Agua en el suelo
El agua en el suelo no es la misma que conocemos en un vaso o en un charco. Si vertemos agua en un vaso, se comporta de manera predecible: obedece a la gravedad, tiene una superficie libre y se mueve fácilmente con la más mínima inclinación. Pero en el suelo, el agua muestra propiedades sorprendentes: puede ascender, retenerse contra la gravedad, permanecer inmóvil incluso en una muestra inclinada y ser inaccesible para las plantas a pesar de estar presente en cantidades significativas en el perfil del suelo.
Pregunta clave de nuestra lección: ¿por qué el agua en el suelo no se comporta como el agua en un vaso?
La respuesta se encuentra en el complejo sistema de interacciones entre las moléculas de agua y la fase sólida del suelo: partículas minerales, materia orgánica y superficies de los poros. Estas interacciones modifican radicalmente el estado energético del agua, haciendo que su comportamiento sea fundamentalmente diferente al del agua libre. Comprender estos mecanismos es la base para gestionar el régimen hídrico del suelo, el riego, la mejora de tierras y, en última instancia, para obtener cosechas sostenibles.
Hoy comenzaremos nuestro estudio del agua del suelo con su clasificación según sus formas, examinaremos las fuerzas que retienen el agua en el suelo e introduciremos el concepto fundamental del potencial hídrico: el lenguaje universal que utiliza toda la comunidad científica internacional para describir la humedad del suelo.
1. Formas del Agua en el Suelo
El agua en el suelo se presenta en tres estados físicos: líquido, sólido y gaseoso (vapor). Sin embargo, para la práctica agronómica, la clasificación más importante es la que se basa en el carácter de la unión con la fase sólida y en la movilidad, ya que estos criterios determinan la disponibilidad de la humedad para las plantas (Mukha et al., 2003).
Toda el agua del suelo se puede dividir en tres grandes categorías:
1. Agua químicamente ligada — forma parte de minerales y compuestos orgánicos.
2. Agua físicamente ligada (sorbida) — retenida por la superficie de las partículas sólidas.
3. Agua libre — no ligada a la fase sólida por fuerzas de sorción.
Examinemos cada categoría en detalle.
1.1. Agua Químicamente Ligada
Es el agua que forma parte de la red cristalina de los minerales o de compuestos químicos. Es inmóvil, no disuelve sustancias y es absolutamente inaccesible para las plantas. Esta categoría incluye:
- Agua constitucional (de hidratación) — grupos hidroxilo (OH⁻) que forman parte de hidróxidos de hierro, aluminio, minerales arcillosos y compuestos orgánicos.
- Agua de cristalización — moléculas enteras de H₂O que forman parte de los cristales de algunos minerales, como el yeso (CaSO₄·2H₂O) o la mirabilita (Na₂SO₄·10H₂O).
La pérdida de agua químicamente ligada (deshidratación) provoca cambios irreversibles en los minerales. Esta agua no es utilizada por las plantas, pero puede ser relevante al evaluar el contenido total de agua en el suelo mediante análisis térmico (Mukha et al., 2003).
1.2. Agua Sólida (Hielo)
Durante la estación fría, parte de la humedad del suelo se congela, formando hielo en los poros. El agua sólida es inaccesible para las plantas, pero desempeña un papel importante en el régimen hídrico del suelo (Mukha et al., 2003):
- Al congelarse el suelo, se crea un vacío en las capas subyacentes, lo que favorece la ascensión de la humedad desde horizontes más profundos.
- En primavera, durante el deshielo, se produce un movimiento inverso del agua y de las sustancias disueltas.
- El hielo sirve como fuente potencial de agua líquida y vapor cuando llega el calor.
En regiones con permafrost, el hielo puede permanecer en el suelo todo el año, determinando las particularidades del régimen hídrico y de la formación del suelo (Mukha et al., 2003).
1.3. Agua en Estado de Vapor
El agua en forma de vapor está constantemente presente en el aire del suelo, alcanzando a menudo el 100% de saturación. El agua en estado de vapor:
- es poco accesible para las plantas como fuente directa de humedad;
- puede desplazarse a través de los poros en respuesta a gradientes de presión de vapor (desde lugares con mayor presión de vapor hacia lugares con menor);
- al condensarse, puede pasar al estado líquido, especialmente durante la noche o cuando el suelo se enfría (Mukha et al., 2003).
Aunque la cantidad de agua en estado de vapor en el suelo es pequeña (equivalente a unos pocos litros por hectárea en la capa superficial), su movimiento puede ser importante para las semillas de algunas plantas capaces de absorber humedad directamente del vapor (Weil, 2017).
1.4. Agua Físicamente Ligada (Sorbida)
Es el agua que se retiene en la superficie de las partículas sólidas del suelo mediante fuerzas de sorción. Constituye la parte de la humedad del suelo que se mantiene contra la gravedad. Dependiendo de la fuerza de unión, se distinguen dos formas.
Agua Higroscópica (Fuertemente Ligada)
El agua higroscópica se forma por sorción de moléculas de agua del vapor de aire sobre las partículas del suelo (especialmente las coloidales: minerales arcillosos y humus) (Mukha et al., 2003; Weil, 2017).
Propiedades clave:
- Es una película finísima de 1 a 3 capas moleculares de espesor.
- Las moléculas de agua, al ser dipolos, están estrictamente orientadas en la superficie de las partículas.
- Tiene una densidad aumentada (1.5–1.8 g/cm³) y viscosidad.
- Se congela a aproximadamente –78 °C.
- No disuelve sustancias, a diferencia del agua libre.
- Inaccesible para las plantas.
La cantidad de agua higroscópica depende de la humedad del aire, así como de la cantidad y calidad de los coloides del suelo (cuanta más arcilla y humus, más agua higroscópica).
La cantidad máxima de agua higroscópica que el suelo puede absorber del aire saturado de vapor de agua (≈96–98% de humedad relativa) se denomina higroscopicidad máxima (HM) (Mukha et al., 2003). Esta es una constante hidrológica del suelo muy importante, ya que sirve de base para calcular el punto de marchitez (la "reserva muerta" de agua).
Agua de Película (Débilmente Ligada)
Se forma por sorción adicional de moléculas de agua desde la fase líquida, después de que las partículas del suelo se hayan saturado de agua higroscópica (Mukha et al., 2003).
Propiedades clave:
- Es una película de agua de varias decenas de capas moleculares de espesor.
- Se retiene por fuerzas de atracción molecular.
- Es levemente móvil — puede moverse desde partículas con película más gruesa hacia partículas con película más delgada.
- Es difícilmente accesible para las plantas.
La cantidad máxima de agua de película retenida por fuerzas de atracción molecular se denomina capacidad máxima de agua molecular (CMAM) (Mukha et al., 2003). Al igual que la HM, la CMAM depende principalmente de la composición granulométrica: en arenas puede ser de alrededor del 10%, mientras que en arcillas puede alcanzar el 30%.
1.5. Agua Libre
Es el agua que no está ligada por fuerzas de sorción a la fase sólida y se mueve bajo la acción de fuerzas capilares o gravitacionales. Esta agua es la que está principalmente disponible para las plantas.
Agua Capilar
Se encuentra en los capilares del suelo —poros de pequeño diámetro donde el agua es retenida por fuerzas de tensión superficial (fuerzas del menisco). El agua capilar:
- es accesible para las plantas;
- puede disolver sustancias;
- es móvil y puede moverse en cualquier dirección (arriba, abajo, lateralmente) a través de los capilares.
Se distinguen dos subtipos de agua capilar (Mukha et al., 2003; Weil, 2017):
- Capilar‑suspendida — se forma cuando el suelo se humedece desde la superficie (lluvia, riego, aguas de deshielo). Esta agua "cuelga" en los capilares, sin conexión con las aguas freáticas.
- Capilar‑sostenida — procede desde abajo, ascendiendo por los capilares desde el nivel freático. La zona por encima del nivel freático saturada con esta agua se denomina franja capilar.
La altura de ascenso capilar es mayor (pero más lenta) cuanto más finos son los capilares (Mukha et al., 2003). En suelos arenosos, el agua asciende entre 0.5 y 0.8 m, mientras que en suelos francos y arcillosos asciende entre 3 y 6 m o más.
La cantidad máxima de agua capilar‑suspendida que permanece en el suelo después de que el exceso de agua libre haya drenado se denomina capacidad de retención de agua (CRA) —una de las constantes hidrológicas del suelo más importantes (Mukha et al., 2003). En la literatura en inglés, esta constante se conoce como capacidad de campo (field capacity) (Weil, 2017; White, 2006).
En la práctica, también se utilizan otros nombres: capacidad de campo, capacidad de retención de humedad del campo. La esencia es la misma: la cantidad máxima de agua que el suelo puede retener contra la gravedad.
Agua Gravitacional
Es el agua que llena los poros grandes y se mueve en el suelo bajo la acción de la gravedad (Mukha et al., 2003; Weil, 2017).
El agua gravitacional:
- es fácilmente accesible para las plantas;
- es excesiva y crea condiciones de deficiencia de oxígeno en el suelo, lo que perjudica las raíces;
- drena rápidamente hacia abajo si no hay una capa impermeable.
Después de una lluvia intensa o un riego, el agua gravitacional se elimina gradualmente de los poros grandes, y en 1 a 3 días el suelo alcanza el estado de capacidad de campo (CRA). El agua gravitacional es la que, en primer lugar, se destina a recargar las aguas freáticas y transporta sustancias disueltas a las capas profundas del suelo.
1.6. Tabla Resumen de las Formas de Agua
Para mayor claridad, resumimos las características de las diferentes formas de agua en la tabla (Mukha et al., 2003; Weil, 2017).
| Forma de agua | Disponibilidad para las plantas | Modo de movimiento | Valor de pF |
|---|---|---|---|
| Gravitacional y capilar‑gravitacional | Fácilmente disponible, pero excesiva | Hacia el interior por gravedad | 0–2 |
| Capilar (de CRA a HRC) | Fácilmente disponible | A través de capilares y películas | 2–3 |
| Pelicular (de HRC a PM) | Difícilmente accesible | Alrededor de partículas por películas | 3–4.2 |
| Pelicular‑higroscópica (PM a CAH) | Inaccesible | En forma de vapor | 4.2–5 |
| Higroscópica y químicamente ligada | Inaccesible | — | >5 |
Notas:
- CRA — capacidad de retención de agua (capacidad de campo);
- HRC — humedad de ruptura capilar (humedad a la que se pierde la continuidad capilar);
- PM — punto de marchitez (marchitez permanente de las plantas);
- CAH — capacidad máxima de adsorción de humedad;
- pF — logaritmo de las fuerzas de retención de agua, expresado en cm de columna de agua.
Resumen Breve sobre las Formas de Agua
Vemos que el agua en el suelo está representada por un espectro completo de formas, desde fuertemente ligada y absolutamente inmóvil hasta libre y de fácil movimiento. La disponibilidad del agua para las plantas no está determinada tanto por la cantidad total de agua, sino por la forma en que se encuentra. La transición de una forma a otra se produce de forma continua, a medida que la humedad del suelo aumenta o disminuye.
Conclusión clave: en una misma muestra de suelo, todas las formas de agua están presentes simultáneamente, diferenciándose por la fuerza de retención y la movilidad. Esta es una diferencia fundamental con respecto al agua en un vaso, donde todas las moléculas se encuentran en el mismo estado libre.
En la siguiente sección analizaremos qué fuerzas específicas retienen el agua en estas diferentes formas y por qué unas son fácilmente disponibles para las plantas y otras no.
2. Fuerzas que Retienen el Agua en el Suelo
¿Por qué el agua de un vaso se derrama fácilmente, mientras que en el suelo puede permanecer inmóvil incluso en una muestra invertida? ¿Por qué las mismas moléculas de agua se mueven libremente en un caso y parecen "pegadas" a las partículas en otro?
La respuesta es que el agua en el suelo está sometida a la acción simultánea de varias fuerzas de diferente naturaleza. Es el equilibrio de estas fuerzas el que determina en qué forma se encontrará el agua, cómo se moverá y en qué medida estará disponible para las plantas. Examinemos estas fuerzas en orden.
2.1. Fuerzas Intermoleculares: Cohesión y Adhesión
Todas las propiedades del agua, incluido su comportamiento en el suelo, están determinadas por la estructura de la molécula de H₂O. La molécula de agua tiene una forma angular (ángulo de enlace ≈105°) y es un dipolo: el lado con los átomos de hidrógeno tiene carga positiva, y el lado con el átomo de oxígeno tiene carga negativa (Weil, 2017). Debido a esto, entre las moléculas de agua se establecen puentes de hidrógeno —interacciones relativamente débiles pero numerosas que proporcionan dos fuerzas fundamentales.
