Perfil del suelo y horizontes de diagnóstico
1. Perfil del Suelo
1.1. ¿Qué es el perfil del suelo?
Imagine que corta el suelo verticalmente, como un pastel, y observa el corte. Lo que verá es el perfil del suelo. En la ciencia del suelo, damos a este concepto una definición estricta.
Perfil del suelo es la secuencia vertical de capas (horizontes) genéticamente relacionadas que refleja el resultado de la acción prolongada de los factores de formación del suelo sobre el material parental (Birkeland, 1984; Weil, 2017).
El perfil no es simplemente un "pastel estratificado". Es una estructura tridimensional que se desarrolla en el tiempo. Cada horizonte en el perfil es un "testigo" de una etapa determinada de la formación del suelo. Al leer el perfil, podemos reconstruir la historia del suelo: cómo cambió el clima, qué vegetación había, cuánto tiempo duró la formación e incluso qué procesos predominaron.
Idea clave de la lección: El perfil del suelo es un "archivo" de la historia del suelo. Todo lo que ha ocurrido en el suelo ha dejado su huella en sus horizontes.
1.2. Perfil del suelo y calicata: una distinción importante
En la práctica de la edafología, es necesario distinguir entre dos conceptos:
| Perfil del suelo | Calicata (perfil de campo) |
|---|---|
| Secuencia vertical idealizada de horizontes característica del suelo como cuerpo natural | Pared específica de un pozo o zanja que hemos excavado para su estudio |
| Es un modelo, una abstracción | Es la realidad que observamos |
| Refleja los rasgos típicos del suelo | Puede tener distorsiones (p. ej., la pared se derrumbó, los horizontes están borrosos) |
La calicata es nuestra forma de "asomarnos" al perfil. Es en la calicata donde estudiamos los horizontes, medimos su espesor, describimos el color, la estructura y otros rasgos. Una buena calicata debe ser lo suficientemente profunda para exponer todos los horizontes genéticos hasta el material parental inalterado (Buol et al., 2011; White, 2006).
1.3. El pedón y su significado
Cuando estudiamos el perfil del suelo, estamos tratando con un área específica de la cobertura del suelo. Para sistematizar el estudio, los edafólogos introdujeron el concepto de pedón (Buol et al., 2011; Weil, 2017).
Pedón es el volumen tridimensional más pequeño de suelo que conserva todos los rasgos característicos de ese suelo y es suficiente para estudiar sus horizontes.
Las dimensiones del pedón varían:
- Área: de 1 a 10 m²
- Profundidad: hasta 2 m (o hasta el material parental si está más cerca)
Imagine que clava una pala en el suelo y corta un cubo de suelo que abarca todos los horizontes. Eso es el pedón. ¿Por qué es importante? Porque el pedón es la unidad mínima de descripción y clasificación. Todos los análisis de laboratorio se realizan con muestras tomadas de cada horizonte del pedón.
Dato curioso: Varios pedones adyacentes con propiedades similares se agrupan en una unidad mayor — el polipedón, que corresponde al contorno real del suelo en un mapa.
1.4. Cobertura del suelo y su heterogeneidad
Si "cortamos" mentalmente el pedón, obtenemos el perfil. Si miramos la superficie de la Tierra desde arriba, vemos la cobertura del suelo — un mosaico continuo de diferentes pedones.
La cobertura del suelo nunca es homogénea. Incluso en un área pequeña, encontrará diferentes suelos: en la cima de una colina — unos, en la ladera — otros, en la depresión — terceros. Este cambio espacial regular de los suelos está asociado con cambios en los factores de formación del suelo (relieve, humedad, material parental). Milne (1936) denominó esta secuencia regular de suelos en una ladera catena (Huang et al., 2012; Birkeland, 1984).
Catena es una serie de suelos que se reemplazan entre sí desde la divisoria de aguas hasta el pie de la ladera, desarrollados sobre un mismo material parental pero en diferentes condiciones hidrológicas.
Ejemplo de catena:
- Divisoria (buen drenaje) → Ladera (drenaje moderado) → Pie de ladera (mal drenaje)
- Sódico-podzólico → Gris forestal → Pradero
1.5. ¿Por qué el perfil es la clave de la historia del suelo?
El perfil del suelo es el principal objeto de estudio en la edafología genética. ¿Por qué?
1. Toda la historia de la formación del suelo está codificada en el perfil. Cada horizonte es el resultado de un proceso determinado que actuó con cierta intensidad en un tiempo determinado.
2. El perfil refleja el equilibrio de los cuatro procesos fundamentales de formación del suelo. Simonson (1959) identificó estos procesos, y subyacen a la formación de cualquier perfil (Weil, 2017):
| Proceso | ¿Qué ocurre? | Ejemplos en el perfil |
|---|---|---|
| Transformación | Las sustancias cambian química y físicamente in situ | Meteorización de minerales primarios → formación de minerales arcillosos |
| Translocación | Las sustancias se mueven dentro del perfil | Movimiento de arcilla desde A hacia el horizonte Bt |
| Acumulación (aporte) | Las sustancias ingresan al suelo desde el exterior | Aporte de materia orgánica con la hojarasca |
| Eluviación (pérdida) | Las sustancias son eliminadas del suelo | Lavado de sales fuera del perfil |
3. Por la forma y estructura del perfil podemos juzgar la edad del suelo. Cuanto más complejo y potente es el perfil, y cuantos más horizontes contiene, generalmente el suelo es más antiguo (en igualdad de condiciones).
4. El perfil es un "registro" de las fluctuaciones climáticas. Si en una misma calicata encontramos un horizonte húmico enterrado cubierto por loess, es evidencia de un cambio en las condiciones climáticas (calentamiento o enfriamiento).
Ejemplo. En el perfil de un Chernozem vemos un potente horizonte húmico oscuro, debajo del cual, a 1-2 m de profundidad, aparecen neoformaciones carbonatadas. Esto nos indica:
- El clima fue lo suficientemente húmedo para sustentar una vegetación herbácea abundante.
- Hubo suficientes precipitaciones para lavar los carbonatos de la parte superior del perfil, pero no suficientes para eliminarlos por completo.
- El suelo se formó durante muchos miles de años.
1.6. El perfil del suelo como objeto de estudio
Al estudiar el perfil del suelo, el edafólogo responde a tres grupos de preguntas:
1. Descriptivas: ¿Qué horizontes están presentes? ¿Cuál es su espesor, color, estructura, composición granulométrica?
2. Genéticas: ¿Qué procesos llevaron a la formación de estos horizontes? ¿En qué orden ocurrieron?
3. Funcionales: ¿Cómo afectan las propiedades del perfil a la fertilidad, el régimen hídrico y la resistencia a las perturbaciones?
Obtenemos respuestas a estas preguntas describiendo los rasgos morfológicos de los horizontes (color, estructura, composición granulométrica, neoformaciones, inclusiones). Esto es lo que abordaremos en las siguientes lecciones.
Conclusiones clave de esta sección:
1. Perfil del suelo es la secuencia vertical de horizontes genéticos que refleja la historia del desarrollo del suelo.
2. Calicata es la pared de un pozo donde observamos el perfil.
3. Pedón es la unidad tridimensional mínima de suelo suficiente para estudiar todos sus horizontes.
4. Catena es la secuencia regular de suelos en una ladera, que refleja cambios en las condiciones hidrológicas.
5. El perfil se forma bajo la acción de cuatro procesos: transformación, translocación, acumulación y eluviación.
6. El perfil es un "archivo" de la historia del suelo, y la capacidad de "leerlo" es una habilidad clave del edafólogo.
2. Horizontes Genéticos
2.1. ¿Qué es un horizonte genético?
Cuando miramos el perfil del suelo, vemos que está compuesto por capas que difieren en color, estructura, densidad, contenido de materia orgánica y otros rasgos. Estas capas se denominan horizontes genéticos. Su aparición es el resultado de los procesos de formación del suelo.
Horizonte genético es una capa de suelo que:
- difiere de las capas adyacentes en propiedades morfológicas, físicas, químicas o biológicas;
- se formó como resultado de uno o varios procesos de formación del suelo;
- tiene una conexión genética con los demás horizontes del perfil (Birkeland, 1984; Buol et al., 2011).
