Origen y evolución temprana de las angiospermas

Actualizado: 19 Septiembre 2026

1. Las angiospermas: el grupo dominante de plantas

1.1. Escala del grupo y su importancia para la humanidad

Las angiospermas, o plantas con flores (Angiospermae, Magnoliophyta), representan el grupo más numeroso y diverso de plantas superiores actuales. Según estimaciones modernas, el número de especies descritas de angiospermas oscila entre 295.383 (Christenhusz, Byng, 2016) y 369.400 (Kew Report, 2016), y según algunas estimaciones alcanza las 450.000 especies (Raven Biology of Plants, 2013). Para comparar: el número total de especies de todas las demás plantas superiores — briófitas, licófitas, equisetos, helechos y gimnospermas — tomadas en conjunto es considerablemente inferior a esta cifra. Las angiospermas constituyen alrededor del 90 % de toda la flora terrestre moderna y dominan prácticamente en todos los ecosistemas terrestres — desde las selvas tropicales hasta la tundra ártica, desde los pantanos de agua dulce hasta los desiertos (Judd et al., 2018).

En el contexto de la disciplina «Sistemática y taxonomía de organismos de la agroesfera», es importante subrayar que las angiospermas no son solo el grupo dominante de la flora silvestre, sino también la base de la agricultura moderna. Todos los principales cultivos alimentarios, con raras excepciones (por ejemplo, las cícadas no se utilizan como alimento), pertenecen a las angiospermas. Las gramíneas (Poaceae) — trigo, arroz, maíz, cebada, avena, centeno, sorgo — proporcionan más del 50 % de las calorías en la dieta de la humanidad (Judd et al., 2018). Las leguminosas (Fabaceae) son la segunda fuente más importante de proteína vegetal. Las solanáceas (Solanaceae) aportan patata, tomate, pimiento y berenjena. Las cucurbitáceas (Cucurbitaceae) — pepino, calabaza, melón, sandía. Las rosáceas (Rosaceae) — manzana, pera, ciruela, cereza, melocotón, frambuesa, fresa. Las asteráceas (Asteraceae) — girasol, lechuga, topinambur. Las brasicáceas (Brassicaceae) — col, nabo, mostaza, colza. Las apiáceas (Apiaceae) — zanahoria, perejil, eneldo, cilantro. Las amarilidáceas (Amaryllidaceae, subfamilia Allioideae) — cebolla, ajo. Las arecáceas (Arecaceae) — cocotero, palmera datilera, palma aceitera. Sin exagerar, puede decirse que la agroesfera en su forma moderna sería imposible sin las angiospermas (Pandey, 2021).

Además de su importancia alimentaria, las angiospermas proporcionan a la humanidad madera, fibras (algodón, lino, yute, cáñamo, ramio), sustancias medicinales (morfina de la amapola, quinina del árbol de la quina, atropina de la belladona, digital de la dedalera, reserpina de la rauwolfia, taxol del tejo — aunque el tejo es una gimnosperma, muchos alcaloides proceden de angiospermas), caucho (Hevea), resinas, aceites esenciales, colorantes, narcóticos, estimulantes (café, té, cacao) y una infinidad de otros productos (Simpson, 2010). En la práctica agronómica, el conocimiento de la sistemática de las angiospermas es necesario para identificar plantas cultivadas y arvenses, para buscar parientes silvestres de los cultivos con caracteres valiosos (resistencia a enfermedades, tolerancia a la sequía, calidad del producto), para comprender las relaciones filogenéticas entre los cultivos y sus parientes silvestres, lo que constituye la base del fitomejoramiento moderno y de la ingeniería genética (Judd et al., 2018).

1.2. La cuestión del origen de las angiospermas: ¿cuándo y de quién?

El origen de las angiospermas es uno de los problemas más intrigantes y durante mucho tiempo no resueltos de la biología evolutiva. Charles Darwin, en una carta a Joseph Dalton Hooker del 22 de julio de 1879, llamó a la aparición repentina y la rápida dispersión de las angiospermas en el registro geológico un «misterio abominable» (abominable mystery) (Darwin, Seward, 1903; cit. en Pandey, 2021). En efecto, en los sedimentos cretácicos (aproximadamente 140–100 millones de años atrás) las angiospermas aparecen prácticamente «de inmediato» en gran diversidad, lo que durante mucho tiempo pareció inexplicable desde el punto de vista de un proceso evolutivo gradual.

Los datos moleculares-filogenéticos y paleobotánicos modernos han aclarado en gran medida este panorama, aunque muchos detalles siguen siendo objeto de debate. Según estimaciones modernas basadas en el análisis de grandes conjuntos de datos moleculares calibrados por fósiles, la divergencia del grupo corona de las angiospermas (es decir, el último ancestro común de todas las plantas con flores modernas y todos sus descendientes) ocurrió en el Triásico Superior — Jurásico Inferior, aproximadamente hace 209–187 millones de años (Li et al., 2019; cit. en Pandey, 2021). Esto es sustancialmente más antiguo que los macrofósiles de angiospermas más antiguos e indiscutibles, que datan del Cretácico Inferior (unos 140 millones de años). Esta brecha entre las estimaciones moleculares y los datos paleontológicos ha recibido el nombre de «brecha jurásica de las angiospermas» (Jurassic angiosperm gap) (Pandey, 2021). Puede explicarse tanto por la incompletitud del registro fósil como por posibles errores sistemáticos de los relojes moleculares, asociados con la irregularidad de las tasas de evolución molecular (Beaulieu et al., 2015; cit. en Judd et al., 2018).

En cuanto al grupo ancestral, las concepciones modernas excluyen el origen de las angiospermas a partir de cualquiera de los grupos actualmente vivos de gimnospermas. Los análisis cladísticos morfológicos, que incluyen taxones fósiles, sitúan invariablemente a una serie de grupos extintos — los llamados «helechos con semillas» (pteridospermas), así como Bennettitales, Caytoniales, Glossopteridales y Pentoxylales — en el linaje troncal de las angiospermas (Doyle, Donoghue, 1986; Doyle, 2006; Hilton, Bateman, 2006; cit. en Judd et al., 2018). Esto significa que los parientes más cercanos de las angiospermas entre las gimnospermas probablemente se extinguieron y solo se conocen por restos fósiles. Entre estos grupos, los Caytoniales — un orden extinto cuyos representantes tenían cúpulas (estructuras en forma de copa) que rodeaban los óvulos, lo que se considera una posible homología con el ovario de las angiospermas — suscitan el mayor interés como posibles formas ancestrales (Doyle, 2008; cit. en Pandey, 2021). Los Bennettitales, externamente parecidos a las cícadas pero con estróbilos «parecidos a flores» bisexuales, también se consideran posibles parientes cercanos de las angiospermas, aunque la mayoría de los análisis cladísticos no confirman su parentesco directo (Doyle, 1998; cit. en Pandey, 2021).

Es importante subrayar que las angiospermas son monofiléticas, es decir, proceden de un único ancestro común. Esto se confirma tanto por sinapomorfías morfológicas (caracteres derivados compartidos) como por numerosos datos moleculares (Qiu et al., 1999; Soltis et al., 2000, 2011; Graham, Iles, 2009; cit. en Judd et al., 2018). Así, la cuestión del origen de las angiospermas es una cuestión sobre la naturaleza y el aspecto de su último ancestro común y sobre el linaje que condujo a ellas.

1.3. Breve historia del estudio: de Darwin a la filogenia molecular

La historia del estudio del origen y la evolución temprana de las angiospermas abarca más de siglo y medio y refleja el desarrollo de la metodología de la sistemática en su conjunto. Como ya se mencionó, Darwin era consciente del problema de la aparición repentina de las angiospermas en el registro geológico y lo consideraba difícil de explicar desde las posiciones del gradualismo. A finales del siglo XIX y principios del XX dominaban dos hipótesis principales sobre el origen de la flor: la Pseudanthial theory (teoría pseudántica) y la Euanthial theory (teoría euantial) (Pandey, 2021).

La teoría pseudántica, desarrollada por Engler y sus seguidores, sostenía que la flor se originó a partir de un estróbilo complejo (cono) de gimnospermas mediante reducción y agrupamiento. Según esta teoría, las flores más simples — unisexuales, sin perianto, reunidas en inflorescencias — se consideraban las más primitivas. Esta teoría dominó a finales del siglo XIX y principios del XX y ejerció influencia en las clasificaciones de Engler y Prantl (Engler, Prantl, 1887–1915; cit. en Singh, 2019).

La teoría euantial, propuesta por Arber y Parkin (Arber, Parkin, 1907) y apoyada por Bessey (Bessey, 1915), por el contrario, sostenía que la flor se originó a partir de un estróbilo bisexual similar a los de Bennettitales, con numerosos micro- y megasporófilos dispuestos en espiral. Según esta teoría, las más primitivas eran las flores grandes, bisexuales, con numerosas partes dispuestas en espiral, como en Magnoliaceae. Esta teoría posteriormente se volvió dominante y sirvió de base para las clasificaciones de Cronquist, Takhtajan, Dahlgren y Thorne (Cronquist, 1981, 1988; Takhtajan, 1997; Dahlgren, 1989; Thorne, 2007; cit. en Singh, 2019).

En la segunda mitad del siglo XX, el desarrollo del método cladístico (Hennig, 1966) y su aplicación a los datos morfológicos permitió pasar de esquemas filogenéticos intuitivos a análisis rigurosos. Los análisis cladísticos morfológicos, que incluían tanto taxones actuales como fósiles, confirmaron la monofilia de las angiospermas, pero revelaron la inconsistencia de muchas concepciones tradicionales sobre las direcciones de la evolución (Doyle, Donoghue, 1986; Kenrick, Crane, 1997; Doyle, 1998; cit. en Judd et al., 2018).

A partir de la década de 1990, los datos filogenéticos moleculares — primero de genes individuales, luego de conjuntos multigénicos y genómicos completos — cambiaron radicalmente nuestras concepciones sobre las relaciones de parentesco de las angiospermas. Los primeros análisis moleculares revelaron que Amborella trichopoda — endémica de Nueva Caledonia — representa la rama más basal de las angiospermas modernas, seguida por Nymphaeales (nenúfares) y Austrobaileyales (Qiu et al., 1999; Soltis et al., 1999; Mathews, Donoghue, 1999; Parkinson et al., 1999; cit. en Judd et al., 2018). Estos tres linajes, conocidos colectivamente como el grado ANA (Amborellales, Nymphaeales, Austrobaileyales), o anteriormente grado ANITA, ocupan posiciones basales sucesivas en el árbol filogenético de las angiospermas. Este descubrimiento fue posible gracias a la aplicación de métodos de máxima verosimilitud y análisis bayesiano a grandes conjuntos de datos moleculares, lo que permitió superar problemas asociados con ramas largas y muestreo incompleto (Soltis et al., 2004; Qiu et al., 2006; cit. en Judd et al., 2018).

Paralelamente se desarrollaron las investigaciones paleobotánicas. Los hallazgos de flores del Cretácico Inferior bien conservadas, como Archaefructus de China (Sun et al., 2002; Friis et al., 2003), así como numerosos hallazgos de flores, frutos y semillas en sedimentos cretácicos, permitieron precisar sustancialmente el cuadro de la diversificación temprana de las angiospermas (Friis et al., 2011; cit. en Judd et al., 2018). Sin embargo, la interpretación de estos hallazgos — especialmente de géneros tan problemáticos como Archaefructus — sigue siendo objeto de debate. Por ejemplo, Archaefructus se ha interpretado bien como una flor bisexual primitiva con un eje alargado, bien como una inflorescencia de flores unisexuales reducidas (Sun et al., 2002; Friis et al., 2003; Doyle, 2008; cit. en Pandey, 2021).

La culminación del desarrollo de la sistemática de las angiospermas fue la creación del Angiosperm Phylogeny Group (APG) — un grupo internacional de botánicos que desde 1998 publica clasificaciones consensuadas, basadas predominantemente en datos filogenéticos moleculares. APG I (1998), APG II (2003), APG III (2009) y APG IV (2016) perfeccionaron y estabilizaron sucesivamente el sistema de las angiospermas, reconociendo solo grupos monofiléticos (APG IV, 2016; cit. en Pandey, 2021). El sistema APG IV es actualmente la base generalmente aceptada de la sistemática moderna de las plantas con flores, incluso en las ciencias agrarias.

Así, la historia del estudio de las angiospermas ha recorrido un camino desde las teorías especulativas del siglo XIX, pasando por el análisis cladístico de datos morfológicos del siglo XX, hasta el sistema filogenético molecular moderno, que se perfecciona y actualiza constantemente. Comprender esta historia es importante para interpretar correctamente el sistema moderno y para tomar conciencia de que la sistemática es una ciencia en dinámico desarrollo, y no un conjunto estático de nombres.

2. Aromorfosis clave de las angiospermas

La transición de las angiospermas a una posición dominante en los ecosistemas terrestres habría sido imposible sin una serie de innovaciones evolutivas clave — aromorfosis — que les proporcionaron ventajas frente a las gimnospermas y otros grupos de plantas superiores. En este capítulo consideraremos las más importantes: la flor, el fruto, la doble fecundación, el endospermo, los vasos en el xilema y la reducción radical del gametófito. Precisamente estos caracteres, en su conjunto, determinan el «arquetipo» de las angiospermas y constituyen la base de su sistemática (Doyle, 2013; Judd et al., 2018).

Es importante subrayar que no todos los caracteres enumerados surgieron simultáneamente y no todos están presentes en cada grupo moderno. Algunos linajes basales de angiospermas (por ejemplo, Amborella, Nymphaeales) carecen de vasos, y algunos grupos han perdido secundariamente uno u otro carácter. No obstante, es precisamente la combinación de estas innovaciones lo que permitió a las plantas con flores ocupar una posición dominante en la agroesfera y en las fitocenosis naturales (Rudall, 2013).

2.1. La flor

La flor es un brote determinado (de crecimiento limitado) que porta esporófilos: microsporófilos (estambres) y megasporófilos (carpelos). Precisamente la presencia de la flor distingue a las angiospermas de todas las demás plantas con semillas. La flor generalmente consta de cuatro tipos de apéndices dispuestos sobre un eje acortado — el receptáculo (receptaculum). De fuera hacia dentro se disponen: sépalos (cáliz), pétalos (corola), estambres (androceo) y carpelos (gineceo). Los sépalos y los pétalos juntos forman el perianto (perianthium) y desempeñan funciones protectoras y atractivas (Raven et al., 2013; Judd et al., 2018).

