Plagas
Pimiento, ya sea dulce o picante, es un cultivo exigente pero muy agradecido. Sin embargo, para obtener una cosecha abundante de frutos crujientes, jugosos y aromáticos, tendrás que aprender a proteger las plantas de todo un ejército de plagas. El problema principal es que muchas de ellas son muy pequeñas y reservadas. Puede que no veas a los insectos o ácaros, pero tu pimiento sin duda enviará señales de socorro. La tarea del horticultor es aprender a leer estas señales y entender quién está atacando exactamente tus cultivos.
Este artículo es tu guía de campo para el diagnóstico. No profundizaremos en entomología compleja, sino que aprenderemos a identificar la plaga por el tipo y la ubicación de los daños. Comprender la causa es el 90% del éxito en la lucha por la cosecha.
1. ¿Cómo reconocer una plaga sin verla? Diagnóstico por el tipo de daño
La primera y más importante habilidad para el horticultor no es conocer los nombres de todos los insectos, sino saber inspeccionar las plantas con atención. Antes de agarrar el pulverizador, hay que entender quién causó el daño. Es posible que no veas a las propias plagas, pero la naturaleza del daño revelará su "firma". Según su modo de alimentación, todas las plagas se dividen en tres grupos principales: chupadores, masticadores y de vida oculta.
1.1 Plagas chupadoras
Estas plagas se alimentan de la savia de las plantas, perforando hojas, tallos o frutos y succionando el jugo celular. Su impacto no es inmediatamente evidente, pero es extremadamente peligroso, ya que drenan la vitalidad de la planta y a menudo transmiten virus.
¿Cómo se ven los daños?
- Las hojas se enrollan hacia abajo, como una "cuchara" o "bote", se vuelven onduladas y deformadas (Bosland y Votava, 2012). Este es un síntoma clásico que indica un ataque de pulgones.
- Aparece una capa pegajosa y brillante (mielecilla) en hojas y tallos. Son los excrementos azucarados de los insectos, principalmente pulgones y moscas blancas. Sobre esta capa se instala un hongo negruzco (fumagina), y las hojas se cubren de un hollín negro que perjudica aún más la fotosíntesis (Rêgo et al., 2016; Welbaum, 2015).
- Las hojas se cubren de pequeños puntos claros ("picaduras") que, en infestaciones graves, se fusionan, dando a la hoja un aspecto marmóreo, amarilleando y secándose. Esto es típico de la araña roja, que también deja en el envés de las hojas una fina telaraña apenas perceptible (Rêgo et al., 2016).
- Las hojas y brotes jóvenes se arrugan, con bordes rizados, y el crecimiento de la planta se ralentiza. Esto también es característico de las colonias de pulgones, que se concentran en los puntos de crecimiento (Russo, 2012).
- Los frutos y las hojas adquieren un tono bronceado o plateado, y aparecen manchas con bordes irregulares. Esto puede ser resultado del daño por trips. En infestaciones graves, los frutos se deforman (Kemble, 2022).
- Las hojas se vuelven pálidas, amarillean entre las nervaduras, y la planta presenta un aspecto general deprimido. Es consecuencia de la debilidad general por pérdida de savia, típica del ataque de mosca blanca y pulgones.
¿Por qué son peligrosas las plagas chupadoras, además de la pérdida de savia?
A diferencia de las masticadoras, causan un daño "oculto". La planta debilitada se vuelve más susceptible a enfermedades. Pero la mayor amenaza son los virus. Por ejemplo, los pulgones y la mosca blanca son los principales vectores de peligrosas enfermedades víricas, como el virus del mosaico del pepino (CMV), el virus Y de la patata (PVY), el virus del mosaico del tabaco (TMV) y el virus del rizado amarillo del tomate (TYLCV), que pueden destruir hasta el 100% de la cosecha (Rêgo et al., 2016; Bosland y Votava, 2012).
Consejo: Inspecciona el envés de las hojas. Ahí es donde se esconden las colonias de pulgones, las larvas de mosca blanca y las arañas rojas.
1.2 Plagas masticadoras (defoliadoras) y barrenadoras
Estas plagas causan un daño más visible y obvio: literalmente se comen partes de la planta. Son fáciles de detectar por los daños mecánicos.
¿Cómo se ven los daños?
- Las hojas presentan agujeros irregulares, bordes mordisqueados o el limbo entero consumido. Es el resultado de la alimentación de orugas de varias noctúas (de la huerta, de la col), así como del escarabajo de la patata y sus larvas (Swiader, 1992). Las orugas de edades tempranas suelen esqueletizar las hojas, dejando solo las nervaduras.
- En los frutos se ven agujeros perforados, galerías o simplemente la pulpa mordisqueada. Pueden ser orugas de noctúas (del algodón, del tomate), del taladro del maíz o de la mosca blanca del tabaco (el adulto es chupador, pero sus orugas son masticadoras).
- Las plántulas jóvenes están cortadas a ras de suelo o tienen las raíces dañadas. Es obra de plagas del suelo, como los gusanos de alambre (larvas de elatéridos) o el grillo topo.
- En las hojas quedan "minas": galerías largas, sinuosas, blancas o transparentes. Es la marca distintiva de las moscas minadoras de hojas. Sus larvas excavan galerías dentro del limbo foliar (Russo, 2012; Rêgo et al., 2016).
- Hojas grandes comidas por los bordes o entre las nervaduras, con marcas características de mordisco. Así se alimentan los escarabajos adultos (p. ej., el escarabajo de la patata o la langosta) y las orugas grandes (esfíngidos) (Bosland y Votava, 2012).
¿Por qué es importante distinguir entre chupadores y masticadores?
Porque de ello depende la elección del método de control. Por ejemplo, los insecticidas sistémicos funcionan mejor contra los chupadores, mientras que los de contacto y estomacales lo hacen contra los masticadores. Algunos biopreparados (p. ej., a base de la bacteria Bacillus thuringiensis, o Bt) solo son eficaces contra orugas y completamente inútiles contra ácaros o pulgones. Conocer el tipo de plaga permite elegir la estrategia de protección adecuada (Rêgo et al., 2016).
1.3 Plagas de vida oculta (internas)
Este es el grupo más difícil de diagnosticar. La plaga se encuentra dentro del fruto, el tallo o la raíz, y notas su presencia solo cuando el daño ya está hecho.
¿Cómo se ven los daños?
- Los botones florales jóvenes y los ovarios se amarillean y caen, aunque la planta parece sana. Puede ser señal de que el picudo del pimiento (Anthonomus eugenii) está actuando. La hembra pone huevos dentro de los botones, y la larva los come desde dentro, provocando la caída de flores y ovarios (Russo, 2012; Welbaum, 2015).
