Marcar un huerto y plantar
1. Planificación del Huerto: Cimentando las Bases para una Cosecha Abundante
Una planificación adecuada es el primer paso, y el más importante, para crear un huerto de cerezos productivo. La elección correcta del lugar, las distancias bien pensadas entre árboles y la consideración de las particularidades de la polinización son los factores que determinarán la salud y el rendimiento de su huerto durante décadas (Westwood, 1993).
Selección del Terreno: Dónde se Sentirá Cómodo el Cerezo
El cerezo es un cultivo exigente, pero agradecido. Para que el árbol le regale cosechas abundantes durante muchos años, tenga en cuenta varios factores clave al elegir el emplazamiento.
Relieve y Régimen de Aire
Los cerezos dulces y ácidos prefieren lugares elevados y bien iluminados (Mikheev, 2004). ¿Por qué es importante? El aire frío es más pesado que el cálido y, como el agua, se desliza hacia las depresiones, creando "bolsas de helada". Si su parcela está en una hondonada o al pie de una ladera, el riesgo de daños por heladas primaverales en las flores aumenta considerablemente (Webster, 1996). El lugar ideal es una ladera orientada al sur, suroeste u oeste con una pendiente del 4–8°, donde el aire circule libremente y no se estanque (Quero‑García et al., 2017; Martin, 2019). En las regiones centrales de Rusia, las zonas cercanas a vallas y edificaciones son especialmente favorables, ya que crean un microclima más cálido y acumulan más nieve para proteger las raíces en invierno (Mikheev, 2004).
La Luz: Base de la Vida
El cerezo es un cultivo amante de la luz. Para un crecimiento pleno y una fructificación abundante, el árbol necesita al menos 6–8 horas de luz solar directa al día (Martin, 2019). A la sombra de árboles altos, edificios o vallas, el cerezo se estirará, formará menos yemas florales y dará frutos pequeños y ácidos. Si su parcela es limitada, procure colocar los cerezos en el lado sur de las edificaciones.
Suelo: Las Raíces Respiran y se Alimentan
El cerezo prefiere suelos francos o franco‑arenosos, ligeros y bien drenados, con un pH de 6,0–6,8 (reacción cercana a la neutra) (Long et al., 2021; Mikheev, 2004). ¿Qué significa esto para el jardinero?
- El drenaje es un factor crítico. Las raíces del cerezo son extremadamente sensibles al encharcamiento. En suelos anegados, las raíces se asfixian por falta de oxígeno y el árbol puede morir en 1 o 2 años después de la plantación (Mikheev, 2004). El nivel freático no debe superar los 1,5–2 m de la superficie (Potapov et al., 2000). En suelos arcillosos pesados con mal drenaje, el cerezo sufre podredumbres radiculares (Phytophthora) y cáncer bacteriano (Webster, 1996).
- Acidez. En suelos ácidos (pH inferior a 5,5), la solubilidad del aluminio y el manganeso aumenta hasta niveles tóxicos, lo que inhibe el crecimiento de las raíces (Mandal et al., 2021). Si el suelo es ácido, debe encalarse con antelación: añadir cal o harina de dolomita en otoño durante la excavación. La dosis de aplicación depende de la acidez: en francos pesados con pH 4,5–5 se aplican 700–900 g/m², y en suelos ligeros, 300–400 g/m² (Mikheev, 2004).
Cómo evaluar el suelo de su parcela
- Compruebe el drenaje. Cave un hoyo de 30–40 cm de profundidad y llénelo con agua. Si el agua no se drena en 4–6 horas, necesitará drenaje o plantar en montículos.
- Determine el tipo de suelo. Amase un puñado de tierra húmeda hasta formar un cordón. Si el cordón se dobla fácilmente formando un anillo, es arcilla (suelo pesado). Si se desmorona, es arena o franco‑arenoso. El suelo ideal es aquel en el que el cordón se forma pero se agrieta al doblarlo (eso es un franco).
- Mida el pH. Use papel tornasol o un medidor de pH portátil. Si el pH es inferior a 5,5, necesita una preparación otoñal con encalado (Westwood, 1993).
Protección contra el Viento
Los vientos fuertes y constantes resecan el suelo, dañan las flores, reducen la actividad de los insectos polinizadores y pueden romper las ramas jóvenes (Long et al., 2021). Si la parcela es abierta, prevea una protección: un seto vivo de arbustos (por ejemplo, acacia o avellano) en el lado de barlovento, o instale una valla de madera que proporcione sombra a los árboles. Las cortavientos no deben sombrear demasiado el huerto de cerezos: la distancia desde las plantaciones protectoras hasta las hileras de cerezos debe ser de al menos 10–14 metros (Potapov et al., 2000).
Esquemas de Plantación y Distancias entre Árboles
La distancia entre árboles determina cuánta luz, agua y nutrientes recibirá cada planta. Una plantación demasiado densa provoca competencia, sombreado y reducción del rendimiento. Una demasiado dispersa no aprovecha eficientemente la superficie de la parcela.
Regla básica: cuanto más vigoroso sea el cultivar y el patrón, mayor debe ser la distancia (Quero‑García et al., 2017).
Distancias orientativas para cerezos ácidos y dulces:
| Tipo de árbol | Distancia entre árboles en la hilera | Distancia entre hileras |
|---|---|---|
| Cerezo ácido común (de arbusto) | 2–2,5 m | 3 m |
| Cerezo ácido vigoroso (arbóreo) | 2,5–3 m | 3,5–4 m |
| Cerezo dulce sobre patrón vigoroso | 3,5–4 m | 4,5–5 m |
| Cerezo dulce sobre patrón de bajo vigor (Colt, Gisela) | 2,5–3 m | 4 m |
| Cerezo de fieltro (Cerasus tomentosa) | 1,5–2 m | 2,5–3 m |
Datos sistematizados de: (Mikheev, 2004; Potapov et al., 2000; Trunov y Samoshchenkov, 2012).
¿Por qué son importantes estas distancias? En los primeros años, el sistema radicular del cerezo se extiende en un radio de aproximadamente 1,5–2 m alrededor del tronco. Si las copas de los árboles vecinos se cierran demasiado pronto, compiten por la luz: las ramas inferiores se desnudan, los frutos se hacen más pequeños y su coloración empeora (Westwood, 1993). Además, las plantaciones densas se ventilan peor, lo que favorece el desarrollo de enfermedades fúngicas (coccomicosis, moniliosis). Por el contrario, si se plantan demasiado separados, la superficie de la parcela se aprovecha de forma ineficiente y se pierde rendimiento por unidad de superficie.
Plantación escalonada (tresbolillo) . Si planta varias hileras, es mejor colocar los árboles no directamente uno frente al otro, sino de forma escalonada (a tresbolillo). Esto garantiza una iluminación más uniforme y mejora el acceso de la luz a cada árbol (Tarasov, 1981).
Autofecundación y Polinizadores
Muchos jardineros novatos cometen el error de plantar un solo árbol y luego se sorprenden de que la cosecha sea escasa. La razón suele residir en las particularidades de la polinización.
Dos grupos de cerezos según la polinización:
1. Cultivares autofértiles – capaces de cuajar frutos con su propio polen. No necesitan un vecino polinizador para producir cosecha. Sin embargo, incluso en los cultivares autofértiles, la polinización cruzada aumenta el rendimiento y el tamaño de los frutos (Choudhary, 2003). Ejemplos de cultivares autofértiles de cerezo ácido: 'Lyubskaya', 'Vladimirskaya', 'Molodyozhnaya', 'Shokoladnitsa', 'Griot Moskovsky'.
2. Cultivares autoestériles – necesitan polinización cruzada con otro cultivar que florezca en la misma época. La mayoría de los cultivares antiguos de cerezo ácido y prácticamente todos los de cerezo dulce (excepto 'Stella', 'Lapins', 'Sweetheart') pertenecen a este grupo (Buckingham, 2010; Mandal et al., 2021).
¿Qué hacer si su cultivar es autoestéril?
- Plante cerca (en un radio de 15–25 m) al menos dos cultivares polinizadores que florezcan al mismo tiempo. Para el cerezo dulce es obligatorio plantar al menos dos cultivares compatibles (Long et al., 2021).
- Para 'Vladimirskaya', buenos polinizadores son 'Lyubskaya' y 'Griot Moskovsky'; para 'Shubinka' – 'Vladimirskaya' y 'Korostynskaya'.
- Para el cerezo dulce 'Bing', los polinizadores adecuados son 'Van', 'Stella', 'Lapins'; para 'Regina' – 'Stella' y 'Lapins' (Buckingham, 2010).
Importante: si en los huertos vecinos ya hay cerezos, es posible que su árbol reciba polen de ellos. Pero confiar en ello es arriesgado: es mejor tener sus propios polinizadores.
Cómo elegir polinizadores según la época de floración
Los cultivares de cerezo se dividen en grupos de floración (temprana, media‑temprana, media‑tardía, tardía). Para una polinización exitosa, las épocas de floración del cultivar principal y del polinizador deben coincidir al menos 2–3 días (Long et al., 2021). Al comprar las plántulas, pregunte al vendedor por las épocas de floración. En el Anexo 1 de este artículo se indican las épocas de floración de los principales cultivares de cerezo ácido y dulce para diferentes regiones.
"Árbol‑huerto" como solución para parcelas pequeñas. Si la parcela solo permite plantar un árbol, hay una solución: adquirir un "árbol‑huerto", en el que se han injertado 2–4 cultivares diferentes (Buckingham, 2010). Dicho árbol se poliniza a sí mismo y produce frutos de diferentes épocas de maduración.
Conclusiones breves del capítulo "Planificación del Huerto":
1. El terreno debe ser soleado, elevado, con buena circulación de aire y sin estancamiento de aire frío en primavera.
2. El suelo debe ser ligero, drenado, con pH 6,0–6,8. El encharcamiento es inaceptable.
3. Las distancias dependen del vigor del cultivar y del patrón: de 2 a 4 m entre árboles.
4. La autofecundación es una característica importante; para los cultivares autoestériles es obligatorio plantar polinizadores (otro cultivar que florezca al mismo tiempo).
5. Comience a planificar con 6–12 meses de antelación a la plantación: realice un análisis del suelo, corrija el pH, mejore el drenaje, planifique el sistema de riego y los caminos para el mantenimiento del huerto (Martin, 2019).