Desde el punto de vista evolutivo, la flor representa un estróbilo bisexual modificado (cono), en el que se produjo la esterilización de parte de los esporófilos y su diferenciación en perianto y elementos fértiles. Esta concepción, conocida como Euanthial theory (teoría euantial), es actualmente generalmente aceptada (Arber, Parkin, 1907; Bessey, 1915; cit. en Pandey, 2021). Según esta teoría, las flores más primitivas son las que tienen numerosas partes dispuestas en espiral, como en las Magnoliaceae modernas (Judd et al., 2018).

La flor de las angiospermas se caracteriza por una serie de rasgos clave:

  • Bisexualidad (hermafroditismo): la mayoría de las flores contienen tanto estambres como carpelos, lo que asegura la posibilidad de autopolinización y aumenta la eficiencia reproductiva (Rudall, 2013).
  • Recipiente cerrado para los óvulos: los carpelos se cierran formando el ovario, dentro del cual se desarrollan los óvulos. Esto distingue a las angiospermas de las gimnospermas, en las que los óvulos se encuentran abiertos sobre los megasporófilos (Doyle, 2013).
  • Estigma: superficie especializada en el ápice del carpelo que captura el polen. La presencia del estigma es una adaptación clave a la entomofilia y la anemofilia, que asegura la selectividad durante la germinación de los granos de polen (Rudall, 2013).
  • Reducción del número de partes y su fijación: a diferencia de muchas gimnospermas, en las angiospermas el número de partes florales a menudo está fijado (por ejemplo, 3, 4 o 5), lo que está relacionado con una regulación genética estricta (modelo ABC) (Coen, Meyerowitz, 1991; cit. en Rudall, 2013).

En la sistemática de las angiospermas, la estructura de la flor es la fuente más importante de caracteres. El número de partes, su disposición (espiral o cíclica), la fusión (connación) y la adherencia (adnación), la posición del ovario (supero, ínfero), la simetría (actinomorfa, zigomorfa) — todo ello se utiliza para delimitar grandes clados (APG IV, 2016; Judd et al., 2018).

Desde el punto de vista agronómico, la flor es el órgano del que depende la cosecha de frutos y semillas. El conocimiento de la biología de la floración, la polinización y fecundación es necesario para el fitomejoramiento, la producción de semillas y la gestión del rendimiento (Pandey, 2021).

2.2. El fruto

El fruto es el ovario modificado (o el conjunto de ovarios) de las angiospermas, que se desarrolla tras la fecundación y contiene semillas. El fruto se forma a partir de la pared del ovario (pericarpio), que puede diferenciarse en exocarpo (capa externa), mesocarpo (media) y endocarpo (interna). A veces en la formación del fruto participan también otras partes de la flor (por ejemplo, el receptáculo, el perianto); entonces se habla de frutos falsos o accesorios (por ejemplo, manzana, fresa) (Judd et al., 2018; Raven et al., 2013).

La importancia evolutiva del fruto radica en la protección de las semillas y su dispersión. Los frutos aseguran:

  • Protección frente a condiciones desfavorables y frente al consumo por animales antes de la maduración de las semillas.
  • Diseminación — dispersión de las semillas por el viento, el agua, los animales, autodispersión. Esto favorece la dispersión de la especie y reduce la competencia entre plántulas (Pandey, 2021).

La diversidad de frutos es enorme: secos y carnosos, dehiscentes e indehiscentes, monospermos y polispermos. En la sistemática, el tipo de fruto se utiliza a menudo para caracterizar familias y órdenes. Por ejemplo, la legumbre (Fabaceae), la cápsula (Papaveraceae), la silicua (Brassicaceae), la baya (Solanaceae), la drupa (Rosaceae), la cariópside (Poaceae) son caracteres diagnósticos importantes (APG IV, 2016).

La importancia agrícola de los frutos difícilmente puede sobreestimarse: son la producción principal de la fitotecnia — grano, legumbres, nueces, frutas, bayas, hortalizas. El fitomejoramiento de frutos está orientado a mejorar el sabor, la conservación, la transportabilidad y la resistencia a enfermedades (Simpson, 2010).

2.3. La doble fecundación

La doble fecundación es una particularidad única de las angiospermas (y de algunas gnetales, pero en estas últimas no conduce a la formación de endospermo). La esencia del proceso: en el saco embrionario (gametófito femenino) penetran dos células espermáticas. Una de ellas se fusiona con la ovocélula, formando un cigoto diploide, del cual se desarrolla el embrión. La segunda célula espermática se fusiona con la célula central (que contiene dos núcleos polares), formando una célula primaria del endospermo triploide (o de otra ploidía). Este proceso fue descubierto por S. G. Navashin en 1898 (Navashin, 1898; cit. en Lersten, 2004).

La doble fecundación tiene una enorme importancia evolutiva. Asegura:

  • La rápida formación de tejido nutritivo (endospermo) solo después de la fecundación, lo que ahorra recursos a la planta.
  • La determinación genética del endospermo: recibe un juego de cromosomas del padre y dos de la madre (en la mayoría), lo que puede influir en el desarrollo de la semilla.
  • La sincronización del desarrollo del embrión y del tejido nutritivo (Becker et al., 2025).

En la sistemática, la doble fecundación se considera una aromorfosis clave que determina la monofilia de las angiospermas. Sin embargo, los mecanismos de su regulación (por ejemplo, la participación de los genes EC1, HAP2, DMP) se investigan en el contexto de la biología evolutiva del desarrollo (Becker et al., 2025).

Para la agronomía, comprender la doble fecundación es importante para la producción de semillas, ya que las alteraciones de este proceso conducen a esterilidad o a semillas defectuosas (Lersten, 2004).

2.4. El endospermo

El endospermo es el tejido nutritivo que se forma como resultado de la doble fecundación. En la mayoría de las angiospermas es triploide (3n), pero en algunos grupos basales (Nymphaeales, Austrobaileyales) es diploide (2n). El endospermo puede ser nuclear, celular o helobial según el tipo de desarrollo (Lersten, 2004).

La función del endospermo es proporcionar nutrientes al embrión en desarrollo y, en algunos casos, a la plántula. En muchas plantas cultivadas, el endospermo constituye la parte principal de la semilla y es el principal producto alimenticio para el ser humano: trigo, arroz, maíz, cebada — su endospermo es rico en almidón y proteínas. En otras (leguminosas, cucurbitáceas), el endospermo es consumido por el embrión antes de la maduración de la semilla, y las sustancias de reserva se depositan en los cotiledones (Judd et al., 2018).

Evolutivamente, el endospermo representa una innovación única, ya que en las gimnospermas el tejido nutritivo es el gametófito femenino (haploide), mientras que en las angiospermas es un nuevo tipo de tejido que surge después de la fecundación. Esto permite a la planta no gastar recursos en la formación de tejido nutritivo hasta que ocurra la fecundación (Raven et al., 2013).

En la sistemática, la presencia del endospermo y su tipo se utilizan para delimitar grandes taxones. Por ejemplo, en las monocotiledóneas el endospermo suele estar bien desarrollado, mientras que en muchas dicotiledóneas puede faltar (Judd et al., 2018).

2.5. Los vasos en el xilema

Los vasos son elementos especializados de conducción de agua del xilema, formados por elementos de vaso unidos por placas de perforación. A diferencia de las traqueidas (que existen en las gimnospermas y en algunas angiospermas), los vasos aseguran un transporte de agua más eficiente gracias a aberturas pasantes entre los elementos de vaso. Esto permite conducir rápidamente grandes volúmenes de agua y favorece una mejor adaptación a condiciones áridas (Doyle, 2013).

Los vasos surgieron dentro de las angiospermas, probablemente en varias ocasiones. En los grupos basales (Amborella, Nymphaeales, algunas Winteraceae) los vasos están ausentes y el agua se conduce solo por traqueidas. En Austrobaileyales y en la mayoría de las demás angiospermas los vasos están presentes. La pérdida secundaria de vasos se conoce en algunos grupos (por ejemplo, Winteraceae) (Judd et al., 2018).

La importancia evolutiva de los vasos radica en el aumento de la eficiencia del transporte de agua, lo que permitió a las angiospermas ocupar hábitats más secos y alcanzar mayores tamaños. En la sistemática, la presencia o ausencia de vasos y el tipo de placas de perforación (escalariformes, simples) se utilizan para caracterizar familias y géneros (Doyle, 2013).

Desde el punto de vista agronómico, los vasos son importantes para comprender el régimen hídrico de las plantas, la resistencia a la sequía y al encamado. El fitomejoramiento para la eficiencia del sistema de conducción de agua es una de las direcciones del mejoramiento adaptativo (Pandey, 2021).

2.6. La reducción del gametófito

Una de las características más llamativas de las angiospermas es el gametófito extremadamente reducido. En las gimnospermas, el gametófito femenino (endospermo primario) es un tejido multicelular, y el gametófito masculino es un grano de polen que puede contener varias células. En las angiospermas, el gametófito femenino (saco embrionario) generalmente consta de solo 7 células y 8 núcleos (Polygonum type), y el gametófito masculino consta de 2–3 células (célula vegetativa y dos células espermáticas) (Lersten, 2004).

Tal reducción fue posible gracias a:

  • Desarrollo endospórico: la megáspora no abandona el megasporangio, sino que germina dentro de él.
  • Ausencia de arquegonios: en las angiospermas no se forman arquegonios; la ovocélula se forma directamente en el saco embrionario.
  • Fecundación rápida: el tubo polínico lleva las células espermáticas directamente a la ovocélula, lo que excluye la necesidad de espermatozoides móviles y de agua (Raven et al., 2013).

La reducción del gametófito tiene una enorme importancia adaptativa: acelera el ciclo reproductivo, reduce la dependencia del agua y permite utilizar eficientemente los recursos. En la sistemática, la estructura del saco embrionario (número de núcleos, células) es un carácter importante para delimitar grupos basales. Por ejemplo, en Amborella el saco embrionario tiene 9 núcleos y 8 células, en Nymphaeales — 4 núcleos y 4 células, en la mayoría de los demás — 8 núcleos y 7 células (Friedman, 2006; cit. en Judd et al., 2018).

Para la agronomía, comprender el desarrollo del gametófito es importante para la producción de semillas y la biotecnología, ya que las alteraciones en la formación del saco embrionario conducen a esterilidad (Becker et al., 2025).

2.7. Otras aromorfosis importantes

Además de las enumeradas, entre las innovaciones clave de las angiospermas se incluyen:

  • Óvulos bitegumentados: presencia de dos tegumentos (externo e interno) alrededor de la nucela. Esto es característico de la mayoría de las angiospermas, aunque en algunos grupos el número de tegumentos se reduce a uno (Judd et al., 2018).
  • Carpelos cerrados: fusión de los márgenes de los carpelos, que conduce a la formación del ovario. Esto asegura la protección de los óvulos y crea condiciones para la germinación selectiva del polen (Doyle, 2013).
  • Estomas paracíticos: tipo característico de aparato estomático, frecuente en las angiospermas (Rudall, 2013).
  • Presencia de columelas en la exina del polen: cubierta del grano de polen que contiene esporopolenina, con estructuras columnares (columelas), lo que aumenta la resistencia a los daños y mejora la adhesión al estigma (Doyle, 2013).

Estos caracteres, junto con los enumerados anteriormente, forman el «aspecto» morfológico único de las angiospermas, que permite distinguirlas fácilmente de las gimnospermas.

3. Linajes basales de las angiospermas

Los estudios filogenéticos moleculares modernos han mostrado convincentemente que las angiospermas no se dividen en dos grupos tradicionales — «dicotiledóneas» y «monocotiledóneas» — sino que representan una secuencia de ramificaciones, en cuya base se encuentran tres pequeños linajes conocidos colectivamente como el grado ANA (Amborellales — Nymphaeales — Austrobaileyales) (APG IV, 2016; Judd et al., 2018). Estos linajes ocupan posiciones basales sucesivas en el árbol filogenético de las plantas con flores y tienen una importancia clave para comprender la evolución temprana de la flor, el fruto y los ciclos vitales de las angiospermas. En este capítulo consideraremos cada uno de los tres linajes basales, sus particularidades morfológicas, su distribución, su importancia económica y su papel en la reconstrucción de estados ancestrales.

3.1. Características generales del grado ANA

El término «grado ANA» (antes grado ANITA) proviene de las primeras letras de los nombres de tres órdenes: Amborellales, Nymphaeales y Austrobaileyales. Estos tres linajes se separan sucesivamente de la base del árbol filogenético de las angiospermas, ocupando Amborellales la posición más basal — ya sea sola o junto con Nymphaeales (Mathews, Donoghue, 1999; Qiu et al., 1999; Soltis et al., 1999; Parkinson et al., 1999; cit. en Judd et al., 2018). Todas las demás angiospermas, incluidas las magnólidas, las monocotiledóneas y las eudicotiledóneas, se unen en el clado Mesangiospermae (APG IV, 2016; Cantino et al., 2007; cit. en Judd et al., 2018).

Es importante subrayar que el grado ANA no es un clado en sentido estricto (es decir, no es un grupo monofilético), sino un grado, o una secuencia de ramificaciones basales. Esto significa que Amborellales, Nymphaeales y Austrobaileyales no forman un grupo único, sino que representan ramas sucesivas que parten del tronco de las angiospermas. Por ello, en el sistema APG IV no se unen en un taxón formal, sino que se consideran tres órdenes separados situados en la base del sistema (APG IV, 2016).