- Los frutos maduran prematuramente (se vuelven rojos o amarillos) pero permanecen pequeños y deformes. Pueden tener puntos o manchas marrones apenas visibles. También es obra del picudo o de la mosca de la pimienta (Zonosemata electa), cuyas larvas se desarrollan dentro del fruto, perforando galerías y causando su pudrición (Russo, 2012).
- Los frutos presentan pequeños agujeros endurecidos ("corchosos") y, al cortarlos, se encuentran larvas o excrementos. Es característico de las orugas del taladro del maíz (Ostrinia nubilalis), que penetran en el fruto por el cáliz y se comen la pulpa y las semillas (Russo, 2012).
- Dentro del tallo o del fruto se encuentran galerías y larvas. También pueden ser orugas de noctúas o taladros que penetran en el tallo y provocan su marchitamiento y muerte (Russo, 2012).
- La planta se marchita repentinamente, incluso con riego suficiente. Puede ser el resultado de daños en las raíces por gusanos de alambre o larvas de escarabajos (gallina ciega), que roen el sistema radicular (Kemble, 2022).
Consejo: Para diagnosticar plagas ocultas, hay que ser especialmente observador: inspeccionar frutos y tallos en busca de los orificios o puntos más diminutos, y prestar atención al marchitamiento prematuro y a la caída de ovarios.
En el siguiente capítulo analizaremos en detalle las plagas chupadoras más comunes: pulgones, mosca blanca y araña roja, y aprenderemos a identificarlas correctamente.
2. Plagas chupadoras: pulgón, mosca blanca, araña roja
En el capítulo anterior aprendimos a reconocer el tipo de plaga por el patrón de daño. Ahora conozcamos a los principales representantes del grupo de los chupadores: los enemigos más comunes y peligrosos del pimiento. Son los pulgones, la mosca blanca y la araña roja. Todos se alimentan de la savia de las plantas, pero cada uno lo hace a su manera, y los métodos de control también difieren.
2.1 Pulgones (Áfidos)
El pulgón es el visitante más frecuente en los pimientos. Son insectos pequeños (1-3 mm) de cuerpo blando y forma de pera. Pueden ser verdes, amarillos, rosados o negros. En el pimiento se encuentran con mayor frecuencia el pulgón verde del melocotonero (Myzus persicae) y el pulgón del algodón (de las cucurbitáceas) (Aphis gossypii) (Rêgo et al., 2016; Russo, 2012). Los pulgones viven en colonias en el envés de las hojas, en brotes jóvenes y botones florales.
¿Cómo detectarlos? Las colonias de pulgones son fácilmente visibles a simple vista. Pero además de los propios insectos, hay signos característicos:
- Las hojas se enrollan y deforman, sobre todo las jóvenes (Russo, 2012).
- Capa pegajosa y brillante (mielecilla) en hojas y frutos: son las excreciones azucaradas de los pulgones.
- Capa de hollín negruzco: sobre la mielecilla se instala la fumagina (Rêgo et al., 2016).
- Hormigas correteando por las plantas: se alimentan de la mielecilla y "pastorean" a los pulgones, protegiéndolos de sus depredadores.
¿Por qué son peligrosos? Los pulgones no solo debilitan la planta al succionar la savia. La mayor amenaza es que transmiten virus, como el virus del mosaico del pepino (CMV), el virus Y de la patata (PVY) y el virus del mosaico del tabaco (TMV). El virus se transmite en cuestión de segundos al picar, y la planta infectada ya no tiene remedio (Rêgo et al., 2016; Bosland y Votava, 2012).
¿Cómo combatirlos?
1. Método biológico: Los pulgones son el alimento preferido de mariquitas, crisopas y sírfidos. Si hay estos depredadores en tu huerto, no te precipites con los insecticidas. Atráelos plantando plantas con flores ricas en néctar (eneldo, facelia, mostaza) (Rêgo et al., 2016).
2. Método mecánico: Con poca cantidad, se pueden eliminar con un chorro fuerte de agua (especialmente eficaz en plantas jóvenes) o arrancar las hojas muy infestadas.
3. Biopreparados y remedios caseros: En agricultura ecológica se usa agua jabonosa (50 g de jabón de cocina por 10 L de agua), infusiones de ajo, cebolla o guindilla. Entre los biopreparados eficaces están el jabón insecticida (M-Pede) y las emulsiones de aceite (p. ej., aceite parafínico) (Kemble, 2022).
4. Método químico: Cuando se supera el umbral económico (ver capítulo 6), se aplican insecticidas sistémicos (imidacloprid, tiametoxam) o de contacto (acetamiprid). Pero recuerda: también matan a los insectos beneficiosos, así que úsalos solo en casos extremos y siguiendo estrictamente las instrucciones (Kemble, 2022; Russo, 2012).
2.2 Mosca blanca
La mosca blanca es un insecto pequeño (1-2 mm) con alas blancas y polvorientas. En el pimiento se encuentran sobre todo la mosca blanca de invernadero (Trialeurodes vaporariorum) y la mosca blanca de la batata (Bemisia tabaci). Los adultos suelen permanecer en el envés de las hojas y levantan el vuelo en una nube blanca ante la menor perturbación de la planta (Rêgo et al., 2016; Russo, 2012).
¿Cómo detectarla? Principales signos:
- Mielecilla pegajosa y fumagina – como con los pulgones.
- Manchas blanquecinas o amarillentas en las hojas – lugares de las picaduras.
- Larvas – semitransparentes, planas, escamosas, adheridas al envés de las hojas.
- Adultos – se ven claramente al sacudir la planta.
¿Por qué es peligrosa? Al igual que los pulgones, la mosca blanca es vector de virus peligrosos (p. ej., el virus del rizado amarillo del tomate (TYLCV) y otros begomovirus) que pueden ser devastadores para el pimiento. Además, una infestación grave debilita la planta y reduce significativamente el rendimiento (Rêgo et al., 2016; Kemble, 2022).
¿Cómo combatirla? Controlar la mosca blanca es más difícil que controlar los pulgones, ya que es más resistente a muchos insecticidas. Enfoque integrado:
1. Método biológico: El principal enemigo natural es la avispa parasitoide Encarsia formosa, que pone huevos en las larvas de mosca blanca, provocando su muerte. También son eficaces los ácaros depredadores Amblyseius swirskii y los productos fúngicos a base de Beauveria bassiana (Rêgo et al., 2016; Kemble, 2022).
2. Trampas: Las trampas adhesivas amarillas ayudan a monitorizar la aparición de adultos y reducen parcialmente su número (Kemble, 2022).