En otras palabras, un horizonte no es simplemente una capa mecánica de deposición (como en geología). Es el resultado de la edafogénesis: aquí algo se acumuló, algo se lavó, algo se transformó. Cada horizonte es un "testigo" de procesos específicos.
Es importante entender: los horizontes no son paralelos a las superficies de estratificación del material parental (aunque a menudo son aproximadamente paralelos a la superficie del suelo). Si vemos en una calicata capas paralelas entre sí y no relacionadas con la superficie, es más probable que sean capas geológicas, no horizontes edáficos. Los horizontes del suelo se forman de arriba abajo y siguen la topografía de la superficie (Birkeland, 1984).
2.2. Sistema de notación de horizontes genéticos
En edafología se adopta un sistema unificado de símbolos alfabéticos para designar los horizontes genéticos. Los horizontes principales (maestros) se indican con letras mayúsculas latinas: O, A, E, B, C, R.
Analicemos cada uno. Para mayor claridad, presentemos un perfil clásico de suelo forestal de zona templada:
- O — hojarasca orgánica
- A — horizonte húmico-acumulativo
- E — horizonte eluvial (lavado)
- B — horizonte iluvial (acumulado)
- C — material parental (ligeramente alterado)
- R — roca subyacente
Horizontes orgánicos (O)
El horizonte O (del inglés organic) es la capa superior del suelo compuesta predominantemente por material orgánico (restos vegetales) y que contiene más del 30% de materia orgánica (en masa) (Buol et al., 2011; Weil, 2017).
Es característico de suelos forestales, turberas y tundra, pero raramente se encuentra en estepas y desiertos. Dentro del horizonte O se distinguen subhorizontes según el grado de descomposición del material orgánico (Scheffer et al., 2018; Weil, 2017):
| Notación | Nombre | Características |
|---|---|---|
| Oi | Hojarasca fresca (literal) | Restos vegetales casi sin descomponer; se reconocen hojas, acículas, ramitas |
| Oe | Fermentación (humus bruto) | Restos parcialmente descompuestos; aún se ven fibras, pero la estructura está alterada |
| Oa | Humificado (humus) | Material orgánico muy descompuesto; no se identifican fibras |
En el sistema alemán (Scheffer et al., 2018) se utilizan notaciones similares: L (literal), Of (humus grueso), Oh (humus fino).
Significado genético del horizonte O: Es una zona de acumulación de materia orgánica donde la transformación de los restos vegetales es lenta debido a la falta de oxígeno, la alta acidez o las bajas temperaturas.
Horizonte húmico-acumulativo (A)
El horizonte A es la parte superior del suelo mineral que:
- contiene una cantidad significativa de humus mezclado con partículas minerales;
- tiene un color oscuro (de pardo grisáceo a negro);
- se forma por acumulación y humificación de restos orgánicos (Birkeland, 1984; Weil, 2017).
Si el horizonte A se forma bajo la influencia del arado, se denomina Ap (del inglés plough). En los suelos de estepa (Chernozems), el horizonte A puede ser potente (hasta 80–100 cm) y tener un color muy oscuro — es el epipedón móllico en el sistema Soil Taxonomy (Weil, 2017).
Significado genético del horizonte A: Aquí se produce una acumulación activa de humus, que depende del tipo de vegetación, el clima y la actividad de la fauna edáfica (especialmente las lombrices). El espesor y el contenido de humus del horizonte A son los indicadores más importantes de la fertilidad.
En algunos casos, el horizonte A puede ser eluvial (es decir, se lavan arcilla, hierro y aluminio), pero conserva un color oscuro debido al humus. Este horizonte suele denominarse Ae (eluvial).
Horizonte eluvial (lavado) (E)
El horizonte E (del inglés eluviation) es una capa de la que, como resultado del movimiento descendente del agua, se han eliminado partículas arcillosas, óxidos de hierro y aluminio, así como sustancias orgánicas. Como resultado, quedan los minerales más resistentes: cuarzo y otros minerales primarios. El color de este horizonte es claro, blanquecino o gris, debido a la "exposición" del color de los propios granos minerales (Birkeland, 1984; Weil, 2017).
El horizonte E se encuentra a menudo debajo de la hojarasca forestal (debajo de O o A) y por encima del horizonte B. En los perfiles de suelos de estepa, el horizonte E generalmente está ausente.
Ejemplo: En los suelos Podzólicos, el horizonte E se denomina podzólico y tiene un color gris ceniza. En el sistema alemán se denomina Ae o Al (según la naturaleza del lavado) (Scheffer et al., 2018).
Significado genético del horizonte E: Es una zona de eliminación activa de sustancias hacia abajo en el perfil (eluvación). Si vemos un horizonte E potente, indica un régimen de lavado prolongado (por ejemplo, en condiciones de taiga o clima subtropical húmedo).
Horizonte iluvial (acumulado) (B)
El horizonte B es una capa subsuperficial donde se acumulan sustancias traídas desde arriba (iluvación), o que ha sido muy alterada in situ como resultado de la meteorización. El horizonte B se caracteriza por:
- ausencia de la estructura original del material parental;
- presencia de neoformaciones (películas arcillosas, óxidos de hierro, carbonatos);
- color más vivo (rojo, pardo) en comparación con A y E (Birkeland, 1984; Weil, 2017).
El horizonte B es el más diverso en propiedades. Para describirlo se utilizan numerosos sufijos alfabéticos adicionales. Estos son los principales:
| Sufijo | Significado | Ejemplo |
|---|---|---|
| Bw | Meteorización débil, cambio de color y estructura (sin acumulación) | Suelo pardo forestal |
| Bt | Acumulación de arcilla (iluvial) | Podzólico, Sódico-podzólico |
| Bh | Acumulación de humus | Podzol (iluvial-húmico) |
| Bs | Acumulación de óxidos de hierro y aluminio (sesquióxidos) | Podzol (ferruginoso) |
| Bk | Acumulación de carbonatos (CaCO₃) | Chernozem (carbonatado) |
| By | Acumulación de yeso (CaSO₄·2H₂O) | Suelos desérticos |
| Bz | Acumulación de sales fácilmente solubles | Solonchaks |
| Bg | Rasgos de gleización (exceso de humedad, condiciones reductoras) | Horizontes gleyicos |
| Bo | Acumulación residual de óxidos de hierro y aluminio (resultado de la eliminación de componentes más solubles) | Suelos ferralíticos rojo-amarillos |
Estos sufijos pueden combinarse, por ejemplo: Btk — horizonte iluvial-arcilloso con carbonatos, Bhs — horizonte iluvial húmico-ferruginoso. El orden de los sufijos está definido por reglas (Birkeland, 1984; Soil Survey Staff, 2014).
Significado genético del horizonte B: Es una zona de acumulación de productos de meteorización traídos desde arriba. Por el espesor y la composición del horizonte B juzgamos la duración e intensidad de los procesos de lavado e iluviación. Por ejemplo, un Bt potente con cutanes arcillosos indica un régimen de lavado prolongado.
Material parental (C) y roca subyacente (R)
Horizonte C es el material parental (sustrato) ligeramente alterado por la edafogénesis, a partir del cual se formó el suelo. En el horizonte C se conservan la estructura y la composición mineralógica de la roca original; no presenta rasgos de edafogénesis (humus, estructura, iluviación). Sin embargo, pueden ocurrir etapas iniciales de meteorización (Birkeland, 1984; Weil, 2017).
Dentro del horizonte C se distinguen dos subtipos:
- C — roca inalterada (si no hay signos de meteorización);
- Cox (o Cw) — horizonte oxidado donde se notan trazas de meteorización (cambio de color, aparición de grietas), pero que aún no cumple los criterios para ser B. En el sistema alemán se utiliza Cv (roca meteorizada) (Scheffer et al., 2018).
Horizonte R es roca sólida, no desintegrada, que no puede excavarse con pala. En el perfil sirve como límite inferior del suelo.
2.3. Horizontes de transición
Entre los horizontes principales suele haber zonas de transición donde las propiedades de dos horizontes se mezclan. Se designan con combinaciones de letras:
- AB — transicional, donde predominan las propiedades de A pero aparecen rasgos de B.
- BA — transicional, donde predominan las propiedades de B pero hay rasgos de A.
- EB — transición entre E y B.
- BC — transición entre B y C.