Los linajes basales de las angiospermas han conservado una serie de caracteres arcaicos que fueron perdidos o modificados en grupos más avanzados. Entre tales caracteres se incluyen:

  • Ausencia de vasos en el xilema (en Amborella y la mayoría de Nymphaeales) (Feild et al., 2000; Schneider et al., 1995; cit. en Judd et al., 2018).
  • Carpelos ascidiados (en forma de jarra), cuyos márgenes se cierran mediante secreción y no por fusión postgenital (Endress, Igersheim, 2000; cit. en Judd et al., 2018).
  • Gametófitos femeninos multicelulares o débilmente reducidos (Friedman, 2006; Friedman, Ryerson, 2009; cit. en Judd et al., 2018).
  • Presencia de aceites esenciales en células especializadas (en Austrobaileyales y algunos Nymphaeales) (Judd et al., 2018).
  • Perianto no diferenciado (en Amborella y muchos Nymphaeales) (Endress, Doyle, 2009; cit. en Judd et al., 2018).

El estudio de estos grupos tiene una enorme importancia para la reconstrucción del aspecto del último ancestro común de las angiospermas. Los caracteres morfológicos comunes a los tres linajes basales con alta probabilidad también estuvieron presentes en ese ancestro. Entre tales caracteres se incluyen, por ejemplo, un perianto no diferenciado, numerosos estambres y carpelos dispuestos en espiral, así como la ausencia de vasos (Doyle, Endress, 2000; Endress, Doyle, 2009; Sauquet et al., 2017; cit. en Judd et al., 2018).

3.2. Orden Amborellales

El orden Amborellales incluye una única familia Amborellaceae con un único género y especie — Amborella trichopoda Baill. Es endémica de Nueva Caledonia y crece en el sotobosque de bosques montanos húmedos (Judd et al., 2018; Pandey, 2021). Amborella trichopoda es un pequeño arbusto o arbolito perennifolio con hojas dispuestas en dos filas, sin estípulas. Las láminas foliares son enteras o ligeramente dentadas, con nervadura pinnada. La planta es dioica: las flores masculinas y femeninas se encuentran en individuos diferentes (Endress, Igersheim, 2000; cit. en Judd et al., 2018).

Las flores de Amborella son pequeñas, con un perianto no diferenciado compuesto por 5–13 tépalos dispuestos en espiral. Las flores masculinas tienen 12–22 (hasta 100) estambres dispuestos en 3–5 verticilos; los estambres son acintados, con filamento y conectivo no diferenciados. Las flores femeninas tienen 5–8 carpelos libres dispuestos en un verticilo; los carpelos son ascidiados, sus márgenes se cierran mediante secreción, el estigma es sésil, con dos lóbulos expandidos. Hay un óvulo, colgante, hemianátropo (Endress, Igersheim, 2000; cit. en Judd et al., 2018).

El fruto es una drupa agregada, compuesta por varias drupas pequeñas con huesos punteados que contienen sustancias resinosas. Las semillas tienen endospermo abundante y un embrión muy pequeño (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Desde el punto de vista sistemático, Amborella es única por una serie de caracteres:

  • Ausencia de vasos en el xilema: el agua se conduce solo por traqueidas (Feild et al., 2000; cit. en Judd et al., 2018).
  • Exina del polen granular sin téctum — carácter único entre las angiospermas (Sampson, 1993; Hesse, 2001; cit. en Doyle, 2013).
  • El gametófito femenino consta de 8 células y 9 núcleos (a diferencia de los típicos 7 células y 8 núcleos), con tres sinérgidas en lugar de dos (Friedman, 2006; Friedman, Ryerson, 2009; cit. en Judd et al., 2018).
  • Presencia de estaminodios en las flores femeninas, lo que indica un origen a partir de un ancestro bisexual (Endress, Igersheim, 2000; cit. en Judd et al., 2018).

Estos caracteres hacen de Amborella un objeto clave para comprender la evolución temprana de las angiospermas. Los análisis moleculares que utilizan multitud de genes y genomas completos sitúan invariablemente a Amborella en la base del árbol filogenético de las angiospermas (Qiu et al., 1999; Soltis et al., 1999; Mathews, Donoghue, 1999; Parkinson et al., 1999; Soltis et al., 2011; cit. en Judd et al., 2018). Sin embargo, algunos análisis, especialmente los basados en genes mitocondriales, sitúan a Amborella junto con Nymphaeales en un mismo clado (Barkman et al., 2000; Xi et al., 2014; cit. en Judd et al., 2018). Esta cuestión sigue siendo objeto de debate, pero en el sistema APG IV el orden Amborellales se considera el linaje más basal de las angiospermas (APG IV, 2016).

Amborella no tiene importancia económica, pero su estudio tiene un enorme valor teórico para comprender la evolución de la flor, el fruto y el ciclo vital de las angiospermas (Pandey, 2021).

3.3. Orden Nymphaeales

El orden Nymphaeales incluye tres familias: Hydatellaceae, Cabombaceae y Nymphaeaceae. El número total de especies es de aproximadamente 75–90 (APG IV, 2016; Judd et al., 2018). Todos los representantes del orden son plantas herbáceas acuáticas o semiacuáticas, distribuidas por todo el mundo, pero más diversas en regiones tropicales y subtropicales (Kubitzki, 1993; Schneider, Williamson, 1993; cit. en Kubitzki, 1993).

Familia Hydatellaceae

Hydatellaceae es una familia pequeña que incluye un único género Trithuria (unas 12 especies). Estas plantas fueron descubiertas relativamente hace poco y inicialmente se situaron en el orden Poales (gramíneas), pero los estudios moleculares y morfológicos mostraron que pertenecen a Nymphaeales (Saarela et al., 2007; Rudall et al., 2007; cit. en Judd et al., 2018). Este descubrimiento se convirtió en uno de los ejemplos más llamativos de revisión de la posición sistemática de un grupo sobre la base de datos moleculares.

Trithuria son pequeñas hierbas acuáticas con una roseta de hojas lineales. Las estructuras reproductivas están fuertemente reducidas: son pequeñas «flores» unisexuales o bisexuales (o, posiblemente, inflorescencias), reunidas en capítulos rodeados de brácteas. El perianto está ausente. Estambres 1–varios, carpelos 1–varios. El fruto es un folículo o una núcula (Rudall et al., 2007; Sokoloff et al., 2008; cit. en Judd et al., 2018). Las estructuras reproductivas de Trithuria son tan inusuales que su interpretación como flores o inflorescencias sigue siendo objeto de debate (Rudall et al., 2009; cit. en Rudall, 2013).

Familia Cabombaceae

Cabombaceae incluyen dos géneros: Cabomba (unas 5 especies) y Brasenia (1 especie). Son hierbas acuáticas con hojas sumergidas o flotantes. Cabomba presenta heterofilia: las hojas sumergidas están divididas en lóbulos filiformes, mientras que las flotantes son enteras, peltadas. Brasenia tiene hojas enteras peltadas, cubiertas de mucílago (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Las flores son solitarias, axilares, bisexuales, trímeras. El perianto está diferenciado en cáliz (3 sépalos) y corola (3 pétalos). Estambres 3–6 (en Cabomba) o 12–18 (en Brasenia). Carpelos 2–18, libres. El fruto es un folículo agregado o una núcula (Judd et al., 2018). Los óvulos son anátropos, bitegumentados. Las semillas tienen perispermo (Kubitzki, 1993).

Familia Nymphaeaceae

Nymphaeaceae es la familia más grande del orden, con 5–6 géneros y unas 70 especies. Los géneros más conocidos son: Nymphaea (nenúfar), Nuphar (nenúfar amarillo), Victoria (victoria), Euryale (euryale), Barclaya y Ondinea (Judd et al., 2018; Pandey, 2021). Son hierbas acuáticas perennes con rizomas gruesos y hojas flotantes o sumergidas. Las hojas suelen ser grandes, peltadas o cordadas, con pecíolos largos. En Victoria amazonica las hojas alcanzan 2 m de diámetro y pueden soportar el peso de un niño (Pandey, 2021).

Las flores son grandes, solitarias, bisexuales, actinomorfas, a menudo de colores vivos. Sépalos 4–12, pétalos (o estaminodios petaloides) 0–70. Estambres 14–200, dispuestos en espiral, a menudo transicionando gradualmente hacia pétalos. Carpelos 3–35, parcial o completamente fusionados. Ovario supero (en Nuphar), semiínfero (en Nymphaea) o ínfero (en Euryale). El fruto es baciforme, polispermo. Las semillas a menudo tienen arilo, con perispermo abundante y embrión pequeño (Schneider, Williamson, 1993; cit. en Kubitzki, 1993; Judd et al., 2018).

La familia Nymphaeaceae muestra una serie de caracteres arcaicos:

  • Ausencia de vasos (o presencia de vasos primitivos, parecidos a traqueidas) (Schneider et al., 1995; Carlquist, Schneider, 2009; cit. en Judd et al., 2018).
  • Carpelos ascidiados, cuyos márgenes se cierran mediante secreción (Endress, Igersheim, 2000; cit. en Judd et al., 2018).
  • El gametófito femenino en Nymphaeales (excepto Amborella) consta de 4 células y 4 núcleos (Friedman et al., 2003; Williams, Friedman, 2004; cit. en Judd et al., 2018).
  • Presencia de estaminodios y transición gradual de estambres a pétalos (Judd et al., 2018).

Ecológicamente, las Nymphaeaceae son un componente importante de los ecosistemas de agua dulce. Proporcionan refugio a peces e invertebrados y participan en el ciclo de nutrientes. Algunas especies (especialmente Nymphaea y Victoria) se cultivan ampliamente como plantas ornamentales. Las semillas y rizomas de Nymphaea, Nuphar y Euryale se consumen como alimento en algunas regiones (Pandey, 2021). Nuphar y Nymphaea se utilizan en la medicina popular (Judd et al., 2018).

Desde el punto de vista sistemático, Nymphaeales ocupan una posición importante como uno de los linajes basales de las angiospermas. Su estudio permite reconstruir las etapas tempranas de la evolución de la flor, el fruto y el ciclo vital. Por ejemplo, la presencia de carpelos ascidiados en Nymphaeales y Amborellales indica que este tipo de carpelo estaba presente en el último ancestro común de las angiospermas (Endress, Igersheim, 2000; Doyle, Endress, 2000; cit. en Judd et al., 2018). El gametófito femenino tetracelular de Nymphaeales se considera un posible estado ancestral para las angiospermas, a partir del cual se originó el típico saco embrionario octonuclear (Friedman et al., 2003; Williams, Friedman, 2004; cit. en Judd et al., 2018).

3.4. Orden Austrobaileyales

El orden Austrobaileyales incluye tres familias: Austrobaileyaceae, Trimeniaceae y Schisandraceae (incluida Illiciaceae). El número total de especies es de unas 100 (APG IV, 2016; Judd et al., 2018). Los representantes del orden son plantas leñosas distribuidas en regiones tropicales y subtropicales de Asia, Australia y América.

Familia Austrobaileyaceae

Austrobaileyaceae es una familia monotípica con un único género Austrobaileya y especie A. scandens. Es una liana perennifolia endémica del noreste de Queensland (Australia), que crece en selvas tropicales a altitudes de 380–1100 m (Endress, 1980, 1983; cit. en Kubitzki, 1993; Judd et al., 2018).

Las hojas son opuestas, simples, coriáceas, con nervadura pinnada. Las flores son grandes, axilares, bisexuales, con numerosas partes dispuestas en espiral. El perianto es no diferenciado, compuesto por 9–12 (hasta 14) tépalos. Estambres 12–25, dispuestos en espiral; los estambres internos pueden ser estériles (estaminodios). Carpelos 6–9 (hasta 12), libres, ascidiados. Óvulos 8–14 por carpelo. El fruto es una drupa agregada (Endress, 1980; cit. en Kubitzki, 1993; Judd et al., 2018).

Austrobaileya muestra una serie de caracteres arcaicos: ausencia de vasos (solo traqueidas), disposición espiral de las partes florales, estambres acintados, carpelos ascidiados, semillas grandes con endospermo abundante (Endress, 1980; Bailey, Swamy, 1949; cit. en Kubitzki, 1993).

Familia Trimeniaceae

Trimeniaceae incluyen 2 géneros (Trimenia y Piptocalyx) y unas 10 especies distribuidas en regiones tropicales y subtropicales desde Sulawesi hasta Australia y Nueva Zelanda (Judd et al., 2018). Son árboles o arbustos perennifolios con hojas opuestas. Las flores son pequeñas, bisexuales o unisexuales, con perianto no diferenciado. Estambres 6–20. Carpelos 1–2, libres o ligeramente fusionados. El fruto es una drupa o baya (Judd et al., 2018).

Familia Schisandraceae

Schisandraceae es la familia más grande del orden, con 3 géneros: Illicium (anís estrellado, unas 40 especies), Schisandra (schisandra, unas 25 especies) y Kadsura (unas 18 especies) (Judd et al., 2018; Pandey, 2021). Anteriormente, Illicium se separaba en su propia familia Illiciaceae, pero los datos moleculares mostraron que está anidado dentro de Schisandraceae (APG IV, 2016; Soltis et al., 2000; cit. en Judd et al., 2018).

Illicium son arbustos o pequeños árboles perennifolios con hojas alternas, a menudo agrupadas en los extremos de los brotes. Las flores son bisexuales, con numerosos tépalos del perianto, estambres y carpelos dispuestos en espiral. El fruto es un folículo agregado estrellado (follicetum), compuesto por varios carpelos libres (Pandey, 2021).

Schisandra y Kadsura son lianas con flores unisexuales. El perianto consta de 5–20 tépalos. Estambres 4–80. Carpelos 5–30, libres o fusionados. El fruto es una baya agregada (Judd et al., 2018).

Importancia económica de Schisandraceae:

  • Illicium verum (anís estrellado) — fuente de especia utilizada en cocina y perfumería. Los frutos contienen anetol, que les confiere el aroma característico (Pandey, 2021).
  • Illicium anisatum (anís estrellado japonés) — tóxico, se utiliza en medicina y como insecticida (Pandey, 2021).
  • Schisandra chinensis (schisandra china) — planta medicinal cuyos frutos se utilizan en la medicina tradicional china como tónico (Judd et al., 2018).
  • Illicium floridanum y otras especies — arbustos ornamentales (Pandey, 2021).

Desde el punto de vista sistemático, Austrobaileyales ocupan una posición importante como tercer linaje basal de las angiospermas. Su estudio permite comprender las etapas tempranas de la evolución del hábito leñoso, la flor y el fruto. La presencia de aceites esenciales en células especializadas (en Illicium y Schisandra) se considera un posible carácter ancestral de las angiospermas (Judd et al., 2018). Los carpelos ascidiados y la disposición espiral de las partes florales en Austrobaileya confirman el carácter arcaico de este grupo (Endress, 1980; cit. en Kubitzki, 1993).

