Plagas
1. Las Plagas Más Peligrosas de la Fresa
Cualquier jardinero que cultive fresas, tarde o temprano, se enfrenta a las plagas. Estas pequeñas pero muy activas criaturas no solo pueden reducir la cosecha, sino también destruirla por completo si no se toman medidas a tiempo. Es importante comprender que no todos los insectos son igualmente peligrosos. Algunos causan solo daños cosméticos, mientras que otros pueden acabar con toda una plantación en poco tiempo.
En este capítulo, examinaremos a los "enemigos profesionales" más peligrosos de la fresa. Su peligrosidad viene determinada no solo por la magnitud de los daños, sino también por su velocidad de reproducción, su naturaleza sigilosa y la dificultad para combatirlos.
Ácaro Transparente de la Fresa (Tarsonemus fragariae)
Esta plaga es una de las más graves y traicioneras para la fresa en todo el mundo (Kirtbaya y Shcheglov, 2003; Dankov, 2015). Su tamaño microscópico (menos de 0,2 mm) la hace prácticamente invisible a simple vista, y su alta fecundidad le permite colonizar rápidamente grandes extensiones.
Por qué es peligroso: Los ácaros succionan la savia de las hojas jóvenes, aún sin desplegar. Como resultado, las plantas dejan de desarrollarse, las hojas se vuelven pequeñas, arrugadas y se enrollan, y los arbustos adquieren una forma enana. Los estolones jóvenes son especialmente afectados, a través de los cuales el ácaro se propaga fácilmente por el terreno. Las hembras hibernan en la base de los pecíolos de las hojas y, en primavera, suben a las hojas jóvenes para poner sus huevos. Pueden desarrollarse de 3 a 4 generaciones de la plaga por temporada (Dankov, 2015). Las plantas infestadas reducen drásticamente su rendimiento, y las bayas se vuelven más pequeñas y pierden su aspecto comercial.
Signos de infestación: Fuerte deformación y arrugamiento de las hojas jóvenes, que parecen "encogerse" y no se despliegan. El arbusto se ve atrofiado y enano.
Nematodo del Tallo (Ditylenchus dipsaci)
Es un gusano microscópico (de unos 1 mm) que vive dentro de los tejidos de la planta. A diferencia de otras plagas, el nematodo penetra en el sistema vascular de la planta, lo que lo hace especialmente peligroso (Kirtbaya y Shcheglov, 2003).
Por qué es peligroso: Los nematodos se alimentan de la savia celular, dañando tallos, hojas y pecíolos. En las etapas iniciales, la infestación es difícil de detectar, pero con el tiempo la planta comienza a retrasar notablemente su crecimiento. Las hojas se vuelven arrugadas, onduladas y enrolladas, los pecíolos se engrosan y se deforman. Los escapes florales se acortan, las bayas se vuelven pequeñas y duras (Kirtbaya y Shcheglov, 2003; Dankov, 2015). En una temporada, el nematodo del tallo puede producir de 4 a 5 generaciones, propagándose rápidamente por el terreno a través del material de siembra, el agua y el suelo. Una característica particular de esta plaga es su capacidad para sobrevivir sin plantas hospedantes durante varios años, lo que hace que su control sea extremadamente difícil.
Signos de infestación: Arbustos enanos, láminas foliares onduladas y engrosadas, pecíolos y escapes florales acortados y deformados.
Araña Roja (Tetranychus urticae)
A diferencia del ácaro de la fresa, la araña roja es más común y agresiva en climas cálidos y secos (Rieger, 2010; Sharma et al., 2019). Se puede detectar por la característica telaraña fina en el envés de las hojas.
Por qué es peligroso: Los ácaros colonizan el envés de las hojas, perforando las células y succionando la savia. Esto provoca la aparición de pequeños puntos claros ("picaduras") en el haz de las hojas, que luego se fusionan, causando amarillamiento, marchitamiento y secado de las hojas. La planta pierde superficie fotosintética, lo que conduce a una reducción significativa del rendimiento y al deterioro de la calidad de las bayas (Rieger, 2010; Sharma et al., 2019). En una temporada, la araña roja produce hasta 10 generaciones, reproduciéndose especialmente rápido a temperaturas superiores a 25 °C y con baja humedad.
Signos de infestación: Pequeño moteado claro (necrosis puntiforme) en el haz de las hojas, presencia de telaraña fina en el envés, especialmente en los bordes y cerca de los pecíolos. En infestaciones graves, las hojas se vuelven bronceadas o amarillas y se secan.
Gorgojo de la Fresa y la Frambuesa (Anthonomus rubi)
Es una de las plagas más visibles y molestas, ya que ataca las flores y los botones florales, privándonos de la futura cosecha (Bianchi, 2018; Kirtbaya y Shcheglov, 2003).
Por qué es peligroso: El escarabajo perfora un agujero en el costado del botón floral, deposita un huevo en su interior y muerde el pedicelo. El botón se inclina, se seca y se cae sin abrirse. La larva se alimenta del interior del botón caído. De esta manera, un solo escarabajo puede destruir varias flores, reduciendo drásticamente el rendimiento. El mayor daño se produce en las variedades tempranas de fresa (Kirtbaya y Shcheglov, 2003). Al principio, los escarabajos se alimentan de fresas y, después de la floración, se trasladan a las frambuesas, donde continúa el ciclo reproductivo.
Signos de infestación: Numerosos botones florales caídos y secos en delgados pedicelos, que se desprenden y caen fácilmente.
Babosas y Caracoles (Arion hortensis y otras especies)
No son insectos, sino moluscos gasterópodos, pero causan enormes daños, especialmente en años lluviosos y en áreas con alta humedad (Kirtbaya y Shcheglov, 2003; Sharma et al., 2019).
Por qué son peligrosos: Las babosas son activas principalmente por la noche o en tiempo nublado. Mastican agujeros grandes e irregulares en las hojas y, lo más desagradable, en las bayas maduras. Comen la pulpa, dejando úlceras características y un rastro de baba en los frutos. Las bayas dañadas se pudren rápidamente y se vuelven no aptas para el consumo. Las babosas prefieren las variedades de fresa dulces y jugosas.
Signos de infestación: Hojas mordidas con bordes irregulares, agujeros grandes y muescas en las bayas maduras, presencia de un rastro de baba plateada en hojas, bayas y suelo.
Pulgones (Chaetosiphon fragaefolii, Aphis gossypii y otros)
Aunque los pulgones por sí mismos no causan daños directos colosales a la fresa al aire libre, su peligro radica en la transmisión de virus (Bianchi, 2018; Sharma et al., 2019). Esto los convierte en una de las plagas más traicioneras, especialmente en las plantaciones madre donde se cultiva material de siembra.
Por qué son peligrosos: Los pulgones succionan la savia de las hojas jóvenes, provocando su enrollamiento y deformación. Pero la principal amenaza es su capacidad para transmitir diversos virus (mosaicos, moteados, etc.) de plantas infectadas a sanas. Las enfermedades virales no tienen cura y conducen a la degeneración gradual de la variedad, la reducción del rendimiento y el deterioro de la calidad de las bayas (Bianchi, 2018). La melaza dulce secretada por los pulgones favorece el desarrollo del hongo negrilla, que cubre las hojas con una capa negra, perjudicando la fotosíntesis.
Signos de infestación: Hojas jóvenes enrolladas y deformadas; colonias de pequeños insectos de color claro u oscuro en el envés de las hojas y en los pecíolos; capa pegajosa y brillante en las hojas.
Como puede ver, cada plaga tiene su propia "especialización": algunas atacan las hojas, otras las raíces o las bayas. En los siguientes capítulos, analizaremos en detalle cómo identificarlas según el tipo de daño y qué métodos de protección son más eficaces en cada etapa.