Cohesión
La cohesión es la atracción entre las propias moléculas de agua. Se debe a los puentes de hidrógeno y se manifiesta en que las moléculas de agua "se mantienen unidas" (Weil, 2017; Marshall et al., 1996). La cohesión es responsable de:
- la tensión superficial — la formación de una "película" elástica en la interfaz agua‑aire;
- el ascenso capilar del agua — las moléculas se tiran unas a otras hacia arriba;
- la viscosidad del agua — resistencia al flujo.
En el suelo, la cohesión se manifiesta en que las moléculas de agua atraídas a la superficie de las partículas retienen las capas subsiguientes de moléculas, creando películas de agua continuas (Marshall et al., 1996; Weil, 2017).
Adhesión
La adhesión es la atracción de las moléculas de agua hacia la superficie de las partículas sólidas (minerales, materia orgánica). Dado que la superficie de las partículas del suelo (especialmente los minerales arcillosos y el humus) tiene carga negativa, atrae los extremos con carga positiva de las moléculas de agua (Weil, 2017; Foth, 1990). Las fuerzas de adhesión:
- proporcionan la sorción de agua en la superficie de las partículas — formación de agua higroscópica y pelicular;
- reducen la movilidad del agua cerca de la superficie;
- son la causa del calor de humectación — liberación de calor cuando se humedece el suelo seco (Weil, 2017).
La adhesión es la razón principal por la que el agua del suelo se retiene contra la gravedad. Sin adhesión, todos los poros se drenarían instantáneamente después de la lluvia. Sin embargo, la adhesión actúa solo a distancias muy cortas —dentro de unas pocas capas moleculares de la superficie de las partículas (Marshall et al., 1996). A medida que aumenta la distancia desde la superficie, su influencia disminuye drásticamente y la cohesión comienza a desempeñar el papel principal, uniendo las moléculas en películas más gruesas.
2.2. Fuerzas Capilares
Si la adhesión y la cohesión actúan a nivel molecular, las fuerzas capilares se manifiestan a nivel de los poros y surgen como el resultado combinado de estas dos fuerzas en la interfaz de tres fases: sólida (partículas), líquida (agua) y gaseosa (aire) (Weil, 2017; White, 2006; Shukla, 2023).
Mecanismo de Retención Capilar
Cuando el agua llena un canal estrecho (poro) en el suelo, se forma un menisco —una superficie curva— en el límite agua‑aire. Debido a la tensión superficial (cohesión) y a la adhesión a las paredes del poro, este menisco tiende a contraerse, creando una presión sobre el agua. Si el menisco es cóncavo (y este es el caso en suelos minerales hidrófilos), la presión bajo el menisco es inferior a la atmosférica —se produce lo que se denomina presión negativa o tensión (White, 2006; Weil, 2017).
Esta presión negativa es la fuerza que atrae el agua hacia los poros finos y la retiene allí. Cuanto más fino es el poro (menor radio del capilar), mayor es la curvatura del menisco, mayor es la presión negativa y más fuertemente se retiene el agua (Eash et al., 2016; Weil, 2017).
La relación entre el radio del poro r y la fuerza de retención (altura de ascenso capilar h) se describe mediante una fórmula simplificada (Weil, 2017; White, 2006):
Esto significa que en poros de 0.1 mm de diámetro, el agua asciende aproximadamente 0.15 m, mientras que en poros de 0.01 mm de diámetro asciende ya 1.5 m (con humectación completa). Sin embargo, en el suelo real, el ascenso capilar es menor que el teórico debido a la tortuosidad de los poros, a la presencia de burbujas de aire y a la no humectabilidad de algunas superficies (Weil, 2017; White, 2006).
Importancia de las Fuerzas Capilares
- Retienen el agua capilar — la principal forma de humedad disponible para las plantas.
- Proporcionan el ascenso capilar — el movimiento ascendente del agua desde las aguas freáticas.
- Determinan la capacidad de retención de agua del suelo: cuantos más poros finos, mayor es la retención capilar.
- También son responsables de la ruptura capilar: cuando el suelo se seca, los meniscos en los poros grandes se rompen y la continuidad capilar se interrumpe —esto corresponde a la humedad de ruptura capilar (HRC) (Mukha et al., 2003).
2.3. Fuerzas Osmóticas
El agua en el suelo nunca es químicamente pura: contiene sales disueltas, ácidos orgánicos y nutrientes. Estas sustancias disueltas (iones y moléculas) atraen a las moléculas de agua, formando capas de hidratación (Weil, 2017; White, 2006). Como resultado:
- algunas moléculas de agua quedan ligadas alrededor de los iones —fenómeno denominado hidratación;
- el estado energético de esta agua disminuye en comparación con el agua pura;
- surge una presión osmótica —la fuerza con la que el agua tiende a diluir la solución, penetrando a través de membranas semipermeables.
En el suelo, las fuerzas osmóticas no desempeñan un papel directo en la retención del agua en los poros, porque el suelo no es una única membrana semipermeable. Sin embargo, son críticas para la absorción de agua por las raíces: las células de la raíz están separadas de la solución del suelo por membranas semipermeables, y si la concentración de sales en el suelo es mayor que en las células, el agua saldrá de las raíces en lugar de entrar en ellas. Este fenómeno —la sequía fisiológica— puede ocurrir incluso con una humedad del suelo relativamente alta (Weil, 2017; Eash et al., 2016).
En términos puramente físicos, las fuerzas osmóticas reducen la presión de vapor sobre el suelo, lo que puede influir en la evaporación y la condensación (White, 2006). Sin embargo, su principal contribución es la reducción del potencial hídrico total, como veremos en la siguiente sección.
2.4. Fuerza Gravitacional
A diferencia de todas las fuerzas mencionadas anteriormente, la gravedad es una fuerza externa que actúa sobre el agua en el suelo igual que sobre cualquier otro objeto en la Tierra. Está dirigida verticalmente hacia abajo y tiende a mover el agua hacia las capas profundas del perfil (Weil, 2017; Shukla, 2023).
La fuerza gravitacional:
- elimina el exceso de agua de los poros grandes (agua gravitacional);
- proporciona el flujo descendente de la humedad y la recarga de las aguas freáticas;
- es la fuerza motriz de la percolación —movimiento vertical del agua a través de la capa saturada.
Sin embargo, a diferencia de las fuerzas de sorción y capilares, la gravedad actúa sobre toda el agua por igual, independientemente de su ubicación. Por lo tanto, si no existieran las fuerzas de sorción y capilares, toda el agua del suelo drenaría rápidamente hacia abajo. Es el equilibrio entre la fuerza gravitacional, que tiende a bajar el agua, y las fuerzas de sorción‑capilares, que tienden a retenerla, lo que determina la capacidad de campo —el estado en el que el drenaje gravitacional prácticamente cesa (Weil, 2017; Mukha et al., 2003).
2.5. Interacción de las Fuerzas: De lo General a lo Particular
Ahora podemos responder a la pregunta clave: ¿por qué el agua en el suelo no se comporta como el agua en un vaso?
En un vaso, el agua está sometida únicamente a la gravedad (y, en muy pequeña medida, a la tensión superficial en la superficie abierta). El agua en el vaso se encuentra en estado libre; sus moléculas no experimentan atracción por las paredes (aparte de la humectación trivial del vidrio). Por lo tanto, se mueve fácilmente y siempre tiende a ocupar el nivel más bajo.
En el suelo actúan simultáneamente:
1. Adhesión — atrae el agua hacia las superficies de las partículas, especialmente en las películas finas.
2. Cohesión — une las moléculas de agua entre sí, creando películas y meniscos continuos.
3. Fuerzas capilares — retienen el agua en poros de pequeño diámetro, creando una presión negativa.
4. Fuerzas osmóticas — reducen el estado energético del agua en presencia de sales.
5. Gravedad — tira del agua hacia abajo, pero su efecto se debilita o se compensa completamente con las cuatro primeras fuerzas.
Como resultado:
- Las mismas moléculas de agua en diferentes puntos del suelo experimentan diferentes efectos de fuerza total.
- El agua no tiene una superficie libre en los poros grandes hasta que no están completamente llenos.
- El agua puede ascender (ascenso capilar) y permanecer inmóvil en muestras inclinadas, porque las fuerzas capilares actúan en todas las direcciones.
- Parte del agua queda "atrapada" en poros finos y películas y es inaccesible para las raíces, incluso si su cantidad es grande.
Es precisamente esta multiplicidad de fuerzas y su heterogeneidad espacial lo que hace que el comportamiento del agua en el suelo sea único y requiera conceptos especiales para su descripción —principalmente el concepto de potencial hídrico, al que pasamos en la siguiente sección.
Resumen Breve de las Fuerzas de Retención
| Fuerza | Origen | Dirección de acción | Efecto principal |
|---|---|---|---|
| Adhesión | Atracción hacia la superficie de las partículas | Hacia las superficies | Formación de agua higroscópica y pelicular |
| Cohesión | Atracción entre moléculas de agua | Entre moléculas | Tensión superficial, viscosidad, capilaridad |
| Capilar | Tensión superficial + curvatura del menisco | Atracción hacia poros estrechos | Retención de agua en capilares finos |
| Osmótica | Hidratación de iones y moléculas de sales | Hacia los iones | Reducción del potencial hídrico, influencia en la absorción radicular |
| Gravitacional | Gravedad terrestre | Verticalmente hacia abajo | Eliminación del exceso de agua, drenaje |
3. Potencial Hídrico: Un Lenguaje Universal para Describir la Humedad del Suelo
En las secciones anteriores, nos familiarizamos con la diversidad de formas del agua en el suelo y con las fuerzas que la retienen. Vimos que el agua puede estar fuertemente ligada, débilmente ligada, capilar o gravitacional —y cada una de estas formas se caracteriza por una movilidad y una disponibilidad diferentes para las plantas.
Sin embargo, surge una pregunta crucial: ¿cómo podemos describir cuantitativamente esta diversidad de estados? ¿Cómo comparar el agua en diferentes puntos del suelo, en diferentes suelos, en diferentes momentos? ¿Cómo predecir si el agua se moverá del punto A al punto B y a qué velocidad?
Una simple medición de la cantidad de agua (humedad) es insuficiente para ello. Recordemos el ejemplo práctico: un suelo arenoso y uno arcilloso pueden tener la misma humedad (por ejemplo, 20% en masa), pero el agua en la arena será fácilmente disponible para las plantas, mientras que en la arcilla será casi inaccesible, porque en la arcilla se retiene con mucha más fuerza (Weil, 2017; White, 2006). ¡La misma cantidad, pero un comportamiento completamente diferente!
Por lo tanto, necesitamos otra medida —una que refleje no la cantidad, sino el estado energético del agua, es decir, lo "dispuesta" que está el agua a abandonar un lugar dado y pasar a otro.
Esta medida es el potencial hídrico (denotado por la letra griega Ψ — "psi"). Es el lenguaje universal utilizado por edafólogos, hidrólogos, fisiólogos vegetales y ecólogos de todo el mundo. El potencial hídrico permite:
- predecir la dirección del movimiento del agua en el suelo (y en el sistema "suelo‑planta‑atmósfera");
- comparar cuantitativamente la capacidad de retención de diferentes suelos;
- determinar la disponibilidad de agua para las plantas;
- calcular la velocidad de desplazamiento de la humedad;
- reunir en un único sistema de coordenadas todas las fuerzas que actúan sobre el agua.
3.1. ¿Por Qué la Simple Cantidad de Agua es Insuficiente?
Imaginemos dos situaciones.
Situación 1. En un suelo arenoso, la humedad es del 15% (sobre masa de suelo seco). Las plantas se sienten muy bien; el agua entra fácilmente en las raíces.
Situación 2. En un suelo arcilloso, la humedad es del 25% —hay incluso más agua en masa. Pero las plantas ya empiezan a marchitarse: el agua está tan retenida que las raíces no pueden extraerla.
¿Por qué sucede esto?
En la arena, el agua se encuentra principalmente en poros grandes y películas gruesas, donde las fuerzas de atracción hacia la superficie de las partículas son débiles. Las moléculas de agua tienen una alta energía libre —pueden abandonar fácilmente su lugar y pasar a la raíz.
En la arcilla, el agua se concentra en poros muy finos y películas muy delgadas, donde las fuerzas de adhesión y retención capilar son máximas. Las moléculas de agua tienen una baja energía libre —para extraerlas se necesita realizar un gran trabajo.
Por lo tanto, el factor decisivo no es la cantidad, sino el estado energético del agua. Este estado es el que expresa el potencial hídrico (Foth, 1990; Weil, 2017).
3.2. ¿Qué es el Potencial Hídrico?
Definamos el concepto con rigor.