3.5. Importancia de los linajes basales para comprender la evolución de las angiospermas

Los linajes basales de las angiospermas — Amborellales, Nymphaeales y Austrobaileyales — tienen una enorme importancia para la reconstrucción de estados ancestrales y la comprensión de la evolución temprana de las plantas con flores. El análisis integral de caracteres morfológicos, anatómicos, embriológicos y moleculares de estos grupos permite formular las siguientes conclusiones:

1. La flor ancestral de las angiospermas probablemente era pequeña o de tamaño medio, bisexual, actinomorfa, con perianto no diferenciado, numerosos estambres y carpelos dispuestos en espiral (Endress, Doyle, 2009; Sauquet et al., 2017; cit. en Judd et al., 2018). La presencia de estaminodios en las flores femeninas de Amborella indica que la flor ancestral era bisexual, y la unisexualidad surgió secundariamente (Endress, Igersheim, 2000; cit. en Judd et al., 2018).

2. Los carpelos ancestrales eran ascidiados (en forma de jarra), con márgenes que se cerraban mediante secreción y no por fusión postgenital. Este tipo de carpelo se conserva en Amborellales, Nymphaeales y Austrobaileyales, pero fue reemplazado por carpelos plicados en Mesangiospermae (Endress, Igersheim, 2000; Doyle, Endress, 2000; cit. en Judd et al., 2018).

3. El gametófito femenino ancestral probablemente era tetracelular (como en Nymphaeales) o nononuclear (como en Amborella). El típico saco embrionario octonuclear (Polygonum type) surgió más tarde, en Mesangiospermae (Friedman, 2006; Friedman et al., 2003; Williams, Friedman, 2004; cit. en Judd et al., 2018).

4. La ausencia de vasos en Amborella y la mayoría de Nymphaeales indica que las angiospermas ancestrales carecían de vasos, y que estos surgieron más tarde, dentro de Mesangiospermae (Feild et al., 2000; Schneider et al., 1995; cit. en Judd et al., 2018).

5. La presencia de aceites esenciales en Austrobaileyales y algunos Nymphaeales se considera un carácter ancestral heredado del ancestro común de las angiospermas (Judd et al., 2018).

6. La dioecia en Amborella y algunos Nymphaeales es probablemente un estado secundario, ya que la flor ancestral era bisexual (Endress, Igersheim, 2000; cit. en Judd et al., 2018).

Estas conclusiones son importantes no solo para la sistemática, sino también para la biología evolutiva del desarrollo (evo-devo), ya que permiten reconstruir la evolución de los mecanismos genéticos que controlan el desarrollo floral (modelo ABC) (Coen, Meyerowitz, 1991; cit. en Rudall, 2013).

3.6. Importancia económica de los linajes basales

A pesar de que los linajes basales de las angiospermas son poco numerosos y no desempeñan un papel dominante en la flora moderna, entre ellos hay especies de importancia económica:

  • Nymphaeaceae: Nymphaea, Nuphar, Victoria — plantas acuáticas ornamentales ampliamente cultivadas en estanques y acuarios. Las semillas y rizomas de algunas especies se consumen como alimento. Nymphaea y Nuphar se utilizan en la medicina popular (Pandey, 2021; Judd et al., 2018).
  • Cabombaceae: Cabomba — planta popular de acuario (Pandey, 2021).
  • Schisandraceae: Illicium verum — fuente de especia (anís estrellado). Schisandra chinensis — planta medicinal. Illicium floridanum y otras especies — arbustos ornamentales (Pandey, 2021; Judd et al., 2018).
  • Hydatellaceae: sin importancia económica, pero de gran interés científico (Saarela et al., 2007; cit. en Judd et al., 2018).

En la práctica agronómica, el conocimiento de los linajes basales es importante para comprender la evolución de las plantas cultivadas y sus parientes silvestres. Por ejemplo, el estudio de la resistencia a enfermedades y plagas en especies silvestres de Nymphaeaceae y Schisandraceae puede ser útil para el fitomejoramiento (Pandey, 2021).

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4. Magnólidas y ramas tempranas

Las magnólidas (Magnoliidae) son un gran clado de angiospermas que incluye unas 8.500–10.000 especies reunidas en cuatro órdenes: Magnoliales, Laurales, Piperales y Canellales (APG IV, 2016; Judd et al., 2018). En el sistema APG IV, las magnólidas ocupan una posición después de los linajes basales (grado ANA), pero antes de las monocotiledóneas y las eudicotiledóneas, lo que las convierte en uno de los clados de Mesangiospermae que divergieron más tempranamente (APG IV, 2016; Cantino et al., 2007; cit. en Judd et al., 2018). Durante mucho tiempo, las magnólidas fueron consideradas angiospermas «primitivas», pero los datos filogenéticos modernos muestran que no son ancestros de las demás plantas con flores, sino que representan una rama independiente que ha conservado una serie de caracteres arcaicos (Doyle, Endress, 2000; Endress, Doyle, 2009; cit. en Judd et al., 2018). En este capítulo consideraremos las características generales de las magnólidas, los cuatro órdenes, sus particularidades morfológicas, su importancia económica y su papel en la comprensión de la evolución temprana de las angiospermas.

4.1. Características generales de las magnólidas

Las magnólidas son predominantemente plantas leñosas: árboles, arbustos o lianas, raramente hierbas (algunas Piperales). Las hojas suelen ser alternas, simples, con nervadura pinnada, a menudo coriáceas, sin estípulas (o con estípulas rudimentarias). Muchos representantes se caracterizan por la presencia de aceites esenciales en células especializadas (idioblastos), lo que confiere a las hojas y otros órganos un aroma característico (Judd et al., 2018; Kubitzki, 1993).

Las flores de las magnólidas suelen ser grandes, bisexuales o unisexuales, con numerosas partes dispuestas en espiral. El perianto a menudo es no diferenciado (consta de tépalos), menos frecuentemente diferenciado en cáliz y corola. Los estambres suelen ser numerosos, acintados, con filamento y conectivo poco diferenciados. Los carpelos suelen ser libres, menos frecuentemente fusionados, a menudo ascidiados o plicados. El ovario es supero (Judd et al., 2018; Endress, Doyle, 2009).

Los óvulos suelen ser anátropos, bitegumentados, con endospermo abundante. Los frutos son diversos: folículos agregados, bayas, drupas, nueces (Judd et al., 2018).

Desde el punto de vista sistemático, las magnólidas se caracterizan por una serie de caracteres plesiomórficos (arcaicos):

  • Disposición espiral de las partes florales (especialmente en Magnoliales).
  • Numerosos carpelos libres.
  • Estambres acintados con filamento y conectivo no diferenciados.
  • Ausencia de vasos (en algunas Winteraceae) o presencia de vasos primitivos con perforaciones escalariformes (Judd et al., 2018; Doyle, 2013).
  • Presencia de aceites esenciales (Judd et al., 2018).

Sin embargo, estos caracteres no son exclusivamente «primitivos» — se conservan en las magnólidas, pero fueron perdidos o modificados en grupos más avanzados. Es importante subrayar que las magnólidas son un grupo monofilético confirmado por datos moleculares (Qiu et al., 1999; Soltis et al., 2000, 2011; cit. en Judd et al., 2018).

4.2. Orden Magnoliales

Magnoliales es el orden más grande de las magnólidas, con 6 familias y unas 2.840 especies (APG IV, 2016; Judd et al., 2018). Las familias más importantes: Magnoliaceae, Annonaceae, Myristicaceae, Degeneriaceae, Himantandraceae y Eupomatiaceae.

Familia Magnoliaceae

Magnoliaceae es una de las familias de angiospermas más conocidas, con 2 géneros: Magnolia (unas 292 especies) y Liriodendron (2 especies). Se distribuyen en regiones templado-cálidas y tropicales del sudeste asiático, América del Norte y Central, las Indias Occidentales y Brasil (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Magnolia son árboles o arbustos con hojas alternas simples, a menudo grandes, coriáceas. Las estípulas son grandes, envuelven la yema, caen temprano y dejan una cicatriz anular en el nudo. Las flores son generalmente solitarias, terminales, grandes, bisexuales, actinomorfas. El perianto consta de 6–18 tépalos dispuestos en espiral y que transicionan gradualmente de sépalos a pétalos. Estambres 50–200, dispuestos en espiral, acintados, con filamento y conectivo no diferenciados. Carpelos 20–200, libres, dispuestos en espiral sobre un receptáculo alargado. Óvulos 2 (raramente más) por carpelo. El fruto es un folículo agregado (follicetum), a menudo de colores vivos. Las semillas a menudo cuelgan de un funículo largo, con un arilo brillante (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Liriodendron (árbol del tulipán) se diferencia de Magnolia por sus hojas lobuladas (2–10 lóbulos), semillas aladas (sámaras) y anteras extrorsas. Se distribuye en Asia Oriental y el sudeste de América del Norte (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Importancia económica de Magnoliaceae:

  • Plantas ornamentales: Magnolia grandiflora, M. kobus, M. stellata, M. × soulangeana y muchas otras especies se cultivan ampliamente como árboles y arbustos ornamentales (Pandey, 2021).
  • Madera: Liriodendron tulipifera (árbol del tulipán, álamo amarillo) produce madera valiosa utilizada en la fabricación de muebles y en la construcción. Algunas especies de Magnolia también producen madera (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).
  • Plantas medicinales: la corteza y las hojas de algunas especies de Magnolia se utilizan en la medicina tradicional (Pandey, 2021).

Desde el punto de vista sistemático, Magnoliaceae fueron consideradas durante mucho tiempo la familia más primitiva de las angiospermas debido a sus grandes flores bisexuales con numerosas partes dispuestas en espiral, estambres acintados y carpelos libres (Bessey, 1915; Hutchinson, 1973; cit. en Singh, 2019). Sin embargo, los datos moleculares modernos muestran que Magnoliaceae no son un grupo basal de las angiospermas, sino que ocupan una posición dentro de las magnólidas (Qiu et al., 1999; Soltis et al., 2000; cit. en Judd et al., 2018). No obstante, su estudio sigue siendo importante para comprender la evolución de la flor.

Familia Annonaceae

Annonaceae es la familia más grande de Magnoliales, con unos 105 géneros y 2.500 especies. Se distribuyen en regiones tropicales y subtropicales, especialmente diversas en las selvas tropicales del Viejo y Nuevo Mundo (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Annonaceae son árboles, arbustos o lianas con hojas alternas dispuestas en dos filas. Las flores suelen ser bisexuales, menos frecuentemente unisexuales, actinomorfas, a menudo aromáticas. El perianto consta de 3 sépalos y 3–6 pétalos. Los estambres son numerosos, dispuestos en espiral, con conectivo alargado. Los carpelos son numerosos, libres o fusionados. El fruto es una baya agregada o un fruto carnoso sincárpico (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Importancia económica de Annonaceae:

  • Cultivos frutales: Annona squamosa (anón, chirimoya escamosa), A. muricata (guanábana), A. reticulata (anona reticulada, chirimoya), A. cherimola (chirimoya) — importantes cultivos frutales de los trópicos (Pandey, 2021).
  • Especias: Monodora myristica — sustituto de la nuez moscada; Xylopia aethiopica — «pimienta negra» (Pandey, 2021).
  • Perfumería: Cananga odorata (ylang-ylang) — fuente de aceite esencial utilizado en perfumería (Pandey, 2021).
  • Plantas ornamentales: Annona, Cananga, Polyalthia y otros géneros se cultivan como ornamentales (Pandey, 2021).

Desde el punto de vista evolutivo, Annonaceae muestran una serie de caracteres arcaicos: disposición espiral de estambres y carpelos, estambres acintados, frutos a menudo carnosos. Sin embargo, también presentan caracteres avanzados, como carpelos fusionados en algunos géneros (Judd et al., 2018).

Familia Myristicaceae

Myristicaceae es una familia con unos 17 géneros y 370 especies distribuidas en regiones tropicales. El género más conocido es Myristica (nuez moscada). Myristicaceae son árboles con hojas alternas dispuestas en dos filas, a menudo con corteza aromática y savia rojiza. Las flores suelen ser unisexuales (plantas dioicas), pequeñas, con perianto simple de 3 tépalos fusionados. Estambres 2–numerosos, filamentos fusionados en una columna. El fruto es una cápsula carnosa que se abre por dos valvas, con una semilla grande rodeada por un arilo brillante (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Importancia económica:

  • Especias: Myristica fragrans (nuez moscada) — fuente de dos especias: la nuez moscada propiamente dicha (semilla) y el macis (arilo). Se utiliza ampliamente en cocina, perfumería y medicina (Pandey, 2021).
  • Madera: algunas especies de Virola y Staudtia producen madera valiosa (Pandey, 2021).
  • Alucinógenos: algunas especies de Virola se utilizan para preparar brebajes alucinógenos (Pandey, 2021).

Otras familias de Magnoliales

  • Degeneriaceae: familia monotípica con el género Degeneria (2 especies), endémica de Fiyi. Árboles con flores grandes, estambres acintados y carpelos ascidiados. Se consideran uno de los grupos más arcaicos de angiospermas (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).
  • Himantandraceae: familia monotípica con el género Galbulimima (1–2 especies), distribuida en Nueva Guinea y Australia. Árboles con hojas aromáticas y flores grandes (Judd et al., 2018).
  • Eupomatiaceae: familia monotípica con el género Eupomatia (2–3 especies), distribuida en Australia y Nueva Guinea. Arbustos con flores grandes que tienen un perianto peculiar (Judd et al., 2018).

4.3. Orden Laurales

Laurales es el segundo orden más grande de las magnólidas, con 7 familias y unas 3.400 especies. Las familias más importantes: Lauraceae, Calycanthaceae, Monimiaceae, Siparunaceae, Gomortegaceae, Atherospermataceae y Hernandiaceae (APG IV, 2016; Judd et al., 2018).