Si la transición es nítida y no gradual, se usa una barra: E/B significa que en el horizonte hay áreas separadas de E y B (Birkeland, 1984; Weil, 2017).
2.4. Numeración de horizontes
Para designar subhorizontes dentro de un mismo tipo genético se utilizan números arábigos: B1, B2, B3, etc., de arriba abajo. Por ejemplo:
- A1 — parte superior del horizonte húmico
- A2 — parte inferior del horizonte húmico (más clara)
- Bt1 — subhorizonte iluvial-arcilloso superior
- Bt2 — subhorizonte iluvial-arcilloso inferior
Los números también se utilizan cuando en el perfil hay varias capas de material parental de diferente composición (discordancias litológicas). Entonces se coloca un número delante de la letra, que indica la capa (contando desde arriba): 2Btb significa que el horizonte iluvial-arcilloso se ha desarrollado en la segunda capa de material parental (Birkeland, 1984; Buol et al., 2011).
2.5. ¿Cómo ayudan los horizontes genéticos a "leer" la historia del suelo?
Ahora, conociendo el sistema de notación, podemos responder a la pregunta principal: ¿cómo entender la historia del suelo a partir de sus horizontes?
1. La secuencia de horizontes ya dice mucho. Si vemos un perfil O-A-E-Bt-C, es un proceso podzólico típico: hay horizontes eluvial e iluvial, lo que indica un régimen de lavado y eliminación de sustancias.
2. El espesor de los horizontes es un indicador de la duración del proceso. Un horizonte A grueso en un Chernozem indica milenios de acumulación de humus en condiciones de estepa.
3. La presencia de neoformaciones (cutanes arcillosos, vetas carbonatadas, concreciones ferruginosas) indica procesos específicos (iluvación, carbonatación, gleización). Por ejemplo, las películas arcillosas en la superficie de los agregados son evidencia directa del movimiento de arcilla (Birkeland, 1984; Weil, 2017).
4. Horizontes enterrados — si en el perfil, a cierta profundidad, encontramos un antiguo horizonte A o Bt cubierto por material nuevo, esto indica una interrupción de la edafogénesis (puede deberse a cambios climáticos, erosión y sedimentación). Estos horizontes se denotan con el sufijo b (p. ej., Ab o Btb) (Birkeland, 1984).
5. Comparación de perfiles en una catena — observando cómo cambian los horizontes a lo largo de la ladera, podemos reconstruir procesos de migración lateral de sustancias (hidromorfismo, erosión, acumulación).
Ejemplo de lectura de un perfil. Perfil: Ah – Ael – Bt1 – Bt2 – BC – C
- Ah — capa húmica (acumulación de orgánica).
- Ael — gris claro, sin estructura — eluvial, del que se ha lavado arcilla y hierro.
- Bt1, Bt2 — pardos, franco-arcillosos pesados, con cutanes arcillosos — acumulación iluvial de arcilla.
- BC — C — transición al material parental.
Conclusión: Se trata de un suelo Sódico-podzólico, formado bajo bosque en régimen de lavado. El proceso es la redistribución eluvial-iluvial de arcilla y óxidos. El suelo es relativamente antiguo (tiene un Bt desarrollado).
2.6. Relación entre horizontes genéticos y horizontes diagnósticos
Es importante distinguir entre horizontes genéticos (que acabamos de describir) y horizontes diagnósticos utilizados en los sistemas de clasificación (por ejemplo, en WRB o Soil Taxonomy). Los horizontes genéticos son designaciones de campo; los diagnósticos son criterios estrictamente definidos (por color, contenido de arcilla, capacidad de intercambio catiónico, etc.) que sirven para la clasificación (Weil, 2017).
Por ejemplo, el epipedón móllico (diagnóstico) puede incluir varios horizontes genéticos (A, AB) e incluso parte del Bt si son oscuros y están saturados de bases. El horizonte argílico es un horizonte diagnóstico que suele corresponder al Bt genético, pero con criterios cuantitativos claros de incremento de arcilla. En la siguiente parte de la lección examinaremos en detalle los horizontes diagnósticos de WRB.
Conclusiones clave de esta sección:
1. Horizonte genético es una capa de suelo que difiere en propiedades y se formó como resultado de procesos edafogenéticos.
2. Horizontes genéticos principales: O (orgánico), A (húmico-acumulativo), E (eluvial), B (iluvial), C (material parental), R (roca).
3. Se utilizan sufijos para precisar: t (arcilla), h (humus), s (óxidos de hierro/aluminio), k (carbonatos), y (yeso), z (sales), g (gleización), w (alteración débil), etc.
4. Horizontes de transición se denotan con dos letras (AB, EB, etc.), y la numeración para subhorizontes (B1, B2).
5. Horizontes enterrados — sufijo b — indican una interrupción en la edafogénesis.
6. El sistema de horizontes genéticos permite "leer" la historia del suelo: por la combinación, espesor y propiedades de los horizontes se pueden reconstruir los procesos predominantes y las condiciones ambientales.
3. Horizontes Diagnósticos WRB
3.1. De horizontes genéticos a diagnósticos: ¿por qué es importante?
En la sección anterior conocimos el sistema de horizontes genéticos (O, A, E, B, C, R) y sus sufijos. Es un lenguaje útil para la descripción de campo del perfil del suelo. Sin embargo, este sistema tiene un inconveniente importante: no es estricto ni cuantitativo.
Imagine: un edafólogo denomina Bt a un horizonte porque ve películas arcillosas en la superficie de los agregados. Otro denomina Bw al mismo horizonte porque considera que el incremento de arcilla no es suficiente para el diagnóstico. Como resultado, dos especialistas pueden clasificar el mismo suelo de manera diferente. Para eliminar el subjetivismo, las clasificaciones internacionales (especialmente WRB y Soil Taxonomy) utilizan horizontes diagnósticos (Birkeland, 1984; Buol et al., 2011; Weil, 2017).
Horizonte diagnóstico es una capa de suelo que tiene propiedades estrictamente definidas, medibles y reproducibles (espesor, contenido de carbono orgánico, arcilla, óxidos, capacidad de intercambio catiónico, saturación de bases, pH, etc.). Si un horizonte cumple estos criterios, puede identificarse sin ambigüedad independientemente de quién realice la descripción.
La diferencia principal (Birkeland, 1984; Weil, 2017):
| Horizonte genético | Horizonte diagnóstico |
|---|---|
| Designación de campo para descripción | Criterio de clasificación |
| Basado en rasgos visuales e interpretación | Basado en mediciones cuantitativas de laboratorio |
| Ejemplo: Bt (si hay películas arcillosas) | Ejemplo: argílico (debe tener incremento de arcilla ≥ 3% absoluto si el horizonte superior tiene < 15% de arcilla; ≥ 8% absoluto si > 40%; presencia de cutanes arcillosos, etc.) |
Los horizontes diagnósticos se dividen en dos grandes grupos:
1. Superficiales (epipedones) — se forman en la parte superior del perfil (incluyendo A y parcialmente B si están oscurecidos por humus).
2. Subsuperficiales — se forman debajo del epipedón (principalmente B y a veces C) (Weil, 2017; IUSS Working Group WRB, 2015).
El conocimiento de los horizontes diagnósticos es fundamental porque son ellos los que determinan a qué Grupo Referencial de WRB (y a qué Orden de Soil Taxonomy) se asignará el suelo.
3.2. Panorama de los horizontes diagnósticos WRB
Examinemos los horizontes diagnósticos clave utilizados en la Base Referencial Mundial del Recurso Suelo (WRB) (IUSS Working Group WRB, 2015; Scheffer et al., 2018; Huang et al., 2012).
Horizontes diagnósticos superficiales (epipedones)
Epipedón móllico (Mollic)
Idea central: Es un horizonte superficial potente, oscuro, estructurado, bien humificado y con alta saturación de bases (> 50%). Es típico de Chernozems y suelos de pradera.
Criterios clave (IUSS Working Group WRB, 2015; Weil, 2017):
- Color: valor Munsell (húmedo) ≤ 3, croma ≤ 3.
- Espesor: ≥ 20 cm (o ≥ 10 cm si yace sobre roca).
- Carbono orgánico: ≥ 0,6% (en la capa mezclada de 0–18 cm).