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2. Elección del Material de Plantación: Los Cimientos de la Cosecha Futura
Elegir la plántula es quizás el paso más responsable. Un error aquí sale caro: un mal material de plantación puede no arraigar, enfermar, crecer lentamente o no dar ninguna cosecha. La sabiduría hortícola dice: "La plántula barata es la más cara". Una planta de calidad es una inversión para 15–30 años (Martin, 2019). Veamos en qué hay que fijarse.
Edad de las Plántulas: ¿De uno o dos años?
En los viveros se ofrecen plántulas de diferentes edades. ¿Cuál elegir?
Plántulas de un año – plantas cultivadas a partir de una yema injertada (brotación) durante una temporada de crecimiento. Su altura para el cerezo ácido es de 80–150 cm, para el dulce de 120–150 cm, y el diámetro del tronco es de 1–1,5 cm (Mikheev, 2004). Tienen un sistema radicular bien desarrollado (al menos 20 cm de largo) y un solo brote recto: una "vara".
Plántulas de dos años – ejemplares de un año que se han cultivado un año más. Tienen una copa desarrollada con 3–5 ramas laterales, una altura de hasta 1,5–2 m y un diámetro de tronco de 1,5–2,5 cm.
¿Qué es mejor para el huerto aficionado?
En la mayoría de los casos, los jardineros experimentados recomiendan plántulas de un año. ¿Por qué?
- Mejor supervivencia. La planta joven, con un sistema radicular compacto, tolera mejor el trasplante, se adapta más rápido y entra en crecimiento antes. En las de dos años, las raíces se dañan más durante el arranque y la supervivencia es menor (Mikheev, 2004).
- Flexibilidad en la formación de la copa. La de un año es un "lienzo en blanco". Usted mismo forma la copa desde cero, estableciendo la estructura correcta. La de dos años ya tiene ramas que no siempre crecen en la dirección deseada, por lo que hay que corregirlas o cortarlas, lo que daña la planta.
- Menos riesgo. Las plántulas de dos años sobre patrones de bajo vigor (clonales) están muy desarrolladas y su sistema radicular sufre más durante el arranque. Por eso, en huertos intensivos se prefiere plantar plantas de un año (Potapov et al., 2000).
Excepción: para regiones septentrionales con inviernos rigurosos, a veces se recomiendan las de dos años, ya que acumulan mejor los nutrientes y son más resistentes al invierno (Trunov y Samoshchenkov, 2012). Pero en general, la plántula de un año es la opción óptima para el aficionado.
Patrones: El Cimiento que lo Determina Todo
La mayoría de los cultivares de cerezo se multiplican mediante injerto sobre patrones especiales. El patrón es el sistema radicular sobre el que se injerta el cultivar deseado. La elección del patrón determina:
- El vigor y el tamaño final del árbol (de 2–3 m a 6–8 m o más);
- La precocidad (en algunos patrones, el árbol empieza a fructificar a los 2–3 años, en otros a los 5–7);
- La resistencia invernal de las raíces y la tolerancia a las heladas;
- Los requisitos de suelo y riego;
- La longevidad del huerto.
Principales patrones para cerezo ácido y dulce:
| Patrón | Vigor | Características | Condiciones adecuadas |
|---|---|---|---|
| Cerezo dulce silvestre (plántulas de Prunus avium) | Muy vigoroso | Patrón clásico para cerezo dulce. Raíces profundas, buena resistencia invernal de raíces. Árboles enormes (hasta 10–15 m) – ¡solo para grandes huertos! | Cerezo dulce en grandes huertos donde se aceptan árboles grandes. |
| Cerezo de Mahaleb (Prunus mahaleb) | Vigor medio a vigoroso | Resistente a la sequía, crece bien en suelos calcáreos, resistente a las heladas hasta –25 °C. Suele producir chupones. Entrada en producción tardía (5–7 años). | Regiones meridionales y áridas, suelos pedregosos. |
| Cerezo ácido común (plántulas de Prunus cerasus) | Vigoroso | El patrón más fiable y resistente al invierno para la zona central. Raíces profundas y resistentes a las heladas. Árboles grandes (5–6 m), entran en producción a los 5–7 años. | Zona central, Siberia, Urales – donde se necesita la máxima resistencia invernal. |
| Patrones clonales (Colt, Gisela 5, Gisela 6, Krymsk 5, VSL‑2) | De bajo a semi‑vigor | Patrones modernos e intensivos. Precoces (2–4 años), tamaño compacto (2–4 m), fáciles para la recolección. Requieren suelos fértiles, riego regular y soporte (tutores o espalderas). | Huertos intensivos, parcelas pequeñas, regiones de clima suave o con riego. |
Datos sistematizados de: (Krivko, 2014; Long et al., 2021; Mandal et al., 2021; Mikheev, 2004).
¿Qué patrón elegir para su huerto?
| Si usted... | Patrón recomendado |
|---|---|
| Vive en la zona central, Siberia o los Urales, y quiere un árbol fiable y resistente al invierno | Cerezo ácido común (plántulas) – una opción probada por el tiempo. |
| Tiene una parcela pequeña, quiere un árbol compacto y una cosecha temprana | Colt o Gisela 5 – patrones enanos y semienanos. Pero recuerde: requieren soporte (tutor o espaldera) y riego regular. |
| Vive en el sur, en una región árida, con suelo calcáreo | Mahaleb (Cerezo de Santa Lucía) – resistente a la sequía y a los suelos alcalinos. |
| Quiere plantar cerezo dulce en la zona central | Elija un cultivar resistente al invierno sobre plántulas de cerezo silvestre o sobre Colt. Algunos cultivares de cerezo dulce (por ejemplo, 'Bryanskaya Rozovaya') pasan el invierno razonablemente bien, pero necesitan protección (Mikheev, 2004). |
¡Advertencia importante! Los patrones clonales de bajo vigor (Gisela, Krymsk) tienen un sistema radicular superficial. No toleran la sequía y necesitan riego regular. En regiones con inviernos helados sin nieve, las raíces de estos árboles pueden congelarse (Long et al., 2021). Por lo tanto, no se recomiendan para zonas septentrionales: allí es mejor utilizar plántulas de cerezo ácido común o de mahaleb.
Sistema Radicular Abierto y Cerrado (SRA y SRC)
En los viveros, las plántulas se venden con sistema radicular abierto (SRA) o cerrado (SRC) (en contenedores, bolsas o macetas). ¿Cuál es la diferencia?
| Característica | Sistema Radicular Abierto (SRA) | Sistema Radicular Cerrado (SRC) |
|---|---|---|
| Aspecto | Raíces desnudas, sin tierra | Raíces en un cepellón o sustrato (en contenedor, bolsa) |
| Época de plantación | Solo en primavera temprana (antes de la brotación) o en otoño tardío (durante la caída de hojas) | Toda la estación cálida (de primavera a otoño) |
| Supervivencia | Menor si las raíces se han secado o se trasplantan fuera de época | Alta (hasta el 100%) si no se destruye el cepellón |
| Precio | Más barato | Más caro (entre 1,5 y 2 veces) |
| Facilidad de transporte | Menos cómodo: las raíces hay que protegerlas de la desecación | Cómodo: se puede transportar en el contenedor, las raíces no sufren |
| Cuándo elegir | Para plantación de primavera u otoño, si se quiere ahorrar | Para plantación en verano, si se perdió la época de primavera, o para cultivo en contenedor |
¿Por qué el SRC es mejor para la supervivencia? Las raíces de esta plántula no se dañan durante el trasplante, ya que se trasladan junto con el cepellón en el que ya se han adaptado. Esto es especialmente importante para los árboles jóvenes, ya que el daño a las raíces absorbentes es la principal causa de mala supervivencia (Krivko, 2014). Las plántulas con SRC se pueden plantar incluso en pleno verano, siempre que se proporcione un riego regular (Trunov y Samoshchenkov, 2012).
¿Qué hacer si ha comprado una plántula con SRA?
- Si no puede plantarla inmediatamente, entierre provisionalmente (a caballón) : cave una zanja, coloque las plántulas inclinadas (en un ángulo de 30–45°), cubra las raíces con tierra húmeda y riegue abundantemente. Así mantendrá las raíces vivas hasta la plantación (Mikheev, 2004).
- Si las raíces se han secado antes de la plantación, póngalas en remojo en agua durante 6–12 horas (no más de un día) para restaurar la turgencia (Martin, 2019).
Señales de una Plántula de Calidad: 10 Reglas para Elegir
¿Cómo elegir una plántula sana y productiva? He aquí una lista de comprobación que le ayudará a no equivocarse (basada en las recomendaciones de Mikheev, 2004; Martin, 2019; Long et al., 2021):
1. Identificación del cultivar y el patrón. La plántula debe tener una etiqueta que indique el cultivar, el patrón, la edad y la categoría (estándar). No compre plántulas "sin nombre" en los mercados callejeros: corre el riesgo de obtener algo desconocido.
2. Estado del sistema radicular (para SRA):
- Longitud de las raíces principales: al menos 20–25 cm para las de un año, 25–30 cm para las de dos años.
- Las raíces deben estar húmedas, flexibles, sin signos de desecación, moho o podredumbre.
- En una plántula sana, el sistema radicular es proporcional a la parte aérea: si las raíces son demasiado cortas y hay muchas ramas, el árbol sufrirá por falta de nutrientes (Martin, 2019).
- Presencia de raíces absorbentes fibrosas (raicillas finas, blancas o de color claro) – una buena señal.
- No se admiten agallas en las raíces (agalla de la corona causada por la bacteria Agrobacterium tumefaciens) (Webster, 1996).
3. Calidad del tronco:
- Para cerezo ácido: diámetro del tronco (a 5–10 cm del cuello de la raíz) – 1–1,2 cm para una de un año, 1,5–2,5 cm para una de dos años (Mikheev, 2004).
- Para cerezo dulce: 1,2–1,5 cm para una de un año.
- El tronco debe ser recto, sin grietas, quemaduras solares, daños mecánicos, abultamientos o signos de enfermedades (Westwood, 1993).
4. Cuello de la raíz – la zona de transición del tronco a las raíces. Debe estar claramente marcado, sin abultamientos ni daños. El cuello de la raíz es el punto de referencia más importante durante la plantación (véase el capítulo 5).