3. Método mecánico: En parcelas pequeñas, se pueden arrancar y destruir las hojas con muchas larvas.
4. Método químico: Se utilizan insecticidas con diferentes modos de acción (p. ej., buprofezina, piriproxifeno, espirodiclofeno) que actúan sobre las larvas, no sobre los adultos. Es importante alternar productos de distintos grupos para evitar el desarrollo de resistencias (Kemble, 2022; Russo, 2012).
2.3 Araña roja (Ácaro araña)
La araña roja no es un insecto, sino un arácnido (emparentado con las arañas). En el pimiento, la especie más común es la araña roja común (Tetranychus urticae). Es una plaga muy pequeña (menos de 0,5 mm) que vive en colonias en el envés de las hojas, cubriéndolas con una fina telaraña (Rêgo et al., 2016; Russo, 2012).
¿Cómo detectarla? Signos de infestación:
- Pequeños puntos claros (picaduras) en el haz de las hojas: al principio parecen un dibujo "marmóreo", luego la hoja se vuelve completamente amarilla y se seca (Rêgo et al., 2016).
- Fina telaraña en el envés de las hojas y entre los tallos – en infestaciones graves, la telaraña se vuelve claramente visible (Kemble, 2022).
- Tono plateado o bronceado en los frutos – en infestaciones severas (Russo, 2012).
- Presencia de los ácaros – se pueden ver con una lupa o sacudiendo una hoja sobre un papel blanco. Parecen pequeños puntos que se mueven rápidamente.
¿Por qué es peligrosa? La araña roja no transmite virus, pero su capacidad de reproducción rápida la hace extremadamente peligrosa. Pueden sucederse hasta 10 generaciones en una temporada. Las plantas gravemente infestadas pierden las hojas, lo que provoca una fuerte caída del rendimiento e incluso la muerte de las plantas. Es especialmente activa en tiempo cálido y seco (Rêgo et al., 2016; Bosland y Votava, 2012).
¿Cómo combatirla? El control de la araña roja requiere un enfoque especial, ya que desarrolla rápidamente resistencia a los acaricidas.
1. Método biológico: Los principales enemigos son los ácaros depredadores de la familia Phytoseiidae (p. ej., Amblyseius herbicolus, Phytoseiulus persimilis). Suprimen eficazmente las poblaciones de araña roja. Es importante no usar insecticidas de amplio espectro que maten a estos depredadores (Rêgo et al., 2016; Kemble, 2022).
2. Aumento de la humedad: El riego regular y las pulverizaciones con agua (especialmente en tiempo cálido) crean condiciones desfavorables para el ácaro, que prefiere la sequedad (Bosland y Votava, 2012).
3. Biopreparados: Se utilizan productos de azufre (con cuidado, por encima de 30 °C pueden causar quemaduras), jabón insecticida, emulsiones de aceite y preparados a base del hongo Beauveria bassiana (Kemble, 2022).
4. Método químico: Se aplican acaricidas específicos (abamectina, bifenazato, etoxazol, etc.). Alterna productos con diferentes modos de acción para evitar resistencias. Trata solo los focos locales ("puntos calientes"), no toda la parcela (Kemble, 2022; Russo, 2012).
Tabla comparativa de plagas chupadoras
| Plaga | Aspecto | Carácter de los daños | Principal peligro | Métodos de control principales |
|---|---|---|---|---|
| Pulgón | Pequeños (1-3 mm), en forma de pera, colonias en el envés de las hojas y brotes | Enrollamiento de hojas, mielecilla, fumagina | Transmisión de virus, debilitamiento de plantas | Mariquitas, lavado con agua, jabón insecticida, insecticidas sistémicos |
| Mosca blanca | Pequeños (1-2 mm), con alas blancas, levantan el vuelo al tocarlos | Mielecilla, fumagina, amarilleo de hojas | Transmisión de begomovirus | Encarsia formosa, trampas amarillas, insecticidas específicos |
| Araña roja | Muy pequeña (<0,5 mm), arácnido, telaraña en las hojas | Marmoleado de hojas, secado, tono plateado en frutos | Reproducción rápida, pérdida de hojas | Ácaros depredadores, aumento de humedad, acaricidas |
Añadido importante: Las tres plagas no solo debilitan las plantas, sino que también crean un entorno favorable para enfermedades fúngicas (fumagina sobre la mielecilla, necrosis en hojas dañadas). Por tanto, la detección temprana y el control integrado son la clave para la salud de tus pimientos.
En el siguiente capítulo veremos las plagas que atacan las flores y los ovarios: los trips y los picudos, y aprenderemos a salvar la futura cosecha de sus ataques.
3. Plagas de flores y ovarios: cómo salvar la cosecha futura
La fase de floración y cuajado de frutos es el período más crítico y vulnerable del pimiento. Es en este momento cuando se decide la cantidad y calidad de los frutos futuros. Las plagas que atacan flores, botones y ovarios jóvenes pueden causar daños irreparables, privándote no solo de la cosecha, sino de las propias plantas. El principal peligro es que muchas de estas plagas son diminutas y llevan una vida oculta, revelándose solo después de que la flor o el ovario hayan muerto.
3.1 Trips
Los trips son insectos diminutos (de solo 1-2 mm) con cuerpo alargado, prácticamente invisibles a simple vista. Se alimentan de la savia de las plantas, pero su principal peligro reside en otra parte: son los principales vectores del virus del bronceado del tomate (TSWV), que puede ser mortal para el pimiento (Kemble, 2022; Rêgo et al., 2016). Los trips son especialmente activos en tiempo cálido y seco, y prefieren esconderse dentro de las flores y bajo los sépalos de los frutos (Russo, 2012).
Signos de daño:
1. Deformación y caída de flores y ovarios. Es el signo más temprano e importante. Los botones dañados no se abren, las flores se secan y caen, y los ovarios jóvenes dejan de desarrollarse y se desprenden (Rêgo et al., 2016).
2. Capa plateada o bronceada en los frutos. Al alimentarse, los trips succionan la savia de las células de la epidermis del fruto, lo que produce manchas descoloridas con reflejos plateados. Estas manchas pueden estar cubiertas de pequeños puntos negros (excrementos) (Kemble, 2022).
3. Deformación de las hojas jóvenes. En etapas tempranas, antes de la floración, los trips pueden atacar los puntos de crecimiento, causando enrollamiento y deformación de las hojas jóvenes, que se vuelven rígidas y quebradizas.
4. Presencia de los propios trips. Se pueden detectar golpeando una flor sobre un papel blanco. Los puntos oscuros y rápidos que caen son los trips.
¿Cómo y cuándo combatirlos?
