Injerto

Actualizado: 17 Julio 2026 Русский English

1. ¿Qué es el injerto? Función del injerto en la fruticultura

El injerto es un método artificial de propagación vegetativa en el que una parte de una planta (un esqueje o yema) se transfiere a otra planta y se fusiona con ella, formando un único organismo (Krivko, 2014). El resultado es una planta compuesta por dos partes: el patrón (sistema radicular y parte inferior del tronco) y la variedad o injerto (parte superior, que dará frutos de una determinada variedad).

¿Por qué injertar el peral?

La mayoría de las variedades de pera no conservan sus cualidades valiosas cuando se propagan por semilla. Si se siembran semillas, por ejemplo, de una sabrosa 'Bartlett', crecerán árboles completamente diferentes, con frutos pequeños, a menudo insípidos, con distinta resistencia al invierno y diferentes épocas de maduración (Kurennoi et al., 1985). ¿Por qué ocurre esto?

El peral es una planta de polinización cruzada. Las flores de una variedad son polinizadas por el polen de otra, y en las semillas se combinan las características de ambos "progenitores". La descendencia es heterocigótica (genéticamente no uniforme) y no reproduce la planta madre (Krivko, 2014). Además, las plántulas de peral entran en producción muy tarde, a los 7–10 años o incluso más, y crecen demasiado grandes, lo que es incómodo para el manejo.

El injerto resuelve todos estos problemas:

Lo que aporta el injerto Explicación
Conservación exacta de la variedad El injerto es parte de un árbol adulto de variedad. Conserva todas las características genéticas: sabor, tamaño del fruto, época de maduración, capacidad de almacenamiento (Trunov y Samoshchenkov, 2012).
Fructificación temprana El árbol injertado "recuerda" la edad de la planta madre y florece mucho antes que una plántula, a los 3–5 años en lugar de 7–10 (Potapov et al., 2000).
Control del tamaño del árbol Mediante el patrón se puede obtener un árbol grande para sombra o uno compacto para un jardín pequeño. Esto facilita la recolección y ahorra espacio.
Adaptación a las condiciones locales El patrón se puede elegir para mejorar la tolerancia a la sequía, heladas, suelos pesados o enfermedades (Rieger, 2010).

¿Qué son el patrón y el injerto (variedad)?

Variedad (injerto) — es el esqueje o yema (ojo) tomado de un árbol de variedad que se desea propagar. De él crecerán las ramas, flores y frutos de esa variedad.

Patrón — es la planta sobre la que se realiza el injerto. Su función es aportar el sistema radicular y suministrar agua y nutrientes. Del patrón dependen el vigor, la longevidad, la resistencia a la sequía, las heladas y las enfermedades del suelo (Rieger, 2010). El patrón puede obtenerse a partir de semillas (la opción más común) o propagarse vegetativamente (por esquejes, acodos).

Para el peral, los patrones pueden ser diversos. Las principales opciones se tratan en el siguiente capítulo.

Esquema de un árbol injertado

  • Variedad (injerto) ← ramas, flores y frutos de la variedad
  • Punto de injerto ← zona de fusión
  • Patrón (raíces) ← sistema radicular, tronco (tallo)

Es importante comprender: el injerto y el patrón deben ser compatibles entre sí, es decir, pertenecer a grupos botánicos cercanos. El peral se puede injertar sobre otras especies de peral o sobre membrillero, pero no sobre manzano (tales injertos no son fiables). Más detalles en el siguiente capítulo.

Resumen: el injerto es la única forma fiable de conservar una variedad de peral favorita, obtener frutos sabrosos lo antes posible y adaptar el árbol a sus condiciones de cultivo. Es la base de la horticultura moderna, que permite cultivar varias variedades excelentes en un solo árbol, incluso en un jardín pequeño.

2. Elección del patrón

Casi todo depende de la elección del patrón: el tamaño final del árbol, los años hasta la primera fructificación, la tolerancia a la sequía, heladas y enfermedades. Según Iván Michurin, "el patrón es el fundamento del árbol frutal" (Kurennoi et al., 1985). Por lo tanto, la elección del "cimiento" para su peral debe hacerse con conciencia.

Los patrones para peral se dividen en tres grupos principales: patrones de semilla (plántulas), membrillero y patrones clonales. Cada opción tiene sus ventajas e inconvenientes.

2.1. Patrones de semilla (plántulas de peral)

Esta es la opción más común y fiable. El patrón se cultiva a partir de semillas de diferentes especies de peral. Una planta injertada sobre patrón de semilla da lugar a un árbol grande, longevo y vigoroso, con un sistema radicular profundo y pivotante, que tolera bien la sequía y no necesita tutores (Rieger, 2010).

¿Qué especies se utilizan como patrones de semilla?

  • Peral común (silvestre)Pyrus communis – el patrón más popular en el mundo, incluyendo Rusia, Europa y Norteamérica. Compatible con la mayoría de las variedades, produce árboles fuertes y duraderos. Las raíces toleran el exceso de humedad, pero son sensibles a la salinidad (Mandal et al., 2021).
  • Peral de CalleryPyrus calleryana – se utiliza a menudo en regiones cálidas (EE. UU., China) por su resistencia al fuego bacteriano (tizón) y a los nematodos. Sin embargo, puede tener problemas de compatibilidad con algunas variedades y es menos resistente al invierno (Rieger, 2010).
  • Peral de hojas de abedulPyrus betulifolia – produce árboles muy vigorosos (un 30% más grandes que los normales) y tolerante a la sequía, pero susceptible a algunas enfermedades.
  • Peral de UssuriPyrus ussuriensis – el patrón más resistente al frío, soporta heladas de hasta –50 °C. Se utiliza en Siberia y el Lejano Oriente. Sin embargo, muchas variedades europeas son incompatibles con él o dan frutos pequeños (Trunov y Samoshchenkov, 2012).
  • Peral asiáticoPyrus pyrifolia – patrón estándar para peras asiáticas, pero no recomendado para variedades europeas: sufren gravemente de "decaimiento" (marchitamiento) y los frutos tienen carne dura y "arenosa" (Hartmann et al., 2011).

¿Qué elegir para el jardinero?