Familia Lauraceae

Lauraceae es la familia más grande de Laurales, con unos 50 géneros y 2.500–3.000 especies. Se distribuyen en regiones tropicales y subtropicales, especialmente diversas en el sudeste asiático y América del Sur (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Lauraceae son árboles o arbustos (raramente lianas parásitas, como Cassytha) con hojas alternas, menos frecuentemente opuestas, simples, coriáceas, a menudo aromáticas, sin estípulas. Las flores suelen ser pequeñas, bisexuales o unisexuales, actinomorfas, con perianto simple de 6 (menos frecuentemente 4) tépalos dispuestos en dos verticilos. Estambres 3–12 (hasta 26), a menudo con apéndices en la base. Carpelo 1, con un óvulo. El fruto es una drupa o baya, a menudo inmersa en un receptáculo agrandado (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Importancia económica de Lauraceae:

  • Especias: Laurus nobilis (laurel) — hoja de laurel; Cinnamomum verum (canela) — corteza; C. camphora (alcanforero) — alcanfor; Sassafras albidum (sasafrás) — raíces y hojas aromáticas (Pandey, 2021).
  • Cultivos frutales: Persea americana (aguacate) — importante cultivo frutal tropical (Pandey, 2021).
  • Madera: muchos géneros (Ocotea, Nectandra, Cinnamomum) producen madera valiosa (Pandey, 2021).
  • Aceites esenciales: Lindera (benjuí), Sassafras — fuentes de aceites aromáticos (Pandey, 2021).

Desde el punto de vista evolutivo, Lauraceae muestran una serie de caracteres avanzados en comparación con Magnoliaceae: reducción del número de partes florales, fusión de los tépalos del perianto, un único carpelo, fruto drupáceo. Sin embargo, la presencia de aceites aromáticos y la estructura primitiva de la madera (con perforaciones escalariformes) indican su pertenencia a las magnólidas (Judd et al., 2018).

Familia Calycanthaceae

Calycanthaceae es una familia pequeña con 3 géneros y unas 10 especies distribuidas en América del Norte, Asia Oriental y Australia. Los géneros más conocidos: Calycanthus (calicanto), Chimonanthus (quimonanto) y Idiospermum (idiospermo). Son arbustos o pequeños árboles con hojas opuestas y corteza aromática. Las flores son grandes, bisexuales, con numerosos tépalos del perianto, estambres y carpelos dispuestos en espiral, inmersos en un receptáculo en forma de jarra. El fruto es una núcula agregada encerrada en un receptáculo agrandado (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Importancia económica:

  • Plantas ornamentales: Calycanthus floridus (calicanto de Florida, «pimienta de Carolina»), Chimonanthus praecox (quimonanto precoz, «flor de invierno») — arbustos ornamentales populares (Pandey, 2021).
  • Perfumería: las flores de Chimonanthus praecox se utilizan para preparar perfumes (Pandey, 2021).

Calycanthaceae se consideran uno de los grupos más arcaicos de Laurales, que ha conservado la disposición espiral de las partes florales y numerosos carpelos libres (Judd et al., 2018).

Otras familias de Laurales

  • Monimiaceae: unos 30 géneros y 200 especies distribuidas en regiones tropicales. Árboles o arbustos con hojas opuestas y flores pequeñas unisexuales (Judd et al., 2018).
  • Siparunaceae: 2 géneros y unas 70 especies distribuidas en la América tropical. Árboles o arbustos con hojas opuestas y flores pequeñas (Judd et al., 2018).
  • Gomortegaceae: familia monotípica con el género Gomortega (1 especie), endémica de Chile. Árbol con hojas opuestas y flores bisexuales (Judd et al., 2018).
  • Atherospermataceae: 6 géneros y unas 20 especies distribuidas en Australia, Nueva Zelanda y América del Sur. Árboles o arbustos con hojas opuestas y flores unisexuales (Judd et al., 2018).
  • Hernandiaceae: 4 géneros y unas 60 especies distribuidas en regiones tropicales. Árboles, arbustos o lianas con hojas alternas y flores unisexuales (Judd et al., 2018).

4.4. Orden Piperales

Piperales es un orden de magnólidas que incluye 3–5 familias y unas 4.000 especies. Las familias más importantes: Piperaceae, Saururaceae y Aristolochiaceae. Se distribuyen principalmente en regiones tropicales y subtropicales, pero algunas especies también se encuentran en zonas templadas (APG IV, 2016; Judd et al., 2018).

Familia Piperaceae

Piperaceae es la familia más grande de Piperales, con 5 géneros y unas 3.700 especies. Los géneros más grandes: Piper (unas 2.000 especies) y Peperomia (unas 1.600 especies). Se distribuyen en regiones tropicales y subtropicales, especialmente diversas en las selvas tropicales (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Piperaceae son hierbas, arbustos o lianas con tallos nudosos y hojas alternas, a menudo peltadas o cordadas. Las flores son pequeñas, generalmente bisexuales o unisexuales, sin perianto, reunidas en espigas densas (espádices). Estambres 1–10. Carpelos 2–4 (o 1 en Peperomia), fusionados. El fruto es una drupa o baya (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Importancia económica de Piperaceae:

  • Especias: Piper nigrum (pimienta negra) — una de las especias más importantes del mundo. Piper betle (betel) — hojas utilizadas para mascar en el sudeste asiático (Pandey, 2021).
  • Plantas medicinales: Piper methysticum (kava) — raíces utilizadas para preparar una bebida tradicional en Polinesia; Peperomia — algunas especies se utilizan en la medicina popular (Pandey, 2021).
  • Plantas ornamentales: muchas especies de Peperomia se cultivan como plantas de interior ornamentales (Pandey, 2021).

Piperaceae muestran una serie de caracteres avanzados: reducción del perianto, fusión de carpelos, inflorescencias especializadas. Sin embargo, su pertenencia a las magnólidas se confirma por datos moleculares y por la presencia de aceites esenciales (Judd et al., 2018).

Familia Saururaceae

Saururaceae es una familia pequeña con 4 géneros y 6 especies distribuidas en Asia Oriental y América del Norte. Son hierbas perennes con hojas alternas y flores pequeñas reunidas en espigas o racimos densos, a menudo con brácteas brillantes. El perianto está ausente. Estambres 3–8. Carpelos 3–4, libres o fusionados (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Importancia económica:

  • Plantas ornamentales: Houttuynia cordata (houttuynia) — planta tapizante popular (Pandey, 2021).
  • Plantas medicinales: Saururus chinensis y Anemopsis californica se utilizan en la medicina tradicional (Pandey, 2021).

Familia Aristolochiaceae

Aristolochiaceae es una familia con unos 10 géneros y 500–600 especies distribuidas en regiones tropicales y templadas. Los géneros más grandes: Aristolochia (unas 370 especies) y Asarum (unas 70 especies). Son hierbas, arbustos o lianas con hojas alternas y flores grandes, a menudo extrañas. El perianto suele estar formado por 3 tépalos fusionados, a menudo tubular, con limbo bilabiado. Estambres 6–12, a menudo fusionados con el estilo. Ovario ínfero o semiínfero, con 3–6 lóculos. El fruto es una cápsula (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Importancia económica:

  • Plantas ornamentales: muchas especies de Aristolochia (aristoloquia) y Asarum (ásaro) se cultivan como ornamentales (Pandey, 2021).
  • Plantas medicinales: algunas especies de Aristolochia se utilizan en la medicina tradicional, pero muchas son tóxicas debido al contenido de ácido aristolóquico (Pandey, 2021).

Aristolochiaceae son conocidas por sus flores «trampa», que atraen a insectos polinizadores (a menudo moscas) mediante el olor y el color, y luego los retienen temporalmente dentro de la flor, asegurando la polinización (Pandey, 2021).

4.5. Orden Canellales

Canellales es un orden pequeño de magnólidas que incluye 2 familias: Winteraceae y Canellaceae. El número total de especies es de unas 90–100. Se distribuyen en regiones tropicales y subtropicales del hemisferio sur (APG IV, 2016; Judd et al., 2018).

Familia Winteraceae

Winteraceae es una familia con 5 géneros y unas 65 especies distribuidas en Madagascar, América del Sur, México, Australia, Nueva Caledonia y Nueva Guinea (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Winteraceae son árboles o arbustos con hojas alternas, enteras, coriáceas, a menudo aromáticas. Una característica distintiva es la ausencia de vasos en el xilema: el agua se conduce solo por traqueidas. Esto se considera un carácter arcaico, aunque los datos modernos muestran que la ausencia de vasos en Winteraceae puede ser el resultado de una pérdida secundaria (Judd et al., 2018; Doyle, 2013).

Las flores suelen ser bisexuales, actinomorfas, con 2–6 sépalos, 5–numerosos pétalos, numerosos estambres y 1–numerosos carpelos libres. El fruto es un folículo agregado o una baya (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Importancia económica:

  • Plantas medicinales: Drimys winteri (corteza de Winter) — corteza utilizada como tónico y para tratar el escorbuto (Pandey, 2021).
  • Especias: Drimys lanceolata (pimienta de montaña) — frutos y semillas utilizados como sustituto de la pimienta y el clavo (Pandey, 2021).
  • Plantas ornamentales: algunas especies de Drimys y Tasmannia se cultivan como ornamentales (Pandey, 2021).

Winteraceae fueron consideradas durante mucho tiempo la familia más primitiva de las angiospermas debido a la ausencia de vasos y a la estructura floral primitiva. Sin embargo, los datos moleculares modernos muestran que ocupan una posición dentro de Canellales, y la ausencia de vasos es probablemente una pérdida secundaria (Judd et al., 2018; Doyle, 2013).

Familia Canellaceae

Canellaceae es una familia pequeña con 5 géneros y unas 20 especies distribuidas en regiones tropicales de África, Madagascar y América. Son árboles o arbustos con hojas alternas, coriáceas, aromáticas. Las flores son bisexuales, con 3 sépalos, 5–12 pétalos, 6–numerosos estambres fusionados y 2–6 carpelos fusionados. El fruto es una baya o cápsula (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Importancia económica:

  • Especias: Canella winterana (canela blanca) — corteza utilizada como especia (Pandey, 2021).
  • Plantas medicinales: algunas especies se utilizan en la medicina tradicional (Pandey, 2021).

4.6. Importancia de las magnólidas para comprender la evolución de las angiospermas

Las magnólidas ocupan una posición clave en el sistema de las angiospermas, ya que han conservado una serie de caracteres arcaicos que fueron perdidos o modificados en grupos más avanzados. El estudio de las magnólidas permite reconstruir estados ancestrales para muchos caracteres:

1. Flor: las magnólidas muestran un amplio espectro de estructura floral — desde flores grandes bisexuales con numerosas partes dispuestas en espiral (Magnoliaceae) hasta flores pequeñas unisexuales sin perianto (Piperaceae). Esto permite rastrear tendencias evolutivas en la estructura floral (Endress, Doyle, 2009; cit. en Judd et al., 2018).

2. Carpelos: en las magnólidas se encuentran tanto carpelos ascidiados (en forma de jarra) como plicados (plegados). Esto es importante para comprender la evolución del ovario y del fruto (Endress, Igersheim, 2000; cit. en Judd et al., 2018).

3. Vasos: la presencia o ausencia de vasos en diferentes grupos de magnólidas (por ejemplo, ausencia en Winteraceae) permite estudiar la evolución del sistema de conducción de agua (Doyle, 2013).

4. Aceites esenciales: la presencia de aceites esenciales en la mayoría de las magnólidas indica que este carácter estaba presente en las angiospermas ancestrales (Judd et al., 2018).

5. Simbiosis con hongos: muchas magnólidas forman micorrizas, lo que es importante para comprender la evolución de las relaciones simbióticas (Judd et al., 2018).

4.7. Importancia económica de las magnólidas

Las magnólidas, a pesar de su número relativamente pequeño de especies en comparación con las eudicotiledóneas y las monocotiledóneas, incluyen una serie de plantas económicas importantes:

  • Especias: nuez moscada (Myristica fragrans), canela (Cinnamomum verum), alcanfor (C. camphora), hoja de laurel (Laurus nobilis), pimienta negra (Piper nigrum), anís estrellado (Illicium verum) (Pandey, 2021).
  • Cultivos frutales: aguacate (Persea americana), chirimoya (Annona cherimola), anón (A. squamosa), guanábana (A. muricata) (Pandey, 2021).
  • Plantas medicinales: schisandra china (Schisandra chinensis), kava (Piper methysticum), algunas especies de Aristolochia (Pandey, 2021).
  • Plantas ornamentales: magnolias (Magnolia spp.), árbol del tulipán (Liriodendron tulipifera), calicanto (Calycanthus), quimonanto (Chimonanthus), muchas especies de Peperomia (Pandey, 2021).
  • Madera: Liriodendron tulipifera, algunas especies de Magnolia, Ocotea, Nectandra, Cinnamomum (Pandey, 2021).
  • Perfumería: ylang-ylang (Cananga odorata), algunas especies de Chimonanthus (Pandey, 2021).

5. Estructura general de APG IV

El sistema de clasificación de las angiospermas desarrollado por el Angiosperm Phylogeny Group (APG) representa la base filogenética moderna de la sistemática de las plantas con flores. A diferencia de los sistemas tradicionales, que dividían las angiospermas en dos clases — dicotiledóneas (Magnoliopsida, o Dicotyledoneae) y monocotiledóneas (Liliopsida, o Monocotyledoneae) —, el sistema APG reconoce solo grupos monofiléticos y refleja las relaciones evolutivas reales, reveladas sobre la base de datos filogenéticos moleculares (APG IV, 2016; Judd et al., 2018). En este capítulo consideraremos la estructura general de APG IV — la cuarta y última versión del sistema, publicada en 2016 (APG IV, 2016).

5.1. Historia de la creación del sistema APG

Los antecedentes para la creación del sistema APG surgieron en la década de 1990, cuando la acumulación de datos moleculares — primero de genes individuales (rbcL, 18S rDNA, atpB), luego de conjuntos multigénicos — permitió revelar relaciones filogenéticas que a menudo contradecían las clasificaciones morfológicas tradicionales (Chase et al., 1993; Soltis et al., 2000; cit. en Judd et al., 2018). En 1998, un grupo de botánicos unidos en el Angiosperm Phylogeny Group publicó la primera clasificación consensuada (APG I), basada predominantemente en datos moleculares (APG, 1998; cit. en Pandey, 2021). Esta clasificación reconocía 462 familias y 40 órdenes, pero no asignaba rangos formales a grandes clados como las monocotiledóneas y las eudicotiledóneas (APG, 1998).