- Monitoreo: El método más eficaz es golpear regularmente las flores sobre un papel blanco. Si encuentras 2-3 trips por flor, es señal de que hay que empezar con las medidas de protección (Kemble, 2022).
- Protección: En regiones donde el TSWV es común, lo mejor es plantar variedades resistentes al virus. También es eficaz el acolchado reflectante (plateado), que desorienta a los insectos (Kemble, 2022; Rêgo et al., 2016).
- Control biológico: Los chinches depredadores Orius (chinches de las flores) son enemigos naturales de los trips. Puedes atraerlos plantando plantas nectaríferas (p. ej., eneldo, facelia) (Rêgo et al., 2016).
3.2 Picudo del pimiento (Anthonomus eugenii)
Esta plaga es un verdadero azote para los pimientos en regiones cálidas (Russo, 2012). El picudo adulto es un escarabajo pequeño (unos 3 mm) de color marrón o grisáceo con un característico "hocico". Tanto los adultos como las larvas son peligrosos. La larva vive y se alimenta dentro del botón o del fruto joven, vaciándolo por completo desde el interior. Esta plaga suele llegar a los campos con plántulas infestadas (Kemble, 2022).
Signos de daño:
1. Caída masiva de botones y ovarios. Es el síntoma principal y más visible. Los botones y los diminutos ovarios se amarillean y caen; en el suelo bajo la mata se pueden encontrar muchas de estas partes caídas (Russo, 2012; Welbaum, 2015).
2. Puntos de perforación en los frutos. Las hembras ponen los huevos perforando un agujero en el fruto joven. Estos agujeros cicatrizan rápidamente y parecen pequeños puntos marrones o negros.
3. Maduración prematura de los frutos. Los frutos atacados por la larva suelen enrojecer o amarillear mucho antes de lo normal, permaneciendo pequeños e incomestibles.
4. Presencia de escarabajos adultos. Se pueden encontrar por la mañana o al atardecer, inspeccionando botones y hojas. Las trampas adhesivas amarillas son un excelente método de monitoreo (Kemble, 2022; Russo, 2012).
¿Cómo y cuándo combatirlo?
- Prevención: Lo principal es utilizar plántulas sanas y certificadas. Destruye todos los restos de cosecha después de la recolección, ya que el picudo inverna en ellos.
- Monitoreo: Inspecciona regularmente los botones y utiliza trampas adhesivas amarillas. El método de control más eficaz es aplicar insecticidas en el momento en que aparecen los escarabajos adultos, antes de que pongan sus huevos dentro de los botones (Kemble, 2022).
3.3 Mosca del pimiento (Zonosemata electa)
Esta plaga es una verdadera "terrorista" especializada de los pimientos. La mosca adulta pone sus huevos directamente en la pulpa del fruto, y las larvas (gusanos) que nacen perforan galerías sinuosas en su interior, provocando su pudrición (Russo, 2012). Los pimientos dulces y picantes de pared fina son los que más sufren.
Signos de daño:
1. Hundimientos y manchas en los frutos. Los lugares de perforación con el ovipositor se convierten con el tiempo en pequeñas manchas marrones hundidas.
2. Maduración prematura y pudrición de los frutos. Los frutos dañados suelen pudrirse por dentro, volviéndose blandos y acuosos. Pueden aparecer manchas húmedas.
3. Presencia de "galerías" dentro del fruto. Si cortas un fruto afectado, se pueden ver galerías sinuosas y larvas blanquecinas (Russo, 2012; Kemble, 2022).
¿Cómo y cuándo combatirla?
- Prevención: Retira y destruye cuidadosamente todos los frutos dañados y caídos. Las moscas adultas se sienten atraídas por el olor de los frutos en descomposición.
- Trampas: Para el monitoreo, se pueden usar trampas adhesivas amarillas con una pequeña cantidad de amoníaco (como atrayente). Coloca las trampas en un lugar elevado, a la altura del dosel de los árboles (Russo, 2012).
- Protección: Un método eficaz es plantar "cultivos trampa" (p. ej., variedades de pimiento especialmente atractivas para la mosca) en el perímetro del campo y tratarlos con insecticida. Esto desvía a las moscas del cultivo principal.
3.4 Taladro del maíz (Ostrinia nubilalis)
Aunque esta plaga se asocia más con el maíz, es uno de los enemigos más peligrosos del pimiento dulce en regiones de clima templado (Russo, 2012). Las orugas del taladro perforan galerías en tallos y frutos del pimiento. En el fruto, suelen penetrar por el punto de unión del pedúnculo, bajo el cáliz, haciendo que el fruto sea incomestible.
Signos de daño:
1. Marchitamiento repentino de la planta o de partes de ella. Si la oruga perfora una galería en el tallo principal, se interrumpe el flujo de nutrientes y la planta puede marchitarse.
2. Agujeros en la base del fruto. Aparecen excrementos marrones, similares a "serrín" (heces de la oruga), en el pedúnculo del fruto (Russo, 2012).
3. Presencia de orugas dentro del tallo o del fruto. En su interior se pueden encontrar orugas rosadas o cremosas de hasta 2,5 cm de longitud.
4. Hojas dañadas. Las orugas jóvenes pueden alimentarse primero de las hojas, dejando daños en forma de "ventanas" (esqueletización).
¿Cómo y cuándo combatirlo?
- Prevención: La labranza profunda en otoño y la destrucción de los restos vegetales (tallos de maíz, malas hierbas) ayudan a reducir el número de orugas invernantes.
- Monitoreo: Utiliza trampas de feromonas para seguir el inicio del vuelo de las mariposas. Cuando las trampas muestren actividad, comienza a inspeccionar las plantas en busca de puestas de huevos en el envés de las hojas.
- Protección: La estrategia principal es pulverizar con insecticidas durante el período de eclosión masiva de las orugas. Una vez que la oruga ha penetrado en el fruto o el tallo, ya no es posible combatirla (Russo, 2012; Rêgo et al., 2016).
En el siguiente capítulo pasaremos a las plagas "subterráneas", que atacan el sistema radicular y pueden arruinar toda la cosecha de forma imperceptible.
4. Plagas del suelo: la amenaza oculta a las raíces y a la cosecha
Mientras muchas plagas atacan las hojas y los frutos, existe todo un grupo de enemigos "subterráneos" que viven y se alimentan en el suelo. Roen las raíces, los tallos en la base e incluso pueden penetrar en las raíces tuberosas. Su principal peligro es la invisibilidad: puede que no veas a la plaga, pero la planta se marchitará gradualmente y no entenderás la causa de inmediato. Los pimientos son especialmente vulnerables en la fase de plántula y cuando son jóvenes y no están bien establecidos (Swiader, 1992). Las matas adultas de pimiento pueden compensar parcialmente la pérdida de raíces, pero su rendimiento y tolerancia al estrés se reducen considerablemente.