El potencial hídrico (Ψ) es la diferencia de energía libre entre el agua en el suelo (en un punto dado) y el agua libre pura a la misma temperatura, presión y altura, pero sin estar sometida a las fuerzas del suelo (Huang et al., 2012; White, 2006; Shukla, 2023).
En términos más sencillos, el potencial hídrico indica cuánto trabajo se necesita para extraer una unidad de agua del suelo y llevarla al estado estándar (agua libre pura a la misma altura). O, a la inversa, cuánto trabajo puede realizar el agua al pasar del suelo al estado libre (White, 2006; Weil, 2017).
Se puede imaginar así:
- Si tomamos un vaso de agua pura —ese es nuestro referente, nuestro punto cero. El potencial de esta agua se toma como cero (Ψ = 0).
- El agua en el suelo siempre tiene una energía libre más baja que el agua en el vaso, porque parte de su energía se ha "gastado" en interacciones con las partículas del suelo y las sales disueltas.
- Por lo tanto, el potencial hídrico del agua del suelo es casi siempre negativo (Ψ < 0). Cuanto más seco y de textura más fina es el suelo, más negativo se vuelve el potencial hídrico (Eash et al., 2016; White, 2006).
3.3. ¿Por Qué el Potencial es Negativo?
Es importante entender esto para evitar confusiones.
El signo negativo no es "malo" o "poco"; es simplemente una convención matemática que refleja el hecho de que el sistema "agua del suelo" tiene una energía libre menor que el agua libre de referencia.
Imaginemos un muelle. Si un muelle está comprimido, posee energía potencial capaz de realizar un trabajo. Si el muelle ya se ha relajado, su capacidad para realizar trabajo ha disminuido. Tomando el muelle relajado como punto de referencia (potencial cero), diríamos que el muelle comprimido tiene un potencial positivo (puede realizar trabajo al relajarse). En el caso del agua del suelo, es al revés: el agua libre (referente) tiene la máxima energía libre. El agua en el suelo ya ha perdido parcialmente esta energía al interactuar con las partículas. Por lo tanto, su potencial es menor que el del referente —de ahí el signo negativo (White, 2006).
Cuanto más fuertemente está retenida el agua por el suelo, más negativo se vuelve su potencial. En otras palabras:
- Ψ = 0 — agua libre (por ejemplo, agua en un vaso, en un charco grande).
- Ψ = –10 kPa — agua débilmente retenida (por ejemplo, agua en poros grandes de arena, fácilmente disponible para las plantas).
- Ψ = –100 kPa — agua moderadamente retenida (agua típica en un suelo franco a capacidad de campo).
- Ψ = –1500 kPa (≈ –15 bar) — agua fuertemente retenida. Este es el límite estándar de disponibilidad: a este potencial, la mayoría de las plantas agrícolas ya no pueden extraer agua, y se produce la marchitez permanente (Weil, 2017; White, 2006; Eash et al., 2016).
- Ψ = –10000 kPa y por debajo — agua retenida tan fuertemente que solo es accesible para organismos extremadamente resistentes a la sequía (por ejemplo, algunos líquenes) o totalmente inaccesible (Weil, 2017; Mukha et al., 2003).
3.4. Unidades de Medida del Potencial Hídrico
El potencial hídrico se puede expresar en diferentes unidades —es importante saber convertirlas. En la práctica internacional se utilizan los siguientes sistemas principales (Huang et al., 2012; Weil, 2017; Shukla, 2023; White, 2006):
| Unidad | Abreviatura | Equivalencia | Comentario |
|---|---|---|---|
| Pascal | Pa | 1 Pa = 1 N/m² | Unidad base del SI. En edafología se usan más a menudo los kilopascales (kPa) |
| Bar | bar | 1 bar = 100 kPa = 10⁵ Pa | Unidad tradicional, frecuente en literatura antigua |
| Atmósfera | atm | 1 atm ≈ 1.013 bar ≈ 101.3 kPa | Casi igual al bar |
| Centímetro de columna de agua | cm H₂O | 1 cm H₂O ≈ 0.098 kPa | Unidad visual — muestra la altura de una columna de agua que crea la misma presión |
| pF | — | pF = log₁₀ (cm H₂O) | Escala logarítmica, utilizada en la antigua escuela edafológica (Mukha et al., 2003; White, 2006) |
Conversiones útiles:
- 1 bar = 100 kPa ≈ 1 atm ≈ 1020 cm H₂O (Weil, 2017)
- 1 kPa ≈ 10 cm H₂O (aproximadamente, para una estimación rápida)
- pF = log₁₀ (|Ψ| en cm H₂O) (White, 2006; Mukha et al., 2003)
Ejemplo: Un potencial de –1500 kPa se puede expresar como:
- –15 bar
- –15 atm (aproximadamente)
- –15000 cm H₂O (ya que 1 bar ≈ 1000 cm H₂O)
- pF ≈ 4.2 (ya que log₁₀ 15000 ≈ 4.18) (Weil, 2017; White, 2006)
En la práctica, la literatura moderna y las publicaciones internacionales utilizan con mayor frecuencia los kilopascales (kPa) o megapascales (MPa). En el trabajo de campo, se suelen utilizar los bares (especialmente en EE. UU.) o los centímetros de columna de agua para mayor claridad (Eash et al., 2016; Shukla, 2023).
3.5. ¿Cómo "Funciona" el Potencial Hídrico en el Suelo Real?
Llegamos a la parte más importante: el potencial hídrico es la fuerza motriz de todos los procesos que implican agua en el suelo.
El agua siempre se mueve de un potencial más alto (menos negativo) a un potencial más bajo (más negativo) —exactamente igual que el calor fluye de lo más caliente a lo más frío, y la corriente eléctrica de mayor a menor potencial (Foth, 1990; Weil, 2017; Shukla, 2023).
Ejemplo 1 (movimiento del agua en el suelo después de la lluvia).
- La capa superior del suelo está saturada de agua. Su potencial es cercano a cero (Ψ ≈ 0 kPa).
- La capa inferior permanece seca. Su potencial es fuertemente negativo (por ejemplo, Ψ = –100 kPa).
- El agua se moverá hacia abajo, desde el potencial alto al bajo, hasta que los potenciales se igualen (o hasta que la gravedad cambie el panorama).
Ejemplo 2 (ascenso capilar).
- Las aguas freáticas se encuentran a cierta profundidad. El potencial del agua en el nivel freático es ≈ 0 kPa.
- En las capas superiores, el suelo está seco, con un potencial negativo (por ejemplo, –50 kPa).
- El agua ascenderá, desde el potencial más alto (0) al más bajo (–50 kPa) —esto es lo que llamamos ascenso capilar.
Ejemplo 3 (absorción de agua por las raíces).
- Suelo húmedo: potencial del agua en el suelo Ψ_suelo = –100 kPa.
- Células de la raíz: para "absorber" agua, la raíz debe crear un potencial aún más negativo en sus vasos (por ejemplo, Ψ_raíz = –500 kPa).
- El agua se mueve del suelo a la raíz porque el potencial en la raíz es menor (más negativo) que en el suelo. Esto crea un gradiente de potencial que "tira" del agua (Weil, 2017; White, 2006).
3.6. El Potencial Hídrico como "Lenguaje Universal"
¿Por qué se considera el potencial hídrico como el lenguaje universal de la ciencia mundial?
Porque permite describir de manera unificada todos los procesos que implican agua —desde el movimiento en los poros hasta la absorción por las raíces y la transpiración por las hojas.
He aquí un ejemplo:
| Sistema | Rango típico de Ψ (kPa) | Qué sucede |
|---|---|---|
| Aire atmosférico (seco) | –100000 y menos | El agua se evapora de las hojas al aire (enorme gradiente) |
| Hojas de plantas (sequía) | –1000 … –3000 | El agua asciende desde las raíces a las hojas |
| Raíces de plantas (absorción activa) | –500 … –1000 | El agua entra desde el suelo a las raíces |
| Suelo (capacidad de campo) | –10 … –30 | Humedad óptima para la mayoría de las plantas (Weil, 2017; Eash et al., 2016) |
| Suelo (punto de marchitez) | –1500 | Agua prácticamente inaccesible para la mayoría de los cultivos (Weil, 2017; Mukha et al., 2003) |
| Agua libre (referente) | 0 | Punto cero |
Vemos que esta tabla contiene una única escala para todos los objetos (atmósfera, planta, suelo). Este es el principal valor del potencial hídrico: permite comparar y predecir el movimiento del agua en cualquier parte del sistema "suelo‑planta‑atmósfera" (Weil, 2017; White, 2006).
3.7. Entender el Potencial sin Matemáticas Complejas
En esta lección evitamos fórmulas complejas, pero es importante dar una idea general de cómo se mide el potencial hídrico.
El método más directo es medir la humedad relativa del aire sobre una muestra de suelo. Cuanto más seco está el suelo (y más sales contiene), menor es la humedad del vapor sobre él. Esta relación se describe mediante la ecuación de Kelvin (Huang et al., 2012; White, 2006):
donde:
- R — constante de los gases;
- T — temperatura absoluta;
- Vₘ — volumen molar del agua;
- e/e₀ — humedad relativa del aire sobre el suelo (relación entre la presión de vapor real y la de saturación).
Esta fórmula muestra que el potencial está estrechamente relacionado con la presión de vapor de agua —y es en este principio en el que se basan los psicrómetros y otros instrumentos para medir Ψ en suelos secos (White, 2006; Shukla, 2023).
Para suelos más húmedos (de 0 a –100 kPa), se utilizan tensiómetros (instrumentos que miden la tensión del agua en los poros) —los discutiremos en la siguiente parte de la lección (Huang et al., 2012; Weil, 2017; Shukla, 2023).
Lo principal que hay que recordar:
El potencial hídrico es una característica integral que tiene en cuenta:
- todas las fuerzas que actúan sobre el agua (adhesión, cohesión, capilaridad, ósmosis, gravedad) —a través de los componentes correspondientes del potencial (que se tratan en la siguiente sección);
- la temperatura (a través de la dependencia de T en la ecuación);
- la composición salina (a través del componente osmótico).
Así pues, el potencial hídrico es la única magnitud que contiene toda la información sobre el "estado" del agua en el suelo. Reemplaza a docenas de características particulares y hace posible la predicción precisa del comportamiento de la humedad.
Resumen Breve sobre el Potencial Hídrico
- El potencial hídrico (Ψ) es la diferencia de energía libre entre el agua en el suelo y el agua libre pura (referente).
- Siempre es negativo (excepto en suelos saturados sin sales, donde Ψ ≈ 0).
- Cuanto más seco y de textura más fina es el suelo, más negativo es Ψ —más fuertemente está retenida el agua.
- Ψ se mide en kPa, bar, atm, cm H₂O (véase la tabla de conversión).
- El agua siempre se mueve de un Ψ más alto (menos negativo) a un Ψ más bajo (más negativo).
- Ψ es una medida universal que permite unificar todos los procesos en el sistema "suelo‑planta‑atmósfera" y darles una descripción cuantitativa.
4. Componentes del Potencial Hídrico: En qué Consiste el Estado Energético del Agua
Ahora que entendemos la esencia del potencial hídrico como medida del estado energético del agua, surge una pregunta natural: ¿en qué consiste esta energía? ¿Cómo contribuyen las distintas fuerzas que actúan sobre el agua (adhesión, capilaridad, ósmosis, gravedad) al potencial total?
Resulta que el potencial hídrico total Ψ se puede descomponer en componentes individuales, cada uno de los cuales corresponde a un tipo específico de fuerza. Esto permite no solo medir el potencial total, sino también entender qué fuerza específica domina en una situación determinada y predecir el comportamiento del agua.
En la edafología mundial, se reconocen varios componentes principales (Weil, 2017; White, 2006; Huang et al., 2012; Shukla, 2023; Foth, 1990):
donde:
- Ψg — potencial gravitacional (debido a la gravedad);
- Ψm — potencial matricial (debido a la atracción del agua hacia la fase sólida —adhesión y capilaridad);
- Ψo — potencial osmótico (debido a las sales disueltas);
- Ψp — potencial de presión (hidrostático —para zonas saturadas);
- los puntos suspensivos indican posibles componentes adicionales (por ejemplo, potencial neumático debido a cambios en la presión del aire, potencial de sobrecarga en suelos expansivos), pero en la mayoría de los problemas prácticos son insignificantes.
Examinemos cada componente en detalle.
4.1. Potencial Gravitacional (Ψ_g)
El potencial gravitacional es la contribución de la gravedad al potencial hídrico total. Está determinado por la altura del agua con respecto a un punto de referencia (normalmente la superficie del suelo o el nivel freático) (Weil, 2017; White, 2006; Shukla, 2023).
Propiedades clave:
- Ψ_g es siempre positivo (o cero) si el punto está por encima del nivel de referencia, y negativo si está por debajo. Esto se debe a que se debe gastar energía para elevar el agua a una altura, mientras que el agua situada por encima posee energía potencial capaz de realizar trabajo al descender.