APG II (2003) perfeccionó el sistema introduciendo un sistema «entre corchetes» para familias de estatus incierto, que permitía a los autores elegir entre una circunscripción estrecha o amplia de las familias (APG II, 2003; cit. en Pandey, 2021). APG III (2009) abandonó el sistema entre corchetes, adoptando circunscripciones más amplias de las familias, y redujo significativamente el número de familias no ubicadas (APG III, 2009; cit. en Pandey, 2021). APG IV (2016) añadió cinco nuevos órdenes (Boraginales, Dilleniales, Icacinales, Metteniusales y Vahliales), reconoció dos clados informales adicionales — superrosids y superasterids — y estabilizó definitivamente el sistema, que actualmente incluye 64 órdenes y 416 familias (APG IV, 2016; cit. en Pandey, 2021).

5.2. Esquema general de APG IV

El sistema APG IV está organizado jerárquicamente, pero sin rangos formales por encima del orden. Los grandes clados se designan con nombres informales que no tienen estatus nomenclatural, pero que se utilizan ampliamente en la literatura (APG IV, 2016; Judd et al., 2018). El esquema general de APG IV es el siguiente:

1. Angiospermas basales (Basal Angiosperms) — grado ANA:

  • Amborellales
  • Nymphaeales
  • Austrobaileyales

2. Magnólidas (Magnoliids):

  • Canellales
  • Piperales
  • Laurales
  • Magnoliales

3. Chloranthales — orden de posición incierta, probablemente hermano de las magnólidas o de todo el resto de Mesangiospermae (APG IV, 2016).

4. Monocotiledóneas (Monocots):

  • Acorales
  • Alismatales
  • Petrosaviales
  • Dioscoreales
  • Pandanales
  • Liliales
  • Asparagales
  • Arecales
  • Commelinales
  • Zingiberales
  • Poales

5. Probable hermano de las eudicotiledóneas (Probable sister to Eudicots):

  • Ceratophyllales

6. Eudicotiledóneas (Eudicots):

1) Eudicotiledóneas basales (Basal eudicots):

  • Ranunculales
  • Proteales
  • Trochodendrales
  • Buxales
  • Eudicotiledóneas centrales (Core eudicots):
  • Gunnerales
  • Dilleniales
  • Superrósidas
  • Superastéridas

7. Superrósidas (Superrosids):

1) Saxifragales

2) Rósidas (Rosids):

  • Vitales
  • Fábidas (Fabids) (Zygophyllales, Celastrales, Oxalidales, Malpighiales, Fabales, Rosales, Fagales, Cucurbitales)
  • Málvidas (Malvids) (Geraniales, Myrtales, Crossosomatales, Picramniales, Huerteales, Sapindales, Malvales, Brassicales)

8. Superastéridas (Superasterids):

1) Berberidopsidales

2) Santalales

3) Caryophyllales

4) Astéridas (Asterids):

  • Cornales
  • Ericales
  • Lámiidas (Lamiids) (Garryales, Gentianales, Boraginales, Vahliales, Solanales, Lamiales)
  • Campanúlidas (Campanulids) (Aquifoliales, Asterales, Escalloniales, Bruniales, Paracryphiales, Dipsacales, Apiales)

Este esquema refleja la secuencia de divergencia de los principales linajes de angiospermas, desde los grupos basales hasta los grandes clados de eudicotiledóneas — rósidas y astéridas (APG IV, 2016; Judd et al., 2018).

5.3. Angiospermas basales (Basal Angiosperms)

Las angiospermas basales, o grado ANA, incluyen tres órdenes: Amborellales, Nymphaeales y Austrobaileyales. Estos grupos ocupan posiciones basales sucesivas en el árbol filogenético de las angiospermas y han conservado una serie de caracteres arcaicos (APG IV, 2016; Judd et al., 2018). Los examinamos en detalle en el capítulo 3, por lo que aquí solo recordaremos brevemente:

  • Amborellales: orden monotípico con la única especie Amborella trichopoda, endémica de Nueva Caledonia. Ausencia de vasos, perianto no diferenciado, disposición espiral de las partes florales (Judd et al., 2018).
  • Nymphaeales: hierbas acuáticas que incluyen nenúfares, nenúfares amarillos, victorias, etc. Carpelos ascidiados, gametófito femenino tetracelular, ausencia de vasos en la mayoría (Judd et al., 2018).
  • Austrobaileyales: plantas leñosas que incluyen Austrobaileya, Trimenia, Illicium, Schisandra, Kadsura. Presencia de aceites esenciales, disposición espiral de las partes florales, carpelos ascidiados (Judd et al., 2018).

5.4. Magnólidas (Magnoliids)

Las magnólidas son un clado que incluye cuatro órdenes: Canellales, Piperales, Laurales y Magnoliales. Los examinamos en detalle en el capítulo 4. Las magnólidas se caracterizan por una serie de caracteres arcaicos: disposición espiral de las partes florales, numerosos carpelos libres, estambres acintados, aceites esenciales. Entre ellas hay importantes plantas económicas: especias (nuez moscada, canela, pimienta negra), cultivos frutales (aguacate, chirimoya), medicinales (schisandra, kava) y ornamentales (magnolias, árbol del tulipán) (APG IV, 2016; Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

5.5. Chloranthales

Chloranthales es un orden que incluye la única familia Chloranthaceae con 4 géneros y unas 75 especies. Estas plantas se distribuyen en regiones tropicales y subtropicales. Las Chloranthaceae se caracterizan por hojas opuestas aromáticas, flores pequeñas sin perianto o con perianto rudimentario, a menudo unisexuales, reunidas en espigas o capítulos (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

La posición de Chloranthales en el sistema APG IV sigue siendo incierta. Los datos moleculares los sitúan bien como grupo hermano de las magnólidas, bien como grupo hermano de todo el resto de Mesangiospermae (APG IV, 2016; Qiu et al., 2005; Soltis et al., 2011; cit. en Judd et al., 2018). En APG IV, Chloranthales se consideran un linaje independiente no asignado a ninguno de los grandes clados (APG IV, 2016).

5.6. Monocotiledóneas (Monocots)

Las monocotiledóneas son un gran clado de angiospermas que incluye unas 60.000–78.000 especies, lo que constituye aproximadamente el 20–25 % de todas las plantas con flores (APG IV, 2016; Judd et al., 2018). Las monocotiledóneas se caracterizan por una serie de sinapomorfías: un solo cotiledón, nervadura paralela de las hojas, flores trímeras, haces vasculares dispersos en el tallo, ausencia de crecimiento secundario (en la mayoría), desarrollo atípico de los estomas (Pandey, 2021).

En el sistema APG IV, las monocotiledóneas incluyen 11 órdenes agrupados en tres clados principales (APG IV, 2016; Judd et al., 2018):

1. Monocotiledóneas alismátidas (Alismatid monocots) — grupo divergente temprano:

  • Acorales
  • Alismatales

2. Monocotiledóneas lilíidas (Lilioid monocots):

  • Petrosaviales
  • Dioscoreales
  • Pandanales
  • Liliales
  • Asparagales

3. Commelínidas (Commelinids):

  • Arecales
  • Commelinales
  • Zingiberales
  • Poales

Entre las monocotiledóneas se encuentran los cultivos agrícolas más importantes: gramíneas (trigo, arroz, maíz, cebada, avena, centeno, sorgo), palmeras (cocotero, datilera, aceitera), plátanos, jengibre, orquídeas, liliáceas, aliáceas, espárragos, piñas (Pandey, 2021).

5.7. Ceratophyllales

Ceratophyllales es un orden que incluye la única familia Ceratophyllaceae con un solo género Ceratophyllum (6 especies). Son hierbas acuáticas sumergidas sin raíces, con hojas verticiladas divididas y flores pequeñas unisexuales sin perianto. El fruto es una núcula espinosa (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

La posición de Ceratophyllales en el sistema APG IV es «probable hermano de las eudicotiledóneas» (Probable sister to Eudicots). Los datos moleculares indican que Ceratophyllum puede ser un grupo hermano de las eudicotiledóneas, de las monocotiledóneas, o ocupar una posición entre ellas (APG IV, 2016; Qiu et al., 2005; Soltis et al., 2011; cit. en Judd et al., 2018). En APG IV, Ceratophyllales se consideran un orden separado no asignado a ninguno de los grandes clados, pero situado inmediatamente antes de las eudicotiledóneas (APG IV, 2016).

5.8. Eudicotiledóneas (Eudicots)

Las eudicotiledóneas son el clado más grande de angiospermas, con unas 200.000 especies, lo que constituye aproximadamente el 75 % de todas las plantas con flores (APG IV, 2016; Judd et al., 2018). Las eudicotiledóneas se caracterizan por la presencia de polen tricolpado, que es su principal sinapomorfía (Doyle, 2005; cit. en Judd et al., 2018). Otros caracteres: perianto diferenciado, disposición cíclica de las partes florales, flores generalmente tetrámeras o pentámeras, presencia de vasos con perforaciones simples (Judd et al., 2018).

En el sistema APG IV, las eudicotiledóneas se dividen en eudicotiledóneas basales y eudicotiledóneas centrales (core eudicots) (APG IV, 2016; Judd et al., 2018).

Eudicotiledóneas basales (Basal eudicots)

Las eudicotiledóneas basales incluyen cuatro órdenes:

  • Ranunculales: ranúnculos, amapolas, agracejos, etc. Hierbas, arbustos o lianas con hojas simples o compuestas, flores bisexuales con numerosas partes dispuestas en espiral (Judd et al., 2018).
  • Proteales: proteas, lotos, plátanos. Árboles, arbustos o hierbas con hojas simples o compuestas, flores bisexuales o unisexuales (Judd et al., 2018).
  • Trochodendrales: orden monotípico con la familia Trochodendraceae (2 géneros, 2 especies), distribuidas en Asia Oriental. Árboles con hojas simples y flores pequeñas sin perianto; ausencia de vasos (Judd et al., 2018).
  • Buxales: bojes. Arbustos o pequeños árboles con hojas simples y flores unisexuales (Judd et al., 2018).

Eudicotiledóneas centrales (Core eudicots)

Las eudicotiledóneas centrales incluyen dos grupos principales: Gunnerales y Pentapetalae. Pentapetalae, a su vez, se divide en Superrósidas y Superastéridas (APG IV, 2016; Judd et al., 2018).

  • Gunnerales: gunneras y Myrothamnus. Pequeñas hierbas o arbustos con flores pequeñas (Judd et al., 2018).
  • Dilleniales: dilenias. Árboles, arbustos o lianas con hojas simples y flores bisexuales (Judd et al., 2018).

5.9. Superrósidas (Superrosids)

Las superrósidas son un gran clado que incluye Saxifragales y Rósidas (APG IV, 2016; Judd et al., 2018).

Saxifragales

Saxifragales incluyen unas 15 familias y 2.600 especies: saxifragas, crasuláceas, groselleros, hamamelidáceas, peonías, etc. Hierbas, arbustos o árboles con hojas simples o compuestas, flores generalmente bisexuales (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Rósidas (Rosids)

Las rósidas son el clado más grande de eudicotiledóneas, con unas 70.000 especies. Las rósidas se caracterizan por una serie de caracteres: pétalos libres o fusionados, flores generalmente tetrámeras o pentámeras, presencia de un disco nectarífero, flores a menudo bisexuales (Judd et al., 2018). Las rósidas se dividen en tres grupos principales (APG IV, 2016):

1. Vitales: vitáceas. Lianas con zarcillos, hojas simples o compuestas, flores pequeñas bisexuales o unisexuales (Judd et al., 2018).

2. Fábidas (Fabids): incluyen Zygophyllales, Celastrales, Oxalidales, Malpighiales, Fabales, Rosales, Fagales, Cucurbitales. Entre ellas se encuentran los cultivos agrícolas más importantes: leguminosas (guisante, judía, soja, cacahuete, alfalfa), rosáceas (manzano, peral, ciruelo, cerezo, frambueso, fresa), cucurbitáceas (pepino, calabaza, melón, sandía), betuláceas, fagáceas, juglandáceas (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

3. Málvidas (Malvids): incluyen Geraniales, Myrtales, Crossosomatales, Picramniales, Huerteales, Sapindales, Malvales, Brassicales. Entre ellas las más importantes: malváceas (algodón, cacao, baobab), brasicáceas (col, nabo, mostaza, colza), mirtáceas (árbol del clavo, eucalipto, árbol del té), rutáceas (cítricos), sapindáceas (arce, lichi, castaño de Indias) (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

5.10. Superastéridas (Superasterids)

Las superastéridas son un gran clado que incluye Berberidopsidales, Santalales, Caryophyllales y Asterids (APG IV, 2016; Judd et al., 2018).

Berberidopsidales

Berberidopsidales es un orden pequeño con dos familias (Aextoxicaceae y Berberidopsidaceae) y cuatro especies distribuidas en Chile y Australia. Árboles o arbustos con hojas simples y flores pequeñas (Judd et al., 2018).

