave – «una roseta de hojas carnosas con un enorme tallo floral como «espárrago», que muere después de la floración».
Comparación con modelos similares: El modelo de Holttum difiere fundamentalmente del modelo de Corner por la presencia de floración terminal (en Corner las flores son laterales, el tronco continúa vivo) y por la monocarpia (en Corner la planta es pleonántica) (Hallé et al., 1978, p. 109). Del modelo de Tomlinson se diferencia por la ausencia de ramificación basal (en Tomlinson se forma una macolla de troncos) y por la muerte del único tronco (en Tomlinson cada módulo puede morir, pero la macolla vive) (Hallé et al., 1978, p. 118). Del modelo de Leeuwenberg se diferencia por la unicidad del eje (en Leeuwenberg – ramificación simpodial con varios módulos) (Hallé et al., 1978, p. 145). El modelo de Holttum es el más simple y «radical»: la planta vive una vez, florece una vez, muere por completo.
Comentario adicional para agrónomos: Aunque el modelo de Holttum es raro entre los cultivos agrícolas, tiene un enorme significado biológico y evolutivo. Es un ejemplo de una estrategia r extrema entre las plantas perennes: toda la energía se invierte en un solo evento reproductivo, lo que permite saturar el espacio con semillas y «esperar» los períodos desfavorables en forma de banco de semillas. Para la producción agrícola, tales cultivos son inconvenientes debido al largo período vegetativo (a veces décadas) antes de la floración y la muerte. Sin embargo, en la agricultura de subsistencia (palmas de sagú, rafia, ensete) son una fuente importante de almidón, fibra y savia azucarada. El conocimiento del modelo de Holttum también ayuda a comprender las transiciones evolutivas desde una planta herbácea anual monocárpica a un árbol perenne policárpico (Hallé et al., 1978, p. 107–108).
7. Tabla comparativa de modelos arquitectónicos
Para un resumen visual y una comparación rápida de los seis modelos arquitectónicos clave, se presenta a continuación una tabla resumen. En ella se reflejan los criterios principales importantes tanto para el diagnóstico del modelo como para la comprensión de sus características agronómicas.
| Modelo | Tipo de tronco y ramificación | Tipo de crecimiento | Posición de las flores (inflorescencias) | Ejemplos cultivados típicos | Respuesta a la poda e importancia agronómica |
|---|---|---|---|---|---|
| Corner | Monoaxial (un solo tronco no ramificado), ausencia de brotes vegetativos laterales | Continuo (la mayoría) o rítmico (algunas cícadas) | Laterales (en axilas de hojas), planta pleonántica (florece repetidamente, no muere) | Cocotero, palma aceitera, papaya, cícadas femeninas, helechos arborescentes | Poda imposible (eliminación de la punta conduce a pérdida del líder y macollamiento). Importante conservar la yema apical. Baja resistencia al viento. |
| Massart | Tronco monopodial ortótropo, ramas plagiótropas (horizontales), disposición en pisos | Rítmico, con períodos de reposo claros | Posición variable (a menudo laterales en ramas o axilares), planta pleonántica | Araucaria, abeto, picea, kapok, nuez moscada, eucaliptos (etapas tempranas) | Tronco recto, buena limpieza de ramas. La pérdida del líder puede ser reemplazada pero distorsiona la forma. Se utiliza en cortinas forestales. |
| Aubréville | Tronco simpodial (reemplazo del líder), ramas plagiótropas por aposición, módulos de ramas complejos | Rítmico | Laterales, ramas indeterminadas (no mueren después de la floración) | Terminalias, Sapotáceas (balata), mangles, algunas euforbiáceas | Alta capacidad regenerativa después de daños. La poda estimula el rejuvenecimiento y el reemplazo de troncos. La madera a menudo tiene nudos (uniones de bayoneta). |
| Rauh | Tronco monopodial ortótropo, ramas ortótropas (verticales), copa de candelabro | Rítmico | Laterales (en axilas de hojas en brotes de diversos órdenes) | Pino, picea, roble, arce, fresno, manzano, peral, árbol del caucho | Modelo principal para la formación clásica por pisos de frutales. La eliminación del líder causa competidores fuertes – requiere poda. Especie forestal. |