5. Parte aérea:
- Para una plántula de un año: yema terminal (líder) bien desarrollada y sin daños. Se admite la presencia de 2–3 brotes laterales.
- Para una de dos años: 3–5 ramas laterales bien desarrolladas, distribuidas uniformemente alrededor del tronco, con ángulos de inserción de 45–60° (¡no agudos!) (Martin, 2019).
- Longitud de las ramas: al menos 40–50 cm.
- Las yemas deben estar vivas, llenas, sin signos de desecación o ennegrecimiento (esto último indica daño por heladas).
6. Estado de la corteza. En el tronco y las ramas no debe haber arrugas, descamaciones, manchas, grietas con exudación de goma (en los frutales de hueso, esto es un signo de cáncer bacteriano). El color de la corteza debe ser el característico del cultivar (por ejemplo, para el cerezo dulce, gris oscuro; para el ácido, marrón oscuro).
7. Ausencia de chupones. Si hay brotes por debajo del punto de injerto, es un signo indeseable (mala compatibilidad o el patrón produce chupones). Estos brotes deben eliminarse en la plantación, pero es mejor elegir una plántula que no los tenga.
8. Punto de injerto. En una plántula injertada, se aprecia claramente un abultamiento (engrosamiento) en el lugar del injerto. Debe estar limpio, sin grietas ni zonas necróticas oscuras. Por encima del injerto está el cultivar; por debajo, el patrón.
9. Cultivar y zonificación. Asegúrese de comprobar si el cultivar elegido está recomendado para su región. Algunos cultivares de cerezo ácido (por ejemplo, 'Shokoladnitsa', 'Molodyozhnaya') pasan bien el invierno en la zona central, pero no toleran el calor del sur. Para el cerezo dulce esto es especialmente importante: la mayoría de los cultivares son termófilos y solo son adecuados para el sur (Buckingham, 2010).
10. Procedencia. Compre las plántulas solo en viveros de confianza que tengan licencia y certificados para el material de plantación. Evite los mercados espontáneos: allí es muy alto el riesgo de comprar una planta enferma, mal etiquetada o no zonificada.
Lista de control rápida al comprar una plántula:
- [ ] El cultivar y el patrón están indicados
- [ ] Raíces húmedas, flexibles, de al menos 20 cm
- [ ] Tronco recto, sin daños, diámetro 1–1,5 cm
- [ ] Yemas vivas, no secas
- [ ] Cuello de la raíz claramente marcado
- [ ] Sin brotes por debajo del injerto
- [ ] Adecuada para la zona climática
En el próximo capítulo analizaremos las épocas de plantación: cuándo y cómo plantar mejor los cerezos según la zona climática y el tipo de plántula.
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3. Épocas de Plantación: Cuándo Plantar el Cerezo para que Arraigue y Crezca Bien
Uno de los errores más frecuentes entre los jardineros novatos es pensar que el cerezo se puede plantar en cualquier momento que se tenga oportunidad. En realidad, la época de plantación influye directamente en la supervivencia, la velocidad de crecimiento e incluso en si el árbol sobrevivirá a su primer invierno (Mikheev, 2004). Cada región tiene sus propias fechas óptimas y deben respetarse estrictamente.
Principio General: La Época Depende del Tipo de Plántula y del Clima
La regla clave es: las plántulas con sistema radicular abierto (SRA) se plantan solo en estado de reposo – cuando el árbol está "dormido" y no gasta energías en crecer. Las plántulas con sistema radicular cerrado (SRC) son menos exigentes, pero también tienen sus limitaciones (Martin, 2019).
¿Por qué es importante? En el trasplante, las raíces se dañan inevitablemente. Si en ese momento el árbol ya está en pleno crecimiento (yemas hinchadas, hojas abriéndose), sufre un estrés severo: las raíces no pueden suministrar agua y nutrientes a la parte aérea en rápido crecimiento. Como resultado, la plántula puede morir o quedarse muy atrasada en su desarrollo (Long et al., 2021).
Plantación de Primavera: La Opción Clásica para la Mayoría de las Regiones
Fechas óptimas: tan pronto como el suelo se descongele y se seque ligeramente, pero antes de la brotación. En la zona central de Rusia, esto suele ser desde finales de abril hasta la primera década de mayo (Mikheev, 2004). En Siberia y los Urales, la segunda quincena de mayo. En el sur, desde finales de marzo hasta abril.
¿Por qué la primavera es una buena opción?
- Durante el verano, la plántula tiene tiempo de enraizar, desarrollar nuevas raíces y fortalecerse antes del invierno.
- El riesgo de congelación de las raíces en invierno es mínimo: el árbol dispone de toda una temporada de crecimiento para adaptarse.
- No hay que preocuparse por los daños invernales típicos de la plantación otoñal (heladas, asfixia) (Webster, 1996).
Inconvenientes de la plantación de primavera:
- Los plazos son muy ajustados. Si se retrasa aunque sea una semana, el árbol ya puede haber comenzado a crecer y la supervivencia cae drásticamente (Potapov et al., 2000).
- En primavera es más difícil encontrar material de plantación de calidad: muchos viveros venden las plántulas en otoño y en primavera la oferta es más escasa (Martin, 2019).
- En primavera, el suelo suele estar todavía demasiado húmedo y frío: plantar en el "barro" puede provocar la podredumbre de las raíces (Long et al., 2021).
La plantación de primavera se recomienda:
- En todas las regiones con inviernos rigurosos y con poca nieve (Siberia, Urales, noreste de la Rusia europea) – allí la plantación otoñal es demasiado arriesgada (Mikheev, 2004; Tarasov, 1981).
- Si ha adquirido plántulas con SRA a finales de otoño – entiérrelas hasta la primavera en lugar de arriesgarse con una plantación otoñal.
¿Qué hacer si se ha perdido la ventana de primavera? Si las yemas ya se han abierto, no se puede plantar una plántula con SRA. Es mejor mantenerla enterrada o plantarla en un contenedor (SRC) y trasplantarla a su lugar definitivo la primavera siguiente. Para las plántulas con SRC, se admite la plantación en mayo‑junio, pero con sombreado obligatorio y riego abundante (Trunov y Samoshchenkov, 2012).
Plantación de Otoño: Para Regiones Meridionales y Centrales
Fechas óptimas: 20–30 días antes de que el suelo se congele. En la zona central, desde finales de septiembre hasta la primera quincena de octubre. En el sur, octubre – primera década de noviembre. En las regiones meridionales con inviernos suaves, se puede plantar incluso en noviembre si el suelo no está helado (Mikheev, 2004).
¿Por qué es ventajoso plantar en otoño?
- Las raíces de la plántula otoñal tienen tiempo de enraizar y "agarrarse" al suelo antes de que llegue el frío, lo que garantiza un buen arranque en primavera (Mikheev, 2004). La regeneración de las raíces en otoño es más activa que el crecimiento de los brotes, por lo que el árbol emplea su energía en enraizar (Potapov et al., 2000).
- En otoño hay una gran variedad de plántulas: puede elegir los mejores ejemplares, en lugar de conformarse con las sobras de primavera (Martin, 2019).
- La plantación otoñal aligera el trabajo de primavera: dispone de más tiempo y energía para preparar bien el hoyo y plantar.
Riesgos de la plantación otoñal:
- Si se planta demasiado tarde, la plántula no tendrá tiempo de enraizar antes de las heladas: las raíces pueden congelarse y la parte aérea desecarse por los vientos invernales (pérdida de humedad a través de la corteza sin el soporte radicular). Esto se denomina "desecación invernal" (Mikheev, 2004; Long et al., 2021).
- En inviernos helados con poca nieve, las raíces de la plántula que no ha enraizado pueden dañarse, especialmente en patrones de bajo vigor con sistema radicular superficial (Webster, 1996).
- Las plántulas otoñales son más susceptibles a los daños por ratones y liebres, que roen la corteza en la base del tronco (Potapov et al., 2000).
La plantación otoñal se recomienda:
- En regiones meridionales con inviernos suaves y una capa de nieve estable – allí el riesgo de congelación es mínimo (Mikheev, 2004; Tarasov, 1981).
- En regiones centrales de la Rusia europea en años con pronóstico invernal favorable, siempre que la plantación se realice en las fechas óptimas.
- Para cultivares de cerezo ácido resistentes al invierno (por ejemplo, 'Vladimirskaya', 'Shubinka', 'Molodyozhnaya') – toleran mejor la plantación otoñal que el cerezo dulce o los cultivares menos resistentes (Mikheev, 2004).
El cerezo dulce es un caso especial. El cerezo dulce es menos resistente al invierno que el ácido. En la zona central se planta más a menudo en primavera para que el árbol se fortalezca durante el verano. En las regiones meridionales también se acepta la plantación otoñal (Mikheev, 2004). Sobre patrones de bajo vigor (Colt, Gisela), la plantación otoñal en la zona central también es arriesgada debido a las raíces superficiales.
Particularidades de las Zonas Climáticas: Tabla para el Jardinero
Para facilitar la orientación, hemos recopilado recomendaciones para las principales zonas climáticas de Rusia y otros países de clima templado.
| Región | Época óptima de plantación | ¿Por qué? | Notas |
|---|---|---|---|
| Regiones septentrionales (Siberia, Urales, Noroeste de Rusia) | Primavera (finales de abril – mayo) | Inviernos rigurosos, a menudo con poca nieve; las plántulas otoñales se congelan. La primavera da tiempo para enraizar y fortalecerse. | Utilice solo cultivares resistentes al invierno sobre patrones de plántula (cerezo ácido común). No se recomiendan los patrones clonales de bajo vigor. |
| Zona central de Rusia (región de Moscú, Chernozem Central, región del Volga) | Primavera (finales de abril – principios de mayo) u otoño (finales de septiembre – primera quincena de octubre) | Depende del pronóstico invernal. En otoño, plante solo en septiembre – principios de octubre. Si se retrasa, entiérrela hasta la primavera. | Para el cerezo dulce, se prefiere la primavera. Para el ácido, ambas épocas son aceptables, pero en otoño solo en suelos bien drenados. |
| Regiones meridionales de Rusia (Krasnodar, Crimea, Cáucaso) | Otoño (octubre – noviembre) e invierno (durante los deshielos) | Los inviernos son suaves, el suelo no se congela en profundidad. La plántula otoñal enraíza bien antes de la primavera y comienza a crecer antes. | Se puede plantar casi todo el invierno si el suelo no está helado y la temperatura del aire es superior a 0 °C. Pero es mejor terminar antes de mediados de noviembre. |
| Regiones de clima suave (Europa Occidental, Países Bálticos) | Otoño (septiembre – octubre) o principios de primavera | Los inviernos suaves y el suelo húmedo en otoño favorecen un buen enraizamiento. Se prefiere el otoño para evitar la sequía primaveral. | Cualquier cultivar y patrón, pero para los patrones clonales se necesita riego regular durante el primer verano. |
| Regiones con veranos secos y cálidos (Mediterráneo, sur de EE. UU.) | Otoño (octubre – noviembre) | El verano es caluroso y seco; una plántula con SRA no sobreviviría. En otoño, el clima es fresco y húmedo, ideal para el enraizamiento. | Con SRC se puede plantar en primavera, pero con acolchado obligatorio y sombreado del sol. |
Datos sistematizados de: (Mikheev, 2004; Potapov et al., 2000; Tarasov, 1981; Webster, 1996; Martin, 2019; Long et al., 2021).