Santalales

Santalales es un orden que incluye unas 13 familias y 2.000 especies. Entre ellas, santaláceas, lorantáceas (muérdago), misodendráceas. Árboles, arbustos o hierbas, a menudo semiparásitos o parásitos. Hojas simples, flores pequeñas, a menudo unisexuales (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Caryophyllales

Caryophyllales es un orden grande que incluye unas 37 familias y 11.600 especies. Entre ellas, cactáceas, cariofiláceas, amarantáceas, quenopodiáceas, poligonáceas, droseráceas, nepentháceas. Hierbas, arbustos o árboles, a menudo suculentas. Flores generalmente bisexuales, con perianto simple o doble. Frutos diversos (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Astéridas (Asterids)

Las astéridas son el clado más grande de Superastéridas, con unas 80.000 especies. Las astéridas se caracterizan por una corola simpétala, flores generalmente tetrámeras o pentámeras, estambres adnatos a la corola y generalmente un solo tegumento (Judd et al., 2018). Las astéridas se dividen en dos grupos principales (APG IV, 2016):

1. Lámiidas (Lamiids): incluyen Garryales, Gentianales, Boraginales, Vahliales, Solanales, Lamiales. Entre ellas las más importantes: solanáceas (patata, tomate, pimiento, berenjena, tabaco), lamiáceas (menta, albahaca, salvia, romero), orobancáceas, gesneriáceas, boragináceas, gencianáceas, apocináceas, rubiáceas (café, quina) (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

2. Campanúlidas (Campanulids): incluyen Aquifoliales, Asterales, Escalloniales, Bruniales, Paracryphiales, Dipsacales, Apiales. Entre ellas las más importantes: asteráceas (girasol, lechuga, topinambur, manzanilla, alcachofa), apiáceas (zanahoria, perejil, eneldo, cilantro, comino), caprifoliáceas, adoxáceas, aquifoliáceas (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

5.11. Por qué APG IV es aceptada por la ciencia agraria

El sistema APG IV tiene una serie de ventajas sobre las clasificaciones tradicionales que lo hacen especialmente valioso para la ciencia agraria:

1. Monofilia: APG IV reconoce solo grupos monofiléticos, lo que asegura el poder predictivo de la clasificación. Si dos especies pertenecen al mismo clado, es más probable que posean caracteres similares importantes para el fitomejoramiento (resistencia a enfermedades, calidad del producto, respuesta a fertilizantes) (Judd et al., 2018).

2. Base filogenética: APG IV se basa en datos filogenéticos moleculares que reflejan relaciones evolutivas reales. Esto permite buscar de manera dirigida parientes silvestres de plantas cultivadas con caracteres valiosos (Pandey, 2021).

3. Estabilidad: a pesar de las actualizaciones periódicas, APG IV representa un sistema estable ampliamente utilizado en la literatura científica, bases de datos y herbarios (APG IV, 2016).

4. Practicidad: APG IV incluye todas las familias y órdenes conocidos de angiospermas, lo que la hace conveniente para la identificación de plantas y el trabajo con colecciones de herbario (Judd et al., 2018).

5. Integración con datos moleculares: APG IV se integra fácilmente con investigaciones de genética molecular, lo que es importante para el fitomejoramiento moderno y la biotecnología (Pandey, 2021).

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6. Cómo leer el árbol filogenético de APG IV

Un árbol filogenético es una representación gráfica de la historia evolutiva de un grupo de organismos. En el sistema APG IV, el árbol filogenético de las angiospermas representa un esquema de divergencias sucesivas (ramificaciones) de linajes, desde el último ancestro común de todas las plantas con flores hasta los órdenes y familias modernos. Saber leer este árbol es una habilidad necesaria para el biólogo y el agrónomo modernos, ya que permite comprender las relaciones de parentesco entre taxones, predecir la presencia de caracteres económicamente valiosos en parientes silvestres de plantas cultivadas y buscar de manera dirigida donantes de estos caracteres (Judd et al., 2018; Pandey, 2021). En este capítulo consideraremos los elementos principales del árbol filogenético, los principios de su interpretación, las razones de la revisión de las familias tradicionales y el uso práctico del sistema APG IV en la ciencia agraria.

6.1. Elementos principales de un árbol filogenético

Un árbol filogenético consta de dos elementos principales: nodos (nodes) y ramas (branches), o aristas (edges) (Pandey, 2021). Los nodos son puntos de ramificación donde un linaje se divide en dos o más linajes hijos. Los nodos terminales, u hojas (leaves), se encuentran en los extremos del árbol y representan taxones modernos (especies, géneros, familias, órdenes). Los nodos internos representan ancestros hipotéticos que existieron en el pasado y de los cuales se originaron los linajes hijos. Las ramas conectan los nodos y representan linajes evolutivos a lo largo de los cuales se acumularon cambios (Pandey, 2021).

Es importante comprender que los nodos internos no son organismos reales que puedan observarse — son reconstrucciones estadísticas basadas en la comparación de caracteres de taxones modernos y restos fósiles (Judd et al., 2018). Cuantos más datos (moleculares, morfológicos, paleontológicos) se utilicen para construir el árbol, más fiable será la reconstrucción. En el sistema APG IV, el árbol se construye principalmente sobre la base de datos moleculares — secuencias de ADN de tres genomas (nuclear, cloroplástico y mitocondrial), lo que asegura un alto soporte estadístico para la mayoría de los nodos (APG IV, 2016; Soltis et al., 2011; cit. en Judd et al., 2018).

6.2. Orden de ramificación y tiempo relativo de divergencia

El orden de ramificación en un árbol filogenético refleja la secuencia de divergencia de los linajes. Cuanto más cerca está un nodo de la base del árbol, más temprano ocurrió la divergencia; cuanto más cerca de la cima, más tarde (Pandey, 2021). Por ejemplo, en el árbol APG IV, las angiospermas basales (Amborellales, Nymphaeales, Austrobaileyales) ocupan las ramas más bajas, lo que significa que estos linajes se separaron del tronco común de las angiospermas antes que las magnólidas, las monocotiledóneas o las eudicotiledóneas (APG IV, 2016; Judd et al., 2018).

Sin embargo, es importante subrayar que un árbol filogenético no es una «escalera de progreso». Los linajes basales no son «más primitivos» o «menos evolucionados» que los avanzados — simplemente se separaron del ancestro común antes y desde entonces han evolucionado independientemente, acumulando sus propios caracteres (Judd et al., 2018). Por ejemplo, Amborella trichopoda no es un «fósil viviente», sino una especie moderna que ha recorrido su propio camino evolutivo; simplemente su linaje se separó de las demás angiospermas muy temprano (Doyle, 2013).

En filogenética se distingue entre cladogramas y filogramas. Un cladograma muestra solo el orden de ramificación, sin indicar la longitud de las ramas; un filograma tiene longitudes de rama proporcionales al número de cambios acumulados (Pandey, 2021). En el sistema APG IV se utilizan generalmente cladogramas, ya que la longitud de las ramas puede variar según los genes utilizados y los métodos de análisis (Judd et al., 2018).

6.3. Monofilia, parafilia y polifilia

Para leer correctamente un árbol filogenético, es necesario comprender la diferencia entre grupos monofiléticos, parafiléticos y polifiléticos (Judd et al., 2018).

Un grupo monofilético (clado) es un grupo que incluye al último ancestro común y a todos sus descendientes. Los grupos monofiléticos se distinguen en un árbol mediante un único «corte» — corresponden a una rama completa y todas sus ramificaciones. Solo los grupos monofiléticos se reconocen en el sistema APG IV (APG IV, 2016; Judd et al., 2018).

Un grupo parafilético es un grupo que incluye al último ancestro común pero no a todos sus descendientes. Por ejemplo, las tradicionales «dicotiledóneas» (Dicotyledoneae) son un grupo parafilético, ya que incluyen al ancestro común de todas las angiospermas pero no incluyen a las monocotiledóneas, que también descienden de ese ancestro (Judd et al., 2018). Los grupos parafiléticos no se reconocen en APG IV, aunque sus nombres pueden usarse en un contexto informal (por ejemplo, «dicots» entre comillas).

Un grupo polifilético es un grupo que incluye descendientes de diferentes ancestros, es decir, que no tiene un ancestro común que sea único para ese grupo. Por ejemplo, la familia tradicional Liliaceae en sentido amplio (que incluía lirios, cebollas, espárragos, áloes, jacintos y muchos otros) resultó ser polifilética, ya que sus representantes descienden de diferentes ancestros dentro de Asparagales y Liliales (APG IV, 2016; Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

6.4. Cómo se agrupan los órdenes y familias en APG IV

En el sistema APG IV, los órdenes y familias se agrupan en grandes clados designados con nombres informales: Angiospermas basales, Magnólidas, Monocotiledóneas, Eudicotiledóneas, Superrósidas, Superastéridas, Rósidas, Astéridas, Fábidas, Málvidas, Lámiidas, Campanúlidas (APG IV, 2016; Judd et al., 2018). Estos nombres no tienen estatus nomenclatural (es decir, no siguen las reglas del Código Internacional de Nomenclatura para algas, hongos y plantas), pero se utilizan ampliamente por conveniencia (APG IV, 2016; Cantino et al., 2007; cit. en Judd et al., 2018).

Cada orden en APG IV representa un grupo monofilético, es decir, un clado que incluye un ancestro común y todos sus descendientes. Por ejemplo, el orden Rosales incluye todas las familias que descienden del ancestro común de Rosales, y solo ellas (APG IV, 2016). Las familias dentro de los órdenes también son monofiléticas, aunque en algunos casos su circunscripción ha sido revisada en comparación con las clasificaciones tradicionales (Judd et al., 2018).

Es importante comprender que los órdenes en APG IV no están clasificados por «nivel de avance» — todos son clados modernos que existen actualmente. Por ejemplo, el orden Nymphaeales (angiospermas basales) y el orden Asterales (astéridas) son dos clados modernos que simplemente se separaron del tronco común en momentos diferentes (Judd et al., 2018).

6.5. Por qué algunas familias tradicionales resultaron ser polifiléticas

Uno de los resultados más importantes de los estudios filogenéticos moleculares fue el descubrimiento de que muchas familias tradicionales, distinguidas sobre la base de caracteres morfológicos, resultaron ser polifiléticas o parafiléticas. Esto condujo a su división en varias familias monofiléticas en el sistema APG IV (APG IV, 2016; Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Liliaceae (liliáceas)

La familia tradicional Liliaceae en sentido amplio (sensu lato) incluía unos 250 géneros y 3.500 especies unidas por la presencia de flores grandes con seis tépalos del perianto, seis estambres y ovario supero (Pandey, 2021). Sin embargo, los datos moleculares mostraron que este grupo es polifilético: sus representantes pertenecen a diferentes clados dentro de los órdenes Liliales y Asparagales (APG IV, 2016; Chase et al., 1995; cit. en Judd et al., 2018).

En el sistema APG IV, Liliaceae en sentido estricto (sensu stricto) incluye solo 15 géneros y unas 640 especies (lirios, tulipanes, fritilarias, gageas, etc.), mientras que los demás antiguos «liliáceos» se distribuyen entre las familias:

  • Alliaceae (aliáceas) — cebollas, ajos, cebolletas.
  • Asparagaceae (esparragáceas) — espárrago, ágave, yuca, jacinto, scilla, hosta, lirio de los valles, sansevieria, dracaena.
  • Asphodelaceae — áloe, asfódelo, kniphofia.
  • Amaryllidaceae (amarilidáceas) — amarilis, narciso, campanilla de invierno, clivia.
  • Colchicaceae — cólquico, gloriosa.
  • Melanthiaceae — eléboro, trilio.
  • Smilacaceae — zarzaparrilla (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Esta división tiene una importancia práctica importante: por ejemplo, la cebolla y el ajo (Alliaceae) resultaron estar más cerca de los amarilis (Amaryllidaceae) que de los lirios (Liliaceae), lo que es importante para el fitomejoramiento y la comprensión de la evolución de caracteres económicamente valiosos (Pandey, 2021).

Scrophulariaceae (escrofulariáceas)

La familia tradicional Scrophulariaceae incluía unos 275 géneros y 5.000 especies unidas por la presencia de una corola bilabiada, cuatro estambres (dos largos, dos cortos) y un ovario bilocular (Pandey, 2021). Los datos moleculares mostraron que este grupo es polifilético: sus representantes pertenecen a diferentes clados dentro del orden Lamiales (APG IV, 2016; Olmstead et al., 2001; cit. en Judd et al., 2018).

En el sistema APG IV, Scrophulariaceae en sentido estricto incluye unos 52 géneros y 1.680 especies (gordolobo, escrofularia, buddleja, nemesia, etc.), mientras que los demás antiguos «escrofulariáceos» se distribuyen entre las familias:

  • Plantaginaceae (plantagináceas) — llantén, boca de dragón, dedalera, verónica, penstemon.
  • Orobanchaceae (orobancáceas) — orobanca, cresta de gallo, melampiro, petrov cruz (incluyendo formas parásitas y semiparásitas).
  • Phrymaceae — mimulo (Mimulus), phryma.
  • Linderniaceae — lindernia, torenia.
  • Calceolariaceae — calceolaria.
  • Gesneriaceae — violeta africana, gloxinia, kohleria, esquinanto (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Esta división también tiene importancia práctica: por ejemplo, la dedalera (Digitalis), fuente de glucósidos cardíacos, resultó pertenecer a Plantaginaceae, y no a Scrophulariaceae, lo que cambia las ideas sobre sus relaciones y las posibles fuentes de materia prima (Pandey, 2021).

Otros ejemplos

  • Fabaceae (Leguminosae): tradicionalmente dividida en tres subfamilias (Mimosoideae, Caesalpinioideae, Faboideae). Los datos moleculares mostraron que Caesalpinioideae son parafiléticas, y en el sistema APG IV Fabaceae se considera una única familia con una clasificación interna revisada (APG IV, 2016; Legume Phylogeny Working Group, 2017; cit. en Pandey, 2021).
  • Malvaceae: tradicionalmente dividida en cuatro familias (Malvaceae, Tiliaceae, Sterculiaceae, Bombacaceae). Los datos moleculares mostraron que estos grupos no son monofiléticos, y en APG IV se unen en una sola familia Malvaceae sensu lato (APG IV, 2016; Judd, Manchester, 1998; cit. en Judd et al., 2018).
  • Apocynaceae: tradicionalmente dividida en Apocynaceae y Asclepiadaceae. Los datos moleculares mostraron que Asclepiadaceae están anidadas dentro de Apocynaceae, y en APG IV se unen (APG IV, 2016; Endress, Bruyns, 2000; cit. en Judd et al., 2018).

Estos ejemplos muestran que los datos moleculares a menudo cambian radicalmente nuestras concepciones sobre las relaciones de parentesco, y el sistema APG IV refleja estos cambios reconociendo solo grupos monofiléticos (Judd et al., 2018).

6.6. Uso práctico del árbol filogenético APG IV en agronomía

El árbol filogenético APG IV no es simplemente un esquema teórico, sino una herramienta de trabajo para el agrónomo, el fitomejorador y el biólogo. Consideremos las principales direcciones de su uso práctico.