Si vive en una región con inviernos fríos, busque plántulas de peral de Ussuri o de variedades locales resistentes. En climas más suaves, funcionan perfectamente las plántulas de peral común (por ejemplo, de 'Winter Nelis' o 'Bartlett'). El patrón de semilla es una elección para décadas: el árbol será grande (hasta 6–8 m o más) y vivirá 50–80 años. Pero ese árbol necesitará mucho espacio, y habrá que esperar 5–7 años para la primera cosecha.

2.2. El membrillero como patrón

El membrillero común (Cydonia oblonga) es un patrón único para el peral. Injertado sobre membrillero, el peral se vuelve enano (el árbol crece solo 2,5–4 m) y comienza a dar frutos a los 2–3 años después de la plantación (Rieger, 2010). Además, sobre membrillero los frutos crecen más grandes y dulces, y el árbol entra en plena producción más rápidamente (Mitcham y Mitchell, 2007).

Clones de membrillero más populares:

  • Membrillero A (Angers) – el más extendido, produce árboles del 50–60% del tamaño de los de semilla. Se propaga bien por esquejes.
  • Membrillero C – el más enanizante (30–40% del tamaño de semilla), pero requiere suelos muy fértiles y bien drenados.
  • Membrillero B – opción intermedia, algo más vigoroso que el A.
  • Membrillero de Provenza (BA-29) – más resistente al invierno y vigoroso que el A, produce árboles del 60–70% del tamaño de semilla (Hartmann et al., 2011).

Limitación importante: no todas las variedades de peral son compatibles con el membrillero. Variedades como 'Bartlett' (Williams), 'Bosc', 'Packham's Triumph', 'Abbé Fétel' y 'Conference' injertadas directamente sobre membrillero toman mal o no toman (Mandal et al., 2021). Para estas variedades se requiere un interinjerto —un trozo de esqueje intermediario de una variedad compatible, de 10–20 cm de longitud, que se injerta entre el membrillero y la variedad principal. A menudo se utilizan como interinjertos 'Old Home' o 'Hardy'. Este interinjerto "suaviza" la incompatibilidad y permite obtener un peral enano de cualquier variedad.

El membrillero es la elección para un huerto intensivo: árboles compactos, cosechas tempranas, manejo cómodo. Sin embargo, el membrillero es exigente con el suelo (prefiere suelos fértiles, húmedos pero no encharcados), tolera mal la sequía y las heladas fuertes (por debajo de –25 °C es crítico). En regiones con inviernos severos, es mejor no usar membrillero: las raíces pueden helarse (Krivko, 2014).

2.3. Patrones clonales

Son patrones que se propagan vegetativamente (por esquejes, acodos, micropropagación) y no por semillas. Los patrones clonales más conocidos para peral son la serie OH × F (Old Home × Farmingdale), desarrollada en EE. UU. Son compatibles con la mayoría de las variedades, resistentes al fuego bacteriano y producen árboles de diferentes vigoros:

Patrón Vigor (% del de semilla) Características
OH × F 51 50–60% el más enanizante, se propaga bien por esquejes
OH × F 87 60–70% semi-enano, resistente al tizón
OH × F 97 70–80% cercano al de semilla en vigor, pero fructifica antes
OH × F 333 ~80% buen anclaje en el suelo, popular en EE. UU.

Estos patrones producen frutos de excelente calidad, son resistentes a la pudrición de raíces y al decaimiento del peral, pero son susceptibles a los nematodos (Rieger, 2010). En Europa también se utilizan los clones 'EMH' (de bajo vigor) y 'Sydo' (vigor medio). Los patrones clonales son convenientes porque garantizan uniformidad en el huerto, pero son más difíciles de propagar por uno mismo; es más fácil comprar las plantas ya preparadas.

2.4. Compatibilidad entre injerto y patrón

Aunque el patrón parezca adecuado externamente, el injerto puede "no llevarse bien" con él. La incompatibilidad es cuando la soldadura es deficiente o de corta duración. Los signos de incompatibilidad son:

  • mala soldadura en el punto de injerto, presencia de abultamientos o grietas;
  • crecimiento débil del injerto, amarilleamiento de hojas, caída prematura de hojas;
  • rotura del árbol en el punto de injerto a los pocos años (fractura limpia y lisa);
  • engrosamiento excesivo del patrón con un injerto fino, o viceversa.

¿Cómo puede evitar problemas el jardinero?

1. Use solo combinaciones probadas. Por ejemplo, las variedades europeas crecen bien sobre plántulas de peral común o sobre OH × F.

2. Si desea un peral enano sobre membrillero pero la variedad es incompatible, use un interinjerto (como se mencionó).

3. No experimente con injertos sobre manzano, serbal u otros géneros: casi siempre son incompatibles (Krivko, 2014).

Recomendaciones breves para elegir patrón

Su objetivo Qué patrón elegir
Árbol grande y longevo para espacios amplios Patrón de semilla (Pyrus communis o especies locales resistentes)
Árbol compacto para jardín pequeño, cosecha temprana Membrillero (con interinjerto para variedades incompatibles)
Resistencia al fuego bacteriano Pyrus calleryana o OH × F
Resistencia a heladas (Siberia, Urales) Plántulas de peral de Ussuri (P. ussuriensis)
Suelos pobres y pesados Plántulas de peral común o membrillero (en suelos ligeros)
Huerto uniforme sin árboles "silvestres" Patrones clonales (OH × F)

Siguiente capítulo: cómo preparar y conservar correctamente los esquejes para el injerto, para que se mantengan vivos y listos para la operación.

3. Preparación y almacenamiento del injerto

El éxito del injerto depende en un 80% de la calidad del material de injerto. Un esqueje fresco, bien preparado y conservado se suelda fácilmente con el patrón y produce un brote fuerte y sano. Si el esqueje se ha secado, se ha helado o ha empezado a crecer en el momento inadecuado, el injerto está condenado al fracaso. Por lo tanto, la preparación del injerto merece especial atención.