¿Qué hacer si ha comprado una plántula pero ya pasó la época de plantación?
Situación: ha comprado una plántula con SRA a finales de otoño, pero el tiempo ya se ha estropeado y el suelo se está congelando. Plantar tarde significa que la plántula no enraizará y morirá. ¿Qué hacer?
Entierro provisional (almacenamiento adecuado hasta la primavera). Es un método probado para mantener la plántula viva hasta la plantación de primavera (Mikheev, 2004; Martin, 2019).
1. Cave una zanja de 30–35 cm de profundidad y unos 40 cm de ancho, orientada de oeste a este.
2. Haga la pared sur de la zanja inclinada (en un ángulo de 30–45°).
3. Coloque las plántulas en la zanja inclinadas, con las copas hacia el sur. Esto protege los troncos de las quemaduras solares en invierno.
4. Cubra las raíces y la parte inferior del tronco (hasta el punto de injerto) con tierra, apriete firmemente para eliminar los huecos de aire.
5. Riegue abundantemente (incluso si la tierra está húmeda – el agua asienta la tierra y elimina las bolsas de aire).
6. Cubra con ramas de abeto (protege contra ratones y liebres).
7. En primavera, tan pronto como el suelo se descongele, desentierre las plántulas y plántelas en su lugar definitivo (antes de la brotación).
Alternativa: almacenamiento en bodega o nevera. Envuelva las raíces en un paño húmedo, colóquelas en una bolsa de plástico (¡no hermética!) y manténgalas a 0…+2 °C hasta la primavera. Pero el entierro es más fiable: la plántula recibe un régimen natural de temperatura y humedad (Mikheev, 2004).
Cómo saber si el suelo está listo para plantar
- Para la plantación de primavera: el suelo se ha descongelado hasta una profundidad de 20–25 cm; al apretarlo en el puño, no se pega fuertemente a las manos ni se desmorona en polvo (humedad óptima: 50–80% de la capacidad de campo). Si el suelo está demasiado húmedo, espere 2–3 días hasta que se seque ligeramente, para que al plantar no se forme una "pasta" de barro que selle los poros (Martin, 2019).
- Para la plantación de otoño: la temperatura del suelo a 10–15 cm de profundidad no ha bajado de +4…+5 °C y faltan al menos 3–4 semanas para las heladas persistentes (por debajo de -3 °C). Durante este período, las raíces pueden desarrollar nuevas raicillas absorbentes incluso a temperaturas positivas bajas (Long et al., 2021).
Conclusiones breves del capítulo "Épocas de Plantación"
1. La regla más importante – plante solo cuando el árbol esté en reposo (antes de la brotación o después de la caída de las hojas). Para el SRA es obligatorio; para el SRC es deseable pero menos crítico.
2. La plantación de primavera es una opción fiable para la mayoría de las regiones, especialmente con inviernos rigurosos. Los plazos son ajustados – no se retrase.
3. La plantación de otoño es buena para las regiones meridionales y centrales, pero requiere un cumplimiento exacto de los plazos (20–30 días antes de las heladas).
4. Para el cerezo dulce en la zona central, se prefiere la plantación de primavera; para el ácido, ambas épocas son aceptables.
5. Si se ha retrasado en la plantación, no se arriesgue: entierre la plántula hasta la primavera.
6. Preste mucha atención al pronóstico del tiempo y al estado del suelo – no plante en tierra helada, encharcada o excesivamente seca.
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4. Preparación del Hoyo de Plantación: Creando el "Hogar" Ideal para las Raíces
Un hoyo de plantación bien preparado es la clave para un enraizamiento rápido y un crecimiento activo de la plántula en los primeros años. Los jardineros suelen subestimar esta etapa, pero es fundamental. Durante los primeros 2–3 años, las raíces del cerezo exploran activamente exactamente el volumen de suelo que usted ha preparado. Si el hoyo está mal hecho, el árbol sufrirá por falta de nutrientes y humedad, incluso si el suelo circundante es bueno (Martin, 2019). El viejo refrán de los jardineros: "No plantes un árbol en un hoyo de diez dólares si lo compraste por cien" refleja perfectamente la importancia de la preparación.
Dimensiones del Hoyo de Plantación: No Ahorre, Pero Tampoco Exagere
Dimensiones óptimas para cerezo ácido y dulce:
| Tipo de plántula | Diámetro del hoyo | Profundidad del hoyo |
|---|---|---|
| Plántula de un año con SRA | 60–80 cm | 50–60 cm |
| Plántula de dos años con SRA | 80–100 cm | 60–70 cm |
| Plántula con SRC (contenedor) | Ancho: 2–3 veces el cepellón | Profundidad: 10–15 cm más que la altura del cepellón |
| Cerezo de fieltro | 50–60 cm | 40–50 cm |
Datos sistematizados de: (Mikheev, 2004; Potapov et al., 2000; Tarasov, 1981).
¿Por qué estas dimensiones? La mayor parte de las raíces absorbentes activas del cerezo se encuentra en la capa de suelo hasta 50–60 cm (Long et al., 2021). Un hoyo de estas dimensiones permite:
- Que las raíces se extiendan libremente en los primeros años – sin dobleces ni enrollamientos que retrasen el crecimiento.
- Crear una "reserva" de suelo fértil y suelto que las raíces colonizarán gradualmente. En los primeros 2–3 años, el sistema radicular se expande hasta unos 1–1,5 m de diámetro, y un hoyo de 80 cm es un "amortiguador" inicial que alimenta al árbol hasta que las raíces crecen más allá (Martin, 2019).
- Garantizar una buena aireación – las raíces necesitan oxígeno; en un suelo denso y sin labrar se asfixian (especialmente en suelos arcillosos) (Webster, 1996).
Si el suelo es pobre, muy compactado o agotado – aumente el diámetro del hoyo a 1–1,2 m (o incluso más si el espacio lo permite). Este es el llamado método "a largo plazo" o "multianual", que se utiliza en suelos pobres para dar a la planta un espacio fértil adicional desde el principio (Martin, 2019). Pero recuerde: el hoyo no debe tener más de 60–70 cm de profundidad – a mayor profundidad, el suelo es más pobre, más frío y peor aireado, y las raíces no penetran voluntariamente.
Técnica de Excavación: Cuándo y Cómo Preparar el Hoyo
El mejor momento para preparar el hoyo es 1–3 meses antes de la plantación, y mejor aún, 6–12 meses (para suelos pobres) (Martin, 2019). ¿Por qué tan pronto?
- El suelo del hoyo debe asentarse y compactarse de forma natural. Si planta inmediatamente después de cavar, al cabo de un tiempo la tierra se asentará y el cuello de la raíz puede quedar enterrado – uno de los errores más comunes y fatales (más detalles en el próximo capítulo).
- Los fertilizantes aplicados deben disolverse y mezclarse con el suelo para no quemar las raíces (Westwood, 1993).
- Durante este tiempo, el suelo "madura" – se restablece la estructura capilar que asegura el suministro de humedad a las raíces (Potapov et al., 2000).
Técnica paso a paso para cavar el hoyo:
1. Retire la capa superior fértil del suelo (normalmente 15–25 cm, más oscura y suelta) y apártela en un montón aparte. Este es el material más valioso, y es el que utilizaremos para rellenar el hoyo.
2. La capa inferior, estéril (más clara, más densa, con terrones de arcilla o arena) apártela por separado. Se puede utilizar para hacer un borde alrededor del hoyo o simplemente esparcirla por la parcela (no sirve para rellenar el hoyo) (Mikheev, 2004; Tarasov, 1981).
3. El fondo del hoyo (especialmente en suelos arcillosos) debe aflojarse hasta una profundidad de 10–15 cm con un horca o una pala. Esto rompe la "suela" – una capa compactada que se forma después de cavar y que impide la penetración de las raíces en profundidad y el drenaje del exceso de agua (Martin, 2019).
4. Las paredes del hoyo también deben aflojarse ligeramente (con una horca o un cultivador) – esto mejora el contacto de las raíces con el suelo "nativo" fuera del hoyo y facilita su salida al terreno circundante (Long et al., 2021).
5. Si cavó el hoyo con antelación, antes de plantar simplemente afloje ligeramente el fondo y las paredes – durante el invierno/verano pueden haberse compactado.
¡Importante! En suelos arcillosos pesados con mal drenaje, no cave un hoyo en forma de "vaso" con paredes lisas y compactadas (especialmente si se ha utilizado una barrena). Las paredes lisas se convertirán en una "maceta" – el agua se estancará, las raíces no podrán salir del hoyo y el árbol morirá por podredumbre radicular (Potapov et al., 2000; Mikheev, 2004). En estos suelos:
- Cave el hoyo más ancho y menos profundo (diámetro de hasta 1–1,2 m, profundidad de 40–50 cm) – las raíces se desarrollarán horizontalmente, donde hay más oxígeno.
- Haga las paredes rugosas con una horca o un rastrillo.
- En el fondo, coloque una capa de drenaje (grava, ladrillo roto, arcilla expandida, de 10–15 cm de espesor) – para asegurar la evacuación del exceso de humedad.
Relleno del Hoyo: ¡Lo Principal es No Sobrealimentar!
Es necesario añadir fertilizantes y materia orgánica al hoyo, pero es fácil equivocarse. Las cantidades excesivas de fertilizantes, especialmente los minerales, pueden quemar las raíces jóvenes y matar la plántula (Westwood, 1993; Martin, 2019). Por lo tanto, el relleno debe ser moderado y estar bien mezclado con el suelo.