- Saturación de bases: ≥ 50% (por NH₄OAc, pH 7).
- Estructura: bien desarrollada, no masiva, no dura.
- Humedad: naturalmente húmedo al menos 3 meses al año a una temperatura del suelo > 5 °C a 50 cm de profundidad.
Significado genético: Acumulación prolongada de humus bajo vegetación herbácea con bioturbación activa (lombrices, roedores). El clima es suficientemente húmedo para el crecimiento de hierbas, pero suficientemente seco para que las bases no se laven completamente.
Epipedón úmbrico (Umbric)
Idea central: Similar al móllico, pero con baja saturación de bases (< 50%). Se encuentra en condiciones más húmedas o ácidas.
Criterios: Los mismos que para el móllico, pero saturación de bases < 50% (IUSS Working Group WRB, 2015; Weil, 2017).
Significado genético: Acumulación de humus en condiciones de lavado más intenso de bases (clima húmedo, rocas ácidas).
Epipedón ócrico (Ochric)
Idea central: Es un epipedón "no móllico" y "no úmbrico". Puede ser claro, delgado, con bajo contenido de humus o con estructura masiva. Es el epipedón más común (IUSS Working Group WRB, 2015; Weil, 2017).
Criterios: No cumple las condiciones de los epipedones móllico, úmbrico, hístico, melánico ni antrópico. Normalmente tiene:
- Color más claro que el móllico; o
- Espesor < 20 cm; o
- Carbono orgánico < 0,6%; o
- Estructura masiva o dura.
Significado genético: El epipedón ócrico es característico de suelos áridos, muchos suelos forestales con capa húmica delgada, y suelos antropogénicamente alterados. Es el "mínimo" típico que se encuentra en casi todas partes.
Epipedón hístico (Histic)
Idea central: Un horizonte orgánico saturado de agua durante la mayor parte del año (turba o húmico-turboso).
Criterios clave (IUSS Working Group WRB, 2015):
- Espesor: ≥ 20 cm (hasta 40 cm, según el tipo de material orgánico y el contenido de Sphagnum).
- Carbono orgánico: ≥ 12–18% (dependiendo del contenido de arcilla en la fracción mineral; véase el diagrama en Buol et al., 2011).
- Saturación de agua: ≥ 30 días al año (si no está drenado).
Significado genético: Acumulación de materia orgánica en condiciones anaeróbicas (encharcamiento estancado), que frena la mineralización.
Epipedón melánico (Melanic)
Idea central: Un horizonte muy oscuro, rico en materia orgánica (> 6% de carbono orgánico), formado en cenizas volcánicas. Característico de Andosoles (IUSS Working Group WRB, 2015; Weil, 2017).
Criterios: > 30 cm de espesor, color muy oscuro (valor < 2, croma < 2), > 6% de carbono orgánico, índice melánico < 1,7.
Epipedones antrópicos (Anthropic, Hortic, Plaggic, etc.)
Son horizontes superficiales muy modificados por la actividad humana (agricultura prolongada, aplicación de abonos orgánicos, riego) (IUSS Working Group WRB, 2015; Weil, 2017). Los trataremos brevemente, ya que es un tema especial.
Horizontes diagnósticos subsuperficiales
Horizonte argílico (Argic)
Idea central: Es un horizonte en el que se ha acumulado arcilla traída desde arriba (iluvación). Es el análogo del Bt genético, pero con criterios cuantitativos estrictos.
Criterios clave (IUSS Working Group WRB, 2015; Weil, 2017):
1) Espesor: ≥ 7,5 cm (o ≥ 1/10 del espesor total de los horizontes suprayacentes).
2) Incremento de arcilla (en comparación con el horizonte eluvial):
- Si el eluvial tiene < 15% de arcilla → incremento ≥ 3% absoluto.
- Si tiene 15–40% de arcilla → incremento ≥ 1,2 veces (por cociente).
- Si > 40% → incremento ≥ 8% absoluto.
- Presencia de cutanes arcillosos (argilanes) en la superficie de los agregados, en poros o como puentes entre granos (Birkeland, 1984; Weil, 2017).
Significado genético: Movilización activa de arcilla desde la parte superior del perfil hacia abajo. Requiere un régimen de lavado y condiciones que favorezcan la peptización de la arcilla (baja concentración de electrolitos, pH > 5, ausencia de iones tóxicos de Al).
Horizonte cámbico (Cambic)
Idea central: Es un horizonte con signos de meteorización (cambio de color, estructura, eliminación de carbonatos), pero sin acumulación apreciable de arcilla, humus, óxidos o sales. Corresponde al Bw genético.
Criterios clave (IUSS Working Group WRB, 2015; Weil, 2017):
- Espesor: ≥ 15 cm.
- Textura: no arenosa (franco-arenosa o más fina).
- Signos de alteración: color (más rojo o amarillo que C), estructura, eliminación de carbonatos, presencia de óxidos de Fe/Al (pero insuficiente para Spodic u Oxic).
- Ausencia de acumulación iluvial de arcilla, humus, óxidos o sales.
Significado genético: Etapa inicial de la edafogénesis, cuando los procesos de meteorización ya están en marcha, pero aún falta para la formación de un horizonte iluvial pronunciado. Típico de Inceptisoles (Soil Taxonomy) y muchos Cambisoles (WRB).
Horizonte nátrico (Natric)
Idea central: Es un horizonte argílico, pero con alto contenido de sodio intercambiable (ESP ≥ 15%) y estructura columnar o prismática característica. Se encuentra en Solonetz.
Criterios: Los mismos que para argílico, más ESP ≥ 15% y estructura columnar/prismática (IUSS Working Group WRB, 2015; Weil, 2017).
Significado genético: Acumulación de Na⁺ en el complejo de intercambio, que causa dispersión de la arcilla y formación de agregados densos y columnares. A menudo asociado con suelos salinos o antiguamente salinos.
Horizonte espódico (Spodic)
Idea central: Horizonte de acumulación iluvial de humus y/u óxidos de Fe/Al transportados como complejos órgano-minerales. Característico de Podzoles (Spodosoles en Soil Taxonomy, Podzoles en WRB).
Criterios clave (IUSS Working Group WRB, 2015; Weil, 2017):
- Espesor: ≥ 2,5 cm.
- Color: oscuro (Bh) o pardo-rojizo (Bs).
- pH: ≤ 5,9 (en agua 1:1).
- Contenido de carbono orgánico: ≥ 0,6%.
- Acumulación de Al y Fe: densidad óptica del extracto de oxalato (ODOE) ≥ 0,25 y al menos el doble que en el horizonte eluvial suprayacente; o (Al₀ + ½ Fe₀) ≥ 0,5% y al menos el doble que en E.
Significado genético: Redistribución eluvial-iluvial intensa de humus y óxidos de Fe/Al bajo la acción de ácidos orgánicos (proceso de podzolización, queluviación). Requiere un ambiente ácido, de lavado y materia orgánica de descomposición lenta (hojarasca de coníferas).
Horizonte óxico (Oxic)
Idea central: Es un horizonte muy meteorizado, dominado por óxidos de Fe y Al y caolinita (arcillas de baja actividad), con minerales primarios casi completamente destruidos. Característico de Ferralsoles (Oxisoles en Soil Taxonomy, Ferralsoles en WRB).
Criterios clave (IUSS Working Group WRB, 2015; Weil, 2017):
- Espesor: ≥ 30 cm.
- Caolinita y óxidos: capacidad de intercambio catiónico (CIC) ≤ 16 cmolₖ/kg de arcilla (a pH 7); ≤ 10% de minerales primarios en la fracción arena.
- Estructura: agregación débil, textura pseudarenosa.
Significado genético: Meteorización intensa prolongada (millones de años) en clima cálido y húmedo, con eliminación casi completa de sílice y bases (desilicación). Solo quedan óxidos resistentes de Fe y Al.
Horizonte cálcico (Calcic)
Idea central: Horizonte de acumulación de carbonatos secundarios de calcio (CaCO₃), a menudo en forma de pseudomicelio, concreciones o películas carbonatadas.
Criterios (IUSS Working Group WRB, 2015):
- Espesor: ≥ 15 cm.
- Contenido de CaCO₃: ≥ 15% equivalente (o ≥ 5% más que en el horizonte subyacente).