2. Plagas de las Hojas
Las hojas de la fresa son uno de los objetivos principales de muchas plagas. Algunas mastican agujeros, otras succionan la savia provocando el marchitamiento, y otras utilizan la hoja como refugio y fuente de alimento simultáneamente. Una hoja dañada pierde su capacidad de realizar la fotosíntesis, la planta se debilita, forma menos yemas florales y, en definitiva, produce menos bayas o incluso muere. Por lo tanto, la capacidad de detectar e identificar a tiempo las plagas foliares es una habilidad fundamental para el jardinero.
Escarabajo de la Hoja de la Fresa (Galerucella tenella)
Es un pequeño escarabajo de color marrón de hasta 4 mm de largo, y sus larvas son amarillentas con manchas oscuras en el dorso (Kirtbaya y Shcheglov, 2003). Es una de las plagas especializadas más comunes de la fresa en muchas regiones.
Naturaleza del daño: Los escarabajos hibernan bajo los restos vegetales. En primavera, emergen y comienzan a alimentarse activamente de las hojas, masticando agujeros de forma irregular. Pero las larvas, que se desarrollan en el envés de la hoja, son las más peligrosas. Se comen la pulpa, dejando intactas las nervaduras, por lo que la hoja se asemeja a una red o esqueleto (Kirtbaya y Shcheglov, 2003). Esta "esqueletización" reduce drásticamente la superficie fotosintética y agota la planta.
Signos: Presencia de agujeros redondos (de los escarabajos adultos) y áreas "transparentes" características con nervaduras intactas (por la alimentación de las larvas) en las hojas. Los grupos de larvas se encuentran con mayor frecuencia en el envés de las hojas.
Araña Roja (Tetranychus urticae)
En el Capítulo 1 ya la mencionamos como una de las plagas más peligrosas. En relación con las hojas, su papel es difícil de exagerar. Es activa en climas cálidos y secos, y sus poblaciones pueden crecer a una velocidad catastrófica (Rieger, 2010; Sharma et al., 2019).
Naturaleza del daño: Los ácaros colonizan el envés de la hoja, perforando la epidermis y succionando el contenido de las células. En el haz aparecen múltiples puntos pequeños y claros (manchas cloróticas), que con el tiempo se fusionan; la hoja se vuelve pálida, luego amarilla y se seca. En infestaciones graves, aparece una telaraña fina en el envés y entre las hojas. A diferencia de otras plagas, la araña roja no solo debilita la planta, sino que puede causar su muerte en casos avanzados.
Signos: Moteado claro, amarillamiento y secado de las hojas, presencia de telaraña. Con una lupa, se pueden observar ácaros móviles y muy pequeños (alrededor de 0,5 mm) en el envés.
Ácaro de la Fresa (Transparente) (Tarsonemus fragariae)
A diferencia de la araña roja, este ácaro prefiere las hojas jóvenes, aún sin desplegar. También es extremadamente pequeño, y su presencia se detecta no tanto por puntos o telarañas, sino por la deformación de las láminas foliares (Kirtbaya y Shcheglov, 2003; Dankov, 2015).
Naturaleza del daño: Los ácaros se alimentan de la savia de las hojas más jóvenes en el centro de la roseta. Como resultado, las hojas no pueden desplegarse normalmente: se vuelven pequeñas, arrugadas, onduladas y con un tono amarillento. Los pecíolos se acortan y engrosan. El arbusto parece enano y atrofiado. Estas plantas rara vez dan una buena cosecha, ya que su fotosíntesis está muy reducida.
Signos: Fuerte deformación, ondulación y arrugamiento de las hojas jóvenes centrales; el arbusto parece "encogerse". Las hojas no alcanzan el tamaño y la forma característicos de la variedad.
Pulgones (Chaetosiphon fragaefolii — pulgón de la fresa, Aphis gossypii — pulgón del melón/algodón, y otros)
Como ya se mencionó en el primer capítulo, los pulgones son peligrosos principalmente como vectores de virus. Sin embargo, también causan daños directos a las hojas (Bianchi, 2018; Sharma et al., 2019).
Naturaleza del daño: Los pulgones colonizan el envés de las hojas jóvenes, los pecíolos y los escápulos florales. Al succionar la savia, provocan el enrollamiento de las hojas, su amarillamiento y el retraso del crecimiento. Aparece una "melaza" pegajosa en las hojas, sobre la que se asienta el hongo negrilla, cubriendo la lámina foliar con una capa negra. Esto perjudica la respiración y la fotosíntesis. Pero, repito, la principal amenaza son los virus que los pulgones transmiten de una planta a otra, y estas enfermedades son incurables (Bianchi, 2018).
Signos: Hojas jóvenes enrolladas y deformadas; presencia de colonias de pequeños insectos (1–2 mm) de varios colores (verdes, amarillos, oscuros) en el envés; capa pegajosa en las hojas y aparición de hollín negro.
Nematodos del Tallo y de la Fresa
Ambos nematodos (el del tallo lo vimos en el primer capítulo, y el de la fresa es similar) afectan no solo a tallos y pecíolos, sino también a las láminas foliares. Cuando son atacados por nematodos, las hojas se vuelven arrugadas, enrolladas, con bordes ondulados, y a veces aparecen abultamientos y manchas amarillentas (Kirtbaya y Shcheglov, 2003). Los pecíolos se engrosan, se deforman y las hojas se hacen más pequeñas. Las plantas afectadas parecen atrofiadas y retrasan su crecimiento.
Signos: Marchitamiento y deformación de las hojas sin signos evidentes de mordeduras o perforaciones; engrosamiento y deformación característicos de los pecíolos; enanismo general del arbusto. Los nematodos son microscópicos, por lo que su presencia se confirma por los síntomas.
Otros Defoliadores
Además de los mencionados, en las hojas de fresa pueden aparecer larvas de moscas sierra, orugas de enrolladores y otras mariposas. Pueden masticar los bordes de las hojas, enrollarlas en forma de tubo o envolverlas en telarañas. Sin embargo, en la mayoría de las regiones no alcanzan una distribución masiva y no causan daños tan graves como los ácaros o los gorgojos. No obstante, si se encuentran grupos, se recomienda recogerlos manualmente o usar bioinsecticidas (por ejemplo, a base de Bacillus thuringiensis).
Es importante comprender que el daño a las hojas no es solo un problema estético. Cada hoja dañada reduce la acumulación de nutrientes, lo que en última instancia afecta la cosecha del año actual y del siguiente. Por lo tanto, la inspección regular de las plantaciones es la base de una protección exitosa.
3. Plagas de Flores y Botones Florales
Las flores y los botones florales de la fresa atraen a numerosas plagas que los utilizan como fuente de alimento o lugar para la oviposición. La pérdida de incluso unos pocos botones puede reducir significativamente el rendimiento, especialmente en variedades tempranas. Los principales enemigos en esta etapa son los gorgojos, las chinches y los trips.
Gorgojo de la Fresa y la Frambuesa (Anthonomus rubi)
Este es, sin duda, el más conocido y peligroso de los gorgojos que atacan los botones florales de la fresa (Kirtbaya y Shcheglov, 2003; Dankov, 2015; Bianchi, 2018). Un pequeño escarabajo (2–3 mm) de color grisáceo-negro con un largo hocico.
Naturaleza del daño: La hembra del gorgojo perfora un agujero en el costado del botón, deposita un huevo en su interior y luego muerde el pedicelo. Como resultado, el botón se inclina, se seca y se cae sin abrirse. La larva que eclosiona del huevo se alimenta del contenido del botón desde el interior. Así, un solo escarabajo puede destruir varios botones. El pico de actividad de la plaga coincide con el período de brotación y el inicio de la floración de la fresa (Kirtbaya y Shcheglov, 2003). El mayor daño se produce en las variedades tempranas. Tras la floración de la fresa, los escarabajos vuelan a las frambuesas, donde continúa el ciclo reproductivo, lo que convierte al cultivo en portador de la plaga.
Signos: Numerosos botones caídos y secos en delgados pedicelos, que se desprenden fácilmente de la planta. En algunos botones se puede observar un pequeño agujero hecho por el escarabajo. Bajo los arbustos a menudo se encuentran botones caídos con larvas en su interior.