4.1 Gusano de alambre
El gusano de alambre es la larva del escarabajo elatérido. Son gusanos duros, brillantes, de color amarillo-marrón, de 1 a 4 cm de largo, que viven en el suelo de 2 a 5 años. Son muy móviles y pueden desplazarse por el suelo en busca de alimento. Son especialmente frecuentes en parcelas que anteriormente estaban ocupadas por pastos perennes (céspedes, pastizales) o cultivos de cereales (maíz, trigo) (Kemble, 2022; Bosland y Votava, 2012). Roen las raíces y perforan galerías en los tallos en la base y en las raíces.
Signos de daño:
1. Marchitamiento repentino o retraso en el crecimiento. Las plantas jóvenes pueden simplemente secarse, incluso con riego adecuado, porque su sistema radicular está dañado.
2. Raíces desgarradas o mordisqueadas. Al arrancar la planta, se puede ver que las raíces están roídas, con bordes irregulares.
3. Galerías y agujeros en raíces y tallos. El gusano de alambre puede perforar galerías en los tallos, especialmente en la base, y en las raíces tuberosas (p. ej., en la patata, pero en el pimiento daña más las raíces).
4. Presencia de las propias larvas. Se pueden encontrar en la capa superior del suelo (10-20 cm), especialmente a la profundidad de las raíces. Un buen método de detección es enterrar trozos de patata o remolacha cruda a 5-10 cm de profundidad y comprobarlos al cabo de unos días (Bosland y Votava, 2012; Kemble, 2022).
¿Cómo y cuándo combatirlos?
- Prevención: La labranza profunda en otoño y primavera destruye las galerías y parte de las larvas. La rotación de cultivos con especies no hospedantes (leguminosas, trigo sarraceno) reduce su número. El control de malas hierbas, especialmente el pasto rastrero, priva a los escarabajos elatéridos de alimento adicional (Bosland y Votava, 2012).
- Trampas: Coloca cebos de trozos de patata, zanahoria o remolacha en el suelo; recógelos con las plagas a los 2-3 días. Es un método eficaz en parcelas pequeñas.
- Métodos biológicos: La aplicación al suelo de nematodos entomopatógenos (p. ej., Heterorhabditis bacteriophora) es un método biológico eficaz en agricultura ecológica (Kemble, 2022).
4.2 Grillo topo
El grillo topo es un insecto grande (de hasta 5 cm o más) que vive en el suelo. Tiene patas excavadoras poderosas, similares a las patas delanteras de un topo. Se alimenta tanto de materia vegetal como animal. Es especialmente activo en suelos húmedos y puede causar enormes daños a las plántulas, cortando los tallos en la base y royendo las raíces (Bosland y Votava, 2012; Kemble, 2022).
Signos de daño:
1. Muerte masiva de plántulas jóvenes. Las plantas pueden caerse como si alguien las hubiera cortado a ras de suelo.
2. Galerías y madrigueras en el suelo. El grillo topo excava galerías horizontales justo bajo la superficie del suelo, especialmente visibles después del riego o la lluvia. Estas galerías parecen cordones levantados.
3. Raíces y tallos dañados. Las raíces y tallos aparecen mordisqueados, con bordes desgarrados.
¿Cómo y cuándo combatirlo?
- Prevención: La labranza profunda en primavera y otoño destruye nidos y galerías. Plantar las plántulas temprano, antes de que el grillo topo esté activo, puede reducir los daños (Swiader, 1992).
- Trampas: En otoño, cava pequeños hoyos (de 30-40 cm de profundidad) y llénalos con estiércol o compost. Los grillos topo se reunirán allí para invernar. En primavera, revisa estos hoyos y destruye las plagas.
- Repelentes: Al grillo topo no le gusta el olor de ciertas plantas (crisantemos, tagetes, ajo). Puedes plantarlas en el perímetro de los bancales o utilizar infusiones de estas plantas para regar el suelo (Bosland y Votava, 2012).
- Métodos biológicos: Al igual que con el gusano de alambre, la aplicación de nematodos entomopatógenos es eficaz.
4.3 Larvas de escarabajos (gallina ciega) y otros escarabeidos
Son larvas gruesas, carnosas, blancas o amarillentas con cabeza marrón, que viven en el suelo y se alimentan de raíces. Son especialmente peligrosas para las plantas jóvenes de pimiento. Su ciclo de vida puede durar 3-4 años (Bosland y Votava, 2012; Kemble, 2022). Suelen aparecer en parcelas donde antes había césped o pastizal.
Signos de daño:
1. Marchitamiento, amarilleo y retraso en el crecimiento. La planta decae gradualmente, sus hojas amarillean y el crecimiento se ralentiza. Si se arranca, se puede ver que el sistema radicular está gravemente dañado o completamente devorado.
2. Presencia de las propias larvas. Al cavar el suelo, se pueden encontrar larvas gruesas, blancas, con forma de "C".
3. Raíces dañadas. Las raíces están roídas, con bordes irregulares.
¿Cómo y cuándo combatirlas?
- Prevención: Labranza profunda y recogida manual de larvas, especialmente en primavera, cuando suben a la superficie.
- Atraer enemigos naturales: Estorninos, grajos y otras aves son activos depredadores de las larvas de escarabajo. Atraerlos a la parcela es una buena prevención.
Medidas preventivas generales contra las plagas del suelo:
1. Rotación de cultivos: Evita plantar pimientos y otras solanáceas (tomates, patatas, berenjenas) en el mismo lugar durante varios años seguidos. Las plagas del suelo especializadas en estos cultivos pueden acumular grandes poblaciones (Rêgo et al., 2016).
2. Aportación de materia orgánica: La adición regular de compost de calidad o estiércol bien descompuesto mejora la estructura del suelo y favorece el desarrollo de microorganismos beneficiosos que pueden suprimir las plagas (Kemble, 2022).
3. Biopreparados: La aplicación al suelo de productos a base de nematodos entomopatógenos (p. ej., Heterorhabditis y Steinernema) es una forma moderna y segura de controlar el complejo de plagas del suelo en cualquier fase del cultivo (Kemble, 2022).
4. Riego adecuado: Evita el exceso de riego, ya que crea condiciones favorables para el grillo topo y otras plagas amantes de la humedad (Bosland y Votava, 2012).
Recuerda: detectar plagas del suelo no solo es una señal para combatirlas, sino también un motivo para revisar las prácticas agronómicas en tu parcela. Mejorar la estructura y la salud del suelo es la mejor estrategia a largo plazo para proteger las raíces.