3.1. Selección de brotes para esquejes

Para el injerto se utilizan brotes anuales maduros (crecimientos del año anterior) de árboles de la variedad que se desea propagar. Es importante seleccionar y cortar estos brotes correctamente:

  • Corte brotes solo de árboles sanos, productivos y probados. Si el árbol está infectado por virus u hongos, el injerto transmitirá esos patógenos a la nueva planta; así se propagan muchas infecciones peligrosas (Potapov et al., 2000). Es mejor tomar esquejes de plantas madre que hayan sido testadas y estén libres de virus.
  • Elija brotes de la periferia de la copa, bien iluminados. Allí la madera madura mejor y las yemas se forman más desarrolladas y fuertes (Tarasov et al., 1981). Evite los brotes que crecen a la sombra: suelen ser delgados y con yemas poco desarrolladas.
  • Longitud óptima del brote – 30–50 cm, grosor – 6–10 mm (diámetro similar al de un lápiz) (Tarasov et al., 1981). Los brotes demasiado gruesos (>12 mm) suelen tener médula grande y se sueldan peor; los demasiado finos (<5 mm) contienen pocos nutrientes y se secan más rápido.
  • El brote debe estar completamente maduro: corteza firme, brillante, sin arrugas; yemas grandes y bien formadas; la madera al doblarse no se rompe, sino que recupera su forma. Un signo de brote inmaduro es la corteza verde y arrugada y yemas pequeñas. Tales esquejes no sirven.
  • Retire la parte superior y más delgada del brote (aproximadamente 1/5 de la longitud), que es la que peor madura y contiene menos reservas. Para cortar esquejes, use la parte media del brote, donde las yemas están más desarrolladas (Tarasov et al., 1981).

3.2. Época de recolección

El momento óptimo para recolectar esquejes depende de cuándo vaya a realizar el injerto.

Para injertos de primavera (copuladura, a la inglesa, de hendidura, a la corteza):

  • Lo mejor es recolectar esquejes a principios de invierno, antes de que lleguen las heladas fuertes (generalmente en diciembre), cuando la madera ya está completamente madura y las yemas se encuentran en reposo profundo (Krivko, 2014). En ese momento los brotes han acumulado un máximo de reservas y se conservan mejor.
  • También es posible la recolección a principios de primavera, antes de la hinchazón de las yemas (en febrero-marzo, en cuanto el tiempo lo permita). Sin embargo, en regiones con inviernos suaves donde no hay riesgo de heladas en los brotes, es perfectamente aceptable. Lo importante es hacerlo antes de que las yemas comiencen a crecer.
  • No se recomienda recolectar esquejes durante los deshielos invernales o con heladas fuertes por debajo de –20 °C, ya que la madera se vuelve quebradiza y las yemas pueden dañarse sin mostrar signos externos (Tarasov et al., 1981).

Para el injerto de verano (gemación con "ojo"):

  • Los esquejes se recolectan inmediatamente antes de la gemación (en julio-agosto). Se utilizan brotes del año en curso que ya han madurado lo suficiente pero aún no están completamente lignificados. Se cortan por la mañana, se les quitan las hojas (dejando un pequeño pecíolo) y se usan en pocas horas, evitando que se marchiten (Tarasov et al., 1981).

Para el injerto de invierno (en interior):

  • Los patrones y esquejes se recolectan en otoño, después de la caída de las hojas, y se almacenan hasta mediados del invierno, cuando se realiza el injerto en un taller de injertos (Tarasov et al., 1981). Este método se utiliza principalmente en grandes viveros, pero los jardineros aficionados pueden usarlo si disponen de una habitación fría.

3.3. Condiciones de almacenamiento

Para que los esquejes conserven su viabilidad hasta la primavera, deben reunir tres condiciones: temperatura positiva baja (0…+3 °C), alta humedad (para que no se sequen) y buena aireación (para que no se pudran).

Métodos de almacenamiento de esquejes:

1. En el sótano (bodega) en arena o serrín húmedo. Es el método más común. En el fondo de una caja se coloca una capa de arena o serrín de coníferas (que se pudre menos) húmedo (no mojado). Se atan los esquejes en manojos de 20–30, se colocan verticalmente (con los cortes hacia abajo) o se disponen horizontalmente, cubriéndolos con arena. Se cubre con plástico para que la arena no se seque. La temperatura debe ser de 0…+3 °C, la humedad de la arena alrededor del 60–70% (un puñado se compacta pero no gotea agua). Una vez al mes se revisa el estado: si aparece moho, se trata con una solución débil de permanganato de potasio; si se seca, se rocía con agua (Tarasov et al., 1981).

2. En montones de nieve (nevado). Donde nieva mucho, los esquejes se pueden almacenar al aire libre. Para ello, en un lugar seco se cava una zanja de 30–40 cm de profundidad, en el fondo se coloca una capa de ramas de abeto o paja, luego se colocan los manojos de esquejes, cubriéndolos con serrín seco o turba. Se cubren con una capa de serrín de 10–15 cm, luego paja y se cubre con nieve en una capa de 50–80 cm. Este "pastel" protege a los esquejes de las oscilaciones térmicas y la desecación. Es importante: bajo la nieve la temperatura se mantiene alrededor de 0 °C incluso en heladas fuertes, y los esquejes se conservan perfectamente hasta la primavera. Solo hay que proteger el montón de los ratones, rodeándolo con ramas de abeto o malla metálica (Tarasov et al., 1981).

3. En el refrigerador. Si hay pocos esquejes, se pueden almacenar en un refrigerador doméstico a +1…+2 °C. Los manojos se envuelven primero en un paño húmedo (no mojado) o musgo, luego se colocan en una bolsa de plástico con agujeros para ventilación. Una vez a la semana se revisa el condensado: si aparece agua, se abre la bolsa para ventilar y se escurre ligeramente el paño. En este estado, los esquejes pueden conservarse hasta 3–4 meses sin perder viabilidad.

4. En una zanja en el terreno. Si los inviernos son suaves, se pueden enterrar los esquejes en un lugar sombreado a una profundidad de 30–40 cm, colocándolos horizontalmente y cubriéndolos con arena húmeda. Cubrir con tela agrícola o plástico para que no los inunde el agua, y cubrir con tierra. Este método es adecuado para regiones del sur, donde el suelo no se congela profundamente.

Lo que NO se debe hacer:

  • Guardar esquejes en un lugar seco y cálido (en una habitación, cerca de un radiador): se secarán rápidamente y perderán su capacidad de soldadura.
  • Mantener esquejes en agua: podrían pudrirse o brotar prematuramente.
  • Almacenarlos junto con frutas u hortalizas que emiten etileno (manzanas, patatas): el etileno acelera la germinación de las yemas, lo que es perjudicial para los esquejes de invierno.
  • Someter a los esquejes a congelaciones y descongelaciones repetidas: los cambios bruscos de temperatura dañan los tejidos.