Chinches (Lygus spp.)
Estos pequeños insectos (de unos 5–6 mm) con alas membranosas características son activos durante la floración y el cuajado de los frutos. No se especializan solo en la fresa, pero a menudo causan graves daños (Rieger, 2010; Sharma et al., 2019; Bowling, 2000).
Naturaleza del daño: Las chinches perforan con su pico las yemas florales, los botones y los ovarios jóvenes, succionando la savia. Como resultado, los tejidos se dañan y los frutos en desarrollo se deforman. Este fenómeno se conoce como "cara de gato" (catfacing): las bayas se vuelven feas, abultadas, con hendiduras y áreas subdesarrolladas (Sharma et al., 2019; Rieger, 2010). Las flores dañadas pueden no cuajar en absoluto. Las chinches son activas en climas cálidos y su número puede aumentar considerablemente en años con inviernos suaves.
Signos: Presencia de irregularidades, hendiduras, áreas con semillas subdesarrolladas en las bayas; "pico" deformado en la punta del fruto. Las propias chinches se pueden observar en las flores y hojas jóvenes por la mañana, cuando están menos activas.
Trips (principalmente Frankliniella occidentalis — Trips Occidental de las Flores)
Los trips son insectos diminutos (1–2 mm), muy móviles, con alas estrechas y con flecos. Se alimentan de la savia de las células vegetales, prefiriendo las flores y los tejidos jóvenes (Sharma et al., 2019).
Naturaleza del daño: Los trips perforan las células de los pétalos, estambres y pistilos. Esto provoca la aparición de pequeñas manchas decoloradas, deformación de las flores y marchitamiento prematuro de los pétalos. Las flores gravemente dañadas no se polinizan y no cuajan frutos. Además, los trips pueden transmitir virus que debilitan aún más la planta. En climas cálidos y secos, sus poblaciones crecen muy rápidamente.
Signos: Pétalos decolorados y arrugados; las flores parecen subdesarrolladas; se ven pequeñas rayas y puntos claros en los pétalos. Con aumento, se pueden observar pequeños insectos alargados en las flores que se mueven o vuelan rápidamente.
Otras Plagas
Ocasionalmente, las larvas de algunos escarabajos (por ejemplo, los escarabeidos) u orugas de enrolladores pueden alimentarse de las flores, pero no son plagas especializadas de la fresa y solo causan daños cuando su densidad es muy alta, lo cual es raro. En tales casos, la recolección manual ayuda.
Diagnóstico por Tipo de Daño
Es muy importante distinguir los daños causados por diferentes plagas:
- Gorgojo: Botones cortados, caídos, que se secan y se caen. El daño es visible antes de que la flor se abra.
- Chinches: Deformación de los frutos en desarrollo ("cara de gato"), a menudo sin daños visibles en los botones.
- Trips: Cambio de color y deformación de los pétalos, generalmente sin daños notables en otras partes de la flor.
Estas diferencias le ayudarán a elegir la estrategia de protección adecuada.
En el siguiente capítulo, pasaremos a las plagas que atacan las bayas ya formadas, la parte más valiosa de la cosecha.
4. Plagas de las Bayas
Las bayas de la fresa no solo son la parte más valiosa, sino también la más vulnerable de la planta. Atraen a numerosas plagas por su aroma, dulzura y jugosidad. Los daños causados por las plagas de las bayas suelen ser catastróficos, especialmente en años lluviosos o en plantaciones densas. Los principales enemigos en esta etapa son las babosas, los escarabajos de la podredumbre, las chinches y, de forma indirecta, las aves.
Babosas y Caracoles (Arion hortensis, Deroceras spp. y otros)
Estos moluscos gasterópodos son una de las plagas más desagradables y visibles de las bayas (Kirtbaya y Shcheglov, 2003; Sharma et al., 2019). Son especialmente activos en tiempo lluvioso y húmedo, así como por la noche, escondiéndose durante el día bajo restos vegetales, tablas o en la capa superior del suelo.
Naturaleza del daño: Las babosas comen cavidades grandes e irregulares en las bayas, a menudo comenzando por la parte inferior que está en contacto con el suelo. En la superficie de las bayas quedan característicos rastros plateados de baba. Las bayas dañadas se pudren rápidamente, se vuelven no aptas para el consumo y pueden convertirse en un foco de infección para los frutos vecinos. Las variedades grandes y dulces son especialmente afectadas (Kirtbaya y Shcheglov, 2003). En años húmedos, las babosas pueden destruir una parte significativa de la cosecha.
Signos: Presencia de grandes cavidades masticadas de forma irregular en las bayas, especialmente en el lado que toca el suelo. Característico rastro plateado y brillante de baba en bayas, hojas y suelo. Al levantar el acolchado o las tablas, se pueden encontrar las propias plagas.
Escarabajos de la Podredumbre (Stelidota geminata y otros)
Estos pequeños escarabajos (de unos 3–4 mm) de color marrón oscuro o negro, también conocidos como "escarabajos de la frambuesa" o "escarabajos de la fruta", se sienten atraídos por el olor de las bayas demasiado maduras o dañadas (Bianchi, 2018; Bowling, 2000; Hill & Perry, 2011).
Naturaleza del daño: Los escarabajos mastican pequeños agujeros en las bayas y comen la pulpa. A menudo atacan frutos ya dañados (por ejemplo, después de babosas o aves), profundizando el daño y favoreciendo la putrefacción. Los escarabajos son especialmente activos durante la maduración de la cosecha. Sus larvas pueden desarrollarse dentro de las bayas, haciéndolas no aptas para el consumo. El problema se agrava porque los escarabajos pueden transportar esporas de hongos que causan la podredumbre gris.
Signos: Presencia de pequeños agujeros y áreas masticadas en las bayas, especialmente alrededor del cáliz. Las bayas dañadas se vuelven blandas, acuosas y se pudren rápidamente. En el interior de las bayas se pueden encontrar pequeñas larvas blancas.
Chinches (Lygus spp.)
Como ya se mencionó en el capítulo anterior, las chinches dañan las flores y los ovarios, lo que provoca la deformación de las bayas. Pero su impacto no se limita solo a la forma. Las áreas de la baya dañadas por las chinches no se desarrollan, permanecen duras y de color claro, lo que hace que el fruto sea poco atractivo ("cara de gato") (Rieger, 2010; Sharma et al., 2019; Bowling, 2000).
Naturaleza del daño: Las chinches perforan los ovarios jóvenes y succionan la savia, alterando el desarrollo normal de los tejidos. Como resultado, en las bayas maduras se forman áreas hundidas, abultamientos y la baya adquiere una forma deformada. Estos frutos pierden su aspecto comercial y a menudo no son adecuados para el consumo en fresco, aunque su sabor puede seguir siendo aceptable.
Signos: Bayas deformadas con hendiduras, abultamientos y áreas subdesarrolladas. Es especialmente característica la presencia de "cara de gato" — la punta de la baya arrugada y hundida.
Trips (principalmente Frankliniella occidentalis)
Los trips dañan no solo las flores, sino también las bayas jóvenes en desarrollo (Sharma et al., 2019). Su alimentación provoca la aparición de pequeñas manchas ásperas en la superficie de la baya, el llamado "russeting" o "corrosión". Las bayas se vuelven ásperas, marrones, pierden brillo y aspecto comercial. En infestaciones graves, las bayas pueden agrietarse.
Naturaleza del daño: Los trips succionan la savia de las células de la epidermis de la baya, provocando la muerte de los tejidos y la formación de una costra. Aparecen pequeñas áreas decoloradas o marrones en la superficie, que pueden fusionarse. La baya se vuelve áspera al tacto y pierde el brillo característico de la variedad.
Signos: Pequeñas manchas ásperas, a menudo concéntricas, o marrones en la superficie de la baya. En infestaciones graves, la baya puede estar completamente cubierta de esta "corrosión".