Receta de la mezcla ideal para rellenar el hoyo (por hoyo de plantación):
| Componente | Cantidad | Finalidad |
|---|---|---|
| Capa superior fértil del suelo | Toda la tierra extraída del hoyo | Proporciona la base, conserva la estructura del suelo nativo |
| Estiércol bien descompuesto, compost o humus (¡no fresco!) | 10–15 kg (aproximadamente 1–1,5 cubos) | Nutrición, mejora de la estructura, capacidad de retención de agua |
| Ceniza de madera | 0,5 kg (aproximadamente un tarro de 1 litro) | Potasio, microelementos, desacidificación del suelo |
| Superfosfato (granulado) | 150–200 g (aproximadamente un vaso) | Fósforo para el desarrollo radicular |
| Sulfato de potasio (o kalimagnesia) | 50–60 g (aproximadamente 2 cucharadas) | Potasio para la resistencia invernal y la calidad de los frutos |
| Cal o harina de dolomita | Aplicar solo si el pH es inferior a 5,5 (200–300 g) | Desacidificación del suelo |
Dosis sistematizadas de: (Mikheev, 2004; Potapov et al., 2000; Trunov y Samoshchenkov, 2012; Krivko, 2014).
Precauciones importantes:
1. Nunca añada al hoyo estiércol fresco, gallinaza ni otros abonos orgánicos sin descomponer. Al descomponerse, liberan amoníaco y calor, que queman las raíces. Solo humus (con al menos 1–2 años de antigüedad) o compost bien descompuesto (Westwood, 1993).
2. Los fertilizantes nitrogenados (nitrato amónico, urea) no se añaden al hoyo de plantación. El nitrógeno estimula el crecimiento de los brotes, y un árbol debilitado por el trasplante debe primero desarrollar raíces, no la parte aérea. Además, el nitrógeno puede quemar las raíces. Los abonos nitrogenados se aplican solo a partir del segundo año después de la plantación (Krivko, 2014; Potapov et al., 2000).
3. La cal, la ceniza (materiales alcalinos) y los fertilizantes minerales (especialmente el superfosfato) no deben mezclarse entre sí antes de la plantación – puede producirse una reacción química (fijación del fósforo). Aplíquelos por capas o mézclelos bien solo inmediatamente antes del relleno (Mikheev, 2004).
4. Todos los fertilizantes deben estar minuciosamente mezclados con el suelo para evitar concentraciones localizadas. Las raíces deben "encontrar" los nutrientes gradualmente, no caer en una "sopa química" (Martin, 2019).
Relleno paso a paso del hoyo:
1. En el fondo del hoyo, sobre la superficie aflojada, vierta 1–2 cubos de la mezcla (tierra vegetal + humus + superfosfato + ceniza) y mezcle bien directamente en el hoyo (con una horca).
2. Forme un montículo (cono) con esta mezcla en el centro del hoyo. Sobre este montículo colocará la plántula, para que sus raíces cuelguen naturalmente por las laderas – esto ayuda a evitar que las raíces se doblen hacia arriba y asegura un mejor contacto con el suelo (Mikheev, 2004).
3. Coloque el resto de la mezcla junto al hoyo (se utilizará para cubrir las raíces durante la plantación). Justo antes de plantar, mézclela de nuevo para que sea homogénea y suelta.
4. Riegue el hoyo (1–2 cubos) 2–3 días antes de la plantación para que el suelo se asiente y compacte. Si va a plantar unos días después, compruebe la humedad – debe ser moderada (ni mojada ni seca) (Martin, 2019).
Matiz importante: si rellena el hoyo en otoño (y planta en primavera), la mezcla debe "reposar" 2–3 meses. Para ello, el hoyo se rellena con la mezcla preparada y se deja hasta la primavera. Durante el invierno, los fertilizantes se distribuyen uniformemente y el suelo se asienta de forma natural (Tarasov, 1981).
Errores Típicos al Preparar el Hoyo
| Error | Peligro | Cómo evitarlo |
|---|---|---|
| Hoyo demasiado profundo (>70 cm) | A mayor profundidad, hay poco oxígeno; las raíces sufren. El cuello de la raíz se entierra al asentarse el suelo. | Profundidad no superior a 60 cm. Aflojar el fondo, pero no profundizar demasiado. |
| Hoyo demasiado estrecho (<50 cm) | Las raíces se doblan hacia arriba o hacia los lados, formando una "maceta"; el árbol no puede alimentarse ni sujetarse correctamente. | Diámetro mínimo para el cerezo ácido: 60 cm; para el dulce: 70–80 cm. |
| Paredes lisas del hoyo ("vaso") | Las raíces no pueden salir del hoyo; el agua se estanca – podredumbre del cuello de la raíz. | Paredes rugosas y aflojadas, especialmente en suelos arcillosos. |
| Estiércol fresco o gallinaza | Quema las raíces, provoca podredumbre radicular y enfermedades. | Utilice solo estiércol bien descompuesto (con 1–2 años de antigüedad) o compost bien maduro. |
| Fertilizantes nitrogenados en el hoyo | Estimulan el crecimiento de brotes en lugar de raíces; pueden quemar las raíces. | Aplique nitrógeno solo a partir del segundo año, cuando el árbol esté enraizado. |
| Fertilizantes sin mezclar | La concentración local de sales quema las raíces. | Mezcle todos los componentes a fondo hasta que estén homogéneos. |
| Sin drenaje en suelos arcillosos | El agua se estanca – las raíces se asfixian y se pudren. | Drenaje obligatorio: grava o ladrillo roto en una capa de 10–15 cm en el fondo. |
| Hoyo preparado inmediatamente antes de plantar | El suelo se asienta de forma desigual; el cuello de la raíz se hunde. | Prepare el hoyo 1–3 meses antes de la plantación. |
Errores resumidos de: (Mikheev, 2004; Martin, 2019; Long et al., 2021; Westwood, 1993).
Casos Especiales: Nivel Freático Alto y Suelos Pesados
Si en su parcela el nivel freático está a menos de 1,5–2 m de profundidad, o el suelo es muy arcilloso y pesado, el hoyo estándar no es adecuado. El cerezo no tolera los "pies mojados" – las raíces se asfixian y se pudren (Mikheev, 2004). La solución es plantar en montículos (bancales elevados).
Técnica de plantación en montículo (Mikheev, 2004; Potapov et al., 2000):
1. Drene previamente la parcela (haga zanjas para evacuar el exceso de agua).
2. Construya un montículo de tierra de 40–50 cm de altura y 1,3–1,5 m de ancho en la base.
3. Clave un tutor en el centro del montículo.
4. Aplique los fertilizantes (humus, superfosfato, ceniza) en las mismas dosis que para un hoyo normal y mézclelos bien con la tierra del montículo.
5. En la cima del montículo, haga una depresión, extienda las raíces y plante el árbol.
6. A medida que el árbol crezca, "alimente" el sistema radicular con tierra – cada año aumente el tamaño del montículo hasta que, en plena producción, alcance 3–4 m de ancho.
7. Haga una cubeta de riego en el montículo, pero no profunda, para que el agua no se estanque junto al tronco.
¿Por qué funciona? Las raíces se sitúan en una zona elevada y bien aireada; el exceso de agua escurre hacia los pasillos. Incluso en períodos lluviosos, el cuello de la raíz permanece seco. Este método se utiliza a menudo en la región de Leningrado, la zona no chernozémica y otras regiones con suelos anegados (Potapov et al., 2000).
Conclusiones breves del capítulo "Preparación del Hoyo de Plantación"
1. Tamaño del hoyo para cerezo ácido – 60–80 cm de diámetro, 50–60 cm de profundidad. Para el cerezo dulce y en suelos pobres – más ancho (hasta 1 m).
2. Preparación anticipada (1–3 meses) – clave del éxito: el suelo se asienta, los fertilizantes se distribuyen.
3. La capa superior fértil es la base para el relleno; la capa inferior no se utiliza para la plantación.
4. Para el relleno añadir humus (10–15 kg), superfosfato (150–200 g), sulfato de potasio (50–60 g), ceniza de madera (0,5 kg). Los fertilizantes nitrogenados y el estiércol fresco están prohibidos.
5. Aflojamiento obligatorio del fondo y las paredes del hoyo – especialmente en suelos arcillosos, donde el drenaje es vital.
6. En terrenos anegados – solo plantación en montículos (bancales elevados).
7. Las paredes del hoyo deben ser rugosas para que las raíces puedan crecer libremente hacia el suelo circundante y el agua no se estanque.
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5. Plantación del Árbol: Reglas Clave que Determinan la Vida de la Plántula
La plantación es el momento culminante de todo el trabajo preparatorio. De lo correcto y cuidadoso que sea este paso depende que la plántula arraigue, la rapidez con que crezca y cuándo empiece a fructificar. Incluso un hoyo perfectamente preparado y un material de primera no salvarán el árbol si la plantación se hace mal (Martin, 2019). En este capítulo se ofrece una guía paso a paso y la explicación de cada acción.
Preparación del Sistema Radicular: Cómo "Despertar" las Raíces
Antes de colocar la plántula en el hoyo, hay que preparar su sistema radicular. Este sencillo procedimiento aumenta significativamente la supervivencia.
Inspección y poda de raíces
Examine con atención las raíces de la plántula (Mikheev, 2004; Martin, 2019):
- Elimine todas las raíces dañadas, secas, rotas, podridas o desgarradas – córtelas con tijeras de podar hasta el tejido sano (el corte debe ser claro, sin manchas marrones).
- Recorte las raíces demasiado largas que no caben en el hoyo. Las raíces no deben doblarse hacia arriba ni enroscarse – esto retrasa su crecimiento y puede provocar la formación de una "maceta radicular" en la que las raíces no pueden desarrollarse correctamente (Westwood, 1993).
- Renueve los cortes de las raíces incluso en las raíces sanas que se cortaron durante el arranque. Un corte fresco forma más rápidamente callo (tejido cicatricial) y nuevas raíces absorbentes (Krivko, 2014).
¿Por qué funciona? La poda estimula la formación de nuevas raíces absorbentes activas. La eliminación de las raíces dañadas previene el desarrollo de podredumbres e infecciones que pueden penetrar a través de las heridas (Webster, 1996).