Antes del injerto (1–2 días antes) se llevan los esquejes a un lugar cálido (+18…+20 °C) para que "despierten" y activen el cambium. Sus extremos inferiores (2–3 cm) se colocan en agua a temperatura ambiente. En un día, los esquejes absorberán humedad y el cambium estará más activo, mejorando la prendimiento (Krivko, 2014).

Recordatorio rápido de preparación del injerto

Qué hacer Por qué
Cortar brotes anuales maduros de la parte iluminada de un árbol sano de variedad Los esquejes contienen el máximo de reservas y yemas sanas
Recolectar a principios de invierno o principios de primavera antes de la brotación Los brotes en reposo se conservan mejor y no brotan prematuramente
Almacenar a 0…+3 °C en arena húmeda, serrín o bajo nieve Se ralentiza la respiración, no se secan ni brotan las yemas
Evitar la desecación y el moho Se conserva la viabilidad de los tejidos
Antes del injerto, mantener los esquejes 1–2 días en agua en lugar cálido Se activa el cambium, la soldadura es más rápida y fiable

Siguiente capítulo: cuándo es mejor injertar el peral: primavera, verano, otoño o invierno, y cómo elegir la fecha según su clima.

4. Época de injerto

El momento de realizar el injerto es uno de los factores clave para el éxito. La fecha no se determina por el calendario, sino por el estado del patrón y del injerto: actividad del cambium, circulación de la savia y fase de reposo o vegetación de las plantas. En la práctica hortícola, para el peral se utilizan cuatro períodos principales: primavera, verano, otoño e invierno. Cada uno tiene sus ventajas, limitaciones y métodos de injerto óptimos.

4.1. Injerto de primavera (período principal)

La primavera es la época más fiable y popular para injertar perales. El cambium del patrón se divide activamente, lo que asegura una soldadura rápida y fuerte con el injerto.

¿Cuándo exactamente en primavera?

Las fechas dependen de la región y del tiempo, pero la referencia es: 1–2 semanas antes del inicio del movimiento activo de savia en el patrón y aproximadamente 2–3 semanas antes de la brotación de las yemas. En la zona centro de Rusia suele ser finales de marzo – principios de abril; en el sur – finales de febrero – marzo; en el norte – mediados de abril (Krivko, 2014).

¿Cómo determinar el momento adecuado?

  • Las yemas del patrón se hinchan pero aún no se han abierto.
  • La corteza comienza a separarse fácilmente de la madera (este es el principal signo del inicio de la savia activa).
  • Al hacer un corte en la corteza se ve el cambium húmedo y brillante.

Importante: si se retrasa el injerto primaveral y se realiza durante la apertura de las hojas, los esquejes prenden peor, porque gran parte de las reservas ya se ha destinado al crecimiento de las hojas (Tarasov et al., 1981).

¿Qué métodos se usan en primavera?

  • Copuladura mejorada (con lengüeta) – cuando patrón e injerto tienen aproximadamente el mismo grosor.
  • Injerto de hendidura – para patrones gruesos (reinjerto de árboles viejos o de ramas gruesas).
  • Injerto a la corteza – cuando el patrón es mucho más grueso que el injerto y la corteza se separa fácilmente.
  • Injerto de incrustación lateral – para patrones de diámetro medio (Tarasov et al., 1981; Trunov y Samoshchenkov, 2012).

Los injertos de primavera, especialmente los realizados antes de la brotación, tienen el mayor porcentaje de prendimiento: 90–100%. Por lo tanto, para jardineros principiantes es la mejor opción.

4.2. Injerto de verano (gemación)

En verano, el peral se injerta principalmente con yema (ojo) – este método se llama gemación. Se realiza durante la segunda ola de circulación de savia, cuando la corteza del patrón se separa fácilmente de la madera.

El momento óptimosegunda quincena de julio – agosto. En la zona no chernozem, la gemación se realiza a partir del 20–25 de julio; en la zona de chernozem, a principios de agosto; en el sur, en la segunda quincena de agosto (Tarasov et al., 1981). La referencia principal: 2 meses antes de la llegada de las heladas persistentes, para que la yema injertada tenga tiempo de soldarse con el patrón pero no brote antes de la primavera. Por eso, la gemación con yema dormida se completa a más tardar a mediados de agosto (en la zona templada) o principios de septiembre (en el sur).

¿Qué aporta el injerto de verano?

  • Ahorro de material de injerto: basta una yema por patrón.
  • Alta productividad: un jardinero experimentado puede realizar hasta 800–1000 gemaciones al día (Tarasov et al., 1981).
  • En otoño, el escudete con la yema se ha soldado al patrón, y en la primavera siguiente produce un brote fuerte.
  • Permite "salvar" patrones que no se injertaron en primavera.

Limitación: la gemación de verano requiere habilidad y precisión. Además, solo es posible si la corteza del patrón se separa fácilmente – en tiempo seco y caluroso esto puede ser difícil (Tarasov et al., 1981). Por eso, con mucho calor, la gemación se realiza por la mañana o al atardecer, y en caso de lluvia se suspende.

4.3. Injerto de otoño

En la práctica hortícola, en otoño se injerta el peral raramente. El cambium reduce su división, la corteza se separa peor y queda poco tiempo hasta las heladas. El injerto no llega a soldarse y el punto de injerto a menudo se hiela o se humedece durante el invierno.

¿Cuándo está justificado el injerto de otoño?

  • En regiones del sur con otoños cálidos y largos, donde hasta las primeras heladas quedan al menos 1,5–2 meses (en el territorio de Krasnodar, Crimea, Transcaucasia), se puede realizar la gemación temprana con "yema dormida" en septiembre.
  • En el reinjerto de árboles adultos mediante el método a la corteza a finales de agosto – principios de septiembre, si es necesario por razones productivas (Trunov y Samoshchenkov, 2012).

Riesgos: En la mayoría de las regiones de Rusia y Europa, el injerto de otoño no se recomienda para la jardinería aficionada – el porcentaje de prendimiento es inestable y la invernada suele ser fallida. Es mejor esperar a la primavera.