- Depende solo de la altura y no de las propiedades del suelo (porosidad, textura).
- Ψg = ρw · g · z, donde ρ_w es la densidad del agua, g es la aceleración de la gravedad y z es la altura sobre el nivel de referencia (White, 2006; Shukla, 2023).
Importancia para el movimiento del agua: El potencial gravitacional es la principal fuerza motriz del flujo descendente del agua en el suelo (percolación, drenaje) y del ascenso durante el ascenso capilar (junto con el potencial matricial). Es lo que hace que el agua gravitacional drene después de la lluvia.
Importante: El potencial gravitacional actúa sobre toda el agua del suelo por igual, independientemente de su forma. Sin embargo, en los poros finos, su efecto se compensa con el potencial matricial, y el agua permanece en su lugar.
4.2. Potencial Matricial (Ψ_m)
El potencial matricial es el componente más importante y complejo para entender el comportamiento del agua en el suelo. Refleja la acción combinada de la adhesión, la cohesión y las fuerzas capilares que surgen en las interfaces agua‑fase sólida (matriz del suelo) y agua‑aire (meniscos) (Weil, 2017; White, 2006; Marshall et al., 1996).
¿Qué es la "matriz"? La matriz del suelo es el conjunto de partículas sólidas (minerales y orgánicas) y el espacio poroso. Cuando el agua interactúa con esta matriz, su energía disminuye.
Propiedades clave del potencial matricial:
- Ψ_m es siempre negativo (o cero en saturación completa), porque el agua, al interactuar con la fase sólida, pierde parte de su energía libre.
- Cuanto más seco está el suelo, más negativo es Ψ_m (porque el agua solo queda en los poros y películas más finos, donde las fuerzas de atracción son máximas) (Weil, 2017; White, 2006).
- Ψm depende de la humedad del suelo —esta es la relación principal que describe la curva de retención de agua (véase la siguiente sección). Cuanto menor es la humedad, más fuertemente se retiene el agua, más negativo es Ψm.
- Ψm depende del tamaño de los poros (capilares): en poros finos, Ψm es más negativo que en los grandes (White, 2006).
¿Por qué el potencial matricial es negativo? Imaginemos que queremos extraer agua del suelo —debemos realizar un trabajo para vencer la atracción hacia la superficie de las partículas y romper los meniscos capilares. Este trabajo es exactamente igual al valor absoluto del potencial matricial. Dado que la energía del agua en el suelo es menor que la del agua libre, el signo es negativo.
Importancia para las plantas: El potencial matricial determina con qué fuerza la planta debe "tirar" del agua del suelo. Cuanto más negativo es Ψm, mayor es el esfuerzo (potencial más negativo en las raíces) necesario para que el agua entre en la planta. Cuando Ψm cae por debajo de –1500 kPa, la mayoría de las plantas ya no pueden crear un gradiente suficiente —se produce la marchitez (Weil, 2017; Eash et al., 2016).
4.3. Potencial Osmótico (Ψo)
El potencial osmótico (también llamado potencial de solutos o potencial de solución) se debe a la presencia en el agua del suelo de sales disueltas, iones y moléculas orgánicas. Estas partículas atraen a las moléculas de agua, formando capas de hidratación, y así disminuyen la energía libre del agua (Weil, 2017; White, 2006; Foth, 1990).
Propiedades clave:
- Ψo es siempre negativo (o cero para agua pura sin sales).
- La magnitud de Ψo es proporcional a la concentración de sustancias disueltas (cuantas más sales, más negativo es el potencial) (White, 2006; Shukla, 2023).
- Ψo no depende de las propiedades de la fase sólida, sino solo de la composición de la solución del suelo.
Diferencia importante con el potencial matricial: El potencial osmótico afecta al movimiento del agua solo en presencia de membranas semipermeables (por ejemplo, las paredes de las células de la raíz). En poros abiertos, sin membranas, las fuerzas osmóticas no crean un flujo dirigido de agua en el suelo —simplemente reducen el potencial total, pero el agua no se mueve por sí misma hacia la zona salina, porque no hay barrera. Sin embargo, si hay una membrana (por ejemplo, un pelo radicular), el agua se moverá a través de ella hacia la mayor concentración de sales (ósmosis), tratando de diluir la solución (Weil, 2017; White, 2006).
Importancia para las plantas: En suelos salinos, Ψo puede ser muy negativo (por ejemplo, –1000 kPa y menos). Esto significa que incluso si el suelo está húmedo, el potencial total (matricial + osmótico) es tan bajo que las raíces no pueden "superar" el agua —se produce una sequía fisiológica (las plantas se marchitan incluso cuando el suelo está húmedo) (Weil, 2017; Eash et al., 2016).
Relación aproximada: Ψo (en kPa) ≈ –36 × CE, donde CE es la conductividad eléctrica de la solución del suelo en dS/m (Shukla, 2023). Esta relación empírica es útil para una estimación rápida.
4.4. Potencial de Presión (Hidrostático) (Ψ_p)
El potencial de presión (o potencial hidrostático) se da solo en suelos saturados (llenos de agua), cuando todos los poros están llenos de agua y esta se encuentra bajo una presión hidrostática positiva (Weil, 2017; White, 2006; Shukla, 2023).
Propiedades clave:
- Ψ_p es siempre positivo (o cero en el nivel de la superficie libre del agua —el nivel freático).
- Es igual a ρ_w · g · h, donde h es la profundidad por debajo del nivel freático (es decir, la altura de la columna de agua sobre el punto) (White, 2006).
- En suelo no saturado, Ψ_p = 0 (la presión es igual a la atmosférica) (Weil, 2017; White, 2006).
Relación importante: El potencial matricial (Ψm) y el potencial de presión (Ψp) no pueden existir simultáneamente en el mismo punto (excepto en zonas de transición). En suelo saturado, Ψm = 0 (el agua no es retenida por la matriz porque todos los poros están llenos), y Ψp > 0. En suelo no saturado, Ψp = 0 y Ψm < 0. Son como dos caras de la misma moneda: en el estado saturado, el agua experimenta presión; en el no saturado, tensión (Weil, 2017; White, 2006).
Importancia: El potencial de presión es importante para describir el movimiento del agua en la zona saturada (aguas freáticas, acuíferos). En agronomía, es importante para evaluar el encharcamiento, las inundaciones y el drenaje.
4.5. Otros Componentes (Brevemente)
En algunos casos especiales, se distinguen otros componentes:
- Potencial neumático — surge cuando cambia la presión del aire en el suelo (por ejemplo, durante la inyección de aire o cambios bruscos de la presión atmosférica). En condiciones normales, es insignificante (White, 2006).
- Potencial de sobrecarga — se tiene en cuenta para suelos expansivos, donde el peso de las capas superiores crea una presión adicional sobre el agua. Se utiliza más en geología de ingeniería que en agronomía (Shukla, 2023; Weil, 2017).
Para la práctica agronómica, generalmente es suficiente considerar tres componentes principales: Ψm, Ψo y Ψg, así como Ψp cuando hay aguas freáticas.
4.6. Cómo se Suman los Componentes al Potencial Total
El potencial hídrico total Ψ es la suma algebraica de todos los componentes que actúan. Esto significa que simplemente sumamos los valores (teniendo en cuenta los signos) en cada punto específico.
Ejemplos:
1. Suelo no saturado húmedo sin sales, en la superficie:
- Ψg = 0 (altura de referencia = superficie)
- Ψm = –30 kPa (típico para capacidad de campo de un suelo franco)
- Ψo ≈ 0 (sin sales)
- Ψp = 0 (no saturado)
- Ψ = –30 kPa — el agua está disponible para las plantas.
2. Suelo seco con ligera salinidad, en una pendiente (1 m por encima del nivel de referencia):
- Ψg = +10 kPa (aproximadamente 1 m H₂O = 9.8 kPa)
- Ψm = –1000 kPa (fuertemente retenida)
- Ψo = –200 kPa (sales)
- Ψp = 0
- Ψ = 10 – 1000 – 200 = –1190 kPa — el agua está prácticamente inaccesible.
3. Zona saturada por debajo del nivel freático (2 m por debajo del nivel del agua):
- Ψg = 0 (si la referencia es el nivel freático) o negativo (si la referencia es la superficie)
- Ψm = 0
- Ψp = +20 kPa (2 m H₂O)
- Ψ = +20 kPa — el agua está bajo presión positiva.
4.7. Por Qué los Componentes Son Importantes para la Práctica
Entender los componentes permite:
- Diagnosticar las causas del estrés de las plantas: si las plantas se marchitan con alta humedad, es probable que el componente osmótico (salinidad) sea grande.
- Predecir el movimiento del agua: si hay un gradiente de Ψm o Ψg en el perfil, se puede calcular la dirección y la velocidad del flujo (véase la ley de Darcy en lecciones posteriores).
- Evaluar la eficiencia del riego: al regar, hay que considerar no solo la cantidad de agua, sino también su potencial (el agua salina puede ser poco disponible incluso con alta humedad).
- Planificar la mejora de tierras: por ejemplo, el lavado de suelos salinos reduce Ψo, aumentando la disponibilidad de agua.
Tabla Resumen de los Componentes del Potencial Hídrico
| Componente | Símbolo | Signo | De qué depende | Cuándo es importante |
|---|---|---|---|---|
| Gravitacional | Ψg | + (por encima) / – (por debajo) | Altura de la posición | Movimiento descendente (percolación) y ascendente (ascenso capilar) |
| Matricial | Ψm | – (o 0 en saturación) | Humedad del suelo, tamaño de poros, textura | Retención de agua en suelo no saturado, disponibilidad para las raíces |
| Osmótico | Ψo | – | Concentración de sales en la solución | Suelos salinos, absorción de agua por las raíces |
| Presión | Ψp | + (o 0) | Profundidad bajo el nivel freático | Zona saturada, drenaje, encharcamiento |
Resumen Breve de los Componentes
- El potencial hídrico total Ψ se compone de varios componentes, cada uno correspondiente a un tipo específico de fuerza.
- El potencial matricial es el más importante para la agronomía; refleja la capacidad de retención del suelo y determina la disponibilidad de humedad.
- El potencial osmótico se vuelve crítico en condiciones salinas.
- El potencial gravitacional y el potencial de presión son importantes para describir los flujos de agua en el perfil y en la zona saturada.
- Conociendo los componentes, podemos predecir cuantitativamente si el agua se moverá, hacia dónde y con qué intensidad, y si la planta podrá utilizarla.
5. Capacidad de Retención de Agua del Suelo
Ahora que estamos familiarizados con el potencial hídrico y sus componentes, podemos pasar a una de las preguntas más importantes para la práctica agronómica: ¿cuánta agua puede retener el suelo y en qué formas?
La capacidad de retención de agua del suelo es el conjunto de propiedades que determinan la capacidad del suelo para absorber, retener y ceder agua (Mukha et al., 2003). No es un valor constante único, sino todo un sistema de indicadores, cada uno de los cuales corresponde a un determinado estado energético del agua (un determinado valor del potencial hídrico).
En esta sección, nos familiarizaremos con las constantes hidrológicas del suelo básicas —puntos clave en la escala de humedad que son de importancia fundamental para evaluar los recursos hídricos del suelo, planificar el riego, la mejora de tierras y predecir la disponibilidad de agua para las plantas.
5.1. Constantes Hidrológicas del Suelo: Puntos Clave de Humedad
Las constantes hidrológicas del suelo son indicadores cuantitativos de la humedad que corresponden a valores específicos del potencial hídrico y caracterizan estados de transición del agua en el suelo (Mukha et al., 2003; Weil, 2017). Se pueden considerar como "puntos de referencia" en la escala continua de humedad, cada uno con un significado físico claro.
Constantes más importantes (del estado más húmedo al más seco):
1. Capacidad total de agua (CTA) — saturación máxima.
2. Capacidad de retención de agua (CRA) / Capacidad de campo (CC) — límite superior del agua disponible.
3. Humedad de ruptura capilar (HRC) — límite de movilidad del agua capilar.
4. Punto de marchitez (PM) — límite inferior del agua disponible.
5. Higroscopicidad máxima (HM) — agua retenida por sorción desde el vapor.
Examinemos cada una en detalle.
Capacidad Total de Agua (CTA)
La capacidad total de agua (o capacidad máxima de agua) es el estado en el que todos los poros del suelo están llenos de agua (Mukha et al., 2003; Weil, 2017). En este estado:
- El potencial hídrico Ψ es cercano a cero (estrictamente hablando, ligeramente negativo debido al aire atrapado en los poros).
- El potencial matricial Ψ_m = 0 (el agua no es retenida por la matriz, todos los poros están llenos).