En el siguiente capítulo veremos los métodos ecológicos de control de plagas: el control biológico y las trampas, que ayudarán a reducir el uso de productos químicos.
5. Control biológico: cómo la naturaleza ayuda a proteger el pimiento
El uso de insecticidas no es la única forma, ni mucho menos la más ecológica, de combatir las plagas. La naturaleza ha creado complejos sistemas de regulación de poblaciones de insectos, donde cada plaga tiene sus enemigos naturales. La tarea del horticultor no es luchar contra la naturaleza, sino utilizar sus mecanismos en su propio beneficio. El control biológico es un método basado en el uso de organismos vivos (depredadores, parásitos, patógenos) para suprimir las plagas. Es seguro para las personas, los insectos beneficiosos y el medio ambiente, y si se usa con criterio, puede ser una alternativa fiable a los productos químicos (Rêgo et al., 2016; Kemble, 2022).
En este capítulo hablaremos de dos enfoques principales: atraer y conservar a los enemigos naturales (entomófagos) y utilizar trampas para el monitoreo y la captura de plagas.
5.1 Entomófagos: aliados en la lucha por la cosecha
Los entomófagos son organismos que se alimentan de otros insectos. Se pueden dividir en dos grandes grupos: depredadores (matan a muchas presas a lo largo de su vida) y parasitoides (se desarrollan dentro o sobre un solo huésped, matándolo al final). Atraer y conservar a estos seres beneficiosos en la parcela es la base de la protección biológica.
Depredadores
Son cazadores activos que se comen a las plagas en las distintas fases de su desarrollo. Son especialmente valiosos porque pueden responder rápidamente al crecimiento de la población de la plaga (Rêgo et al., 2016).
- Mariquitas (Coccinellidae): Son quizás los depredadores de jardín más conocidos y útiles. Sus larvas y escarabajos adultos comen activamente pulgones, y también pueden alimentarse de arañas rojas, mosca blanca y huevos de otros insectos. Una mariquita puede llegar a devorar varios miles de pulgones en su vida. Son especialmente eficaces especies como Cycloneda sanguinea, Harmonia axyridis y Hippodamia convergens (Rêgo et al., 2016; Kemble, 2022).
- Crisopas (Chrysopidae): Sus larvas son verdaderos "leones" entre los depredadores. Se alimentan de pulgones, trips, pequeñas orugas, huevos y larvas de muchas plagas, incluyendo la mosca blanca y la araña roja. Las crisopas adultas se alimentan de néctar y polen, por lo que plantar flores ayuda a atraerlas (Rêgo et al., 2016).
- Chinches depredadores: Las familias Anthocoridae (p. ej., el chinche Orius) y Geocoridae (Geocoris) son diminutos pero muy voraces. Orius se especializa en trips, pero también come pulgones, arañas rojas y huevos de orugas. Geocoris caza una amplia gama de pequeños insectos. Estos chinches suelen vivir en las flores y en el envés de las hojas (Rêgo et al., 2016).
- Ácaros depredadores (Phytoseiidae): Son los principales enemigos naturales de la araña roja. Por ejemplo, el ácaro Amblyseius herbicolus puede destruir hasta 35 adultos o 65 larvas de araña roja al día. Atraer y conservar a estos depredadores es la mejor estrategia contra la araña roja, especialmente en tiempo cálido y seco, cuando son más activos (Rêgo et al., 2016; Kemble, 2022).
- Carábidos y estafilínidos: Estos escarabajos terrestres son depredadores beneficiosos que cazan principalmente de noche. Se comen huevos, larvas y pupas de muchas plagas del suelo, incluidos los gusanos de alambre, las orugas de noctúas y las larvas de picudos. Mantener la hojarasca natural y reducir la labranza profunda ayuda a aumentar su número (Kemble, 2022).
Parasitoides
A diferencia de los depredadores, que matan a la presa de inmediato, los parasitoides libran una guerra "oculta". La hembra pone sus huevos dentro o sobre el cuerpo del huésped (normalmente una oruga, pulgón o mosca blanca). Las larvas que se desarrollan devoran al huésped desde el interior, provocando su muerte. Son agentes de biocontrol muy eficaces y muy especializados (Rêgo et al., 2016).
- Aphidius (Aphidius colemani, Lysiphlebus testaceipes): Son pequeñas avispas parasitoides (de hasta 3 mm) especializadas en pulgones. La hembra pone un huevo dentro del cuerpo del pulgón. La larva se desarrolla en su interior, convirtiendo al pulgón en una "momia" (hinchada y endurecida). De esta momia emerge más tarde el parasitoide adulto. Es una forma muy eficaz de suprimir los pulgones sin insecticidas (Rêgo et al., 2016).
- Encarsia spp. (Encarsia): Estas diminutas avispas parasitoides son los principales enemigos de la mosca blanca. Ponen huevos en las larvas de la mosca blanca, que se oscurecen y mueren. Curiosamente, algunas especies de Encarsia también pueden alimentarse directamente de las larvas de mosca blanca. Se utilizan ampliamente en cultivos protegidos para el control biológico (Kemble, 2022; Rêgo et al., 2016).
- Avispas icneumónidas y bracónidas: Numerosas especies de estas avispas parasitan orugas de noctúas, taladro del maíz, falsa oruga de la col y otros lepidópteros. Las hembras ponen huevos en las orugas, que siguen alimentándose pero acaban muriendo. Se pueden ver por sus pequeños y rápidos vuelos cerca de las plantas (Rêgo et al., 2016; Bosland y Votava, 2012).
¿Cómo atraer y conservar a los entomófagos en tu parcela?
El principio principal es crearles condiciones favorables:
1. Evitar el uso generalizado de plaguicidas. La mayoría de los insecticidas, especialmente los de amplio espectro (piretroides, organofosforados), matan también a los insectos beneficiosos. Úsalos solo en casos extremos y elige productos selectivos (p. ej., a base de la bacteria Bacillus thuringiensis o biopreparados que solo afectan a las orugas) (Kemble, 2022; Rêgo et al., 2016).
2. Cultivar plantas nectaríferas. Los entomófagos adultos (crisopas, avispas parasitoides, muchos chinches depredadores) necesitan néctar y polen para alimentarse. Siembra alrededor del perímetro de la parcela o entre los bancales plantas con flores: eneldo, facelia, trigo sarraceno, aliso, cilantro, tagetes. Esto proporciona una base alimenticia para los insectos beneficiosos (Rêgo et al., 2016; Kemble, 2022).
3. Crear refugios. El acolchado, dejar franjas de hierba sin segar o arbustos en los bordes de la parcela proporciona refugio a carábidos, estafilínidos y otros depredadores.