Aves
Aunque las aves no son insectos, pueden causar graves daños a la cosecha de bayas, especialmente en regiones donde las aves silvestres son numerosas (Buckingham, 2010; Sharma et al., 2019). Los zorzales, estorninos, gorriones y otras especies comen con gusto las bayas maduras.
Naturaleza del daño: Las aves picotean las bayas enteras o comen grandes secciones. Las bayas dañadas se vuelven no aptas para el consumo y a menudo sirven como puerta de entrada para infecciones fúngicas. A diferencia de las babosas, las aves dejan bordes irregulares y no dejan rastro de baba.
Signos: Bayas parcial o completamente comidas, a menudo con áreas picoteadas características. Las bayas pueden ser simplemente arrancadas del arbusto y yacer en el suelo. La presencia de aves en la parcela es una señal adicional.
Diagnóstico por Tipo de Daño en las Bayas
Es importante saber distinguir los daños causados por diferentes plagas:
- Babosas: Cavidades grandes e irregulares, generalmente en la parte inferior de la baya; rastro plateado de baba.
- Escarabajos de la podredumbre: Pequeños agujeros y áreas masticadas, especialmente alrededor del cáliz; la baya a menudo ya tiene otros daños.
- Chinches: Deformación ("cara de gato"), hendiduras, abultamientos; sin masticado visible.
- Trips: Pequeñas manchas ásperas y "oxidadas" en la superficie de la baya.
- Aves: Grandes áreas picoteadas, bordes irregulares; la baya puede estar completamente comida.
En el siguiente capítulo, pasaremos a los enemigos ocultos: las plagas que viven en el suelo y dañan el sistema radicular de la fresa, a menudo pasando desapercibidas hasta que la planta comienza a marchitarse.
5. Plagas del Sistema Radicular
El sistema radicular de la fresa es la base de la salud de toda la planta. Proporciona agua y nutrientes, y sirve como ancla. Las plagas que dañan las raíces socavan esta base, y la planta pierde su capacidad de desarrollarse normalmente. El mayor peligro lo representan los nematodos, las larvas de escarabajos (escarabajos, gorgojos) y los gusanos alambre.
Nematodo del Tallo (Ditylenchus dipsaci)
En los primeros capítulos ya mencionamos al nematodo del tallo como una plaga peligrosa de hojas y tallos. Sin embargo, su acción destructiva comienza precisamente por el sistema radicular y la base del arbusto (Kirtbaya y Shcheglov, 2003; Dankov, 2015). Este gusano microscópico penetra en los tejidos de la planta a través de las raíces y asciende por el sistema vascular.
Naturaleza del daño: El nematodo penetra en las raíces y la base del tallo (corona), alimentándose de la savia celular y destruyendo los tejidos. Esto provoca la alteración del sistema vascular: la planta no puede recibir suficiente agua y nutrientes, incluso si el suelo está húmedo. Las raíces se vuelven marrones, se pudren y pierden su capacidad de absorber agua. La parte aérea comienza a marchitarse, las hojas se vuelven más pequeñas y onduladas, y los escapes florales se acortan (Kirtbaya y Shcheglov, 2003). La plaga es muy resistente: puede sobrevivir en el suelo durante varios años incluso sin plantas hospedantes, e hiberna dentro de los restos vegetales y en las raíces.
Signos: Marchitamiento repentino o gradual de las plantas, especialmente en climas cálidos, incluso con riego adecuado. Las plantas parecen enanas, las hojas deformadas, los pecíolos engrosados. Al desenterrar el arbusto, las raíces tienen un color marrón o negro y muestran signos de putrefacción.
Nematodo de la Fresa (Aphelenchoides fragariae)
Esta es otra especie de gusanos microscópicos especializados en la fresa. A diferencia del nematodo del tallo, el nematodo de la fresa prefiere los órganos aéreos, pero también puede dañar las raíces, especialmente en condiciones de alta humedad (Bianchi, 2018; Dankov, 2015).
Naturaleza del daño: El nematodo de la fresa se alimenta de hojas jóvenes, yemas y en la base de los pecíolos. Esto provoca la deformación de las láminas foliares, el engrosamiento de los pecíolos y el acortamiento de los escapos florales. Las plantas se vuelven enanas, las bayas pequeñas y duras (Dankov, 2015). En el sistema radicular, el daño se manifiesta como necrosis marrón y pudrición. En una temporada, el nematodo produce hasta 6–9 generaciones, propagándose rápidamente con el material de siembra y a través del suelo.
Signos: Similares a los del nematodo del tallo: enanismo, deformación de hojas y escapos florales. Sin embargo, el nematodo de la fresa ataca con mayor frecuencia las hojas y las yemas que las raíces, pero en condiciones húmedas, las raíces también pueden dañarse.
Gorgojos de la Raíz (Otiorhynchus spp.)
Los gorgojos de la raíz son un grupo de escarabajos cuyas larvas viven en el suelo y se alimentan de las raíces de las plantas (Crandall, 1994; Bowling, 2000; Rieger, 2010). Los escarabajos adultos (negros o marrones, de hasta 10 mm de largo) se alimentan de las hojas, masticando muescas características en los bordes, pero el daño principal lo causan las larvas.
Naturaleza del daño: Las larvas de los gorgojos son criaturas gruesas, sin patas, con forma de C, de color blanco o crema. Viven en el suelo y se alimentan de las raíces absorbentes finas, y también pueden masticar cavidades en el rizoma y en la base del tallo (Crandall, 1994). Como resultado, el sistema radicular se destruye, la planta deja de recibir suficiente nutrición, comienza a marchitarse y puede morir. Las larvas son especialmente peligrosas para las plantas jóvenes y en las plantaciones madre. Los escarabajos adultos a menudo se convierten en un contaminante grave de la cosecha durante la recolección mecánica, ya que caen entre las bayas (Crandall, 1994).
Signos: Muescas semicirculares características en los bordes de las hojas (por la alimentación de los escarabajos adultos). Las plantas se retrasan en el crecimiento, las hojas se vuelven amarillas y el arbusto se arranca fácilmente del suelo. Al desenterrar, las raíces presentan daños, pueden estar mordisqueadas y el rizoma muestra signos de masticado.
Larvas de Escarabajos (Gallinas Ciegas, Phyllophaga spp., Melolontha spp.)
Las larvas del escarabajo de mayo son gusanos grandes (de hasta 3–4 cm), gruesos, blancos o amarillentos, con forma de C característica y cabeza oscura. Viven en el suelo durante varios años, alimentándose de las raíces de diversas plantas, incluidas las fresas (Bowling, 2000; Hill & Perry, 2011; Sharma et al., 2019).
Naturaleza del daño: Las larvas se comen las raíces, especialmente las raíces absorbentes finas, lo que debilita la planta. Cuando la densidad de la plaga es alta, pueden destruir completamente el sistema radicular y la planta muere. Las larvas son especialmente peligrosas en nuevas plantaciones establecidas en terrenos que antes estaban cubiertos de césped o pastos perennes (Bowling, 2000). Los escarabajos adultos (escarabajos de mayo) se alimentan de las hojas de árboles y arbustos, pero no representan una amenaza directa para las fresas.
Signos: Marchitamiento repentino y muerte de las plantas, especialmente en climas cálidos. Los arbustos se arrancan fácilmente del suelo. Al desenterrar, se encuentran las características larvas blancas o amarillentas con cabeza oscura, enroscadas en forma de anillo.
Gusanos Alambre (Larvas de Escarabajos Click, Agriotes spp.)
Son larvas duras, delgadas, cilíndricas, de color amarillo-marrón, de hasta 2–3 cm de largo. Deben su nombre a su característica dureza y elasticidad. Los gusanos alambre viven en el suelo durante varios años, alimentándose de partes subterráneas de las plantas (Crandall, 1994; Hill & Perry, 2011).