Remojo de las raíces: cuándo es necesario
- Si las raíces se han secado durante el transporte o el almacenamiento – ponga la plántula en remojo en agua durante 6–12 horas (¡no más de 24 horas!). Sumerja solo las raíces, no el tronco, para que el agua no entre en el punto de injerto (Mikheev, 2004; Martin, 2019). El agua debe estar limpia y a temperatura ambiente.
- No remoje las plántulas con SRC – el cepellón puede empaparse y deshacerse, anulando todas las ventajas del sistema radicular cerrado.
Barbotina de arcilla (para SRA)
Antes de plantar, es útil untar las raíces en una barbotina de arcilla (una masa espesa de arcilla, agua y, opcionalmente, estiércol de vaca). Esto mantiene las raíces húmedas, las protege de la desecación durante la plantación y mejora el contacto con el suelo (Mikheev, 2004; Krivko, 2014).
Receta de la barbotina:
- Arcilla + agua hasta obtener una consistencia de crema agria espesa (se puede añadir 1 parte de estiércol de vaca por 5 partes de arcilla).
- Unte las raíces en la barbotina y déjelas secar ligeramente (¡no completamente!) – así se forma una "camisa" protectora en las raíces.
Tratamiento con estimulantes del enraizamiento (opcional)
Algunos jardineros utilizan soluciones de estimulantes del crecimiento (por ejemplo, "Kornevin") para tratar las raíces antes de plantar. Esto puede acelerar la formación de nuevas raíces absorbentes, especialmente en plántulas debilitadas o viejas. Pero para una plántula sana de un año no es necesario (Long et al., 2021).
Profundidad de Plantación y Posición del Cuello de la Raíz: El Punto Más Importante
¡Esto es críticamente importante! El error en la profundidad de plantación es uno de los más comunes y más devastadores (Mikheev, 2004; Martin, 2019; Long et al., 2021).
Cuello de la raíz – la zona de transición del tronco a las raíces. En las plántulas injertadas, se encuentra por debajo del punto de injerto (normalmente 3–5 cm). El cuello de la raíz es el límite anatómico entre el sistema radicular y el tronco.
Regla nº 1: El cuello de la raíz debe quedar 3–5 cm por encima del nivel del suelo (después del asentamiento). No debe enterrarse – esto provoca la podredumbre de la corteza y la muerte del árbol. No debe dejarse demasiado alto – las raíces pueden secarse y congelarse (Mikheev, 2004; Potapov et al., 2000).
¿Por qué es tan peligroso enterrar el cuello de la raíz?
1. Podredumbre de la corteza. Al enterrarse, la corteza en la zona de transición se mantiene constantemente en un ambiente húmedo, sin acceso al aire. Esto provoca agrietamiento, pudrición y muerte del cambium. El árbol puede morir en 1–2 años.
2. Enraizamiento del injerto. Si se entierra el punto de injerto (que está por encima del cuello de la raíz), el injerto puede enraizar. Esto significa que el árbol "abandona" el patrón previsto y se vuelve vigoroso, perdiendo todas las ventajas del patrón de bajo vigor – precocidad, compacidad, resistencia a la sequía (Potapov et al., 2000; Krivko, 2014).
3. Alteración de la nutrición. Al enterrarse, el sistema radicular se encuentra en una zona con deficiencia de oxígeno, lo que suprime el crecimiento y el desarrollo del árbol (Westwood, 1993).
Cómo determinar el nivel del cuello de la raíz
- En una plántula con SRA, el cuello de la raíz es claramente visible – es el punto donde el tronco (corteza más clara y lisa) se une a las raíces (corteza más oscura y rugosa con raíces laterales).
- En las plántulas con SRC, el cuello de la raíz está al nivel de la superficie del cepellón (se ve si se retira ligeramente la capa superior del sustrato).
Cómo establecer el nivel correcto de plantación (Mikheev, 2004; Tarasov, 1981)
1. Utilice una tabla o listón de plantación. Coloque una tabla (listón) a lo ancho del hoyo – mostrará el nivel real del suelo. Úsela como referencia para determinar dónde debe quedar el cuello de la raíz.
2. Haga un montículo con la mezcla fértil en el fondo del hoyo.
3. Coloque la plántula sobre el montículo, extendiendo las raíces por sus laderas.
4. El cuello de la raíz debe quedar 5–10 cm por encima de los bordes del hoyo (teniendo en cuenta el posterior asentamiento del suelo). En suelos densos y pesados, el asentamiento es mayor – hasta 5–10 cm; en suelos ligeros, menor (3–5 cm) (Potapov et al., 2000).
5. Cubra las raíces con la mezcla preparada, sacudiendo periódicamente la plántula para que la tierra rellene todos los huecos entre las raíces.
6. Apisoncela tierra con los pies (colocando las puntas de los pies hacia el tronco) – primero alrededor del tronco, luego en toda la superficie del hoyo (Mikheev, 2004).
7. Compruebe el nivel – después del apisonado, el cuello de la raíz debe quedar 3–5 cm por encima del nivel del suelo.
8. Haga una cubeta de riego – un borde de tierra de 10–15 cm de altura alrededor del perímetro del hoyo. Esto retiene el agua durante el riego (Mikheev, 2004; Tarasov, 1981).
Para plántulas sobre patrones de bajo vigor (clonales): el punto de injerto debe quedar 5–10 cm por encima del nivel del suelo para evitar que el injerto enraíce y se pierda el efecto de bajo vigor (Potapov et al., 2000; Trunov y Samoshchenkov, 2012).
Tutorado: Protección contra el Viento y Formación Correcta
Un árbol joven con un sistema radicular aún poco desarrollado es muy inestable al viento. Incluso un viento moderado puede bambolear la plántula, dañar las raíces absorbentes jóvenes y retrasar el enraizamiento. Por lo tanto, el tutorado es obligatorio (Mikheev, 2004; Long et al., 2021).
Colocación del tutor:
- El tutor debe colocarse antes de la plantación (para no dañar las raíces).
- Altura del tutor – 110–120 cm sobre el nivel del suelo (longitud total 130–150 cm, con 20–30 cm enterrados en el suelo).
- Grosor del tutor – 4–6 cm (de madera resistente, como roble o alerce, o un tutor metálico).
- Número de tutores: para patrones vigorosos – uno; para patrones de bajo vigor (Gisela, Colt) – definitivamente uno, y en regiones con vientos fuertes, posiblemente dos (a ambos lados del tronco) (Long et al., 2021).
Técnica de atado:
1. ¡Solo con "ocho"! Pase la cuerda o cinta especial entre el tutor y el tronco, cruzándola en forma de ocho. Este atado no comprime el tronco, pero lo sujeta firmemente (Mikheev, 2004; Martin, 2019).
2. Material: cuerda suave, cintas especiales de jardinería, tiras de tela. No utilice alambre, sedal u otros materiales rígidos – se incrustan en la corteza y pueden comprimir los vasos (Westwood, 1993).
3. No apriete demasiado! Debe pasar un dedo libremente entre el tronco y el atado. El atado no debe incrustarse en el tronco.
4. Compruebe y afloje el atado cada año – el tronco se engrosa y el atado puede quedar demasiado apretado.
En patrones de bajo vigor, el tutorado no es temporal, sino un soporte permanente. Los árboles sobre estos patrones tienen un sistema radicular débil y pueden caerse bajo el peso de la cosecha. Deben atarse a un tutor o a una espaldera durante toda su vida (Long et al., 2021; Potapov et al., 2000).
Primer Riego: "Sellando" el Suelo Alrededor de las Raíces
Riegue inmediatamente después de la plantación, independientemente de la humedad del suelo! (Mikheev, 2004; Martin, 2019).
¿Por qué es importante?
- El riego "asienta" el suelo, rellenando todos los huecos y asegurando un contacto íntimo de las raíces con la tierra. Sin ello, las raíces pueden quedar en "bolsas de aire" y no recibir humedad.
- El agua "atrae" a las raíces hacia las zonas húmedas del suelo, estimulando su crecimiento.
Cantidad de riego: 2–3 cubos (20–30 L) por árbol (Mikheev, 2004; Tarasov, 1981). En suelos arenosos ligeros – hasta 3–4 cubos; en arcillas pesadas – 2 cubos, pero lentamente para que el agua tenga tiempo de absorber.
Técnica de riego:
1. Vierta el agua en la cubeta de riego (alrededor del tronco), procurando no erosionar el suelo junto al tronco.
2. Riegue lentamente para que el agua se infiltre, no escurra.
3. Si el suelo se asienta después del riego, añada un poco más de tierra (hasta que el cuello de la raíz quede 3–5 cm por encima de la superficie).
4. Después del riego, acolche el suelo (véase el apartado siguiente).
Riegos posteriores (primera temporada):
- En tiempo seco – 1 vez cada 7–10 días con 1–2 cubos (Long et al., 2021).
- Utilice agua no fría, preferiblemente atemperada al sol (Martin, 2019).
- Suspenda los riegos 2–3 semanas antes de las heladas otoñales para que el árbol tenga tiempo de endurecerse (Potapov et al., 2000).
Acolchado: Conservación de la Humedad y la Nutrición
El acolchado es una capa de material orgánico que se coloca sobre la zona de las raíces después de la plantación. No es solo un adorno, es una práctica agronómica importante (Martin, 2019; Mikheev, 2004).
¿Qué aporta el acolchado?
1. Conserva la humedad – reduce la evaporación del suelo en un 30–50%.
2. Suprime las malas hierbas – no compiten con el árbol joven por agua y nutrientes.
3. Protege las raíces del sobrecalentamiento en verano y de las heladas en invierno (Potapov et al., 2000).
4. Nutre el suelo – al descomponerse, el acolchado lo enriquece con materia orgánica (Westwood, 1993).
¿Qué material utilizar?
| Material | Ventajas | Inconvenientes |
|---|---|---|
| Humus, compost | Ideal: nutre, mejora la estructura del suelo, protege las raíces | Caro; necesita renovación regular |
| Paja, heno | Fácilmente disponible; retiene bien la humedad | Puede atraer ratones; se descompone lentamente |
| Hierba cortada (sin semillas!) | Disponible; se descompone rápido; aporta nutrientes | Puede apelmazarse si la capa es demasiado gruesa |
| Turba (neutralizada) | Buena capacidad de retención de agua; disponible | Ácida – necesita neutralización con ceniza o cal |
| Película de polietileno negro | Excelente retención de humedad y supresión de malas hierbas | No nutre el suelo; impide el intercambio de aire; recalienta el suelo en verano |
| Astillas de madera, serrín (bien descompuesto) | Disponible; duradero; suprime malas hierbas | Se descompone lentamente; puede "robar" nitrógeno al descomponerse |
Datos resumidos de: (Mikheev, 2004; Martin, 2019; Long et al., 2021; Potapov et al., 2000).