4.4. Injerto de invierno (en interior)

El injerto de invierno es una tecnología propia de grandes viveros, pero también pueden realizarla jardineros que dispongan de una habitación con calefacción (o al menos una terraza cálida) y un sótano frío para la estratificación.

¿Cómo se realiza?

1. En otoño se recolectan patrones e injertos. Se desentierran los patrones, se corta la parte aérea a 10–12 cm del cuello de la raíz y se acortan las raíces a 12–15 cm.

2. Los esquejes y patrones se almacenan hasta mediados de diciembre–enero a 0…+3 °C en arena o serrín húmedos.

3. De 5 a 8 días antes del injerto, los patrones y 1–2 días antes los esquejes se llevan a una habitación cálida (+18…+22 °C) para activar el cambium.

4. El injerto se realiza en enero–febrero en el interior, utilizando copuladura mejorada o injerto de aproximación (si los diámetros no coinciden).

5. Después del injerto, las uniones se atan firmemente, a veces se sumergen en parafina fundida (para proteger de la desecación).

6. Las plantas injertadas se colocan en cajas con serrín húmedo y se mantienen a +16…+24 °C durante 2–3 semanas para la estratificación (soldadura). Luego se trasladan de nuevo a un lugar frío (+1…+3 °C) y se almacenan hasta la plantación en primavera (Tarasov et al., 1981; Krivko, 2014).

Ventajas del injerto de invierno:

  • Se puede aprovechar el tiempo libre de trabajos de campo (invierno).
  • Patrones e injertos están en la misma fase de reposo, lo que facilita el control.
  • Tras la estratificación en calor, la soldadura es rápida, y las plantas ya están listas para plantar en primavera.
  • Permite obtener una planta lista a finales de la misma temporada (acelera el proceso en 1–2 años en comparación con la gemación tradicional).

Para aficionados, este método requiere equipamiento (mesa de injertos, recipientes para estratificación, sótano con temperatura regulable), por lo que se usa principalmente en regiones del norte con veranos cortos, donde se necesita acelerar la obtención de plantas.

Tabla resumen de épocas y métodos

Estación Época Métodos Prendimiento Características
Primavera Finales de marzo – abril (antes de la brotación) Copuladura, hendidura, a la corteza, lateral 90–100% Período más fiable para todas las regiones
Verano Julio – agosto (segunda oleada de savia) Gemación (con yema) 80–95% Económico, adecuado para multiplicación masiva
Otoño Septiembre (solo en regiones cálidas) Gemación, a la corteza 50–70% Arriesgado, solo para jardineros experimentados
Invierno Enero – febrero (en interior) Copuladura, aproximación 80–90% Requiere condiciones especiales; adelanta un año

Lo que el jardinero debe saber sobre la elección de la época

1. Si es principiante, elija primavera. Perdona pequeños errores y da la mayor probabilidad de éxito.

2. Si está en región cálida (sur de Rusia, Mediterráneo, subtropical) – puede usar primavera y verano, y en algunos casos incluso principios de otoño.

3. Si desea multiplicar rápidamente una variedad valiosa y dispone de sótano – pruebe el injerto de invierno, pero primero practique con patrones baratos.

4. En regiones con verano corto y fresco (noroeste, Siberia) la gemación se realiza antes – a finales de junio – principios de julio, para que la yema tenga tiempo de prepararse para el invierno.

5. La regla principal – no injerte con calor (+30 °C o más) ni con lluvia, especialmente en verano. En tales condiciones los tejidos se secan o pudren más rápido y la corteza se separa mal.

Siguiente capítulo: métodos principales de injerto – cómo unir correctamente patrón e injerto para que se suelden de manera fiable y rápida.

5. Métodos principales de injerto

Existen más de cien métodos de injerto, pero en la jardinería aficionada y en pequeñas explotaciones solo se usan unos pocos, probados por el tiempo. La elección del método concreto depende de tres factores:

1. Estación (primavera, verano, invierno);

2. Relación de grosores entre patrón e injerto;

3. Habilidad y herramientas del jardinero.

En este capítulo describiremos cinco métodos principales que funcionan de forma fiable en el peral. Cada uno tiene sus "reglas de oro"; siguiéndolas, incluso un principiante puede lograr un buen prendimiento.

5.1. Principios generales de cualquier injerto

Antes de pasar a los métodos concretos, recuerde cuatro reglas universales de las que depende el éxito:

  • Alineación del cambium. El cambium es la fina capa de células en división activa entre la corteza y la madera. Sus células forman el callo – el abultamiento que suelda patrón e injerto. Por ello, en cualquier injerto hay que lograr la máxima coincidencia de las capas cambiales de ambos componentes (al menos por un lado) (Krivko, 2014).
  • Limpieza y afilado de la herramienta. Los cortes deben ser lisos, sin desgarros ni rebabas. Un cuchillo desafilado aplasta los tejidos, empeora el contacto y aumenta el riesgo de infección. El cuchillo de injertar debe estar afilado como una navaja (Tarasov et al., 1981).
  • Atado firme. Aprieta el patrón y el injerto entre sí, elimina los huecos de aire y evita que los cortes se sequen. Para atar se usa cinta de polietileno o PVC (de 8–10 mm de ancho) que se estira y no impide el engrosamiento (Tarasov et al., 1981).
  • Protección contra la desecación. Todos los cortes expuestos (especialmente el corte superior del esqueje y el extremo del patrón) deben cubrirse con mástic de injertar u otro sellador para evitar la pérdida de humedad y la entrada de infecciones (Krivko, 2014).

Ahora veamos cada método en detalle.

5.2. Copuladura simple

Cuándo se aplica: cuando el patrón y el injerto tienen el mismo o similar grosor (diferencia no mayor del 25%) (Tarasov et al., 1981). Se usa sobre todo en viveros y también en injertos de invierno. En el jardín aficionado, para injertar patrones jóvenes del grosor de un lápiz (6–10 mm).

Técnica:

1. Haga cortes oblicuos iguales de 2,5–5 cm de longitud (3–5 veces el diámetro) en el patrón y en el injerto. El corte debe ser plano, realizado con un solo movimiento del cuchillo.

2. Alinee los cortes de modo que las capas cambiales coincidan al máximo. Si el grosor difiere ligeramente, alinee por un lado.