Naturaleza del daño: Los gusanos alambre mastican raíces, tallos en la base e incluso pueden dañar las bayas que yacen en el suelo. Hacen túneles estrechos y profundos en el cuello de la raíz y en las raíces, alterando el sistema vascular. Las plantas se debilitan, comienzan a marchitarse y pueden morir. Los gusanos alambre son especialmente activos en suelos húmedos y ácidos.
Signos: Marchitamiento y muerte de plantas individuales. Al desenterrar, se pueden encontrar túneles estrechos y alargados en las raíces y en la base del tallo. Las propias plagas se pueden encontrar en el suelo alrededor de las plantas dañadas.
Grillo Topo (Gryllotalpa gryllotalpa)
En algunas regiones, el grillo topo puede causar graves daños a las raíces. Es un insecto grande (de hasta 5 cm) de color marrón con poderosas patas excavadoras. Vive en el suelo, haciendo túneles, y muerde las raíces y tallos de las plantas, dañándolas.
Naturaleza del daño: El grillo topo muerde las raíces y el cuello de la raíz, lo que provoca el rápido marchitamiento y la muerte de la planta. Prefiere suelos húmedos y sueltos y se encuentra a menudo cerca de cuerpos de agua.
Signos: Presencia de túneles y montículos de tierra suelta en la superficie; marchitamiento y muerte de plantas que se arrancan fácilmente del suelo; raíces dañadas con bordes desgarrados.
Diagnóstico por Tipo de Daño en las Raíces
Para diagnosticar las plagas de las raíces, a menudo es necesario desenterrar una planta sospechosa y examinar el sistema radicular:
- Nematodos: Raíces marrones, podridas, a menudo con abultamientos; pueden haber grietas en el cuello de la raíz; planta enana.
- Larvas de gorgojos: Raíces mordisqueadas, cavidades masticadas por las larvas en el rizoma; los escarabajos adultos dejan muescas en las hojas.
- Larvas de escarabajos: Larvas grandes, blancas o amarillentas con forma de C; raíces total o parcialmente comidas.
- Gusanos alambre: Túneles estrechos y alargados en raíces y tallos; larvas duras, de color amarillo-marrón.
- Grillo topo: Raíces y tallos mordisqueados y desgarrados en la base; presencia de túneles y montículos en la superficie del suelo.
En el siguiente capítulo, reuniremos todos los signos clave y elaboraremos una tabla práctica para el diagnóstico rápido de la plaga según el tipo de daño. Esto ayudará al jardinero a tomar decisiones correctas rápidamente.
6. Cómo Identificar la Plaga por el Tipo de Daño
La capacidad de identificar rápida y precisamente una plaga por el tipo de daño que causa es la base de una protección exitosa. En lugar de preguntarse qué le ha ocurrido a la planta, puede utilizar síntomas concretos para saber a quién se enfrenta y aplicar medidas específicas. Esto ahorra tiempo, dinero y, lo más importante, salva la cosecha.
A continuación se presenta un sistema de diagnóstico estructurado de lo general a lo particular. Comience examinando la parte dañada de la planta y luego refine el diagnóstico observando los detalles más finos.
Paso 1. Determine qué parte de la planta está dañada
Esta es la forma más rápida de acotar la búsqueda.
| Parte Dañada | Posibles Plagas |
|---|---|
| Hojas | Escarabajo de la hoja de la fresa, araña roja, ácaro de la fresa, pulgones, nematodos, babosas, gorgojos de la raíz (adultos) |
| Botones y flores | Gorgojo de la fresa y la frambuesa, chinches (Lygus), trips |
| Bayas | Babosas, escarabajos de la podredumbre, chinches (Lygus), trips, aves, gusanos alambre (ocasionalmente) |
| Raíces y base del arbusto | Nematodos, larvas de gorgojos de la raíz, larvas de escarabajos, gusanos alambre, grillo topo |
Paso 2. Precise el diagnóstico según el tipo de daño
Una vez que haya identificado qué parte de la planta está afectada, observe los detalles.
Daños en las Hojas
| Tipo de Daño | Posible Plaga | Signos Adicionales |
|---|---|---|
| Agujeros perforados de forma irregular | Escarabajo de la hoja de la fresa (adulto), babosas | Escarabajo — escarabajos en las hojas; babosas — rastro de baba. |
| "Esqueletización" — pulpa comida, nervaduras intactas | Escarabajo de la hoja de la fresa (larvas) | Larvas en el envés de la hoja. |
| Pequeños puntos claros, luego amarillamiento, telaraña | Araña roja | Telaraña en el envés de las hojas; ácaros visibles con lupa. |
| Fuerte deformación, ondulación, arrugamiento de hojas jóvenes | Ácaro de la fresa | Las hojas jóvenes no se despliegan; arbusto enano. |
| Enrollamiento de hojas, capa pegajosa, hollín negro | Pulgones | Colonias de pequeños insectos en el envés; a menudo hormigas. |
| Hojas onduladas y arrugadas, pecíolos engrosados, enanismo | Nematodos (del tallo, de la fresa) | La planta se marchita, los escapes florales se acortan. |
| Muescas en los bordes de las hojas | Gorgojos de la raíz (adultos) | Planta debilitada, raíces dañadas por las larvas. |
Daños en Botones y Flores
| Tipo de Daño | Posible Plaga | Signos Adicionales |
|---|---|---|
| Los botones se caen, se secan, se caen sin abrirse | Gorgojo de la fresa y la frambuesa | Se ve un pequeño agujero en el botón; dentro del botón caído — larva. |
| Flores deformadas, pétalos decolorados, bayas deformes ("cara de gato") | Chinches (Lygus) | Hendiduras y abultamientos en las bayas; se pueden ver chinches en las flores por la mañana. |
| Pétalos decolorados, arrugados, con rayas y manchas claras | Trips | Pequeños insectos móviles dentro de la flor; bayas con "corrosión". |
Daños en las Bayas
| Tipo de Daño | Posible Plaga | Signos Adicionales |
|---|---|---|
| Cavidades grandes e irregulares, especialmente en la parte inferior | Babosas | Rastro plateado de baba en bayas y hojas. |
| Pequeños agujeros, áreas masticadas, especialmente alrededor del cáliz | Escarabajos de la podredumbre | Las bayas a menudo ya están dañadas por otras plagas; pueden tener larvas en su interior. |
| Deformación ("cara de gato"), hendiduras, abultamientos, áreas subdesarrolladas | Chinches (Lygus) | Ovarios dañados; chinches en las flores. |
| Pequeñas manchas ásperas y "oxidadas" en la superficie | Trips | También se ven daños en los pétalos de las flores. |
| Bayas picoteadas, comidas, bordes desgarrados | Aves | Aves en la parcela; las bayas pueden estar tiradas en el suelo. |
Daños en Raíces y Base del Arbusto
| Tipo de Daño | Posible Plaga | Signos Adicionales |
|---|---|---|
| Raíces marrones, podridas; planta enana, se marchita | Nematodos | Hojas deformadas, pecíolos engrosados; a menudo no hay daños visibles en la parte aérea. |
| Raíces mordisqueadas, rizoma con cavidades y áreas masticadas | Larvas de gorgojos de la raíz | Los escarabajos adultos dejan muescas en las hojas. |
| Larvas grandes, blancas o amarillentas con forma de C; raíces destruidas | Larvas de escarabajos (gallina ciega) | Las plantas se marchitan y mueren repentinamente; el arbusto se arranca fácilmente. |
| Túneles estrechos y alargados en raíces y tallo | Gusanos alambre | Larvas duras, de color amarillo-marrón; a menudo en suelos húmedos y ácidos. |
| Raíces y tallos mordisqueados y desgarrados en la base; túneles en el suelo | Grillo topo | Presencia de montículos de tierra suelta en la superficie; la planta se marchita. |
Paso 3. Realice una inspección específica
Una vez que haya identificado la posible plaga por el tipo de daño, realice una inspección específica para confirmarlo:
- Para ácaros y pulgones: Dé la vuelta a la hoja e inspeccione el envés con una lupa. Los ácaros son muy pequeños (0,2–0,5 mm), pero sus colonias y telarañas son visibles. Los pulgones son visibles a simple vista.