Recomendación para el jardinero aficionado: lo mejor es utilizar humus, compost o estiércol bien descompuesto mezclado con turba. Es el "estándar de oro": nutre, retiene la humedad y mejora la estructura del suelo.
Cómo acolchar correctamente:
1. Capa de acolchado – 5–10 cm (¡no más!).
2. ¡No coloque el acolchado directamente contra el tronco! Deje un espacio libre alrededor del tronco (de 10–15 cm de diámetro). Esto evita la podredumbre de la corteza y la pudrición del cuello de la raíz (Mikheev, 2004; Martin, 2019). Razón: el acolchado húmedo en contacto con el tronco crea un efecto invernadero que provoca la pudrición de la corteza.
3. Extienda el acolchado uniformemente sobre toda la cubeta de riego (diámetro de 50–70 cm).
4. Renueve el acolchado periódicamente (en otoño y primavera) – se descompone gradualmente y su capa disminuye.
Errores Típicos en la Plantación (Lista de Control para Autoevaluación)
| Error | Consecuencias | Cómo evitarlo |
|---|---|---|
| Enterrar el cuello de la raíz | Podredumbre de la corteza, muerte del árbol; pérdida del efecto de bajo vigor | Mantenga el cuello de la raíz 3–5 cm por encima del suelo. ¡Compruébelo con una tabla! |
| Raíces sin podar y dobladas | Las raíces no pueden desarrollarse; el árbol crece lentamente | Recorte las raíces demasiado largas; extiéndalas durante la plantación |
| Raíces secas antes de plantar | Reducción de la supervivencia, retraso del crecimiento | Remoje las raíces en agua 6–12 horas antes de plantar; úntelas en barbotina |
| Sin riego inmediatamente después de plantar | Bolsas de aire alrededor de las raíces; las raíces no reciben humedad | Riegue inmediatamente, incluso si el suelo está húmedo |
| Acolchado contra el tronco | Podredumbre de la corteza y del cuello de la raíz | Deje un espacio libre de 10–15 cm alrededor del tronco |
| Capa de acolchado demasiado gruesa (>10 cm) | Sobrecalentamiento de las raíces, pudrición; puede atraer ratones | Capa de 5–7 cm, no más |
| Atado rígido o demasiado apretado | Compresión de los vasos, muerte de la corteza | Utilice solo material suave, en ocho, con un hueco del grosor de un dedo |
| Plantación en suelo húmedo y frío | Las raíces se pudren; el árbol muere | Espere a que el suelo se caliente y se seque ligeramente |
| Relleno del hoyo con la capa inferior (pobre) | Raíces en un medio infértil, retraso del crecimiento | Para plantar, utilice solo la capa superior fértil con fertilizantes |
Errores sistematizados de: (Mikheev, 2004; Martin, 2019; Long et al., 2021; Potapov et al., 2000).
Conclusiones breves del capítulo "Plantación del Árbol"
1. Prepare las raíces – elimine las dañadas, pode las largas, remoje si es necesario, unte en barbotina.
2. El cuello de la raíz es la referencia principal. Debe quedar 3–5 cm por encima del nivel del suelo. ¡No lo entierre!
3. Coloque el tutor antes de plantar; ate la plántula en forma de ocho con material suave.
4. Primer riego – obligatorio y abundante (2–3 cubos). Riegue en la cubeta, lentamente.
5. Acolche la zona radicular con una capa de 5–10 cm, pero deje un espacio libre alrededor del tronco (10–15 cm).
6. Controle el nivel del cuello de la raíz después del riego y del asentamiento del suelo – añada o retire tierra si es necesario.
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6. Cuidados Posteriores a la Plantación: Cómo Ayudar al Árbol Joven a Enraizar y Cobrar Fuerza
La plantación es solo el comienzo de un largo camino hacia la plena fructificación. El primer año después de la plantación es el más crítico en la vida del árbol. Es durante este período cuando se sientan las bases de su salud futura, productividad y longevidad (Martin, 2019; Long et al., 2021). La forma en que cuide la plántula en la primera temporada determina si arraigará, lo fuerte que se volverá y cuándo empezará a dar frutos.
El Primer Mes: La Máxima Atención
Inmediatamente después de la plantación, la plántula está en estado de estrés. Su sistema radicular se dañó gravemente durante el arranque, y el árbol gasta toda su energía en regenerar las raíces y adaptarse al nuevo lugar (Westwood, 1993). Durante este período, su tarea principal es minimizar el estrés y crear las condiciones más cómodas para el enraizamiento.
Riego: No Deje que las Raíces se Sequen
En el primer mes después de la plantación, el riego es el procedimiento más importante. Incluso si el tiempo es lluvioso, no garantiza que el agua llegue a las raíces del árbol joven, especialmente si la plántula se plantó con SRA (Mikheev, 2004; Martin, 2019).
Calendario de riego en el primer mes (en tiempo seco):
| Período después de la plantación | Frecuencia de riego | Cantidad por árbol |
|---|---|---|
| Primera semana | Cada 3–4 días | 2–3 cubos (20–30 L) |
| Segunda – tercera semana | Cada 5–7 días | 1,5–2 cubos (15–20 L) |
| Cuarta semana y siguientes | Según se seque el suelo, aproximadamente cada 7–10 días | 1–1,5 cubos (10–15 L) |
Recomendaciones sistematizadas de: (Mikheev, 2004; Long et al., 2021; Martin, 2019; Potapov et al., 2000).
Cómo regar correctamente:
- Riegue no el tronco, sino la zona radicular – el área donde se encuentran las raíces (radio de 30–50 cm desde el tronco) (Mikheev, 2004).
- Riegue lentamente para que el agua se infiltre y no escurra. Si el agua desaparece demasiado rápido, el suelo está muy seco y debe repetir el riego después de 1–2 horas (Long et al., 2021).
- No use agua helada. El agua fría (de pozo) provoca estrés en las raíces. Es mejor usar agua calentada por el sol o simplemente agua reposada en un barril (Martin, 2019).
- Compruebe la humedad del suelo a una profundidad de 10–15 cm. Si está seco, riegue. Si está húmedo, espere 1–2 días. El suelo debe estar moderadamente húmedo, no encharcado – el exceso es tan peligroso como la falta (Westwood, 1993).
Cómo saber si riega correctamente? El suelo en la zona radicular debe estar húmedo hasta una profundidad de 20–25 cm. Puede comprobarlo introduciendo un palo en la tierra: si sale húmedo, el riego es suficiente; si sale seco, debe aumentar la cantidad o la frecuencia (Long et al., 2021).
¡Importante! Si el verano es lluvioso, puede reducir la frecuencia de riego, pero siga controlando la humedad del suelo. El estancamiento del agua en las raíces es más peligroso que una sequía breve: en suelos anegados, las raíces se asfixian y se pudren (Webster, 1996).
Escarda y Eliminación de Malas Hierbas
Afloje el suelo en la zona radicular después de cada riego o lluvia en cuanto se forme una costra (Mikheev, 2004; Potapov et al., 2000). Pero hágalo con cuidado – a una profundidad no superior a 5–8 cm, para no dañar las raíces jóvenes que en el primer año crecen cerca de la superficie (Long et al., 2021).
¿Para qué sirve?
- Rompe la costra del suelo que impide el acceso de aire a las raíces (Westwood, 1993).
- Mejora la infiltración del agua – el agua penetra más fácilmente en profundidad.
- Elimina las plántulas de malas hierbas, impidiendo que compitan con el árbol (Martin, 2019).
La escarda es una tarea obligatoria. Las malas hierbas no solo roban agua y nutrientes, sino que también crean "sombra" alrededor del tronco joven, lo que favorece el desarrollo de enfermedades fúngicas (Westwood, 1993). Es mejor eliminar las malas hierbas manualmente (arrancándolas) durante todo el primer año (Martin, 2019).
Consejo: El acolchado que colocó después de la plantación facilita enormemente tanto el riego como el control de malas hierbas. Solo hay que renovar regularmente su capa (5–10 cm) y no olvidar dejar un espacio alrededor del tronco para la ventilación (Mikheev, 2004).
Protección contra el Sol y el Sobrecalentamiento
En verano caluroso, el árbol joven puede sufrir por la luz solar directa, especialmente si se plantó en primavera y aún no ha desarrollado suficiente masa foliar (Martin, 2019).
Qué se puede hacer:
- Sombrear la plántula en los días más calurosos (especialmente al mediodía). Puede utilizar una tela no tejida ligera (agrospan, lutrasil) o simplemente colocar un panel de madera cerca (Long et al., 2021).
- Regar no solo por la mañana, sino también por la noche si el día ha sido muy caluroso – esto reduce la temperatura del suelo y ayuda a las raíces a recuperarse (Martin, 2019).
- El acolchado es una buena protección contra el sobrecalentamiento de las raíces, ya que aísla el suelo del sol directo.
Pero no exagere con el sombreado! El cerezo es un cultivo amante de la luz. Un sombreado excesivo puede ralentizar el crecimiento y provocar el alargamiento de los brotes. Sombre solo durante las horas más calurosas del mediodía, no todo el día (Mikheev, 2004).
Segundo – Tercer Mes: Mantenimiento y Prevención
Después de que la plántula haya arraigado (lo que suele ocurrir en 4–6 semanas), se puede pasar a unos cuidados menos intensivos pero regulares. Ahora la tarea principal es sentar las bases para un crecimiento sano y preparar el árbol para el invierno.
Riego: Cambio a Modo de Mantenimiento
En los meses de verano (julio – agosto), los riegos pueden ser menos frecuentes, pero siempre que haya sequía (Mikheev, 2004). Cantidad: 1–1,5 cubos (10–15 L) por árbol cada 7–10 días (Long et al., 2021).