4. Utilizar "bancos" de insectos beneficiosos. En parcelas pequeñas, se pueden adquirir poblaciones iniciales de ácaros depredadores o Encarsia en tiendas especializadas y soltarlas en el invernadero o en los bancales. Esto es especialmente eficaz en cultivos protegidos (Kemble, 2022; Rêgo et al., 2016).
5.2 Trampas: monitoreo y captura
Las trampas son una herramienta importante no solo para la captura, sino también para el monitoreo (seguimiento) de la aparición de plagas. Ayudan a detectar el peligro a tiempo y tomar medidas antes de que la población de la plaga alcance un nivel crítico.
1. Trampas adhesivas amarillas: Son placas de color amarillo brillante cubiertas con una capa de pegamento no tóxico. Atraen eficazmente a pulgones, mosca blanca, trips, moscas minadoras y otros pequeños insectos voladores. El color amarillo actúa como atrayente visual. Coloca varias trampas en el perímetro de la parcela o dentro de los bancales a la altura de las plantas (Kemble, 2022; Russo, 2012).
- ¿Para qué sirve al horticultor? Las trampas muestran cuándo comienza el vuelo masivo de las plagas. Es la señal para intensificar las inspecciones y tomar medidas de protección. Revisa y cambia las trampas regularmente a medida que se llenan.
- Trampas adhesivas azules: Hay datos que indican que el color azul es especialmente atractivo para los trips. Se pueden usar junto con las amarillas para un mejor monitoreo (Kemble, 2022).
- Trampas de feromonas: Son trampas especiales que utilizan una feromona sexual sintética (sustancia olorosa) de las hembras de una especie de insecto determinada para atraer a los machos. Son muy específicas y se utilizan para monitorear plagas concretas: taladro del maíz, picudo del pimiento, noctúas, y para seguir los momentos de su vuelo. Por ejemplo, las trampas para el taladro del maíz ayudan a determinar el momento de comenzar los tratamientos contra las orugas (Bosland y Votava, 2012; Russo, 2012). Suelen ser más caras, pero muy eficaces para tomar decisiones precisas sobre los plazos de pulverización.
- Trampas de cebo alimenticio (atrayentes): Son trampas que utilizan el olor de los alimentos para atraer a las plagas. Para la mosca del pimiento, se usan trampas amarillas con un poco de amoníaco. Para el gusano de alambre y el grillo topo, se entierran trozos de patata cruda o fosas con estiércol en el suelo. Estas trampas sirven tanto para el monitoreo como para la captura parcial (Russo, 2012; Kemble, 2022).
- Cultivos trampa: No son exactamente trampas, sino una táctica. Consiste en plantar especies más atractivas para la plaga que el cultivo principal. Por ejemplo, la mostaza o el rábano atraen a las pulguillas de las crucíferas, y los pimientos en el perímetro del campo atraen al picudo del pimiento. Las plagas se concentran en los cultivos trampa, donde se pueden tratar con insecticida o simplemente destruir, protegiendo así el cultivo principal (Russo, 2012; Rêgo et al., 2016).
Conclusión: El control biológico no es una alternativa, sino una parte importante de la protección integrada de cultivos. La combinación de conocimientos sobre las plagas, sus enemigos naturales y el uso de sencillas herramientas de monitoreo permite reducir significativamente el uso de productos químicos y obtener cosechas de pimiento ecológicas.
En el capítulo final hablaremos de lo más complejo: cuándo una plaga se vuelve económicamente peligrosa y por qué la lucha "por si acaso" suele tener el efecto contrario.
6. ¿Cuándo se vuelve una plaga económicamente peligrosa? La filosofía del umbral de daño económico
Hemos analizado los principales tipos de plagas y los métodos para combatirlas. Pero, ¿cómo saber cuándo es el momento de actuar y no solo de observar? ¿Se puede permitir que unos pocos pulgones vivan pacíficamente en una mata? ¿Y cuándo su número se convierte en una catástrofe y su control en algo económicamente inviable?
La respuesta a esta pregunta reside en el concepto de umbral económico de daño. Es un término complejo, pero en la práctica significa una cosa sencilla: el nivel de población de la plaga en el que el coste del daño potencial a la cosecha empieza a superar el coste de las medidas de control (Kemble, 2022; Rêgo et al., 2016). Cuando la población alcanza este umbral, la intervención está justificada. Por debajo de él, es mejor centrarse en la prevención y en mantener el equilibrio natural.
6.1 ¿Por qué es mala idea la lucha "por si acaso"?
Muchos horticultores tienen la costumbre de pulverizar las plantas "contra todo" según un calendario. Es un error que conlleva tres consecuencias negativas:
1. Destrucción de los enemigos naturales. Los insecticidas de amplio espectro matan no solo a las plagas, sino también a los depredadores y parasitoides que mantienen a raya sus poblaciones. Esto provoca que, tras el tratamiento, las plagas (especialmente los pulgones y la araña roja) se multipliquen con más fuerza, ya que sus enemigos han desaparecido (Kemble, 2022; Russo, 2012).
2. Desarrollo de resistencias. Cuanto más se usa el mismo producto, más rápido desarrollan las plagas resistencia. El resultado es una población de "superplagas" contra las que ya no se puede hacer nada (Rêgo et al., 2016; Kemble, 2022).
3. Pérdida de tiempo y dinero. Un tratamiento cuando la plaga aún no representa una amenaza no es rentable. Se gasta dinero, tiempo y se daña el medio ambiente sin una necesidad real.
6.2 ¿Cómo determinar el umbral económico para las principales plagas del pimiento?
Las cifras concretas pueden variar según la región, la fase de desarrollo de la planta y la variedad, pero existen orientaciones generales que ayudarán a tomar decisiones.
Pulgones (Aphids):
- Orientación: Inspecciona cuidadosamente el envés de las hojas y los extremos de los brotes. Actúa si en el 50% o más de las plantas se detectan 5 o más pulgones en una hoja o brote, y la población está creciendo notablemente (Kemble, 2022).
- Por qué: Las pequeñas colonias de pulgones pueden ser eliminadas por mariquitas y otros depredadores. La intervención está justificada cuando los pulgones comienzan a multiplicarse activamente, causan el enrollamiento de las hojas y segregan abundante mielecilla (sobre la que se desarrolla la fumagina). También hay que tener en cuenta que los pulgones son vectores de virus; por lo tanto, en regiones con alta carga vírica, el umbral puede ser más bajo (Rêgo et al., 2016).