- El contenido volumétrico de agua θ es igual a la porosidad total del suelo.
Importancia práctica: La capacidad total de agua es el contenido máximo posible de agua en el suelo. Sin embargo, este estado es de corta duración y solo se produce durante lluvias intensas o riegos. Tan pronto como cesa el aporte de agua, el agua gravitacional comienza a drenar.
Importante: En el campo, rara vez se alcanza la saturación completa sin atrapamiento de aire —parte de los poros siempre quedan llenos de burbujas de aire, por lo que la humedad real en la "saturación" puede ser de un 5 a un 15% inferior a la porosidad teórica (Weil, 2017).
Capacidad de Retención de Agua (CRA) / Capacidad de Campo (CC)
La capacidad de retención de agua (en la literatura en español) o capacidad de campo (en la literatura anglosajona) es la cantidad de agua que permanece en el suelo después de que el agua gravitacional haya drenado completamente (Mukha et al., 2003; Weil, 2017; White, 2006; Eash et al., 2016).
Esta es una de las constantes más importantes en agronomía.
Características clave:
- El potencial hídrico en CC suele ser de –10 a –30 kPa (dependiendo de la textura del suelo) (Weil, 2017; White, 2006).
- En este estado, los poros grandes (macroporos) se han vaciado de agua y están llenos de aire, mientras que los poros capilares y más finos permanecen llenos de agua (Weil, 2017).
- El movimiento descendente del agua prácticamente cesa (la velocidad es muy baja).
- El suelo está óptimamente humedecido para la mayoría de las plantas: el agua está disponible y hay suficiente aire para la respiración de las raíces.
¿Cómo se alcanza la CC en el campo?
Después de una lluvia intensa o un riego, el agua llena todos los poros. Luego:
1. El agua gravitacional comienza a drenar de los poros grandes —esto ocurre con relativa rapidez (las primeras horas).
2. Al cabo de 1 a 3 días (dependiendo del suelo), el drenaje se vuelve muy lento y la humedad se estabiliza en el nivel de CC (Weil, 2017; White, 2006).
Dependencia de la textura: La CC depende en gran medida de la composición granulométrica (Tabla 5.7 de Weil, 2017, adaptada):
| Suelo | CC (% en volumen) |
|---|---|
| Arenoso | 10–15 |
| Franco | 25–35 |
| Arcilloso | 35–45 |
En suelos arcillosos, la CC es mayor porque tienen más poros finos que retienen el agua contra la gravedad.
Importancia práctica de la CC:
- Es el límite superior del agua productiva —el agua por encima de la CC (gravitacional) drena de la zona radicular y no es utilizada eficazmente por las plantas.
- En CC se logra una proporción óptima de agua y aire en el suelo —aproximadamente 50% de fase sólida, 25% de agua, 25% de aire (Weil, 2017).
- La CC es una guía para suspender el riego (regar por encima de la CC no tiene sentido: el agua se perderá por drenaje).
- La CC es también el límite superior de la "madurez" del suelo para la labranza (con una humedad superior a la CC, el suelo se pega y se embarra) (Weil, 2017).
Humedad de Ruptura Capilar (HRC)
La humedad de ruptura capilar es la humedad a la que se interrumpe la continuidad de las conexiones capilares entre las partículas del suelo (Mukha et al., 2003). Por encima de la HRC, el agua puede moverse a través de los capilares; por debajo, el movimiento capilar se vuelve imposible.
Características clave:
- El potencial hídrico en la HRC suele corresponder a pF 3.0–3.5, lo que equivale aproximadamente a –1000…–3000 cm H₂O (o –100…–300 kPa) (Mukha et al., 2003).
- Este es el límite entre el agua capilar y el agua pelicular.
- Por encima de la HRC —el agua es móvil, bien disponible para las plantas (agua capilar).
- Por debajo de la HRC —el agua permanece solo en forma pelicular; su movilidad cae drásticamente y su disponibilidad para las plantas se vuelve limitada (Mukha et al., 2003).
Importancia práctica: La HRC es un nivel crítico después del cual el suministro de agua a las plantas comienza a dificultarse seriamente. Aunque el agua sigue estando formalmente disponible, la velocidad de su movimiento hacia las raíces disminuye drásticamente.
Punto de Marchitez (PM) / Marchitez Permanente
El punto de marchitez (en la literatura en español) o marchitez permanente (en inglés) es la humedad del suelo a la que las plantas pierden la turgencia y no se recuperan incluso cuando se colocan en una atmósfera húmeda (Mukha et al., 2003; Weil, 2017; White, 2006; Eash et al., 2016).
Este es el límite inferior del agua disponible para la mayoría de las plantas agrícolas.
Características clave:
- El potencial hídrico en el PM, por convención internacional, se toma como –1500 kPa (–15 bar) (Weil, 2017; White, 2006; Eash et al., 2016). Sin embargo, el valor real puede variar según la especie vegetal (de –1000 a –3000 kPa e incluso menos para plantas resistentes a la sequía).
- El agua en el PM se retiene en películas muy finas (de solo unas pocas capas moleculares de espesor) y en microporos con radios inferiores a 0.2 µm (Eash et al., 2016; Weil, 2017).
- El agua es inaccesible para la mayoría de las plantas, porque las raíces no pueden crear un potencial más negativo que –1500 kPa.
Nota: El punto de marchitez no es estrictamente constante para un suelo dado —depende de la especie vegetal (su regulación osmótica) y de las condiciones atmosféricas (en un día caluroso y ventoso, la marchitez puede ocurrir con una humedad más alta) (Weil, 2017; White, 2006).
Cálculo del PM a partir de la HM: En la práctica hidrometeorológica, el PM se determina a menudo a partir de la higroscopicidad máxima (HM) utilizando un coeficiente empírico de 1.34 (Mukha et al., 2003):
Este enfoque permite estimar el PM sin largos experimentos biológicos, pero da un valor aproximado.
Higroscopicidad Máxima (HM)
La higroscopicidad máxima es la cantidad máxima de agua que el suelo puede absorber del aire saturado de vapor de agua (humedad relativa ≈ 96–98%) (Mukha et al., 2003; Weil, 2017).
Características clave:
- El potencial hídrico en la HM corresponde aproximadamente a pF 4.5 o –3100 kPa (Weil, 2017).
- Es agua absolutamente inaccesible para las plantas.
- El agua se retiene por fuerzas de sorción (adhesión) en forma de capas monomoleculares o de unas pocas moléculas.
- La HM depende de la composición granulométrica (especialmente del contenido de arcilla) y del contenido de humus (cuantos más coloides, mayor es la HM).
Valores aproximados de HM (Mukha et al., 2003):
| Suelo | HM (% de la masa de suelo seco) |
|---|---|
| Arena | 0.5–1.0 |
| Franco con humus | 10–16 |
| Turba | 30–40 |
Importancia práctica: La HM es la "reserva muerta" de agua, que nunca se considera al calcular la humedad productiva. Además, la HM se utiliza como base para la determinación indirecta del PM.
Otras Constantes (Brevemente)
En la literatura especializada se encuentran otras constantes:
- Capacidad máxima de adsorción de humedad (CMAH) — cantidad máxima de agua fuertemente ligada (higroscópica) retenida por fuerzas de sorción. En esencia, es similar a la HM (Mukha et al., 2003).
- Capacidad máxima de agua molecular (CMAM) — cantidad máxima de agua pelicular (débilmente ligada) retenida por fuerzas de atracción molecular (Mukha et al., 2003).
- Capacidad de agua capilar — cantidad de agua que puede ser elevada por fuerzas capilares desde el nivel freático. Es importante para evaluar la franja capilar (Mukha et al., 2003).
Sin embargo, para una comprensión básica de la capacidad de retención, es suficiente conocer las cinco constantes principales: CTA, CC, HRC, PM y HM.
5.2. Cómo Afectan la Textura y la Estructura a la Retención de Agua
La capacidad de retención de agua del suelo está determinada por dos factores principales:
1. Composición granulométrica (textura) — tamaño de las partículas.
- Suelos arenosos (partículas grandes): pocos poros finos, el agua se retiene débilmente (Ψ_m bajo con la misma humedad). La CC es baja (10–15%), el PM es bajo (3–5%), pero el agua disponible (CC – PM) es relativamente pequeña (≈8–10%) (Weil, 2017; Eash et al., 2016).
- Suelos francos (tamaño intermedio): combinación óptima de poros de diferentes tamaños. La CC es alta (25–35%), el PM es moderado (10–15%), y el agua disponible es máxima (≈15–20%) (Weil, 2017).
- Suelos arcillosos (partículas finas): muchos poros finos, el agua se retiene con mucha fuerza. La CC es alta (35–45%), pero el PM también es alto (20–25%), por lo que el agua disponible es menor que en los suelos francos (≈15–20%, pero el agua es difícil de acceder a bajos potenciales) (Weil, 2017; Eash et al., 2016).
2. Estructura del suelo — agregación.
- Suelo bien estructurado (con agregados de valor agronómico) tiene más macroporos (entre agregados) y más mesoporos (dentro de los agregados). Esto aumenta la porosidad total y mejora la relación agua‑aire en CC (Weil, 2017).
- Suelo sin estructura, compactado tiene menos poros grandes y más poros finos. Con la misma CC, la permeabilidad al aire es peor y la disponibilidad de agua para las raíces disminuye debido a la alta proporción de poros finos de difícil acceso (Weil, 2017).
Conclusión clave: La mejor capacidad de retención desde el punto de vista de la disponibilidad para las plantas la poseen los suelos francos estructurados —tienen una CC alta y un PM moderado, lo que proporciona la máxima reserva de agua disponible.
5.3. Estimación de las Reservas de Agua Productiva
En la práctica agronómica, es importante poder estimar cuantitativamente las reservas de agua disponible (productiva) en el suelo. Para ello se utilizan los siguientes indicadores (Mukha et al., 2003).
Reserva total de agua (RTA) — la cantidad total de agua en toda la capa de suelo estudiada (por ejemplo, en la zona radicular de 0–100 cm). Se calcula como la suma de las reservas de agua de cada horizonte (teniendo en cuenta su espesor, densidad aparente y humedad).
Reserva de agua de difícil acceso (RADA) — la cantidad de agua correspondiente al punto de marchitez (PM) para cada horizonte. Es el agua que no es utilizada por las plantas.
Reserva de agua productiva (RAP) — la diferencia entre la reserva total de agua y la reserva de agua de difícil acceso:
O, dicho de otro modo, es la cantidad de agua en el suelo por encima del punto de marchitez.
Fórmula para calcular la reserva de agua en una capa (Mukha et al., 2003):
donde:
- W — reserva de agua en la capa, m³/ha o mm de lámina de agua;
- a — humedad del suelo, % de la masa de suelo seco;
- dᵥ — densidad aparente del suelo (masa volumétrica), g/cm³;
- h — espesor de la capa, cm.
Conversión a mm de lámina de agua: 1 m³/ha = 0.1 mm de lámina de agua (Mukha et al., 2003). Esto es conveniente para comparar con las precipitaciones o las dosis de riego.
Evaluación de las reservas de agua productiva (adaptado de Mukha et al., 2003):
| Capa de suelo, cm | Reserva de agua productiva, mm | Evaluación |
|---|---|---|
| 0–20 | >40 | Buena |
| 0–20 | 20–40 | Satisfactoria |
| 0–20 | <20 | Insatisfactoria |
| 0–100 | >160 | Muy buena |
| 0–100 | 130–160 | Buena |
| 0–100 | 90–130 | Satisfactoria |
| 0–100 | 60–90 | Mala |
| 0–100 | <60 | Muy mala |
5.4. Ejemplo de Cálculo de la Reserva de Agua Productiva
Problema. Estimar la reserva de agua productiva en la capa de 0–50 cm. Datos conocidos:
- Capa 0–20 cm: densidad aparente 1.2 g/cm³, humedad 25%; PM para esta capa es 12%.
- Capa 20–50 cm: densidad aparente 1.4 g/cm³, humedad 22%; PM es 10%.
Solución:
1. Reserva total de agua:
- Capa 0–20 cm: W₁ = 25 · 1.2 · 20 = 600 m³/ha = 60 mm.
- Capa 20–50 cm: W₂ = 22 · 1.4 · 30 = 924 m³/ha = 92.4 mm.
- RTA = 600 + 924 = 1524 m³/ha = 152.4 mm.
2. Reserva de agua de difícil acceso (RADA, a PM):
- Capa 0–20 cm: W_PM₁ = 12 · 1.2 · 20 = 288 m³/ha = 28.8 mm.
- Capa 20–50 cm: W_PM₂ = 10 · 1.4 · 30 = 420 m³/ha = 42 mm.
- RADA = 288 + 420 = 708 m³/ha = 70.8 mm.