- Naturaleza secundaria: los carbonatos deben ser pedogenéticos (redepositados, no heredados de la roca).
Significado genético: Acumulación de carbonatos en la zona donde el flujo descendente de agua encuentra un ambiente más seco y/o la evaporación provoca su precipitación. Típico de suelos áridos y semiáridos.
Horizonte gípsico (Gypsic)
Similar al cálcico, pero con acumulación de yeso (CaSO₄·2H₂O). Criterios: ≥ 5% de yeso, espesor ≥ 15 cm (IUSS Working Group WRB, 2015).
Horizonte sálico (Salic)
Horizonte de acumulación de sales fácilmente solubles (cloruros, sulfatos de sodio, etc.). Criterios: CE (conductividad eléctrica) ≥ 30 dS/m (o ≥ 8 dS/m a pH > 8,5); espesor ≥ 15 cm (IUSS Working Group WRB, 2015).
Horizonte dúrico (Duric)
Horizonte cementado por sílice secundaria (SiO₂). En forma débil — concreciones (durinodos), en forma fuerte — costra continua (duripán). Criterios: presencia de concreciones > 1 cm, > 10% en volumen (IUSS Working Group WRB, 2015; Scheffer et al., 2018).
Horizonte férrico (Ferric)
Horizonte de acumulación y redistribución de óxidos de Fe/Mn bajo encharcamiento estacional (manchas rojas, amarillas, concreciones, vetas). Espesor ≥ 15 cm, > 5% de concreciones o manchas (IUSS Working Group WRB, 2015).
Horizonte plíntico (Plinthic)
Idea central: Manchas rojas ferruginosas (plintita) en una matriz de arcilla caolinítica que se endurecen irreversiblemente al secarse y humedecerse repetidamente, formando una costra ferruginosa. Se encuentra en suelos tropicales con encharcamiento estacional.
Criterios: ≥ 15% en volumen de material plíntico, espesor ≥ 15 cm (IUSS Working Group WRB, 2015; Weil, 2017).
3.3. ¿Cómo ayudan los horizontes diagnósticos a "leer" la historia del suelo?
Los horizontes diagnósticos no son simplemente "etiquetas" para la clasificación. Están estrictamente vinculados a procesos y condiciones ambientales. Si sabemos qué horizontes diagnósticos están presentes en el perfil, podemos reconstruir con confianza:
1. Régimen climático:
- Spodic — régimen de lavado ácido (clima fresco y húmedo).
- Oxic — clima cálido y húmedo con meteorización prolongada (trópicos).
- Calcic / Gypsic / Salic — clima árido o semiárido, donde las precipitaciones son insuficientes para lavar las sales.
2. Régimen de drenaje:
- Ferric / Plinthic — encharcamiento estacional con alternancia de condiciones oxidantes y reductoras.
- Natric — a menudo asociado con mal drenaje y acumulación de sodio.
3. Edad (etapa de desarrollo):
- Cambic → etapa inicial de meteorización.
- Argic / Natric → etapa más avanzada (hay iluviación de arcilla).
- Oxic → etapa muy antigua (meteorización profunda de millones de años).
3.4. Relación con otros sistemas de clasificación
Es importante entender que los horizontes diagnósticos de WRB no son el único sistema. En Soil Taxonomy se utilizan horizontes similares, pero a veces con nombres y criterios diferentes:
| WRB (horizonte diagnóstico) | Soil Taxonomy (horizonte diagnóstico) |
|---|---|
| Mollic | Mollic epipedon |
| Umbric | Umbric epipedon |
| Ochric | Ochric epipedon |
| Histic | Histic epipedon |
| Argic | Argillic horizon / Kandic horizon |
| Cambic | Cambic horizon |
| Spodic | Spodic horizon |
| Oxic | Oxic horizon |
| Calcic | Calcic horizon |
| Gypsic | Gypsic horizon |
| Salic | Salic horizon |
| Natric | Natric horizon |
| Duric | Duripan |
| Plinthic | Plinthite |
En Soil Taxonomy también se usan epipedones y horizontes subsuperficiales, pero los criterios de espesor, porcentajes y métodos de medición pueden diferir ligeramente. Al trabajar con materiales internacionales, siempre hay que verificar qué sistema se utiliza (Weil, 2017; Soil Survey Staff, 2014).
Conclusiones clave de esta sección:
1. Horizontes diagnósticos son capas de suelo estrictamente definidas (cuantitativamente) que se utilizan para la clasificación en WRB y Soil Taxonomy.
2. Se dividen en superficiales (epipedones) — Mollic, Umbric, Ochric, Histic, Melanic, etc. — y subsuperficiales — Argic, Cambic, Spodic, Oxic, Calcic, Gypsic, Salic, Natric, Duric, Ferric, Plinthic.
3. La presencia o ausencia de ciertos horizontes diagnósticos es el criterio principal para asignar el suelo a los Grupos Referenciales de WRB (p. ej., presencia de Spodic → Podzol; presencia de Oxic → Ferralsol; presencia de Mollic + Calcic → Chernozem o Kastanozem).
4. Los horizontes diagnósticos reflejan procesos edafogenéticos clave y condiciones ambientales, por lo que sirven como indicadores fiables para reconstruir la historia del suelo.
5. En diferentes sistemas de clasificación (WRB y Soil Taxonomy) los nombres y criterios pueden variar, pero los conceptos básicos son comunes.
4. Horizontes de Transición
4.1. ¿Por qué se producen los horizontes de transición?
En un perfil de suelo real, los límites entre horizontes raramente son nítidos. Con mayor frecuencia observamos una transición gradual de un horizonte a otro. Esto es natural: los procesos de formación del suelo no cesan abruptamente a una profundidad determinada. Por ejemplo, la acumulación de humus en el horizonte A disminuye gradualmente con la profundidad, mientras que los procesos de meteorización en el B se intensifican. Como resultado, se forma una zona de mezcla de propiedades de horizontes adyacentes.
Estas zonas de transición, con un espesor de varios centímetros a decenas de centímetros, se denominan horizontes de transición (Birkeland, 1984; Weil, 2017).
Es importante distinguir los horizontes de transición de las capas litológicas. Las capas geológicas (por ejemplo, interestratos de arena y arcilla en aluviones) tienen límites nítidos y no están relacionadas con los procesos edafogenéticos. Los horizontes de transición son el resultado del cambio gradual de la intensidad de la edafogénesis con la profundidad.
¿Por qué son importantes los horizontes de transición?
1. "Suavizan" los saltos bruscos de propiedades, mostrando cómo ocurre exactamente el cambio de procesos.
2. Contienen información sobre la velocidad de la edafogénesis: cuanto más potente y gradual es la transición, más lentos fueron los procesos o más antiguo es el suelo.
3. Ayudan a determinar correctamente los límites de los horizontes diagnósticos (especialmente en WRB, donde es importante a qué profundidad comienza el argílico, cálcico, espódico, etc.).
4.2. Tipos de horizontes de transición
Según cómo se mezclan las propiedades, los horizontes de transición se dividen en dos tipos principales (Birkeland, 1984; Weil, 2017; Soil Survey Staff, 2014).
Horizontes de transición con dominio de uno de los horizontes (AB, BA, EB, BE, BC, CB)
En estos horizontes, las propiedades están mezcladas, pero uno de los horizontes adyacentes está más expresado. La primera letra indica el horizonte dominante, la segunda el subordinado.
| Notación | Significado | Ejemplo típico |
|---|---|---|
| AB | Transición entre A y B, pero más parecido a A | Parte superior de la zona de transición bajo el horizonte húmico, donde aún hay mucho humus pero ya se ven signos de meteorización |
| BA | Transición entre A y B, pero más parecido a B | En esta zona ya predominan las propiedades del horizonte iluvial, pero el humus aún es perceptible |
| EB | Transición entre E y B, pero más parecido a E | Zona clara, empobrecida, por encima de Bt, donde la arcilla ya ha comenzado a acumularse pero no ha alcanzado el máximo |
| BE | Transición entre B y E, pero más parecido a B | Parte superior del horizonte iluvial, en la que aún se ven trazas de eluviación |
| BC | Transición entre B y C, pero más parecido a B | Parte inferior del suelo formado, donde ya se ven rasgos del material parental pero aún se conservan signos de edafogénesis |
| CB | Transición entre C y B, pero más parecido a C | Parte superior del material parental que ya comienza a cambiar bajo la influencia de la edafogénesis |
Horizontes de transición con mezcla mecánica (A/B, E/B, B/C)
Si dentro de un mismo horizonte se ven claramente fragmentos individuales (lenguas, bolsadas, manchas) de horizontes adyacentes, se utiliza una notación con barra (Birkeland, 1984; Weil, 2017). Por ejemplo:
- A/B — horizonte donde áreas individuales del horizonte A (oscuro, húmico) penetran en el B en forma de lenguas o bolsadas.