Araña roja (Ácaro araña):
- Orientación: Inspecciona las hojas (especialmente el envés) en busca de puntos claros (picaduras) y fina telaraña. Se recomienda empezar los tratamientos cuando el 10-15% de las hojas de la parte superior de la mata estén infestadas al principio de la temporada, y el 50% a mediados o finales (Kemble, 2022; Russo, 2012).
- Por qué: La araña roja se reproduce muy rápidamente en tiempo cálido y seco. Si se pierde el momento, puede destruir el aparato foliar de la planta en 1-2 semanas. Trata solo los focos locales ("puntos calientes"), no toda la parcela, para conservar a los ácaros depredadores (Rêgo et al., 2016).
Trips (Thrips):
- Orientación: El método más fiable es golpear las flores sobre un papel blanco. El umbral económico para muchas regiones es de 2-3 trips por flor (Kemble, 2022; Rêgo et al., 2016).
- Por qué: Los trips no solo dañan los ovarios, sino que también son vectores del virus del bronceado del tomate (TSWV), que puede destruir toda la cosecha. Tan pronto como aparezcan trips en las flores, hay que empezar a monitorear y, al alcanzar el umbral, aplicar medidas de protección. En regiones con alta amenaza de TSWV, es mejor plantar directamente variedades resistentes.
Orugas (noctúas, taladros):
- Orientación: Inspecciona las hojas en busca de daños y de las propias orugas. Para el taladro del maíz en pimiento dulce, el umbral es la detección de 1 oruga por cada 10 plantas o la presencia de daños frescos en el 15% de las plantas (Kemble, 2022; Russo, 2012). Para las noctúas en tomates y pimientos, 1 oruga por cada 6 plantas.
- Por qué: Las orugas jóvenes son las más vulnerables, y el tratamiento en este período es el más eficaz. Una vez que la oruga ha penetrado en el fruto o el tallo, ya no se puede salvar. Por lo tanto, es importante detectar el momento de la eclosión masiva de las orugas.
Picudo del pimiento (Pepper Weevil):
- Orientación: Utiliza trampas adhesivas amarillas para monitorear a los escarabajos adultos. El umbral es de 1 escarabajo por cada 400 botones o la presencia de 1% de botones dañados (Kemble, 2022; Russo, 2012).
- Por qué: El picudo es una de las plagas más peligrosas. Si se pasa por alto su aparición, se corre el riesgo de perder la mayor parte del cuajado. El tratamiento debe comenzar inmediatamente después de detectar los escarabajos adultos, antes de que las hembras pongan sus huevos dentro de los botones.
Plagas del suelo (gusano de alambre, grillo topo):
- Orientación: Para ellas, el umbral es más difícil de determinar visualmente. El método principal es el diagnóstico previo a la plantación. Si el año pasado hubo problemas, o si al cavar se encuentran más de 5-10 larvas por 1 m², el riesgo es alto. Utiliza trampas con trozos de patata y revísalas (Bosland y Votava, 2012).
- Por qué: Las pérdidas causadas por las plagas del suelo son especialmente críticas para las plántulas. Una planta joven puede ser destruida en pocos días. La prevención aquí es más importante que la cura.
6.3 Factores que influyen en la decisión de empezar a combatir
Los umbrales de daño no son un dogma, sino una guía. En la decisión influyen factores adicionales:
1. Fase de desarrollo de la planta. Las plántulas jóvenes y las plantas en fase de floración y cuajado son las más vulnerables y menos tolerantes a los daños. Para ellas, el umbral debe ser más bajo. Las matas adultas y bien desarrolladas pueden soportar cierta cantidad de plagas sin una pérdida significativa de rendimiento (Rêgo et al., 2016; Welbaum, 2015).
2. Condiciones meteorológicas. El tiempo cálido y seco favorece la reproducción de la araña roja y los trips. Los períodos de lluvia y frescor reducen su actividad, pero pueden favorecer el desarrollo de enfermedades fúngicas en los tejidos dañados (Bosland y Votava, 2012).
3. Presencia de enemigos naturales. Si en tu parcela hay muchas mariquitas, crisopas o ácaros depredadores, puedes permitir que la población de la plaga esté ligeramente por encima del umbral, ya que los entomófagos pueden encargarse de la situación. Inspecciona regularmente los cultivos y evalúa la proporción "plaga-depredador" (Rêgo et al., 2016).
4. Variedad de la planta. Algunas variedades de pimiento son más resistentes a ciertas plagas o enfermedades. Utiliza esta información al elegir las variedades para la siembra (Kemble, 2022).
Consejo práctico: Lleva un diario de observaciones. Anota cuándo viste las primeras plagas, con qué rapidez aumentó su número, qué condiciones meteorológicas favorecieron su desarrollo. Con el tiempo, desarrollarás una comprensión intuitiva de cuándo intervenir y cuándo esperar.
Conclusión principal: La protección exitosa del pimiento contra las plagas no es una guerra, sino una gestión. La tarea del horticultor no es eliminar todas las plagas (eso es imposible e innecesario), sino evitar que sus poblaciones superen el umbral económico, preservando al mismo tiempo los insectos beneficiosos y la salud de las plantas.
Con esto concluye nuestro ciclo de artículos. Armado con conocimientos sobre los tipos de daños, las plagas específicas, los métodos de biocontrol y los umbrales económicos, podrás tomar decisiones fundamentadas y eficaces para proteger tu cosecha de pimiento.
Referencias
- Bosland, P.W., Votava, E.J. (2012). ‘Disorders, Diseases and Pests’, in Peppers: Vegetable and Spice Capsicums. Cambridge, MA: CABI, pp. 171-196.
- Ghidiu, G.M., Kuhar, T.P. (2012). ‘Pepper Insects and their Control’, in Russo, V.M. (ed.) Peppers Botany, Production and Uses. Cambridge, MA: CABI, pp. 216-226.
- Kemble, J.M., Bertucci, M.B., Jennings, K.M., Meadows, I.M., Rodrigues, C., Walgenbach, J.F., Wszelaki, A.L. (2022). Southeast U.S. Vegetable Crop Handbook. 23rd edition : Great American Media Services.
- Pinto, C.M.F., dosSantos, I.C., deAraujo, F.F., daSilva, T.P. (2016). ‘Pepper Importance and Growth (Capsicum spp.)’, in Production and Breeding of Chilli Peppers (Capsicum spp.). Cham: Springer International Publishing, 1-25.
- Swiader, J.M., Ware, G.W., McCollum, J.P. (1992). ‘Peppers’, in Producing Vegetable Crops. Danville, Illinois: Interstate Publishers, pp. 421-434.
- Welbaum, G.E. (2015). ‘Family Solanaceae’, in Vegetable production and practices. Boston, MA: CABI, ch. 11.