3. Reserva de agua productiva (RAP):
- RAP = 152.4 – 70.8 = 81.6 mm.
Evaluación: Según la tabla para la capa de 0–50 cm (intermedia entre 0–20 y 0–100 cm), una reserva de unos 81 mm corresponde a un buen suministro de agua.
Resumen Breve sobre la Capacidad de Retención de Agua
- La capacidad de retención de agua es una propiedad compleja descrita por un sistema de constantes hidrológicas del suelo.
- La capacidad de retención de agua (capacidad de campo) y el punto de marchitez son las dos constantes clave que determinan la reserva de agua productiva (disponible).
- La diferencia entre CC y PM es el agua disponible que puede ser utilizada por las plantas.
- Las mayores reservas de agua disponible son características de los suelos francos estructurados.
- El cálculo de las reservas de agua productiva permite evaluar cuantitativamente el suministro de agua a los cultivos y planificar las medidas de mejora de tierras.
- La higroscopicidad máxima (HM) es la "reserva muerta" de agua, que nunca se considera como disponible.
6. Curva de Retención de Agua: Un Retrato Gráfico de la Humedad del Suelo
Ahora llegamos a una de las herramientas más visuales y fundamentales de la física del suelo: la curva de retención de agua (también llamada curva característica del agua del suelo, curva pF o curva hidrofísica del suelo). Si las secciones anteriores describían puntos individuales (constantes), la curva de retención muestra toda la imagen —la relación continua entre la humedad del suelo y su potencial matricial.
Esta es la curva que responde a la pregunta clave: ¿cuánta agua contiene el suelo a un nivel dado de fuerzas de retención? Y a la inversa: ¿a qué humedad se retiene el agua con una fuerza determinada?
6.1. ¿Qué es la Curva de Retención de Agua?
La curva de retención de agua (soil water retention curve, SWC) es una representación gráfica de la relación funcional entre el contenido de agua del suelo (generalmente el contenido volumétrico de agua θᵥ, en %) y el potencial matricial (Ψₘ), expresado con mayor frecuencia en una escala logarítmica (Weil, 2017; White, 2006; Huang et al., 2012; Eash et al., 2016; Shukla, 2023).
Normalmente, en el gráfico:
- Eje X (horizontal) — contenido volumétrico de agua θᵥ (en % o m³/m³), aumentando de izquierda a derecha.
- Eje Y (vertical) — potencial matricial Ψₘ (en kPa, bar o cm H₂O), a menudo en escala logarítmica (es decir, pF), porque el rango de potencial es enorme —de 0 a cientos de miles de kPa. La escala logarítmica permite una representación compacta de todo el rango, desde la saturación hasta el estado seco al aire (Weil, 2017; White, 2006).
La curva se determina experimentalmente para cada horizonte genético o capa del suelo. Se satura una muestra de suelo con agua y luego se imponen secuencialmente varios valores de potencial matricial (por ejemplo, mediante tensiómetros, mesas de succión, aparatos de placa de presión) y se mide la humedad correspondiente. Los puntos obtenidos se unen con una curva suave (Weil, 2017; White, 2006; Shukla, 2023).
6.2. ¿Qué Muestra la Curva de Retención de Agua?
La curva de retención de agua proporciona tres tipos de información fundamental:
La Naturaleza de la Retención de Agua en Diferentes Rangos de Humedad
La curva tiene una forma característica de S (sigmoide) (Weil, 2017; White, 2006). Se pueden distinguir tres segmentos típicos (Marshall et al., 1996; Weil, 2017):
1. A altos potenciales (cerca de 0) — zona de poros grandes:
- La curva desciende bruscamente con una pequeña disminución de la humedad. Esto significa que a potenciales de 0 a –10 kPa se elimina una gran cantidad de agua de los poros grandes (macroporos).
- Se trata del agua gravitacional, que drena fácilmente con el más mínimo aumento de la fuerza de retención.
- La pendiente de este segmento refleja el volumen de macroporos —cuanto más pronunciada es, más macroporos hay.
2. A potenciales intermedios (de –10 a –1500 kPa) — zona de poros capilares y peliculares:
- La curva se vuelve más plana. La eliminación del agua requiere un aumento mucho mayor de las fuerzas de retención.
- Se trata del agua capilar y pelicular —la principal porción disponible para las plantas.
- Es en este segmento donde se encuentran la capacidad de campo (CC, alrededor de –10…–30 kPa) y el punto de marchitez (PM, –1500 kPa).
- La diferencia de humedad entre estos dos puntos es la reserva de agua disponible (productiva).
3. A potenciales muy bajos (< –1500 kPa) — zona de películas finas y agua sorbida:
- La curva se vuelve muy plana —incluso un fuerte aumento del potencial da solo una pequeña disminución de la humedad.
- Se trata del agua higroscópica y pelicular‑higroscópica —inaccesible para las plantas.
- La curva se aproxima asintóticamente a la higroscopicidad máxima (HM) a potenciales de alrededor de –3100 kPa y a valores aún más bajos al secarse más.
Determinación Cuantitativa de las Constantes Hidrológicas del Suelo
En la curva de retención, todas las constantes (CC, PM, HM) se identifican fácilmente como puntos que corresponden a valores específicos del potencial matricial (Weil, 2017; White, 2006; Mukha et al., 2003):
- CC (capacidad de campo) — humedad a Ψₘ = –10 … –30 kPa (a menudo se toma –10 kPa para suelos arenosos y –30 kPa para suelos francos y arcillosos) (Weil, 2017; White, 2006).
- PM (punto de marchitez) — humedad a Ψₘ = –1500 kPa (convención) (Weil, 2017; White, 2006; Eash et al., 2016).
- HM — aproximadamente a Ψₘ = –3100 kPa (Weil, 2017).
Además, se puede determinar:
- Capacidad total de agua (saturación) — humedad a Ψₘ = 0.
- Humedad de ruptura capilar (HRC) — aproximadamente a Ψₘ = –100 … –300 kPa, donde la curva cambia de pendiente (Mukha et al., 2003).
Evaluación del Espacio Poroso
La curva de retención de agua es esencialmente una curva acumulativa de distribución del tamaño de los poros (White, 2006; Eash et al., 2016; Marshall et al., 1996). Dado que el potencial matricial está relacionado con el radio de los poros (fórmula capilar: Ψₘ ∝ 1/r), al diferenciar la curva (es decir, encontrar su pendiente), se puede obtener la distribución del volumen de poros por tamaño. En la práctica, esto permite estimar:
- Volumen de macroporos (> 50 µm) — agua eliminada a potenciales de 0 a –10 kPa.
- Volumen de mesoporos (0.2–50 µm) — agua retenida a potenciales de –10 a –1500 kPa (esta es el agua disponible).
- Volumen de microporos (< 0.2 µm) — agua a potenciales < –1500 kPa (inaccesible) (Eash et al., 2016; Weil, 2017).
Esto proporciona al edafólogo y al agrónomo una oportunidad única para evaluar el espacio poroso sin necesidad de complejos estudios microscópicos.
6.3. Influencia de la Textura y la Estructura en la Forma de la Curva
La forma de la curva de retención depende en gran medida de la composición granulométrica (textura) y de la estructura del suelo (Weil, 2017; White, 2006; Eash et al., 2016; Shukla, 2023).
Suelos Arenosos
- Característica distintiva: la curva es muy pronunciada en la región de alto potencial (0 – –10 kPa). Esto significa que la mayor parte del agua se elimina con un pequeño aumento de la fuerza de retención.
- Razón: predominio de poros grandes (macroporos), el agua se retiene débilmente.
- CC — baja (10–15%).
- PM — bajo (3–5%).
- Reserva de agua disponible — pequeña (alrededor del 8–10%), pero toda esta agua se encuentra en un rango de potencial donde es fácilmente accesible para las raíces (alta conductividad hidráulica) (Weil, 2017).
- La curva alcanza rápidamente una meseta con humedades bajas.
Suelos Francos (Mejores)
- Característica distintiva: la curva es más plana, con un segmento medio bien definido.
- Razón: distribución equilibrada de poros de diferentes tamaños —desde macroporos hasta microporos.
- CC — alta (25–35%).
- PM — moderado (10–15%).
- Reserva de agua disponible — máxima (15–20% o más). Esto hace que los suelos francos sean los más favorables para la agricultura.
- La curva muestra una transición gradual del secado rápido al secado lento.
Suelos Arcillosos
- Característica distintiva: la curva es muy plana en todo el rango, pero con alta humedad incluso a potenciales muy bajos.
- Razón: predominio de poros finos (microporos) y enorme superficie específica de las partículas, el agua se retiene con mucha fuerza.
- CC — muy alta (35–45%).
- PM — también alto (20–25%).
- Reserva de agua disponible — a menudo menor que en los suelos francos y, lo que es más importante, el agua se retiene a potenciales más bajos, es decir, difícil de acceder para las raíces (baja conductividad hidráulica) (Weil, 2017).
- La curva es casi horizontal a bajos potenciales, lo que indica una gran cantidad de agua en poros finos.
Influencia de la Estructura (Agregación)
- El suelo bien estructurado tiene más macroporos (entre agregados), por lo que en la región de alto potencial la curva es más pronunciada (más agua gravitacional).
- Sin embargo, dentro de los agregados se conservan mesoporos, por lo que a potenciales intermedios la curva no cae demasiado —el agua disponible se mantiene.
- El suelo compactado y sin estructura tiene menos macroporos y más poros finos —la curva se vuelve más plana, la CC disminuye y el PM puede aumentar, lo que reduce la reserva de agua disponible (Weil, 2017).
6.4. La Escala pF: Representación Logarítmica del Potencial
En la literatura edafológica en español y europea se utiliza ampliamente el concepto de pF (Mukha et al., 2003; White, 2006). Es el logaritmo (en base 10) del valor absoluto del potencial matricial expresado en centímetros de columna de agua:
Ejemplos de conversión:
| Ψm (cm H₂O) | Ψm (kPa) | pF | Estado |
|---|---|---|---|
| 10 | 1 | 1.0 | Suelo muy húmedo |
| 100 | 10 | 2.0 | Cerca de CC (arena) |
| 300 | 30 | 2.5 | CC típica (franco) |
| 1000 | 100 | 3.0 | HRC, inicio de agua de difícil acceso |
| 10000 | 1000 | 4.0 | Cerca de PM |
| 15000 | 1500 | 4.2 | PM (estándar) |
| 31000 | 3100 | 4.5 | HM |
| 1000000 | 100000 | 6.0 | Suelo seco al aire |
Ventajas de la escala pF:
- Representa de forma compacta el enorme rango de cambios de potencial (de 0 a 7 y más).
- Conveniente para graficar —la escala logarítmica en el eje Y hace que la curva sea más ilustrativa.
- En trabajos antiguos y muchos modernos sobre física del suelo se utilizan valores de pF (Mukha et al., 2003; White, 2006).
Limitación: pF no es una unidad del SI. En las publicaciones internacionales se utilizan cada vez más kPa o MPa, pero comprender el pF es necesario para leer la literatura especializada.
6.5. Influencia de la Pendiente: Capacidad de Agua Diferencial
La pendiente de la curva de retención en cada punto (dθ/dΨₘ o dθ/d(pF)) tiene un significado físico —es la capacidad de agua diferencial (o capacidad específica de retención de agua) (White, 2006; Huang et al., 2012). Muestra cuánta agua se libera por unidad de disminución del potencial.
- Pendiente pronunciada (gran valor de dθ/dΨ) significa que un pequeño aumento de la fuerza de retención provoca una disminución significativa de la humedad (característico de suelos arenosos a altos potenciales).
- Pendiente suave (pequeño valor) significa que incluso un gran cambio de potencial da solo un pequeño cambio de humedad (característico de suelos arcillosos a bajos potenciales).
Importancia práctica: La capacidad de agua diferencial es importante para calcular la velocidad del movimiento del agua en el suelo no saturado (véase la ley de Darcy, lecciones 5–6). También permite estimar la rapidez con que el suelo cede agua a las plantas cuando disminuye el potencial en la zona radicular.
6.6. Histéresis: Por Qué la Curva es Diferente al Humedecer y al Secar
Una de las características más importantes de la curva de retención es la histéresis (Weil, 2017; White, 2006; Marshall et al., 1996; Shukla, 2023). Este fenómeno consiste en que la curva obtenida durante el secado (disminución de la humedad) no coincide con la curva obtenida durante el humedecimiento (aumento de la humedad): al mismo potencial matricial, la humedad en la curva de secado es mayor que en la curva de humedecimiento (Weil, 2017; White, 2006).