Búsqueda de parientes silvestres de plantas cultivadas

Una de las aplicaciones más importantes del árbol filogenético es la búsqueda de parientes silvestres de plantas cultivadas — donantes de caracteres valiosos (resistencia a enfermedades, plagas, sequía, calidad del producto) (Pandey, 2021). Conociendo las relaciones filogenéticas, se pueden buscar de manera dirigida tales especies en la naturaleza. Por ejemplo, si una especie cultivada pertenece al clado Fábidas, sus parientes silvestres tendrán más probabilidades de encontrarse entre otros representantes de Fábidas, y no entre, digamos, Astéridas (Judd et al., 2018).

Ejemplos de uso exitoso de datos filogenéticos en fitomejoramiento:

  • Tomate (Solanum lycopersicum): los parientes silvestres del género Solanum (por ejemplo, S. chmielewskii, S. pennellii) son donantes de genes de resistencia a enfermedades, tolerancia a la sequía y mejora del sabor (Rick, 1982; cit. en Judd et al., 2018).
  • Trigo (Triticum aestivum): los parientes silvestres de los géneros Aegilops, Triticum (Poaceae) son donantes de genes de resistencia a la roya, el oídio y otras enfermedades (Pandey, 2021).
  • Patata (Solanum tuberosum): las especies silvestres de Solanum de América del Sur son donantes de genes de resistencia al mildiu, nematodos y virus (Pandey, 2021).
  • Girasol (Helianthus annuus): las especies silvestres de Helianthus (Asteraceae) son donantes de genes de resistencia a enfermedades y mejora de la calidad del aceite (Pandey, 2021).

Comprensión de la evolución de caracteres económicamente valiosos

El árbol filogenético permite comprender cómo y cuándo surgieron los caracteres económicamente valiosos. Por ejemplo, sabiendo que todas las gramíneas (Poaceae) pertenecen al clado Commelínidas, se puede estudiar la evolución de caracteres como la capacidad de macollamiento, el tipo de inflorescencia, la resistencia al encamado y la eficiencia fotosintética (C3, C4, CAM) (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).

Ejemplos:

  • Fotosíntesis C4: evolucionó independientemente más de 60 veces en diferentes grupos de angiospermas, incluidos Poaceae (maíz, sorgo, mijo), Amaranthaceae (amaranto), Chenopodiaceae (quenopodio), Euphorbiaceae (euforbia) (Pandey, 2021). El conocimiento de las relaciones filogenéticas permite comprender qué grupos son prometedores para el fitomejoramiento de la eficiencia fotosintética.
  • Formación de tubérculos: evolucionó independientemente en diferentes grupos (patata — Solanaceae, batata — Convolvulaceae, ñame — Dioscoreaceae, mandioca — Euphorbiaceae, topinambur — Asteraceae), lo que es importante para comprender los mecanismos genéticos de este carácter (Pandey, 2021).
  • Simbiosis con bacterias fijadoras de nitrógeno: característica del clado Fábidas (Fabaceae, Rosaceae, Fagales, Cucurbitales), lo que permite buscar y estudiar de manera dirigida especies fijadoras de nitrógeno (Judd et al., 2018).

Identificación de plantas y trabajo con colecciones de herbario

El sistema APG IV se utiliza ampliamente en herbarios y bases de datos para organizar especímenes. El conocimiento del árbol filogenético permite encontrar rápidamente un taxón y comprender sus relaciones (Judd et al., 2018). Por ejemplo, si un investigador trabaja con la familia Brassicaceae (crucíferas), sabe que esta familia pertenece al orden Brassicales (Málvidas, Rósidas, Eudicotiledóneas), y puede buscar material comparativo entre otros Brassicales (Capparaceae, Cleomaceae, Caricaceae, Moringaceae) (APG IV, 2016).

Comprensión de la resistencia a enfermedades y plagas

Las relaciones filogenéticas a menudo se correlacionan con la resistencia a enfermedades y plagas. Por ejemplo, si una especie es resistente a un patógeno determinado, sus parientes cercanos tendrán más probabilidades de ser también resistentes (Judd et al., 2018). Esto permite buscar de manera dirigida fuentes de resistencia entre taxones relacionados. Por ejemplo, la resistencia al mildiu en especies silvestres de Solanum (Solanaceae) se correlaciona con su posición filogenética (Pandey, 2021).

Predicción de la calidad del producto

Las relaciones filogenéticas pueden predecir caracteres bioquímicos y fisiológicos importantes para la calidad del producto. Por ejemplo, la acumulación de determinados alcaloides, aceites esenciales, vitaminas y antioxidantes a menudo se correlaciona con la posición filogenética del taxón (Judd et al., 2018; Pandey, 2021). Por ejemplo, todas las especias de la familia Lauraceae (canela, alcanfor, laurel, sasafrás) contienen aceites esenciales, lo que está relacionado con su origen evolutivo común (Pandey, 2021).

6.7. Limitaciones y advertencias al leer un árbol filogenético

A pesar de su enorme valor, el árbol filogenético APG IV tiene una serie de limitaciones que deben tenerse en cuenta (Judd et al., 2018).

1. Incompletitud de los datos: el árbol se construye sobre la base de taxones modernos y no incluye grupos extintos que pueden ocupar una posición intermedia. Esto puede distorsionar la reconstrucción de estados ancestrales (Doyle, 2013).

2. Incertidumbre estadística: algunos nodos del árbol tienen bajo soporte estadístico (bootstrap < 70 %, probabilidad posterior < 0,95), lo que significa que el orden de ramificación en estos nodos puede cambiar al añadir nuevos datos (Pandey, 2021).

3. Árboles de genes vs. árboles de especies: un árbol construido a partir de un gen puede diferir de un árbol construido a partir de otro gen debido a la clasificación incompleta de linajes, hibridación o transferencia horizontal de genes (Pandey, 2021). El sistema APG IV utiliza un consenso de muchos genes, pero incluso este puede no reflejar la verdadera historia de las especies.

4. Convergencia morfológica: algunos caracteres morfológicos pueden surgir independientemente en diferentes linajes (homoplasia), lo que puede inducir a error al interpretar el árbol (Judd et al., 2018).

5. Convenciones de rangos: APG IV no utiliza rangos formales por encima del orden, lo que puede crear inconvenientes para algunas tareas prácticas (por ejemplo, al elaborar floras o claves de identificación) (APG IV, 2016; Judd et al., 2018).

6. Dinamismo del sistema: el sistema APG continúa desarrollándose, y las nuevas versiones pueden cambiar la posición de algunos taxones. Es necesario seguir las actualizaciones (APG IV, 2016; Stevens, 2001 onwards; cit. en Judd et al., 2018).

7. Conclusión

Las angiospermas (Angiospermae, Magnoliophyta) representan el grupo más numeroso, diverso y ecológicamente significativo de plantas superiores actuales. Su dominio en los ecosistemas terrestres y su papel fundamental en la agroesfera son el resultado de una larga evolución, una serie de aromorfosis clave y complejas interacciones coevolutivas con animales polinizadores, dispersores y patógenos (Doyle, 2013; Judd et al., 2018). En este capítulo final resumiremos el material considerado, generalizaremos la importancia de los linajes basales y las magnólidas, evaluaremos el sistema APG IV como herramienta de trabajo y trazaremos perspectivas para investigaciones futuras.

7.1. Las angiospermas: resultado de una larga evolución e innovaciones clave

Los datos filogenéticos moleculares y paleobotánicos modernos indican que la divergencia del grupo corona de las angiospermas ocurrió en el Triásico Superior — Jurásico Inferior, aproximadamente hace 209–187 millones de años (Li et al., 2019; cit. en Pandey, 2021). Esta conclusión es sustancialmente más antigua que los macrofósiles de plantas con flores más antiguos e indiscutibles, lo que crea la llamada «brecha jurásica» (Pandey, 2021). A pesar de la incompletitud del registro fósil, está claro que las angiospermas atravesaron un largo período de evolución temprana antes de alcanzar la diversidad moderna.

Las aromorfosis clave de las angiospermas — flor, fruto, doble fecundación, endospermo, vasos en el xilema y reducción radical del gametófito — formaron un «arquetipo» morfofisiológico único que aseguró el éxito evolutivo sin precedentes de este grupo (Doyle, 2013; Rudall, 2013). La flor como brote determinado con esporófilos, el recipiente cerrado para los óvulos (ovario), la doble fecundación con formación de endospermo triploide, un eficiente sistema de conducción de agua formado por vasos y un gametófito extremadamente reducido — todos estos caracteres en conjunto permitieron a las angiospermas colonizar rápidamente diversos hábitats, acortar el ciclo reproductivo y reducir la dependencia del agua (Judd et al., 2018; Becker et al., 2025).

Es importante subrayar que estas innovaciones no surgieron simultáneamente y no están presentes en su conjunto completo en todos los grupos modernos. Los linajes basales han conservado una serie de rasgos arcaicos, y algunos grupos avanzados han perdido secundariamente ciertos caracteres (por ejemplo, los vasos en Winteraceae o el endospermo en algunas orquídeas). No obstante, es precisamente la combinación de estas innovaciones lo que determinó el dominio de las angiospermas en la biosfera moderna y su posición central en la agroesfera (Pandey, 2021).

7.2. Linajes basales y magnólidas: rasgos arcaicos e importancia económica

Los linajes basales de las angiospermas — Amborellales, Nymphaeales y Austrobaileyales — ocupan posiciones basales sucesivas en el árbol filogenético y han conservado una serie de caracteres plesiomórficos: carpelos ascidiados, perianto no diferenciado, disposición espiral de las partes florales, ausencia de vasos en Amborella y la mayoría de Nymphaeales, y gametófitos femeninos multicelulares o débilmente reducidos (Endress, Igersheim, 2000; Friedman, 2006; Judd et al., 2018). El estudio de estos grupos tiene una importancia clave para la reconstrucción del aspecto ancestral de las angiospermas y la comprensión de las etapas tempranas de la evolución de la flor, el fruto y el ciclo vital (Sauquet et al., 2017; Endress, Doyle, 2009).

Las magnólidas (Magnoliidae) son el siguiente gran clado, que incluye los órdenes Magnoliales, Laurales, Piperales y Canellales. También han conservado muchos caracteres arcaicos: disposición espiral de las partes florales, numerosos carpelos libres, estambres acintados, aceites esenciales (Judd et al., 2018). Entre las magnólidas hay importantes plantas económicas: especias (nuez moscada, canela, pimienta negra, anís estrellado), cultivos frutales (aguacate, chirimoya, anón), plantas medicinales (schisandra china, kava), ornamentales (magnolias, árbol del tulipán, calicanto, quimonanto) y fuentes de madera (Pandey, 2021). Así, los linajes basales y las magnólidas, a pesar de su número relativamente pequeño de especies, contribuyen notablemente a la agroesfera y tienen una enorme importancia teórica para la sistemática y la biología evolutiva.

7.3. APG IV como herramienta de trabajo para el agrónomo y el biólogo modernos

El sistema APG IV (2016) es una clasificación filogenética moderna de las angiospermas que reconoce solo grupos monofiléticos y refleja las relaciones evolutivas reveladas sobre la base de datos moleculares. Incluye 64 órdenes y 416 familias y los organiza en grandes clados informales: Angiospermas basales, Magnólidas, Chloranthales, Monocotiledóneas, Ceratophyllales, Eudicotiledóneas, Superrósidas, Superastéridas, Rósidas, Astéridas, Fábidas, Málvidas, Lámiidas, Campanúlidas (APG IV, 2016; Judd et al., 2018).

Para el agrónomo y el biólogo, APG IV no es simplemente un esquema teórico, sino una herramienta de trabajo. Permite:

  • Identificar plantas con ayuda de claves de identificación y bases de datos modernas construidas sobre una base filogenética (Judd et al., 2018).
  • Buscar parientes silvestres de plantas cultivadas — donantes de caracteres valiosos (resistencia a enfermedades, sequía, calidad del producto) (Pandey, 2021).
  • Comprender la evolución de caracteres económicamente valiosos, como la fotosíntesis C4, la formación de tubérculos, la simbiosis con bacterias fijadoras de nitrógeno, la acumulación de alcaloides y aceites esenciales (Judd et al., 2018; Pandey, 2021).
  • Predecir la resistencia a enfermedades y plagas sobre la base del parentesco filogenético (Pandey, 2021).
  • Trabajar con colecciones de herbario y bases de datos utilizando un sistema estable y generalmente aceptado (APG IV, 2016).

Al mismo tiempo, es necesario recordar las limitaciones del sistema: es dinámico, algunos nodos tienen bajo soporte estadístico y el árbol filogenético no sustituye el diagnóstico morfológico (Judd et al., 2018; Pandey, 2021). No obstante, APG IV es actualmente la clasificación de angiospermas más fundamentada y prácticamente aplicable.

7.4. Perspectivas y observaciones finales

La sistemática de las angiospermas continúa desarrollándose. La integración de la genómica, la biología evolutiva del desarrollo (evo-devo), la paleobotánica y la morfología comparada permite perfeccionar las reconstrucciones filogenéticas y comprender mejor los mecanismos de las innovaciones evolutivas (Becker et al., 2025; Doyle, 2013). Proyectos como Open Tree of Life y Angiosperm Phylogeny Website (Stevens, 2001 onwards) proporcionan una actualización continua de la clasificación y acceso a datos para investigadores de todo el mundo (Pandey, 2021).

Para la educación y la ciencia agrarias es importante que los estudiantes y especialistas dominen el sistema filogenético moderno, comprendan sus principios y sepan utilizarlo en el trabajo práctico. Las angiospermas siguen siendo un «misterio abominable» en los detalles de su evolución temprana, pero la estructura general de su árbol filogenético y las aromorfosis clave se conocen hoy lo suficientemente bien como para servir de base fiable para investigaciones futuras (Darwin, Seward, 1903; cit. en Pandey, 2021).

Así, las angiospermas son el resultado de una larga evolución e innovaciones clave; los linajes basales y las magnólidas han conservado rasgos arcaicos, pero entre ellos hay cultivos importantes; APG IV es una herramienta de trabajo para el agrónomo y el biólogo modernos. La sistemática es una ciencia dinámica, y su desarrollo continuará, abriendo nuevos horizontes para la comprensión y el uso del mundo vegetal.

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Referencias

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