- Para gorgojos: Inspeccione los botones caídos — pueden contener larvas o pupas.
- Para babosas: Mire bajo el acolchado, tablas, piedras, especialmente en tiempo húmedo. Las babosas se pueden detectar por su característico rastro de baba.
- Para plagas de raíces: Desentierre con cuidado una planta sospechosa y examine las raíces y la base del tallo.
- Para aves: Observe la parcela — a menudo las plagas son visibles.
Paso 4. Tenga en cuenta la estacionalidad y el clima
Algunas plagas se activan en determinadas épocas del año o en condiciones climáticas específicas:
- Primavera, principios de verano: Gorgojos, escarabajo de la hoja de la fresa, pulgones.
- Clima seco y cálido: Araña roja, trips.
- Clima húmedo y lluvioso: Babosas, escarabajos de la podredumbre, nematodos (especialmente activos con alta humedad).
- Segunda mitad del verano: Araña roja, escarabajos de la podredumbre.
Utilizando este sistema de diagnóstico, podrá identificar rápida y precisamente qué amenaza sus fresas y tomar las medidas de protección adecuadas. Recuerde que las plantas suelen verse afectadas por varias plagas a la vez, por lo que es importante realizar inspecciones regulares y no limitarse a un solo signo.
En el siguiente capítulo, pasaremos a la prevención: cómo hacer que su plantación sea menos atractiva para las plagas y reducir al mínimo el riesgo de infestación.
7. Prevención
La prevención es la base sobre la que se construye todo el sistema de protección de la fresa contra las plagas. Las medidas preventivas bien planificadas y ejecutadas oportunamente permiten reducir las poblaciones de plagas a un nivel económicamente seguro y evitar el uso de plaguicidas. El principio fundamental de la prevención es crear condiciones en las que las plagas tengan dificultades para reproducirse y propagarse, mientras que las plantas puedan crecer y resistir con facilidad.
7.1. Elección de Material de Siembra Saludable
Este es el paso más importante y sencillo. Muchas plagas (especialmente nematodos, ácaros y pulgones vectores de virus) llegan a la parcela con material de siembra infectado (Bianchi, 2018; Kirtbaya y Shcheglov, 2003; Sharma et al., 2019).
Por qué es importante: Los nematodos y los ácaros pueden vivir dentro de los tejidos de la planta y no se pueden detectar en una inspección superficial. Un solo arbusto infectado puede convertirse en una fuente de infección para toda la plantación (Kirtbaya y Shcheglov, 2003).
Qué hacer:
- Compre material de siembra solo en viveros verificados y de proveedores confiables.
- Prefiera variedades resistentes a las principales plagas y enfermedades (Bianchi, 2018; Bowling, 2000).
- Si utiliza sus propios estolones para la propagación, tómelos solo de arbustos sanos y bien desarrollados que no hayan mostrado signos de infestación de plagas durante toda la temporada.
- Antes de plantar, inspeccione cuidadosamente las plántulas: las raíces deben ser de color claro, sin abultamientos ni manchas oscuras; las hojas sin deformaciones ni manchas.
7.2. Rotación de Cultivos
Las fresas no deben cultivarse en el mismo lugar durante más de 3 o 4 años. Esta regla es bien conocida, pero su importancia para la prevención de plagas no puede subestimarse (Bianchi, 2018; Crandall, 1994; Hill & Perry, 2011).
Por qué es importante: Muchas plagas y patógenos se acumulan en el suelo. Los nematodos, las larvas de gorgojos, los gusanos alambre, los agentes de la pudrición de la raíz, todos permanecen en el suelo después de que se retiran las plantas y pueden atacar las nuevas plantaciones (Crandall, 1994).
Qué hacer:
- Vuelva a plantar fresas en el mismo lugar no antes de 4 a 5 años (Kirtbaya y Shcheglov, 2003; Bianchi, 2018).
- Los mejores cultivos precedentes para las fresas son los abonos verdes (mostaza, facelia, centeno), cereales y leguminosas.
- Evite plantar después de solanáceas (patatas, tomates, pimientos, berenjenas), ya que comparten plagas y enfermedades comunes con las fresas (por ejemplo, nematodos y Verticillium) (Bowling, 2000).
- Después de retirar una plantación vieja, es recomendable sembrar abonos verdes e incorporarlos al suelo — esto mejora la salud del suelo y reduce el número de plagas.
7.3. Cuidado Adecuado de las Plantaciones
Las plantas sanas y fuertes resisten mucho mejor las plagas que las debilitadas. El cuidado adecuado no es solo una garantía de una buena cosecha, sino también una defensa natural.
Por qué es importante: Las plantas debilitadas son más vulnerables a las plagas. Por ejemplo, la araña roja y los pulgones prefieren las plantas que sufren estrés por falta de humedad o exceso de fertilizantes nitrogenados (Hill & Perry, 2011). Las plantaciones densas crean un microclima favorable para el desarrollo de ácaros, pulgones y babosas (Bianchi, 2018).
Qué hacer:
- Mantenga una densidad de plantación óptima: Las plantaciones densas están mal ventiladas, lo que crea condiciones para la reproducción de ácaros y pulgones (Bianchi, 2018).
- Escarde y airee el suelo regularmente: Esto destruye las malas hierbas — posibles refugios para las plagas — y altera sus condiciones de hibernación (Kirtbaya y Shcheglov, 2003).
- Proporcione un riego moderado: El exceso de humedad favorece la reproducción de babosas y el desarrollo de pudriciones radiculares, mientras que la falta debilita las plantas y las hace atractivas para la araña roja (Bowling, 2000; Rieger, 2010).
- No sobrealimente con fertilizantes nitrogenados: El exceso de nitrógeno estimula el rápido crecimiento de tejidos blandos y suculentos que son especialmente atractivos para los pulgones y los ácaros (Hill & Perry, 2011).
- Realice podas regulares y elimine las hojas viejas: Después de la cosecha, cortar y eliminar las hojas viejas es una de las medidas más eficaces contra las etapas de hibernación de las plagas (Kirtbaya y Shcheglov, 2003). Esto interrumpe el ciclo de desarrollo de las plagas y elimina sus lugares de hibernación.
7.4. Acolchado
El acolchado no solo es una técnica agronómica para conservar la humedad y mejorar el suelo, sino también una poderosa herramienta de prevención de plagas (Bianchi, 2018; Bowling, 2000; Hill & Perry, 2011).
Por qué es importante: El acolchado crea una barrera entre las bayas y el suelo, lo que reduce significativamente los daños causados por babosas y escarabajos de la podredumbre (Bianchi, 2018). Además, el acolchado reflectante (por ejemplo, blanco y negro o plateado) desorienta a los pulgones y los trips, reduciendo su número (Mandal et al., 2021).
Qué hacer:
- Utilice paja limpia (¡no heno!) para acolchar las fresas. La paja no contiene semillas de malas hierbas y no atrae tanto a las babosas como el heno (Bianchi, 2018).
- Considere el uso de acolchado de polietileno blanco y negro o plateado: el lado blanco refleja la luz, lo que reduce el atractivo de las plantas para los pulgones y los trips (Mandal et al., 2021).
- Renueve el acolchado regularmente, especialmente después de las lluvias.
7.5. Destrucción de Residuos Vegetales
Las hojas viejas, las bayas enfermas y los restos vegetales son lugares ideales para la hibernación de las plagas y el desarrollo de enfermedades (Bianchi, 2018; Hill & Perry, 2011; Crandall, 1994).
Por qué es importante: Muchas plagas (escarabajo de la hoja de la fresa, gorgojo de la fresa y la frambuesa, ácaros, nematodos) hibernan precisamente en los restos vegetales. Si no se eliminan, la población de plagas no hará más que aumentar año tras año (Kirtbaya y Shcheglov, 2003).