Atención especial – durante el período de crecimiento activo de los brotes (normalmente en junio – julio). En este momento, el árbol gasta mucha energía en desarrollar masa foliar, y la falta de humedad puede ralentizar el crecimiento y reducir la resistencia invernal (Westwood, 1993).
Suspenda el riego 2–3 semanas antes de la llegada de las heladas otoñales para que el árbol tenga tiempo de "endurecerse" y prepararse para el invierno (Potapov et al., 2000).
Control del Enraizamiento y el Desarrollo
Aproximadamente un mes después de la plantación, puede saber si el árbol ha arraigado (Martin, 2019). Preste atención a estos signos:
Buenos signos:
- Hinchazón y apertura de las yemas (para plantación de primavera) – primer indicio de que las raíces están funcionando.
- Aparición de nuevos brotes jóvenes – señal de crecimiento activo.
- Hojas de color verde brillante, firmes, sin signos de marchitamiento.
Signos alarmantes:
- Las yemas no se abren, o se abren y luego se secan.
- Brotes débiles, delgados, con entrenudos cortos – signo de estrés.
- Las hojas se amarillean, se rizan o presentan manchas – posible deficiencia de nutrientes, enfermedad o plagas.
- La corteza del tronco se arruga o se desprende – signo de desecación o muerte.
¿Qué hacer si la plántula no arraiga? Si los signos de estrés persisten durante 1–2 meses, considere la posibilidad de sustituir la plántula. Las causas pueden ser: material de plantación de mala calidad, errores en la profundidad de plantación, suelo demasiado ácido o encharcado, enfermedades, daños en las raíces por plagas (Long et al., 2021). Si tiene dudas, consulte a un especialista o al vivero donde compró la plántula.
Protección contra Plagas y Enfermedades
Los árboles jóvenes son especialmente vulnerables a las plagas y enfermedades. Su corteza es más fina y se daña más fácilmente que la de los árboles adultos (Mikheev, 2004; Westwood, 1993).
Medidas preventivas principales:
1. Eliminar las malas hierbas – albergan plagas (pulgones, gorgojos) (Potapov et al., 2000).
2. Inspección regular de hojas, ramas y tronco. Ante los primeros signos de enfermedad (manchas, capa polvorienta, rizado de hojas) o plagas (colonias de pulgones, orugas, signos de alimentación), tome medidas.
3. Pulverización durante la temporada de crecimiento. Para el primer año, son suficientes 1–2 tratamientos preventivos contra las principales enfermedades (coccomicosis, moniliosis) y plagas. Utilice solo productos autorizados para uso en huertos particulares y siga estrictamente las instrucciones (Buckingham, 2010).
4. Bioproductos – una alternativa segura a los productos químicos. Por ejemplo, "Fitoverm" contra pulgones y orugas, "Trichoderma" contra podredumbres radiculares. Son menos tóxicos y no se acumulan en los frutos (Martin, 2019).
El problema más común del primer año – los pulgones. Chupan la savia de los brotes jóvenes, deforman las hojas y debilitan el árbol. Si aparecen pulgones, puede utilizar una solución jabonosa (40 g de jabón de lavar por 1 L de agua) o infusión de tabaco. Si las colonias son grandes, aplique insecticidas (con precaución, siguiendo las instrucciones) (Westwood, 1993).
Protección contra ratones y liebres (especialmente en regiones septentrionales). En otoño, cuando empiecen las heladas, asegúrese de envolver el tronco con material protector: malla metálica fina, ramas de abeto, malla de plástico especial, o incluso medias de nailon (Mikheev, 2004; Potapov et al., 2000). Esto salvará la corteza de los roedores durante los meses de invierno.
Otoño y Preparación para el Invierno: La Primera Prueba
El primer invierno es especialmente duro para un árbol joven. Su sistema radicular aún no está fuerte, y la parte aérea (corteza, madera) no ha acumulado suficientes reservas de sustancias protectoras (Westwood, 1993). Su tarea es ayudar al árbol a sobrevivir al frío sin pérdidas.
Suspensión de la Fertilización Nitrogenada
Entre 1,5 y 2 meses antes de la llegada de las heladas persistentes, suspenda cualquier fertilización nitrogenada (Potapov et al., 2000; Long et al., 2021). El nitrógeno estimula el crecimiento de los brotes, y si aparecen nuevos crecimientos en otoño, no madurarán antes del invierno y se congelarán. El árbol debe "pensar" en prepararse para el invierno, no en crecer.
Último Riego de Carga de Invierno
Si el otoño es seco, realice un riego de carga de invierno – un riego abundante que empapa el suelo hasta la profundidad de la zona radicular (30–40 cm) (Mikheev, 2004; Westwood, 1993). Esto ayuda al árbol a acumular humedad en sus tejidos, que le servirá durante el invierno a través de las raíces, incluso a bajas temperaturas.
Cantidad: 4–5 cubos (40–50 L) por árbol. Riegue lentamente para que el agua penetre profundamente.
Acolchado de Invierno
Antes de las heladas, renueve la capa de acolchado (hasta 10–12 cm) en la zona radicular (Mikheev, 2004; Martin, 2019). Esto ayuda a:
- Proteger las raíces de la congelación (especialmente en patrones de bajo vigor con sistema radicular superficial).
- Retener la humedad en el suelo.
- Prevenir las fluctuaciones bruscas de temperatura en el cuello de la raíz.
¡Importante! Mantenga el acolchado alejado del tronco (deje un espacio libre de 15–20 cm) en invierno para evitar la pudrición de la corteza durante los deshielos (Mikheev, 2004; Potapov et al., 2000).
Protección del Tronco y el Cuello de la Raíz
En regiones con inviernos rigurosos (Siberia, Urales, norte de la Rusia europea), se recomienda proteger adicionalmente los árboles jóvenes (Long et al., 2021). Para ello:
- Aporque la base del tronco con tierra u hojas secas (capa de 15–20 cm) – protege el cuello de la raíz de las grietas por heladas (Mikheev, 2004).
- Envolver el tronco con material de cobertura (agrospan, lutrasil, o simplemente arpillera) hasta una altura de 50–60 cm (pero no demasiado apretado, para que el tronco pueda respirar) (Martin, 2019).
- Cubra la zona radicular con una capa gruesa de hojas secas, serrín o paja (Long et al., 2021).
En primavera, en cuanto haya pasado el peligro de heladas fuertes, retire gradualmente la cubierta para evitar la pudrición.
Cuándo Abonar y Podar? (Primeros 1–2 años)
La plántula joven no necesita fertilizantes nitrogenados en el primer año – se aplican solo a partir del segundo año (Potapov et al., 2000; Krivko, 2014). ¿Por qué?
- En el hoyo de plantación ya se añadieron todos los nutrientes necesarios para 2–3 años.
- El exceso de nitrógeno en el primer año estimula un crecimiento demasiado vigoroso de los brotes, que pueden no madurar antes del invierno y congelarse.
- El árbol debe dedicar toda su energía a enraizar, no a crecer.
¿Cuándo empezar a abonar? A partir del segundo año, se pueden aplicar fertilizantes minerales complejos (sin nitrógeno a principios del verano, y potásico‑fosforados en otoño para la preparación invernal). Para las dosis y fechas específicas, es mejor consultar las condiciones locales y el cultivar (Long et al., 2021).
La poda después de la plantación es un tema debatido (Mikheev, 2004; Westwood, 1993; Martin, 2019). La mayoría de las fuentes recomiendan aplazar la poda de formación hasta el segundo año para dejar que el árbol enraíce y gane fuerza. Sin embargo, algunos opinan que una poda ligera de la plántula de un año (1/3 de su longitud) estimula la ramificación lateral y la formación de la copa (Martin, 2019). Si decide podar en el año de la plantación:
- Hágalo a principios de primavera (antes de la brotación).
- Elimine solo las ramas débiles, dañadas o que crecen hacia el interior.
- La poda severa en el primer año está prohibida – puede debilitar el árbol joven.
La mejor estrategia para el jardinero aficionado: No pode en el año de la plantación; deje que el árbol arraigue. A partir del segundo año, comience la poda de formación siguiendo el sistema elegido (copa escalonada, en arbusto, en huso) (Mikheev, 2004; Potapov et al., 2000; Trunov y Samoshchenkov, 2012).
Calendario del Primer Año: Tareas Estacionales (Resumen Breve)
| Temporada | Tareas principales |
|---|---|
| Primavera (plantación – junio) | Riego (cada 3–4 días en tiempo seco), escarda, eliminación de malas hierbas, sombreado en calor, control del enraizamiento. |
| Verano (julio – agosto) | Riego (1 vez cada 7–10 días), escarda, control de malas hierbas, inspección de plagas/enfermedades; tratamientos preventivos si es necesario. |
| Otoño (septiembre – octubre) | Suspensión de la fertilización nitrogenada, riego de carga de invierno, renovación del acolchado, protección del tronco (en regiones severas), protección contra roedores. |
| Invierno (noviembre – marzo) | Protección contra heladas y roedores; control de la capa de nieve (si es necesario, sacudir la nieve de las ramas para evitar roturas). |
Conclusiones breves del capítulo "Cuidados Posteriores a la Plantación"
1. El primer mes es decisivo. Riegue abundante y regularmente (cada 3–4 días), afloje el suelo, elimine las malas hierbas.
2. En verano pase a un riego de mantenimiento (1 vez cada 7–10 días) y vigile la salud del árbol.
3. En otoño prepare el árbol para el invierno: riego de carga, acolchado, protección del tronco.
4. No aplique fertilizantes nitrogenados en el año de la plantación. Comience a abonar a partir del segundo año.
5. La poda de formación es mejor aplazarla hasta el segundo año para no debilitar la planta joven.
6. La regla principal del primer año – deje que el árbol arraigue tranquilamente y gane fuerza. ¡Protéjalo del estrés y no lo sobrecargue!
Conclusión General
Hemos recorrido todas las etapas – desde la planificación del terreno hasta el primer año de vida de la plántula. Cada una de estas etapas es importante y requiere atención. Pero recuerde: la jardinería no es solo trabajo, sino también alegría. Alegría de ver cómo una pequeña plántula se convierte en un árbol floreciente y, más tarde, en una generosa fuente de frutos sabrosos y saludables. Siga estas recomendaciones, observe sus árboles, experimente (dentro de lo razonable) – y su huerto sin duda le recompensará!
¡Buena suerte y cosechas abundantes!
Referencias
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