- E/B — lenguas claras del horizonte eluvial que se introducen en el Bt iluvial. Esto se observa a menudo en Albeluvisoles (WRB) y Glossudalfs (Soil Taxonomy), donde el E descolorido penetra en lenguas en el Bt arcilloso.
- B/C — zona donde fragmentos de material parental están incluidos en el horizonte iluvial (por ejemplo, en suelos coluviales).
Estos horizontes indican heterogeneidad de los procesos: ya sea por la presencia de macroporos (grietas, canales de raíces) por los que las sustancias se mueven más rápido, o por bioturbación (actividad de lombrices, roedores, raíces).
4.3. Cómo se designan los horizontes de transición en la práctica de campo
En la descripción de campo, los horizontes de transición se distinguen cuando su espesor es de al menos 5 cm (y normalmente 10–20 cm) (Birkeland, 1984; Weil, 2017). Es importante:
1. Evaluar qué horizonte domina (esa es la primera letra).
2. Describir los límites (nítidos, claros, graduales, difusos).
3. Para el tipo A/B — anotar la profundidad y forma de las "lenguas" (estrechas, anchas, en cuña).
Ejemplo de descripción de campo:
- Ah 0–20 cm — gris oscuro, húmico, granular
- AB 20–35 cm — transicional, más oscuro que Bt, pero ya se ven películas arcillosas
- Bt1 35–65 cm — pardo, arcilloso, con cutanes
- Bt2 65–100 cm — más claro, arcilloso, con cutanes escasos
- BC 100–120 cm — transición a la roca, se ven fragmentos de roca
- C 120+ cm — material parental inalterado
Aquí AB es una transición con dominio de A (las propiedades húmicas aún son fuertes), y BC es una transición con dominio de B (los rasgos de meteorización aún se conservan, pero el material parental ya es perceptible).
4.4. ¿Qué nos dicen los horizontes de transición sobre la historia del suelo?
1. El espesor de las zonas de transición (especialmente AB y BC) indica la velocidad y duración de la edafogénesis:
- En suelos jóvenes, las zonas de transición suelen ser estrechas (pocos cm), ya que los procesos acaban de comenzar.
- En suelos maduros, las transiciones pueden ser potentes (20–40 cm) y graduales, lo que indica un desarrollo prolongado y en equilibrio.
2. La presencia de lenguas E/B o A/B indica un movimiento desigual del agua (flujos preferentes a través de grietas, macroporos). Esto puede indicar:
- Congelación-descongelación periódica (crioturbación), que forma lenguas.
- Bioturbación activa (lombrices, roedores mezclan el material).
- Textura que favorece la filtración desigual (p. ej., arena en un franco).
3. Transiciones graduales vs. nítidas:
- Transición gradual (AB, EB potentes) indica que el proceso que forma el horizonte actuó durante mucho tiempo y de manera uniforme.
- Transición nítida (límite estrecho y claro entre A y Bt) indica un cambio de condiciones — por ejemplo, un cambio brusco en el régimen hídrico, o una acumulación rápida de sedimentos, o una erosión intensa que expuso un horizonte más profundo.
4. Presencia de un horizonte de transición enterrado (p. ej., 2ABb) — evidencia de que la edafogénesis se interrumpió (sedimentación) y luego se reanudó.
4.5. Horizontes de transición y horizontes diagnósticos WRB
En WRB, los horizontes de transición no son diagnósticos (es decir, no tienen criterios estrictos para la clasificación). Sin embargo, su descripción es obligatoria para la identificación correcta de los horizontes diagnósticos.
Por ejemplo, para diagnosticar un horizonte argílico, es necesario asegurarse de que el incremento de arcilla se produce en Bt y no por una discordancia litológica. El transicional EB ayuda a ver dónde comienza la zona de empobrecimiento (E) y dónde termina la eluviación.
Además, WRB tiene un concepto especial — cambio textural abrupto, que se utiliza como propiedad diagnóstica (por ejemplo, para Planosoles). Es precisamente el caso en que el horizonte de transición está ausente o es muy estrecho, y el límite entre A/E y Bt es nítido (Birkeland, 1984; IUSS Working Group WRB, 2015).
4.6. Casos especiales: Perfiles biseculares
A veces, en un mismo perfil se encuentran dos secuencias de horizontes formadas en diferentes momentos o bajo diferentes condiciones. Esto se denomina perfil bisecular (Birkeland, 1984; Weil, 2017). Por ejemplo:
- O — hojarasca forestal
- E — eluvial
- Bh — húmico-iluvial
- E' — segundo horizonte eluvial (más profundo)
- Bt — iluvial-arcilloso
- C
Aquí, entre Bh y Bt, hay un transicional E' (indicado con un apóstrofo). Esto significa que el suelo tuvo dos etapas de edafogénesis: primero se formó Bt, luego cambiaron las condiciones y comenzó a formarse Bh, que se "encajó" en el antiguo E. Los horizontes de transición en estos perfiles son especialmente importantes porque muestran la "unión" de diferentes épocas de edafogénesis.
Conclusiones clave de esta sección:
1. Horizontes de transición son zonas de mezcla gradual de propiedades de horizontes adyacentes, que surgen por la atenuación o intensificación gradual de los procesos edafogenéticos con la profundidad.
2. Se denotan con dos letras: AB (domina A), BA (domina B), EB, BE, BC, CB.
3. Si en el horizonte se ven fragmentos individuales (lenguas) de otro horizonte, se usa una barra: A/B, E/B, B/C.
4. El espesor y el carácter de las zonas de transición proporcionan información sobre la duración, velocidad y uniformidad de la edafogénesis.
5. Los límites nítidos suelen indicar cambios en las condiciones o discordancia litológica.
6. Los horizontes de transición no son diagnósticos en WRB, pero su descripción es necesaria para la correcta determinación de los horizontes diagnósticos.
7. En perfiles complejos (biseculares), los horizontes de transición ayudan a distinguir diferentes etapas de edafogénesis.
5. Neoformaciones del Suelo
5.1. ¿Qué son las neoformaciones del suelo?
Cuando describimos el perfil del suelo, no solo vemos horizontes de diferentes colores y composiciones. Dentro de los horizontes, a menudo encontramos estructuras que no forman parte de la masa principal del suelo — se destacan por su color, densidad, forma y composición química. Estas son las neoformaciones del suelo (en la literatura inglesa, pedofeatures).
Neoformaciones del suelo son elementos morfológicos aislados que se formaron dentro del suelo como resultado de procesos edafogenéticos específicos (Birkeland, 1984; Buol et al., 2011; Weil, 2017).
Las neoformaciones son "evidencias documentales" de los procesos que han ocurrido o están ocurriendo en el suelo. Si los horizontes son los "capítulos" de la historia del suelo, las neoformaciones son las "ilustraciones" de esos capítulos, las "huellas" concretas de la transformación y redistribución de sustancias.
Es importante distinguir las neoformaciones de las inclusiones (véase la siguiente sección):
| Neoformaciones del suelo | Inclusiones del suelo |
|---|---|
| Se formaron en el suelo como resultado de procesos edafogenéticos | Entraron al suelo desde el exterior (p. ej., fragmentos de roca, huesos, artefactos) |
| Tienen una conexión genética con los procesos del perfil | No están genéticamente relacionadas con la edafogénesis |
| Ejemplos: cutanes arcillosos, concreciones carbonatadas, manchas ferruginosas | Ejemplos: grava, raíces, cerámica |
5.2. Clasificación de las neoformaciones del suelo
Existen varios enfoques para clasificar las neoformaciones. Utilizaremos el sistema propuesto por Brewer (1964) y desarrollado en trabajos de micromorfología del suelo (Buol et al., 2011; Huang et al., 2012). Según este sistema, se distinguen cuatro grupos principales de neoformaciones.