Qué hacer:
- Después de la cosecha, corte y elimine las hojas viejas de las fresas (especialmente las que presenten signos de daño). Esto elimina una parte significativa de las plagas que hibernan (Kirtbaya y Shcheglov, 2003; Crandall, 1994).
- Recoja y destruya todas las bayas afectadas — pueden ser una fuente de infección y un lugar de cría para los escarabajos de la podredumbre y otras plagas (Bianchi, 2018; Bowling, 2000).
- Elimine y queme las plantas gravemente afectadas (especialmente en presencia de nematodos o pudriciones radiculares) (Kirtbaya y Shcheglov, 2003).
7.6. Creación de Condiciones para los Enemigos Naturales de las Plagas
En la naturaleza, existen muchos depredadores y parasitoides que se alimentan de las plagas de la fresa: mariquitas, crisopas, ácaros depredadores, sírfidos y otros (Hill & Perry, 2011; Sharma et al., 2019; Mandal et al., 2021). Atraer y preservar estos organismos beneficiosos es una forma natural y segura de controlar las poblaciones de plagas.
Por qué es importante: Los enemigos naturales pueden suprimir eficazmente las poblaciones de plagas, especialmente pulgones y ácaros, sin el uso de productos químicos (Sharma et al., 2019).
Qué hacer:
- Plante plantas productoras de néctar cerca de las fresas (eneldo, hinojo, facelia, flores de las familias de las umbelíferas y asteráceas) que atraen a los insectos depredadores (Hill & Perry, 2011).
- Evite el uso excesivo de insecticidas químicos, especialmente los de amplio espectro, que también matan a los insectos beneficiosos (Sharma et al., 2019; Hill & Perry, 2011).
- Utilice métodos de protección biológica (véase el capítulo siguiente) que no dañen a los enemigos naturales de las plagas.
7.7. Protección Invernal
Una preparación adecuada para el invierno ayuda a reducir el número de plagas que han hibernado en primavera (Bowling, 2000; Hill & Perry, 2011).
Por qué es importante: Muchas plagas hibernan en la capa superior del suelo, bajo los restos vegetales o en el acolchado. Si se crean condiciones desfavorables para ellas, su población primaveral será significativamente menor.
Qué hacer:
- En otoño, antes de que lleguen las heladas persistentes, cubra las fresas con paja u otro material transpirable. Esto protege las raíces de la congelación y crea una barrera contra las plagas que hibernan en el suelo (Bowling, 2000).
- A principios de primavera, tan pronto como se derrita la nieve, retire la cubierta invernal para que las plantas no se pudran y las plagas que pudieran haber hibernado allí sean eliminadas de la parcela (Hill & Perry, 2011).
La prevención no es una acción puntual, sino un sistema de medidas que se llevan a cabo durante toda la temporada. Requiere tiempo y atención, pero se amortiza con creces: plantas sanas, cosecha de calidad y la ausencia de necesidad de utilizar productos químicos de protección. Recuerde que las medidas preventivas deben ser regulares e integrales — solo así darán el máximo efecto.
En el siguiente capítulo, pasaremos a los métodos de protección: las acciones que deben emprenderse si la prevención no ha funcionado y las plagas han aparecido en la parcela.
8. Métodos de Protección
Cuando las medidas preventivas no funcionan o las plagas entran en la parcela con el material de siembra, es necesario aplicar métodos de protección específicos. La agronomía moderna ofrece tres enfoques principales: agrotécnico, biológico y químico. Cada uno tiene sus ventajas y limitaciones. El más eficaz es el sistema de gestión integrada de plagas (MIP) , que combina los tres métodos y propone el uso de productos químicos solo como último recurso, cuando los demás métodos no dan resultado (Sharma et al., 2019; Hill & Perry, 2011).
8.1. Métodos Agrotécnicos
Los métodos agrotécnicos son formas físicas y mecánicas de control que no requieren el uso de ninguna sustancia. Son seguros para las personas y el medio ambiente y constituyen la primera línea de defensa.
Recolección y Eliminación Manual
Es el método más sencillo y respetuoso con el medio ambiente, especialmente eficaz cuando el número de plagas es bajo.
- Recolección de escarabajos: Temprano por la mañana, cuando los escarabajos están menos activos, se pueden sacudir de las plantas sobre un paño o papel extendido y destruirlos (Kirtbaya y Shcheglov, 2003). Este método es especialmente eficaz contra el gorgojo de la fresa y la frambuesa y el escarabajo de la hoja de la fresa.
- Recolección de botones dañados: Cuando hay gorgojos, es necesario recoger y destruir los botones caídos y dañados que contienen larvas (Kirtbaya y Shcheglov, 2003). Esto interrumpe el ciclo reproductivo de la plaga.
- Recolección de bayas dañadas: La recogida y destrucción periódica (preferiblemente mediante quema) de todas las bayas dañadas, demasiado maduras o en proceso de putrefacción reduce el número de escarabajos de la podredumbre y babosas (Bianchi, 2018; Bowling, 2000).
Trampas
Las trampas son una forma eficaz de reducir el número de ciertas plagas sin utilizar productos químicos.
- Trampas para babosas: Coloque tablas húmedas, trozos de cartón u hojas de col entre las filas y alrededor de los arbustos. Durante el día, las babosas se esconderán debajo y se podrán recoger y destruir (Kirtbaya y Shcheglov, 2003). También son eficaces las trampas de cerveza: recipientes poco profundos llenos hasta la mitad con cerveza (preferiblemente oscura) (Bowling, 2000; Buckingham, 2010). Las babosas se sienten atraídas por el olor y se ahogan.
- Trampas para escarabajos: Las trampas adhesivas rojas o amarillas se utilizan para capturar escarabajos adultos y otros escarabajos (Hill & Perry, 2011). Las trampas de feromonas ayudan a controlar y reducir el número de ciertas plagas, como el gorgojo de la fresa y la frambuesa.
- Trampas para gusanos alambre y larvas de escarabajos: Trozos de patata o zanahoria cruda enterrados en el suelo a una profundidad de 5–10 cm atraen a las larvas. Al cabo de unos días, se desentierran junto con las plagas y se destruyen.
Barreras Físicas
- Acolchado: Como ya se mencionó en el capítulo de prevención, el acolchado no solo mejora las condiciones de crecimiento, sino que también crea una barrera entre las bayas y el suelo, protegiéndolas de babosas y escarabajos de la podredumbre (Bianchi, 2018). La paja limpia es especialmente eficaz.
- Redes y cubiertas: Para protegerse de las aves, se utilizan redes especiales que se tienden sobre la plantación (Sharma et al., 2019; Buckingham, 2010). Es importante que la red no toque las bayas, de lo contrario las aves podrían alcanzarlas a través de la malla.
- Material de cubierta: Durante la floración y la maduración de las bayas, se puede utilizar un material de cubierta fino para protegerlas de los insectos plaga, pero debe retirarse durante la floración para permitir la polinización.
Tratamiento Térmico
Para controlar los nematodos y los ácaros en el material de siembra, se utiliza el tratamiento térmico (Kirtbaya y Shcheglov, 2003).
Cómo funciona: Los nematodos y muchos ácaros mueren a temperaturas de 45–48 °C. El tratamiento consiste en sumergir las plántulas en agua caliente durante un tiempo determinado (por ejemplo, 15–20 minutos a 48 °C para el control de nematodos) (Kirtbaya y Shcheglov, 2003). Es importante respetar estrictamente la temperatura y el tiempo para no dañar las plantas. Este método requiere precaución y habilidad.
8.2. Métodos Biológicos
Los métodos biológicos consisten en el uso de organismos vivos para controlar las poblaciones de plagas. Este es el enfoque más ecológico y prometedor, que se está desarrollando activamente en la agricultura moderna.
Enemigos Naturales de las Plagas
Atraer y preservar a los depredadores y parasitoides es uno de los pilares de la protección integrada (Hill & Perry, 2011; Sharma et al., 2019).