Causas de la histéresis:
1. Efecto "cuello de botella" (efecto tinta en botella) — los poros tienen formas irregulares: cavidades anchas conectadas por cuellos estrechos. Durante el secado, el agua se retiene en la parte ancha hasta que el potencial es lo suficientemente bajo como para romper el menisco a través del cuello estrecho. Durante el humedecimiento, por el contrario, las cavidades anchas se llenan solo después de que el agua pasa por los cuellos estrechos, lo que requiere un potencial más alto (menos negativo). Como resultado, al mismo potencial, la curva de secado tiene una humedad mayor (Weil, 2017; Marshall et al., 1996).
2. Diferentes ángulos de contacto para el agua que avanza y la que retrocede —es mayor durante el humedecimiento (efectos hidrófobos), lo que reduce la presión capilar (Marshall et al., 1996; Weil, 2017).
3. Atrapamiento de aire durante el humedecimiento —parte de los poros quedan llenos de aire, por lo que la humedad en la saturación en la curva de humedecimiento es ligeramente inferior a la de la curva de secado (Weil, 2017).
4. Hinchamiento y contracción de los suelos arcillosos —durante el secado, el volumen de los poros disminuye, y durante el humedecimiento aumenta, lo que también cambia la forma de la curva (Weil, 2017; Marshall et al., 1996).
Importancia práctica de la histéresis:
- Con la misma humedad, el agua en un suelo en secado (después de la lluvia) se retiene con menos fuerza (potencial menos negativo) que en un suelo en humedecimiento (durante el ascenso capilar o el riego ligero). Esto significa que en un suelo que se está secando, el agua es más disponible que en uno que se está humedeciendo hasta la misma humedad.
- Para un cálculo preciso del balance hídrico, es necesario saber por qué rama (secado o humedecimiento) sigue el proceso en cada momento.
- En la práctica agronómica, se suele utilizar la curva de secado, porque en el campo el suelo se seca con mayor frecuencia después de la lluvia o el riego (Weil, 2017; White, 2006).
6.7. ¿Cómo se Utiliza la Curva de Retención en la Práctica?
1. Evaluación de las reservas de agua disponible para la planificación del riego.
Conociendo la curva para la zona radicular, se puede determinar Ψₘ a partir de la humedad medida y viceversa. Esto permite calcular con precisión cuánta agua sigue disponible para las plantas y cuándo es necesario regar (Eash et al., 2016; Shukla, 2023).
2. Diagnóstico de la fertilidad del suelo.
La forma de la curva (especialmente la pendiente y la posición relativa a los ejes) proporciona información sobre la calidad de la estructura, el grado de compactación, la salinidad y el contenido de materia orgánica (Weil, 2017).
3. Mejora de tierras y evaluación de la aptitud del suelo para el riego.
La comparación de las curvas de diferentes horizontes permite evaluar cómo se distribuirá el agua en el perfil, si es posible el ascenso capilar y si se producirá encharcamiento (White, 2006).
4. Modelización del régimen hídrico.
La curva de retención es un parámetro de entrada obligatorio para todos los modelos matemáticos de movimiento de agua y sales en el suelo (por ejemplo, HYDRUS, SWAP). Sin ella, los cálculos son imposibles (Huang et al., 2012; Shukla, 2023).
5. Evaluación del riesgo de sequía.
Conociendo la curva y la humedad actual, se puede determinar cuántos días (con una evapotranspiración media) el suelo podrá suministrar agua a las plantas antes de alcanzar el PM (Eash et al., 2016).
6.8. Ejemplo: Tres Curvas — Tres Suelos
Consideremos tres curvas de retención típicas (según Weil, 2017; White, 2006; Shukla, 2023, véase la Fig. 5.12 en Weil, 2017).
| Suelo | CC (% vol.) | PM (% vol.) | Agua disponible (% vol.) | Forma de la curva |
|---|---|---|---|---|
| Arena | 12 | 4 | 8 | Muy pronunciada al principio, luego casi horizontal |
| Franco | 30 | 15 | 15 | Pendiente moderada en todo el rango |
| Arcilla | 42 | 28 | 14 | Muy plana, la humedad sigue siendo alta incluso a bajos potenciales |
Conclusión: El suelo franco proporciona la mayor reserva de agua disponible, y esta agua se distribuye en un amplio rango de potenciales, lo que garantiza un agotamiento gradual. La arena tiene poca agua disponible y se agota rápidamente. La arcilla tiene mucha agua, pero una parte significativa es de difícil acceso.
Resumen Breve sobre la Curva de Retención de Agua
- La curva de retención de agua es una característica fundamental del suelo que relaciona la humedad y el potencial matricial.
- En ella se identifican fácilmente todas las constantes hidrológicas del suelo básicas (CC, PM, HM, etc.).
- La forma de la curva está determinada por la textura y la estructura: arena —pronunciada, arcilla —plana, franco —óptima.
- La escala pF (logaritmo del potencial en cm H₂O) es una forma conveniente de representar de forma compacta un amplio rango de potenciales.
- La histéresis —la diferencia entre las curvas de secado y humedecimiento— se debe a la geometría compleja de los poros, al ángulo de contacto y al hinchamiento.
- La curva de retención es una herramienta esencial para calcular el balance hídrico, planificar el riego, evaluar la fertilidad y modelizar.
7. Disponibilidad de Agua para las Plantas: Del Potencial a las Decisiones Prácticas
Hemos llegado a la pregunta clave de toda la lección: ¿qué determina si una planta puede utilizar el agua presente en el suelo? No se trata simplemente de "hay agua — no hay agua". Como hemos visto, el suelo puede contener mucha humedad, pero las plantas se marchitan igualmente. Y viceversa, con un contenido de agua relativamente bajo, las plantas pueden sentirse perfectamente.
La respuesta a esta paradoja la dan todos los conceptos introducidos en las secciones anteriores: el potencial hídrico, sus componentes y la curva de retención de agua. La disponibilidad de agua para las plantas no es función de su cantidad, sino del estado energético, es decir, de la facilidad con que las raíces pueden extraer el agua de la matriz del suelo y vencer las fuerzas osmóticas (Weil, 2017; White, 2006; Eash et al., 2016).
En esta sección final, vamos a:
1. Formular los criterios de disponibilidad.
2. Considerar cómo la textura, la estructura y la salinidad afectan a la disponibilidad.
3. Discutir la velocidad de suministro de agua a las raíces como segundo factor clave.
4. Introducir el concepto de "rango de humedad menos limitante".
5. Dar recomendaciones prácticas para interpretar la disponibilidad con fines agronómicos.
7.1. La Disponibilidad como Función del Potencial Hídrico
Las plantas absorben agua de forma pasiva (principalmente) —el agua entra en las raíces a lo largo de un gradiente de potencial hídrico desde el suelo hacia la raíz (Weil, 2017; White, 2006). Para ello, las células de la raíz deben crear un potencial hídrico más negativo en sus vasos que el agua del suelo. Cuanto menor (más negativo) es el potencial del agua del suelo, mayor es el "esfuerzo" (es decir, un potencial más negativo en las raíces) que debe realizar la planta.
Por lo tanto, la disponibilidad no está determinada tanto por la humedad en sí, sino por la diferencia de potencial Ψsuelo – Ψraíz que la planta puede generar (Eash et al., 2016; Weil, 2017).
Límites clave en la escala de potencial (según Weil, 2017; White, 2006; Eash et al., 2016):
- Ψ_suelo > –30 kPa (alrededor de CC) — el agua es fácilmente disponible, la absorción es activa.
- Ψ_suelo ≈ –100…–300 kPa — la disponibilidad comienza a disminuir, pero muchos cultivos todavía pueden absorber agua a velocidades suficientes.
- Ψ_suelo ≈ –1500 kPa — límite estándar de disponibilidad. La mayoría de los cultivos agrícolas (maíz, trigo, soja, etc.) no pueden crear un potencial más negativo en las raíces, por lo que se produce la marchitez permanente (Weil, 2017; Eash et al., 2016). Algunas plantas resistentes a la sequía (xerófitas, por ejemplo, algunas especies de ajenjo, saxaul) pueden extraer agua a potenciales de hasta –3000…–8000 kPa (Weil, 2017; White, 2006).
- En Ψ_suelo < –3100 kPa (HM), el agua se retiene casi exclusivamente por fuerzas de sorción y es inaccesible para todas las plantas superiores.
Importante: El punto de marchitez (PM) es un valor convencional adoptado para facilitar la comparación. En realidad, este límite difiere entre las especies vegetales y también depende de la velocidad de evaporación (en un día caluroso y ventoso, la marchitez puede ocurrir a un potencial más alto) (Weil, 2017; White, 2006). Por ello, en agronomía se utiliza a menudo el "umbral de riego" —la humedad a la que se debe iniciar el riego para evitar la reducción del rendimiento. Suele estar por encima del PM (por ejemplo, a Ψ ≈ –500…–800 kPa) (Eash et al., 2016; White, 2006).
7.2. Disponibilidad de Agua y Características Texturales‑Estructurales del Suelo
Como vimos en las curvas de retención, diferentes suelos al mismo potencial contienen diferentes cantidades de agua. Esto afecta directamente a la reserva de agua disponible y a la velocidad de suministro a las raíces.
| Suelo | CC, % vol. | PM, % vol. | Agua disponible, % vol. | Naturaleza de la disponibilidad |
|---|---|---|---|---|
| Arena | 12 | 4 | 8 | Poca agua, pero es fácilmente disponible a altos potenciales. Se agota rápidamente, requiere riegos frecuentes. |
| Franco | 30 | 15 | 15 | Mucha agua, retenida en un amplio rango de potenciales. Disponibilidad óptima, agotamiento lento. |
| Arcilla | 42 | 28 | 14 | Mucha agua, pero una parte significativa se retiene a bajos potenciales (cerca del PM). Difícil de acceder, la conductividad hidráulica es baja. |
Conclusión (Weil, 2017; Eash et al., 2016): Los suelos francos estructurados proporcionan la mejor disponibilidad de agua, porque combinan una reserva suficientemente grande y una buena conductividad hidráulica. Las arcillas a menudo adolecen de un mal movimiento del agua hacia las raíces incluso con alta humedad, creando una "sequía fisiológica" (las plantas sufren estrés incluso con alta humedad). Las arenas, por el contrario, ceden el agua rápidamente, pero su reserva es demasiado pequeña.
Influencia de la estructura: Un suelo bien agregado tiene mesoporos dentro de los agregados que retienen el agua disponible, y macroporos entre los agregados que proporcionan drenaje y aireación. Al compactarse, los macroporos se destruyen, aumenta la proporción de poros finos y la curva de retención se desplaza: la CC puede disminuir ligeramente, pero el PM aumenta (debido al mayor número de poros finos), y el agua disponible disminuye, mientras que el agua se vuelve más difícil de acceder (Weil, 2017). Este es uno de los mecanismos del impacto negativo de la compactación del suelo sobre las plantas.
7.3. El Segundo Factor Clave: Velocidad del Movimiento del Agua hacia las Raíces
Incluso si el agua está presente en el suelo en una forma disponible (potencial por encima del PM), debe llegar a la raíz a una velocidad suficiente para satisfacer la demanda de transpiración. Este aspecto se pasa por alto a menudo, pero es crítico (Weil, 2017; White, 2006; Eash et al., 2016).
La conductividad hidráulica (K) del suelo no saturado disminuye bruscamente con la disminución de la humedad (es decir, con la disminución del potencial) (White, 2006; Weil, 2017). En suelos arenosos, a potenciales superiores a –100 kPa, la conductividad sigue siendo alta, pero cuando la humedad se acerca al PM, K se vuelve muy pequeña. En suelos arcillosos, K en saturación es baja, pero al disminuir el potencial, disminuye de forma menos drástica; sin embargo, los valores absolutos son siempre inferiores a los de las arenas.
Como resultado:
- En el suelo arenoso con humedad cercana a la capacidad de campo, el agua llega fácilmente a las raíces. Pero en cuanto la reserva disponible se reduce a la mitad, la conductividad puede caer tanto que las raíces no puedan captarla, y las plantas sufran estrés incluso con una humedad superior al PM (Weil, 2017).
- En el suelo arcilloso, el agua se mueve lentamente siempre, por lo que las plantas pueden sufrir un déficit hídrico incluso con una humedad relativamente alta debido a la lenta reposición de agua alrededor de las raíces.
Conclusión práctica: Para evaluar la disponibilidad, es importante conocer no solo la cantidad de agua, sino también la velocidad con que puede moverse hacia las raíces. En agronomía se utiliza a menudo el concepto de "humedad crítica" —la humedad a la que la conductividad hidráulica disminuye tanto que el suministro de agua no puede satisfacer la demanda. Suele ser superior al PM y depende del cultivo y de las condiciones meteorológicas (Eash et al., 2016; White, 2006).