3. Ate firmemente la unión con cinta de polietileno, cubriendo todo el corte desde abajo hacia arriba sin dejar huecos.

4. Cubra el corte superior del esqueje con mástic.

Ventajas: simpleza, rapidez, mínimo gasto de material.

Inconvenientes: al atar, los cortes pueden desplazarse; la solidez de la soldadura es menor que en la copuladura mejorada (Tarasov et al., 1981).

5.3. Copuladura mejorada (con "lengüeta")

Cuándo se aplica: mismas condiciones – igual grosor de patrón e injerto. Es una versión mejorada de la copuladura simple, que proporciona una soldadura más fuerte y rápida.

Técnica:

1. Haga cortes oblicuos en patrón e injerto (como en la copuladura simple).

2. Luego, en cada corte (a unos 1/3 del extremo puntiagudo) haga un corte longitudinal ("lengüeta") – primero en el patrón, ligeramente por encima del centro del corte, y luego en el injerto, ligeramente por debajo del centro (Tarasov et al., 1981).

3. Encaje las piezas de modo que las "lengüetas" se enganchen entre sí. Esto crea un encaje mecánico que sujeta el esqueje incluso sin atado.

4. Ate firmemente con cinta, cubra el corte superior del esqueje con mástic.

Por qué funciona: las "lengüetas" aumentan la superficie de contacto del cambium y crean una zona adicional de soldadura. Además, evitan el desplazamiento de las piezas al atar y durante el crecimiento (Tarasov et al., 1981). El prendimiento con copuladura mejorada alcanza el 95–100%.

Consejo: este método es el estándar de oro para injertar con esqueje cuando el patrón y el injerto tienen el mismo diámetro. Domínelo en primer lugar.

5.4. Injerto de hendidura

Cuándo se aplica: cuando el patrón es mucho más grueso que el injerto (2–5 veces o más). Se usa para reinjertar árboles adultos, cambiar la variedad en ramas gruesas o en la producción de plantas sobre patrones vigorosos (Tarasov et al., 1981).

Técnica:

1. Limpie el extremo cortado del patrón (rama o tronco) con un cuchillo hasta dejarlo liso.

2. En el centro del extremo, haga una hendidura (rajadura) de 4–6 cm de profundidad con un hacha especial o un cuchillo ancho. Inserte una cuña separadora para que no se cierre (Tarasov et al., 1981).

3. En el esqueje del injerto, haga una cuña doble – dos cortes oblicuos en lados opuestos, de 3–5 cm de largo. El corte superior debe ser ligeramente más largo que el inferior para que la cuña sea asimétrica – facilita la inserción.

4. Inserte el esqueje en la hendidura de modo que el cambium de un lado coincida con el del patrón (si el patrón es grueso, puede insertar 2–4 esquejes alrededor).

5. Retire la cuña separadora: la hendidura se cierra y sujeta el esqueje.

6. Ate firmemente el punto de injerto (si el diámetro lo permite) y cubra cuidadosamente con mástic todas las superficies expuestas, incluido el extremo del patrón y los cortes superiores de los esquejes.

Observación: si el patrón es muy grueso (diámetro >10 cm), en lugar de una hendidura se pueden hacer cortes en forma de cuña alrededor de la circunferencia e insertar los esquejes en ellos – es la variante "injerto de cuña". Daña menos el patrón (Krivko, 2014).

Ventajas: permite injertar esquejes de variedad en árboles ya adultos, cambiando rápidamente la variedad.

Inconvenientes: es traumático para el patrón, la cicatrización es lenta y requiere cuidados minuciosos.

5.5. Injerto a la corteza

Cuándo se aplica: el patrón (o rama) es mucho más grueso que el injerto, y la corteza se separa fácilmente de la madera – es decir, en período de savia activa (primavera, después del inicio de la actividad cambial) (Tarasov et al., 1981).

Técnica:

1. Limpie el extremo cortado del patrón.

2. Haga cortes longitudinales de 3–5 cm de largo en la corteza alrededor de la circunferencia (normalmente 2–4 cortes, según el grosor).

3. Separe suavemente la corteza de la madera con un cuchillo, ensanchando ligeramente el corte.

4. En el esqueje del injerto, haga un corte oblicuo unilateral de 3–5 cm de largo. Puede hacer un "hombro" (corte horizontal) en la parte superior del corte para que el esqueje descanse sobre el extremo del patrón – mejora el contacto (Tarasov et al., 1981).

5. Inserte el esqueje, con el corte hacia el interior, entre la corteza y la madera del patrón, hasta el tope.

6. Ate firmemente el punto de injerto con bramante o cinta, y cubra todas las superficies expuestas con mástic.

Detalle importante: para un mejor contacto del cambium, a veces se retira una tira estrecha de corteza del lado del esqueje que contacta con la madera del patrón – esto aumenta la superficie de contacto cambial (Tarasov et al., 1981).

Ventajas: método muy simple y rápido, da alto prendimiento durante la savia activa.

Inconvenientes: solo aplicable en primavera (o principios de verano) cuando la corteza se separa fácilmente; no funciona en otras épocas.

5.6. Gemación (injerto con yema)

Cuándo se aplica: en verano (julio–agosto), más raramente en primavera o invierno. Es un injerto no con esqueje sino con una sola yema (ojo) con un trozo de corteza y una fina capa de madera (escudete). La gemación es el método principal de multiplicación masiva en viveros, pero también la puede dominar un aficionado (Tarasov et al., 1981).

Existen dos métodos principales de gemación:

Gemación en T

1. En el patrón (en la parte baja del tallo, a 5–15 cm del suelo) haga una incisión en T en la corteza: primero un corte transversal, luego un longitudinal (2,5–3 cm). Use el lado corto del cuchillo (la espátula) para separar los bordes de la corteza.

2. Del esqueje del injerto, corte un escudete – la yema con corteza y una fina capa de madera, de 2,5–3 cm de largo y 0,5–0,8 cm de ancho. Haga esto con un solo movimiento del cuchillo de gemar, comenzando 1,5 cm por encima de la yema y terminando 1,5 cm por debajo (Tarasov et al., 1981).