| Tomlinson | Poliaxial, ramificación basítona (macolla de troncos ortótropos), todos los ejes equivalentes | Generalmente continuo | Laterales (en especies pleonánticas) o terminales (en hapaxánticas), los módulos pueden morir | Palmera datilera, plátano (banano), caña de azúcar, gramíneas, ensete (plátano falso), Strelitzias | Sistema de hijuelos (macolla). Después de la fructificación, el brote principal muere (en hapaxánticos). Regular el amacollamiento es la base de la agronomía (plátano, gramíneas, caña de azúcar). |
| Holttum | Monoaxial, un solo tronco no ramificado que termina en una inflorescencia | Continuo | Terminal (una sola vez en la vida), planta monocárpica (muere después de la fructificación) | Palma talipot, palma de sagú, rafia, ágave americano, ensete (algunas especies) | Valor práctico – cosecha de almidón, fibra, savia azucarada antes de la floración. Después de la floración la planta muere, por lo que las plantaciones se mantienen mediante propagación vegetativa (hijuelos). |
Breves explicaciones de la tabla:
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Tipo de tronco/ramificación – refleja el eje arquitectónico principal: monopodial (un solo líder) o simpodial (reemplazo del líder); ramas ortótropas (verticales) o plagiótropas (horizontales); presencia o ausencia de ramificación basal.
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Tipo de crecimiento – rítmico (con períodos de reposo, visibles por hojas escamosas y pausas en el crecimiento) o continuo (sin pausas notables). Importante para la fenología y la poda estacional.
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Posición de las flores – lateral (flores en axilas de hojas, el eje continúa creciendo) o terminal (el eje termina con una flor/inflorescencia); especies pleonánticas (florecen repetidamente) y monocárpicas (florecen una sola vez).
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Ejemplos cultivados – se indican las principales plantas agrícolas, ornamentales y forestales que un agrónomo puede encontrar.
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Respuesta a la poda e importancia agronómica – conclusión práctica clave: cómo responderá la planta a la eliminación del líder, si es posible el rejuvenecimiento, qué sistemas de formación son apropiados.
Observaciones adicionales:
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Formas de transición – en algunas especies (por ejemplo, mango, aguacate) la arquitectura combina rasgos de diferentes modelos (Rauh y Aubréville). Para un diagnóstico preciso es necesario observar plantas jóvenes en condiciones óptimas.
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Cambio del modelo con la edad – en algunos árboles (por ejemplo, roble, haya) en su juventud domina el modelo de Rauh (pisos claros, ramificación en candelabro), mientras que en la vejez (especialmente después de daños) pueden aparecer rasgos del modelo de Aubréville (reemplazo simpodial de troncos).
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Importancia en mejora genética – las variedades frutales modernas pueden desviarse deliberadamente del modelo natural (manzanos columnares, formas lloronas). Sin embargo, el conocimiento del modelo silvestre original es necesario para comprender los mecanismos genéticos del hábito.
Esta tabla puede utilizarse como una hoja de referencia para la identificación en campo de la arquitectura de especies desconocidas y para la elección de prácticas agronómicas (poda, formación, diseño de plantación).
Referencias
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- Halle, F., Oldeman, R.A.A., Tomlinson, P.B. (1978). Tropical trees and forests. null :
- Mauseth, J. D. (2017). ‘Biomes’, in Botany: An Introduction to Plant Biology. Burlington, MA: Jones & Bartlett Learning, ch. 27.
- Prusinkiewicz, P., Remphrey, W.R. (2000). ‘Characterization of architectural tree models using L−systems and Petri nets’, in Labrecque, M. (ed.) L'arbre − The Tree 2000: Papers presented at the 4th International Symposium on the Tree. : , pp. 177−186.
- Shukla, R.P., Ramakrishnan, P.S. (1986). ‘Architecture and Growth Strategies of Tropical Trees in Relation to Successional Status’, The Journal of Ecology, 74(1), 33. doi: 10.2307/2260347
- Simpson, M. G. (0). ‘Plant Morphology’, in Plant Systematics. Amsterdam: Academic Press (imprint of Elsevier), pp. 938-1056.