7.4. Potencial Osmótico y Salinidad: Cuando el Agua Está Presente pero es "Inaccesible"
Como se discutió en la Sección 4, el potencial osmótico (Ψₒ) reduce el potencial hídrico total de la solución del suelo. En suelos salinos, Ψₒ puede ser muy negativo (por ejemplo, –1000 kPa y menos). Esto significa que el potencial hídrico total Ψ = Ψₘ + Ψₒ se vuelve significativamente más negativo que el potencial matricial por sí solo (Weil, 2017; White, 2006; Shukla, 2023).
Para la planta, esto se manifiesta como:
- La raíz debe crear un potencial más negativo que la suma de los potenciales matricial y osmótico del suelo para absorber agua.
- Si hay muchas sales en el suelo, las raíces deben gastar energía adicional en la regulación osmótica (acumulando sales en las células) para reducir su potencial interno.
- Cuando el potencial osmótico del suelo se vuelve demasiado bajo, incluso con suelo húmedo (Ψₘ alto), el Ψ total puede ser inferior al que la raíz puede generar. Entonces se produce una sequía fisiológica —la planta se marchita a pesar de la presencia de agua en el suelo (Weil, 2017; Eash et al., 2016).
Evaluación del impacto de la salinidad:
- Con una conductividad eléctrica de la solución del suelo > 4 dS/m (≈ –144 kPa de potencial osmótico), los cultivos sensibles ya comienzan a sufrir.
- Con 8–10 dS/m (≈ –300…–360 kPa), muchos cultivos moderadamente tolerantes se ven afectados.
- Con > 16 dS/m (≈ –576 kPa), solo las plantas tolerantes a la sal (halófitas) pueden desarrollarse normalmente (Shukla, 2023; Weil, 2017).
Conclusión práctica: Al evaluar la disponibilidad de agua en zonas salinas, hay que tener en cuenta el componente osmótico. El riego no solo debe humedecer, sino también proporcionar un régimen de lavado para eliminar las sales de la zona radicular (Eash et al., 2016; Weil, 2017).
7.5. El Concepto de "Rango de Humedad Menos Limitante" (LLWR)
La definición tradicional de agua disponible (CC–PM) no tiene en cuenta dos limitaciones importantes: la deficiencia de oxígeno en condiciones de excesiva humedad y la alta resistencia mecánica del suelo al secarse intensamente. Por ello, en la agrofísica moderna se utiliza un enfoque más completo: el Rango de Humedad Menos Limitante (Least Limiting Water Range, LLWR) (Weil, 2017).
Idea del LLWR:
El rango de humedades en el que se cumplen simultáneamente tres condiciones para el crecimiento normal de las raíces:
1. Aireación suficiente (contenido de aire en los poros > 10% en volumen) — limita el límite superior del rango (demasiado húmedo).
2. Agua suficiente (potencial por encima del PM, es decir, > –1500 kPa) — limita el límite inferior de forma tradicional.
3. La resistencia mecánica del suelo no supera los ~2000 kPa (es decir, las raíces pueden penetrar sin un esfuerzo excesivo) — al secarse intensamente, el suelo se endurece y las raíces no pueden crecer (Weil, 2017).
Cómo funciona esto en la práctica:
- En un suelo suelto y bien estructurado, el LLWR coincide casi con el rango CC–PM, porque la aireación es suficiente incluso en CC, y la resistencia mecánica se vuelve crítica solo con una humedad cercana al PM (Weil, 2017).
- En un suelo compactado, el LLWR es significativamente más estrecho: el límite superior (aireación) se desplaza hacia abajo (a menor humedad, el aire es desplazado), y el límite inferior (resistencia mecánica) se desplaza hacia arriba (el suelo se vuelve demasiado duro ya con una humedad superior al PM). Como resultado, el rango de humedades favorable para las raíces se reduce considerablemente (Weil, 2017).
Ilustración (Weil, 2017, Fig. 5.39):
- Franco no compactado: LLWR ≈ 15–30% de humedad.
- Franco compactado: LLWR ≈ 20–25% — el rango se estrecha, las raíces solo pueden crecer en un intervalo estrecho de humedad.
Importancia agronómica: La consideración del LLWR permite predecir con mayor precisión cuándo el suelo se vuelve desfavorable para el crecimiento de las raíces y planificar medidas para combatir la compactación (labranza, adición de materia orgánica) y regular el régimen hídrico.
7.6. Disponibilidad de Agua en Diferentes Partes del Perfil y el Papel del Sistema Radicular
La disponibilidad de agua no está determinada solo por las propiedades de una sola capa, sino por todo el perfil del suelo y la profundidad de penetración de las raíces (Weil, 2017; Eash et al., 2016; White, 2006).
- La reserva de agua disponible en el perfil se calcula como la suma del agua disponible en cada horizonte penetrado por las raíces (véase la Sección 5.3). Cuanto más profundas son las raíces, mayor es el volumen de suelo que pueden "explorar" y más agua disponible pueden utilizar (Weil, 2017; Eash et al., 2016).
- En condiciones de sequía, las plantas con sistemas radiculares profundos (por ejemplo, la alfalfa, el girasol) pueden extraer la humedad de horizontes profundos, donde la humedad sigue siendo alta, mientras que la capa superficial ya se ha secado (Weil, 2017; Eash et al., 2016).
- La estratificación (capas) del perfil puede afectar en gran medida la disponibilidad. Por ejemplo, si una fina capa franca se encuentra sobre arena, el agua del suelo franco no drenará hacia la arena (barrera capilar) y el agua disponible en la capa superior se conserva durante más tiempo (Weil, 2017; White, 2006). Por el contrario, si la arena se encuentra sobre el suelo franco, el agua drena rápidamente hacia abajo y la capa superior se seca.
Conclusión práctica: Al evaluar el suministro de agua, es necesario considerar no solo las propiedades de cada horizonte, sino también el espesor de la zona radicular y las posibles barreras al movimiento del agua y de las raíces.
7.7. Recomendaciones Prácticas para el Agrónomo
1. Para las decisiones de riego, es mejor basarse no en una humedad fija, sino en el potencial hídrico (medido con tensiómetros) o en la reserva de agua productiva como fracción de la CC (por ejemplo, regar cuando descienda al 60–70% de la CC para la mayoría de los cultivos) (Eash et al., 2016; Weil, 2017).
2. Tenga en cuenta la textura: en arenas, los riegos deben ser más frecuentes pero con dosis menores; en arcillas, menos frecuentes pero con dosis mayores (teniendo en cuenta la lenta infiltración) (Eash et al., 2016).
3. Preste atención a la compactación: estrecha el LLWR, perjudica la aireación con alta humedad y aumenta la resistencia mecánica al secarse. La labranza regular y la adición de materia orgánica mejoran la estructura (Weil, 2017).
4. En zonas salinas, realice riegos de lavado y controle el potencial osmótico (mediante la conductividad eléctrica). Para calcular las necesidades de lavado, utilice el conocimiento de la curva de retención y las sales (Weil, 2017; Shukla, 2023).
5. Para pronosticar el desarrollo de la sequía, utilice los datos de humedad y la curva de retención para calcular cuántos días durará la reserva de agua disponible actual con una evapotranspiración media diaria (Eash et al., 2016).
7.8. Tabla Resumen: Disponibilidad y Factores
| Factor | Influencia en la disponibilidad de agua |
|---|---|
| Textura (arena) | Poca agua disponible, pero es fácilmente accesible; agotamiento rápido. |
| Textura (franco) | Reserva óptima y buena disponibilidad; agotamiento lento. |
| Textura (arcilla) | Mucha agua, pero una parte significativa es de difícil acceso (baja conductividad). |
| Estructura | La buena estructura aumenta el LLWR, mejora la aireación y el suministro de agua a las raíces. |
| Compactación | Estrecha el LLWR, reduce la disponibilidad, perjudica la aireación y aumenta la resistencia mecánica. |
| Salinidad | Reduce el potencial hídrico total (componente osmótico), provoca sequía fisiológica. |
| Profundidad del perfil | Una mayor profundidad y una penetración profunda de las raíces aumentan la reserva de agua disponible. |
| Estratificación | Puede crear barreras capilares que alteran la distribución de la humedad. |
Resumen Breve sobre la Disponibilidad de Agua
- La disponibilidad de agua para las plantas no está determinada por su cantidad, sino por el estado energético (potencial hídrico) y la velocidad de suministro (conductividad hidráulica).
- El límite inferior de disponibilidad es el punto de marchitez a Ψ = –1500 kPa (convencionalmente para la mayoría de los cultivos).
- El límite superior es la humedad a la que la aireación se ve perjudicada (≈ CC, pero en suelos compactados la humedad crítica puede ser menor).
- El concepto LLWR (rango de humedad menos limitante) proporciona una evaluación más realista de las condiciones para las raíces que la simple diferencia CC–PM.
- La salinidad y la compactación reducen significativamente la disponibilidad, requiriendo medidas especiales (lavado, labranza, materia orgánica).
- Para la gestión práctica del riego y la mejora de tierras, es necesario utilizar la curva de retención de agua y medir el potencial hídrico o la reserva de agua productiva.
Conclusión de la Lección
Hemos recorrido el camino desde la pregunta "¿por qué el agua en el suelo no se comporta como en un vaso?" hasta comprender que la disponibilidad de agua para las plantas es una función compleja del estado energético, la estructura del espacio poroso y la velocidad de movimiento. Nos hemos familiarizado con las formas del agua, las fuerzas de retención, el potencial hídrico y sus componentes, las constantes hidrológicas del suelo, la curva de retención de agua y, finalmente, con cómo se aplican todos estos conocimientos para evaluar el suministro de agua a las plantas.
Principales conclusiones de la lección:
1. El agua en el suelo es retenida por un complejo de fuerzas (adhesión, cohesión, capilaridad, ósmosis, gravedad), lo que hace que su comportamiento sea fundamentalmente diferente al del agua libre.
2. El potencial hídrico es un lenguaje universal que permite describir cuantitativamente el estado energético del agua y predecir su movimiento.
3. La principal contribución a la retención de agua en el suelo no saturado proviene del potencial matricial, relacionado con el tamaño de los poros y el espesor de las películas de agua.
4. La curva de retención de agua relaciona gráficamente la humedad y el potencial matricial, permitiendo determinar todas las constantes clave (CC, PM, HM) y estimar el espacio poroso.
5. La disponibilidad de agua para las plantas no está determinada tanto por su cantidad, sino por el potencial y la conductividad hidráulica; la salinidad y la compactación la limitan significativamente.
6. Para la agricultura práctica, estos conocimientos deben utilizarse para optimizar el riego, combatir la compactación y mejorar los suelos salinos.
Estos principios servirán de base para las próximas lecciones sobre el movimiento del agua en el suelo, los regímenes hídricos, el riego y la mejora de tierras. Comprender la física de la humedad del suelo es la clave para una gestión sostenible de los recursos hídricos en la agricultura.
Referencias
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- Foth, H.D. (1990). ‘Soil as a Medium for Plant Growth’, in Fundamentals of Soil Science. New York: John Wiley & Sons, pp. 1-10.
- Marshall, T.J., Holmes, J.W., Rose, C.W. (1996). ‘Interaction of soil and water’, in Soil Physics. Cambridge, UK: Cambridge, University Press, pp. 29-53.
- Or, D., Wraith, J.M., Robinson, D.A., Jones, S.B. (2012). ‘Soil Water Content and Water Potential Relationships’, in Huang, P.Ming., Li, Y., Sumner, M.E. (ed.) Handbook of Soil Sciences Properties and Processes. Boca Raton, FL: CRC Press, pp. 4-1:4-28.
- Scheffer, F., Schachtschabel, P. (2018). ‘Physikalische Eigenschaften und Prozesse’, in Amelung, W., Blume, H., Fleige, H., Horn, R., Kandeler, E., Kögel-Knabner, I., Kretzschmar, R., Stahr, K., Wilke, B. (ed.) Scheffer Schachtschabel Lehrbuch der Bodenkunde. Deutschland: Springer-Verlag, pp. 213-340.
- Shukla, M.K. (2023). ‘Water in the Vadose Zone’, in Soil Physics. An Introduction. Boca Raton, FL: CRC Press, pp. 117-156.
- Weil, R.R., Brady, N.C. (2017). ‘Soil Water: Characteristics and Behavior’, in The Nature and Properties of Soils. Essex, UK: Pearson Education, pp. 206-250.
- White, R.E. (2006). ‘Hydrology, Soil Water and Temperature’, in Principles and Practice of Soil Science. The Soil as a Natural Resource. Malden, MA: Blackwell Publishing, pp. 103-132.
- Муха, В.Д., Картамышев, Н.И., Муха, Д.В. (2003). ‘Водный режим и его регулирование [Water Regime and Its Regulation]’, in Агропочвоведение [Agropedology]. Москва: КолосС, pp. 115-134.