3. Inserte el escudete en la incisión en T bajo la corteza, de modo que la yema quede al nivel del corte longitudinal.

4. Ate firmemente el punto de injerto con cinta de polietileno, dejando la yema al descubierto.

5. A las 2–3 semanas, compruebe el prendimiento: si el pecíolo de la hoja en el escudete se desprende con un ligero toque – el injerto ha funcionado. Si el pecíolo se ha secado y no se desprende – la yema ha muerto.

Gemación de incrustación (chip budding)

Se utiliza cuando la corteza del patrón se separa mal o el patrón es delgado (<6 mm). En el patrón se corta una tira de corteza con madera del mismo tamaño que el escudete, y en su lugar se inserta el escudete del injerto, alineando el cambium. Este método es más versátil y da buenos resultados incluso con savia débil (Tarasov et al., 1981).

Gemación de primavera (con yema vegetante) se realiza en abril–mayo, y la yema brota en la misma temporada. La de verano – con yema dormida – da brote solo la primavera siguiente. La gemación de verano es más fiable, ya que la yema tiene tiempo suficiente para soldarse con el patrón antes del invierno.

Ventajas de la gemación:

  • Ahorro de material de injerto – de un esqueje se pueden obtener 5–10 yemas.
  • Alta productividad.
  • Menos lesiones al patrón.

Inconvenientes: requiere precisión, especialmente al cortar el escudete; el prendimiento depende de la fase de savia y del clima.

Qué método elegir – recomendaciones breves

Situación Método recomendado
Injerto y patrón del mismo grosor (primavera) Copuladura mejorada
Patrón 2–3 veces más grueso que el injerto (primavera) Injerto lateral o de incrustación
Patrón mucho más grueso (reinjerto) Hendidura o a la corteza (en primavera)
Multiplicación masiva, ahorro de injerto (verano) Gemación (en T o de incrustación)
Injerto en interior (invierno) Copuladura mejorada o de incrustación
Si no tiene experiencia (principiante) Empiece por el injerto a la corteza en primavera – es el más sencillo

Consejos prácticos importantes

  • Mantenga el cuchillo afilado. Afile la hoja cada 20–30 cortes con una piedra de grano fino o chaira (Tarasov et al., 1981).
  • No toque los cortes frescos con los dedos – ensucia la superficie de la herida y reduce el prendimiento.
  • Ate con firmeza, pero no demasiado apretado – para no estrangular los tejidos, pero sin dejar holguras. La cinta de polietileno es elástica, lo que es ideal.
  • Cubra con mástic no solo el corte superior del esqueje, sino también los extremos del patrón y todas las heridas abiertas – reduce la evaporación y protege de infecciones.
  • En la gemación de verano, intente trabajar en días nublados o por la mañana/tarde – con calor la corteza se separa peor y los escudetes se secan más rápido (Tarasov et al., 1981).
  • No se apresure. Un corte bien hecho y una correcta alineación del cambium son más importantes que la velocidad. Domine la técnica en ramas sin valor (por ejemplo, sauce o chopo) antes de injertar variedades valiosas.

Siguiente capítulo: cómo cuidar las plantas injertadas después de la operación – control del prendimiento, retirada del atado, eliminación de brotes del patrón y formación del nuevo brote.

6. Cuidados posteriores al injerto

El injerto es solo el primer paso. Para que el esqueje o la yema prendan y den un brote fuerte, la planta injertada debe recibir los cuidados adecuados. Los errores en esta etapa pueden anular un injerto perfectamente realizado. En este capítulo – un plan paso a paso después del injerto.

6.1. Control del prendimiento

La primera etapa importante es comprobar si el injerto ha prendido. Los plazos y signos dependen del método.

Para la gemación (de verano, con yema):

  • A las 2–3 semanas después del injerto, realice una revisión. Signo de soldadura exitosa: el pecíolo de la hoja en el escudete se desprende con un ligero toque, y la yema se ve fresca, verde e hinchada (Tarasov et al., 1981). Si el pecíolo se ha secado pero no se desprende, y la yema se ha ennegrecido o arrugado – la gemación ha fallado.
  • En caso de fallo, se puede realizar una re-gemación – un nuevo injerto de yema en el mismo patrón, un poco más abajo o más arriba del primer lugar, si el tiempo lo permite (antes de finalizar la temporada de vegetación) (Tarasov et al., 1981). Normalmente se hace en la misma semana, mientras la corteza aún se separa.

Para el injerto con esqueje (primavera):

  • El signo de éxito – a las 2–4 semanas comienzan a hincharse y abrirse las yemas del esqueje injertado. Si las yemas no brotan y el esqueje se seca – el injerto no ha prendido.
  • A diferencia de la gemación, no se puede repetir el injerto con esqueje en la misma temporada – habrá que esperar a la próxima primavera.

Importante: no se precipite en sacar conclusiones. A veces las yemas brotan un poco más tarde (especialmente en primaveras frescas). Dé al esqueje 3–4 semanas antes de considerar el fracaso.

6.2. Retirada del atado

El material de atado cumple dos funciones: aprieta los componentes y protege la unión de la desecación. Pero después de la soldadura, el atado se convierte en un estorbo – puede estrangular los tejidos, dificultar el flujo de nutrientes e incluso provocar la muerte del injerto.

¿Cuándo retirar el atado?

  • Para la gemación (verano): retire el atado a las 6–8 semanas después del injerto – normalmente en septiembre–octubre, antes de las heladas. Si se deja durante el invierno, puede incrustarse en la corteza, especialmente en patrones de crecimiento rápido (Tarasov et al., 1981). Si se usa una película autodegradable (fotodegradable), se puede dejar – se descompone con el sol.
  • Para el injerto de primavera con esqueje: retire el atado cuando comience el engrosamiento activo de los brotes – a los 1,5–2 meses después del injerto (aproximadamente en junio–julio) (Krivko, 2014). Para entonces, el cambium ha formado callo y la unión es fuerte. Si se retira antes, la soldadura puede ser débil; si más tarde, se formará una estrangulación.

Cómo retirarlo:

  • Corte la cinta a lo largo por el lado opuesto al punto de injerto, con cuidado de no dañar la corteza. Es mejor usar un cuchillo afilado en lugar de tijeras para no comprimir los tejidos.
  • Si la cinta se ha adherido a la corteza, no la arranque a la fuerza – déjela, con el tiempo se caerá sola.