- Ácaros depredadores (Phytoseiulus persimilis, Neoseiulus californicus): Estos diminutos depredadores se alimentan de la araña roja y son sus enemigos naturales (Sharma et al., 2019). Se pueden adquirir en laboratorios biológicos especializados y liberarlos en la plantación. Son especialmente eficaces en invernaderos y con alta humedad.
- Mariquitas y crisopas: Estos conocidos insectos y sus larvas comen activamente pulgones, ácaros y pequeñas orugas (Hill & Perry, 2011). Para atraerlos a la parcela, plante plantas productoras de néctar (eneldo, hinojo, facelia) y evite el uso de insecticidas de amplio espectro.
- Sírfidos (moscas de las flores): Sus larvas también se alimentan activamente de pulgones. Las moscas adultas polinizan las plantas, mientras que las larvas destruyen las plagas (Hill & Perry, 2011).
- Avispas parasitoides: Algunas especies de avispas ponen sus huevos dentro de pulgones u orugas, destruyéndolos desde el interior. Este es un mecanismo de control natural y muy eficaz (Sharma et al., 2019).
Preparados Microbiológicos (Bioplaguicidas)
Son preparados a base de bacterias, hongos o virus que afectan a plagas específicas.
- Bacteria Bacillus thuringiensis (Bt): Los preparados a base de esta bacteria son eficaces contra las orugas (enrolladores, gusanos cortadores) (Hill & Perry, 2011). La bacteria afecta el intestino de las orugas, provocando su muerte. El preparado es seguro para humanos, animales e insectos beneficiosos, pero solo es eficaz contra orugas jóvenes.
- Nematodos entomopatógenos (Steinernema, Heterorhabditis): Estos gusanos microscópicos penetran en el cuerpo de las larvas (gusanos alambre, larvas de escarabajos, gorgojos), liberan bacterias simbióticas y matan a la plaga (Sharma et al., 2019; Crandall, 1994). Se utilizan para el tratamiento del suelo y son muy eficaces contra las plagas del suelo.
- Hongo Beauveria bassiana: Este hongo infecta a muchos insectos, germinando a través de su cutícula y causando la muerte. Se utiliza contra pulgones, ácaros y otras plagas (Sharma et al., 2019).
- Avermectinas (preparados a base de la bacteria Streptomyces avermitilis): Son insecticidas y acaricidas biológicos que se utilizan contra ácaros, trips y otras plagas. Tienen una alta eficacia con una toxicidad relativamente baja (Sharma et al., 2019).
Ventajas de los métodos biológicos:
- Seguridad medioambiental.
- Acción selectiva (afectan solo a plagas específicas).
- No alteran el equilibrio natural del ecosistema.
- Pueden ser muy eficaces si se aplican correctamente.
Limitaciones:
- Acción más lenta en comparación con los productos químicos.
- Requieren condiciones específicas (temperatura, humedad).
- Pueden ser más caros que los productos químicos.
8.3. Métodos Químicos
Los métodos químicos consisten en el uso de insecticidas (contra insectos), acaricidas (contra ácaros) y nematicidas (contra nematodos). Es la forma más rápida y fiable de combatir las plagas durante los brotes masivos, pero requiere especial cuidado y responsabilidad.
Cuándo aplicar:
Los productos químicos solo deben utilizarse en los siguientes casos:
- Cuando la población de la plaga ha alcanzado el umbral económico de daño (es decir, puede causar una pérdida significativa de la cosecha).
- Cuando otros métodos (agrotécnicos y biológicos) no han dado resultados.
- Durante los brotes masivos de plagas especialmente peligrosas (por ejemplo, araña roja en tiempo cálido y seco, o nematodos en plantaciones madre).
Normas de uso seguro:
1. Siga estrictamente las instrucciones: Lea la etiqueta antes de cada aplicación. La dosis, el momento de aplicación y el intervalo de seguridad (tiempo desde la última aplicación hasta la cosecha) pueden variar según el preparado (Hill & Perry, 2011; Kirtbaya y Shcheglov, 2003).
2. Utilice preparados selectivos: Siempre que sea posible, elija productos que actúen sobre plagas específicas en lugar de matar todos los insectos indiscriminadamente. Esto preserva a los insectos beneficiosos y a los enemigos naturales de las plagas (Sharma et al., 2019).
3. Aplique en el momento adecuado:
- Antes de la floración: contra gorgojos, escarabajos de la hoja, pulgones (Kirtbaya y Shcheglov, 2003).
- Durante la floración: evite por completo los tratamientos con insecticidas para no matar a las abejas y otros polinizadores (Hill & Perry, 2011).
- Después de la cosecha: corte y elimine las hojas, trate contra ácaros y nematodos (Kirtbaya y Shcheglov, 2003).
- Respete el intervalo de seguridad: Debe transcurrir el tiempo establecido (normalmente de 7 a 14 días) entre la aplicación y la recogida de las bayas (Hill & Perry, 2011).
- Utilice equipos de protección individual: Cuando trabaje con productos químicos, utilice siempre guantes, mascarilla y gafas de seguridad (Kirtbaya y Shcheglov, 2003).
- No sobrepase la dosis: Esto no mejorará el efecto, pero puede causar quemaduras en las plantas y contaminación del suelo.
Principales grupos de productos químicos para la protección de la fresa:
| Grupo de Preparados | Ejemplos de Ingredientes Activos | Finalidad |
|---|---|---|
| Insecticidas (contra insectos) | Carbofos, inta-vir, piretroides, spinosad, neonicotinoides (imidacloprid) | Contra pulgones, gorgojos, trips, escarabajos de la podredumbre |
| Acaricidas (contra ácaros) | Bifenazato, abamectina, milbemectina, kelthane, dicofol | Contra la araña roja y el ácaro de la fresa |
| Nematicidas (contra nematodos) | Carbofurano, furadan (para aplicación al suelo) | Contra el nematodo del tallo y de la fresa (se utilizan solo en plantaciones madre) |
| Insecticidas-acaricidas (combinados) | Talstar, actellic | Contra complejos de plagas (insectos + ácaros) |
¡Importante! Los preparados específicos autorizados y sus nombres varían según el país y la región. Consulte siempre la información actualizada en los servicios locales de protección de cultivos o con asesores de jardinería. La tabla proporciona ejemplos de ingredientes activos, no de marcas comerciales.
Elección del Método de Protección
Qué método elegir depende de la situación:
| Situación | Método Recomendado |
|---|---|
| Número reducido de plagas | Métodos agrotécnicos (recolección manual, trampas) |
| Presencia de insectos beneficiosos | Métodos biológicos (atracción de depredadores, biopreparados) |
| Reproducción masiva, amenaza a la cosecha | Métodos químicos (estrictamente según instrucciones) |
| Prevención en plantaciones madre | Agrotécnicos + biológicos + si es necesario, químicos (nematicidas) |
| Agricultura ecológica | Métodos biológicos y agrotécnicos |
Recuerde que no existe una receta universal. La protección exitosa de las fresas contra las plagas es un enfoque integral basado en observaciones regulares, medidas preventivas oportunas y la aplicación competente de métodos de protección según la situación específica. Sea atento con sus plantas, y ellas le recompensarán con una cosecha abundante y saludable.
Referencias
- Bianchi, P.G. (2018). ‘Los enemigos de la fresa’, in Guía completa del cultivo de las fresas. Ireland: Editorial De Vecchi, S. A., pp. 59-75.
- Bowling, B.L. (2000). ‘Strawberries’, in The Berry Grower's Companion. London, UK: Timber Press, pp. 57-92.
- Buckingham, A. (2010). ‘Fruit Doctor’, in Grow Fruit. New York, NY: DK Publishing, pp. 314-341.
- Crandall, P.C. (1994). ‘Insects and Diseases’, in Bramble Production. The Management and Marketing of Raspberries and Blackberries. Binghamton, NY: Food Products Press, pp. 167-192.
- Hill, L., Perry, L. (2011). ‘Diseases, Insects, and Other Fruit Problems’, in The Fruit Gardener’s Bible. North Adams, MA: Storey Publishing, pp. 261-292.
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