Cutanes
Cutanes son películas o recubrimientos finos sobre la superficie de los agregados del suelo (pedas), en poros, en canales de raíces o sobre la superficie de granos minerales. Se forman por acumulación de sustancias en esas superficies (Birkeland, 1984; Buol et al., 2011).
| Tipo de cután | Sustancia | Color | Significado genético |
|---|---|---|---|
| Argilán | Partículas arcillosas | Parduzco, brillante | Iluviación de arcilla (proceso de lessivage). Evidencia del movimiento de arcilla desde los horizontes superiores hacia abajo. Típico de horizontes Bt |
| Cubierta húmica | Materia orgánica | Pardo oscuro, negro | Acumulación de humus en superficies (a menudo por bioturbación o migración descendente) |
| Cubierta óxida | Óxidos de Fe/Mn | Roja, parda, negra | Acumulación de hierro y manganeso durante la oxidación (generalmente en zonas de encharcamiento estacional) |
| Cubierta carbonatada | CaCO₃ | Blanca, cretácea | Acumulación de carbonatos (carbonatización secundaria) |
| Cubierta de yeso | CaSO₄·2H₂O | Blanca, cristalina | Acumulación de yeso (en condiciones áridas) |
| Cubierta silícica | SiO₂ (ópalo) | Vítrea | Acumulación de sílice (en condiciones áridas o volcánicas) |
Cómo "leer" los cutanes:
- La presencia de argilanes es evidencia directa de iluvación de arcilla. Es un rasgo clave para diagnosticar el horizonte argílico en WRB.
- Si los argilanes son discontinuos, rotos — puede indicar bioturbación o crioturbación posterior (procesos que destruyeron las películas originales).
- El espesor y la frecuencia de los argilanes se correlacionan con la edad del suelo y la intensidad del proceso de lessivage.
Pedotúbulos
Pedotúbulos son estructuras tubulares o cilíndricas que se forman por la actividad de las raíces de las plantas o de los animales del suelo. Pueden ser:
- Canales de raíces rellenos con material de otros horizontes.
- Galerías de lombrices (estructuras vermiculares) rellenas con material humificado.
- Madrigueras de roedores rellenas con material del horizonte A (esto ya es más cercano a las inclusiones, pero por origen es una neoformación biogénica) (Buol et al., 2011; Birkeland, 1984).
Significado genético: Los pedotúbulos indican actividad biológica en el suelo. Su presencia indica condiciones favorables para la fauna edáfica (suficiente humedad, oxígeno, materia orgánica). En algunos casos, los pedotúbulos pueden ser el único signo de la antigua presencia de vegetación (por ejemplo, en suelos fósiles).
Glébulas
Glébulas son cuerpos más o menos redondeados que difieren de la masa principal del suelo en composición y color. Incluyen concreciones, nódulos, pelotillas.
| Tipo de glébula | Sustancia | Características | Significado genético |
|---|---|---|---|
| Concreciones ferruginosas | Óxidos de Fe/Mn | Duras, redondeadas, de color pardo-oxidado o negro, a menudo con estructura concéntrica | Resultado de encharcamiento y secado periódicos. El Fe se disuelve en condiciones reductoras y precipita al oxidarse. Típicas de suelos gleyicos y pseudogleyicos |
| Concreciones carbonatadas | CaCO₃ | Blanquecinas, sueltas o duras (nódulos calcáreos, muñecas de loess) | Acumulación secundaria de carbonatos en la zona de evaporación. Típicas de Chernozems, suelos castaños y áridos |
| Concreciones de yeso | CaSO₄·2H₂O | Blancas, cristalinas, a menudo en forma de "bolas de nieve" | Acumulación de yeso en condiciones áridas |
| Concreciones de manganeso | Óxidos de Mn | Negras, brillantes | Se forman a un Eh más alto que las ferruginosas. Indican alternancia de condiciones oxidantes y reductoras |
| Concreciones silícicas | SiO₂ (ópalo, calcedonia) | Duras, vítreas | Acumulación de sílice, a menudo en condiciones áridas o volcánicas |
Cómo "leer" las glébulas:
- La estructura concéntrica de las concreciones indica un proceso cíclico (encharcamiento/seca estacional).
- La distribución de las concreciones en el perfil: si están concentradas en la parte superior del horizonte B — es la zona de máxima fluctuación del nivel freático.
- En los horizontes plínticos, las concreciones ferruginosas (glébulas) pueden fusionarse en una costra ferruginosa continua — signo de un proceso prolongado en condiciones tropicales.
Neoformaciones amorfas
Son masas isótropas (en sentido óptico), a menudo orgánicas o mixtas órgano-minerales. Incluyen:
- Capas y lentes de humus — acumulaciones de humus dentro de horizontes minerales.
- Complejos órgano-minerales — mezclas de humus con arcilla fina (típicos de horizontes espódicos).
- Acumulaciones de óxidos en forma de manchas sin límites claros (horizontes ferralíticos) (Buol et al., 2011; Huang et al., 2012).
Significado genético: Las neoformaciones amorfas a menudo indican procesos de complejación y peptización (disolución y transporte de sustancias orgánicas junto con Fe/Al). Típicas del proceso podzólico (horizonte Spodic).
5.3. Neoformaciones y procesos edafogenéticos importantes
Ahora relacionemos las neoformaciones con procesos concretos que dan forma al perfil del suelo.
| Proceso | Neoformaciones | Horizonte | Rasgo clasificatorio |
|---|---|---|---|
| Lessivage (iluvación de arcilla) | Argilanes (cutanes arcillosos) en superficies de pedas y poros | Bt | Horizonte Argic (WRB) / Argillic (ST) |
| Podzolización (queluviación) | Películas húmicas (Bh), películas óxidas (Bs), a veces ortstein (masa cementada) | Bh, Bs | Horizonte Spodic (WRB/ST) |
| Acumulación carbonatada | Películas carbonatadas, concreciones, pseudomicelio, costras carbonatadas | Bk, K (en algunos sistemas) | Horizonte Calcic / Petrocalcic (WRB/ST) |
| Acumulación de yeso | Cristales de yeso, concreciones | By | Horizonte Gypsic (WRB/ST) |
| Acumulación de sales | Eflorescencias salinas, cristales de sales en la superficie | Bz | Horizonte Salic (WRB/ST) |
| Gleización (Redoximorfosis) | Concreciones ferruginosas, manchas oxidadas (introvertiert) o películas (extrovertiert) | Bg, Go/Gr (sistema alemán) | Propiedades Gleyic (WRB), condiciones Aquic (ST) |
| Pseudogleización (Estancamiento) | Concreciones y manchas ferruginosas dentro de los agregados (redistribución interna de Fe) | Bg (Stagnic) | Propiedades Stagnic (WRB) |
| Ferrallitización | Concreciones de óxidos, glébulas, costras ferruginosas (plintita → laterita) | Bo, Plinthic | Horizonte Oxic / Plinthic (WRB/ST) |
| Cementación silícica | Películas de ópalo, durinodos, duripanes | Bqm | Horizonte Duric / Petroduric (WRB), Duripan (ST) |
5.4. Macromorfología vs. micromorfología de las neoformaciones
Es importante distinguir dos niveles de estudio de las neoformaciones:
1. Macromorfología — estudio de las neoformaciones a simple vista o con lupa de mano. Vemos el color, la forma, el tamaño, la orientación de las neoformaciones y su posición en el perfil (Birkeland, 1984; Buol et al., 2011).
2. Micromorfología — estudio de las neoformaciones en láminas delgadas al microscopio (petrográfico o electrónico). Podemos ver la estructura interna, la orientación de las partículas arcillosas, el carácter del contacto con la matriz y las estructuras laminares microscópicas (Buol et al., 2011; Birkeland, 1984).
La micromorfología permite:
- Distinguir los argilanes iluviales (con orientación paralela de partículas) de los de estrés (formados por contracción/expansión de arcillas).
- Ver la secuencia de superposición de diferentes neoformaciones (por ejemplo, una película carbonatada sobre un cután arcilloso — esto significa que primero hubo iluviación de arcilla, luego carbonatación).
- Detectar signos de bioturbación (mezcla, roturas de cutanes).