6.3. Eliminación de brotes del patrón

Después del injerto, el patrón a menudo intenta "tomar la iniciativa" – emite sus propios brotes desde yemas latentes por debajo del punto de injerto (desde raíces, tronco o muñón). Estos brotes se llaman chupones o brotes silvestres. Crecen rápidamente y roban agua y nutrientes al injerto, ahogando el brote cultivado.

Qué hacer:

  • Elimine los chupones regularmente, de forma sistemática, sin dejar que crezcan. Lo mejor es arrancarlos o cortarlos desde la base en cuanto aparecen (Trunov y Samoshchenkov, 2012).
  • Es especialmente importante en el primer año después del injerto, cuando el brote cultivado es aún débil. Si se descuida, los chupones pueden suprimir completamente el injerto.
  • Para las gemaciones: en primavera, antes de la brotación, corte la parte superior del patrón (todo lo que esté por encima de la yema injertada) – esto se llama "lopping" (en la práctica anglosajona) o "corte a espolón". En los viveros rusos es habitual dejar un espolón (muñón) de 5–10 cm por encima del punto de injerto, al que luego se ata el brote joven para que no se rompa con el viento (Tarasov et al., 1981). Cuando el brote esté fuerte, se retira el espolón.
  • Para el injerto de primavera con esqueje: si el injerto se hizo en hendidura o a la corteza en una rama gruesa, también aparecen brotes de yemas latentes en el patrón. Córtelos antes de que se leñosifiquen.

6.4. Formación del nuevo brote

De la yema o esqueje injertado suele crecer uno o varios brotes. La tarea del jardinero es obtener un brote fuerte, recto y único, que será la base del futuro árbol.

Pasos a seguir:

1. Para gemación (en primavera después del invierno): cuando el brote que sale de la yema alcance 10–15 cm, seleccione el más fuerte y de crecimiento vertical. Elimine los demás brotes (si hay varios). Si se dejó un espolón, ate el brote joven a él para que crezca recto y no se rompa (Tarasov et al., 1981).

2. Para el injerto de primavera con esqueje: normalmente se dejan 2–3 yemas en el esqueje. Si todas brotan, deje un solo brote más fuerte (generalmente el superior) y despunte los demás cuando aún son pequeños (Trunov y Samoshchenkov, 2012).

3. Despunte (pinzamiento): para inducir la ramificación, cuando el brote alcance 60–80 cm de altura (en patrones enanos, 40–50 cm), despunte la punta (retire 5–10 cm). Esto estimula el crecimiento de brotes laterales, que formarán la copa. Sin embargo, si desea un tronco alto (sin ramas), no despunte en el primer año (Krivko, 2014).

4. Eliminación de todos los brotes en el tronco: todos los brotes laterales que aparezcan por debajo de la futura copa (en el tronco) deben eliminarse regularmente para que no resten vigor al conductor central.

6.5. Protección contra roturas

Los brotes jóvenes del injerto en el primer año son muy frágiles. Se rompen fácilmente por el viento, la lluvia, las aves o un roce descuidado.

Cómo protegerlos:

  • Si el injerto se hizo sobre un patrón alto (o sobre una rama de árbol adulto), coloque inmediatamente un tutor – una estaca de madera o un arco de alambre. Ate el brote joven con bramante suave (en forma de "ocho" para no estrangular) (Tarasov et al., 1981).
  • En la gemación, como ya se ha dicho, se deja el espolón del patrón que sirve de soporte natural.
  • En zonas ventosas, se puede instalar una protección temporal con una bolsa de plástico o un capuchón de papel (después de que el brote haya empezado a crecer), pero rara vez es necesario.

6.6. Caso especial: cuidados de árboles reinjertados

Si está reinjertando un árbol adulto (ramas gruesas), los cuidados tienen sus particularidades:

  • Deje "nodrizas" temporales. Al reinjertar ramas grandes, se dejan intencionadamente algunas ramas finas sin tocar. Sus hojas producen nutrientes para las raíces mientras los injertos son aún débiles (Tarasov et al., 1981). Estas ramas temporales se eliminan al 2º–3er año, cuando el injerto está suficientemente desarrollado.
  • Elimine los "chupones" – brotes vigorosos que aparecen en la base de las ramas reinjertadas y en el tronco. Restan energía y deben eliminarse sistemáticamente.
  • Ate cada esqueje injertado a un tutor o al muñón dejado.

Calendario de cuidados tras el injerto

Tiempo después del injerto Acción Por qué es importante
2–3 semanas Comprobar el prendimiento (gemación) Si falla, repetir (re-gemación)
1–1,5 meses Retirar el atado (injertos de primavera) Evitar estrangulamientos
Desde la aparición de chupones Eliminar regularmente los brotes del patrón Para que no ahoguen el injerto
Cuando el brote alcance 10–15 cm Seleccionar un brote fuerte, eliminar los demás Obtener un tronco recto
Según crece Atar al tutor Proteger del viento y roturas
Al alcanzar 60–80 cm Despunte (opcional) Estimular la ramificación para formar la copa
En otoño (para gemaciones) Retirar el atado (si no se hizo en verano) Preparar para el invierno, evitar estrangulamientos
Primavera siguiente Cortar el espolón sobre el injerto (gemación) Formación definitiva del tronco

Consejo final

Lo más importante en los cuidados posteriores al injerto es la regularidad. Revise sus plantas injertadas al menos una vez por semana durante el primer mes, y luego cada 2–3 semanas hasta el otoño. Preste atención no solo al injerto, sino también al estado del patrón. La eliminación oportuna de chupones y la retirada del atado son acciones simples que a menudo determinan si su injerto se convierte en un árbol exitoso o fracasa.

Recuerde: aunque el injerto falle la primera vez, no se desanime. Es una habilidad que se adquiere con la práctica. Use el fracaso como experiencia y vuelva a intentarlo en la siguiente temporada.

Con esto concluye el artículo. Hemos cubierto todas las etapas clave: qué es el injerto, cómo elegir el patrón, preparar y conservar el injerto, seleccionar la época y el método, y cómo cuidar la planta injertada después de la operación. Siguiendo estas recomendaciones, podrá propagar con éxito cualquier variedad de peral, crear árboles compactos o vigorosos y adaptarlos a sus condiciones. ¡Buena suerte en su huerto!

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