Ejemplo: En una lámina delgada de un horizonte Bt, vemos cutanes arcillosos cubiertos por una fina capa de carbonato. Esto significa: primero se produjo la acumulación de arcilla (iluvación), luego el clima se volvió más seco y los carbonatos comenzaron a precipitar sobre las películas arcillosas. Esto es evidencia directa de un cambio climático en la historia de este suelo.
5.5. Neoformaciones y edad del suelo
Las neoformaciones son uno de los indicadores cronológicos más importantes en edafología.
1. La cantidad y el espesor de las neoformaciones se correlacionan con la edad. Cuanto más antiguo es el suelo, más cutanes arcillosos, concreciones carbonatadas y nódulos ferruginosos hay.
2. Estadios de desarrollo (por ejemplo, para las neoformaciones carbonatadas). En suelos áridos, las neoformaciones carbonatadas pasan por estadios (según Gile et al., 1966; Birkeland, 1984):
- Estadio I: películas carbonatadas finas en la cara inferior de fragmentos de roca.
- Estadio II: películas continuas, aparecen vetas carbonatadas (pseudomicelio).
- Estadio III: los carbonatos llenan el 50–90% del horizonte, aparecen concreciones.
- Estadio IV y superiores: se forma un horizonte carbonatado continuo (horizonte K, costra petrocálcica).
Cuanto más alto es el estadio, más antiguo es el suelo (en igualdad de condiciones).
3. Superposición repetida de procesos. Si vemos en un mismo perfil cutanes arcillosos cubiertos por películas carbonatadas, esto indica que primero hubo un clima húmedo (iluvación de arcilla), luego uno más seco (carbonatación). Estas "huellas de cambio de condiciones" son un material valiosísimo para la reconstrucción del paleoclima.
5.6. Neoformaciones como criterios diagnósticos en WRB
Muchos horizontes diagnósticos de WRB se definen precisamente a través de las neoformaciones:
| Horizonte diagnóstico | Neoformación clave |
|---|---|
| Argic | Cutanes arcillosos (argilanes) |
| Spodic | Películas órgano-minerales, ortstein |
| Calcic | Películas carbonatadas, concreciones, pseudomicelio |
| Petrocalcic | Cementación carbonatada continua (costra) |
| Gypsic | Cristales de yeso, "bolas de nieve" |
| Salic | Eflorescencias salinas, cristales de sales |
| Duric | Películas de ópalo, durinodos, duripanes |
| Ferric / Plinthic | Concreciones ferruginosas, manchas, plintita |
| Natric | (Cutanes + estructura columnar, a menudo con sombreros decolorados) |
Por lo tanto, al describir el perfil, el edafólogo debe registrar las neoformaciones — su tipo, cantidad, tamaño, forma y distribución entre los horizontes.
Conclusiones clave de esta sección:
1. Neoformaciones del suelo son estructuras aisladas dentro de los horizontes, formadas como resultado de procesos edafogenéticos específicos.
2. Principales grupos de neoformaciones: cutanes (películas), pedotúbulos (estructuras tubulares), glébulas (concreciones, nódulos) y formaciones amorfas.
3. Los cutanes (especialmente los argilanes) son el principal rasgo morfológico de la acumulación iluvial de arcilla (lessivage).
4. Las glébulas (concreciones de Fe, Mn, CaCO₃, CaSO₄) indican redistribución y acumulación de compuestos químicos.
5. Las neoformaciones permiten reconstruir la secuencia de procesos en el tiempo (p. ej., primero iluviación de arcilla, luego carbonatación).
6. El grado de desarrollo de las neoformaciones (estadios) es un importante indicador de la edad del suelo.
7. Muchos horizontes diagnósticos de WRB se definen por la presencia de neoformaciones concretas.
8. El estudio micromorfológico complementa la macromorfología y revela detalles no visibles a simple vista.
6. Inclusiones del Suelo
6.1. ¿Qué son las inclusiones del suelo?
Continuando con nuestra analogía "arqueológica": si las neoformaciones del suelo son "ilustraciones" de los procesos que ocurren dentro del suelo, entonces las inclusiones del suelo son "artefactos" que entraron al suelo desde el exterior y no están relacionadas con la edafogénesis.
Inclusiones del suelo son cuerpos o partículas aislados que están presentes en la masa del suelo, pero que no se formaron como resultado de procesos edafogenéticos y no tienen conexión genética con el suelo (Birkeland, 1984; Buol et al., 2011; Weil, 2017).
En otras palabras, las inclusiones son objetos "accidentales" o "introducidos" que terminaron en el perfil del suelo como resultado de:
- procesos geológicos (sedimentación, meteorización);
- procesos biológicos (actividad de plantas y animales);
- procesos antropogénicos (actividad humana).
Es importante subrayar la diferencia principal, ya mencionada en la sección anterior (Birkeland, 1984; Weil, 2017):
| Neoformaciones del suelo | Inclusiones del suelo |
|---|---|
| Se formaron en el suelo | Entraron al suelo desde el exterior |
| Tienen conexión genética con los procesos edafogenéticos | No tienen conexión genética con la edafogénesis |
| Morfológicamente relacionadas con la matriz (p. ej., cutanes sobre pedas) | Morfológicamente aisladas, difieren marcadamente de la matriz |
| Ejemplos: cutanes arcillosos, concreciones carbonatadas, nódulos ferruginosos | Ejemplos: fragmentos de roca, grava, raíces, conchas, artefactos |
6.2. ¿Por qué son importantes las inclusiones para comprender la historia del suelo?
A pesar de que las inclusiones no son "productos" de la edafogénesis, son testigos invaluables para reconstruir la historia del suelo y del paisaje. Permiten responder preguntas que los propios horizontes no pueden responder:
1. ¿De dónde vino el material? Las inclusiones de fragmentos de roca pueden indicar la fuente del material parental o los procesos de erosión y transporte.
2. ¿Qué vegetación había? Raíces, semillas, polen, fitolitos — todo es un "pasaporte" de la vegetación pasada.
3. ¿Qué animales vivían? Conchas de moluscos, huesos de animales, madrigueras — huellas de la fauna.
4. ¿Cuándo ocurrieron los eventos? Artefactos antropogénicos (cerámica, herramientas), datación por radiocarbono de restos orgánicos — vinculación con el tiempo absoluto.
5. ¿Hubo interrupciones en la edafogénesis? Presencia de líneas de piedras (stone lines) o lentes de grava dentro del perfil — evidencia de pausas erosivas o episodios de sedimentación.
Así, las inclusiones son "pruebas materiales" que complementan la imagen de la historia del suelo que construimos a partir de los horizontes y las neoformaciones.
6.3. Clasificación de las inclusiones del suelo
En edafología se distinguen varios grandes grupos de inclusiones según su origen (Birkeland, 1984; Buol et al., 2011; Weil, 2017).
Inclusiones litogénicas
Son inclusiones relacionadas con el material parental o con procesos de destrucción y redeposición de la roca.
| Tipo de inclusión | Descripción | ¿Qué indica sobre la historia del suelo? |
|---|---|---|
| Fragmentos de roca (grava, cantos rodados, bloques) | Partículas > 2 mm que conservan la estructura de la roca original | Indican la composición del material parental. Fragmentos angulosos — escaso transporte (coluvio, eluvio); redondeados — transporte por agua (aluvión) |
| Líneas de piedras (stone lines) | Horizontes compuestos principalmente por fragmentos de roca, a menudo en el límite entre capas litológicas diferentes | Indican una interrupción en la sedimentación, eliminación erosiva de material fino, superficies de nivelación antiguas |
| Concreciones ferruginosas y manganesíferas (caso de transición) | Ya las consideramos como neoformaciones, pero en algunos casos pueden ser heredadas de suelos antiguos | Si las concreciones están redondeadas o no están relacionadas con procesos actuales — es un rasgo relicto (paleosuelo) |
| Fragmentos de fósiles (conchas, huesos) | Restos orgánicos reemplazados por materia mineral | Proporcionan información paleontológica y paleoecológica; pueden datarse |
Inclusiones biogénicas
Son inclusiones relacionadas con la actividad de organismos vivos (actuales o pasados).
| Tipo de inclusión | Descripción | ¿Qué indica sobre la historia del suelo? |
|---|---|---|
| Raíces y restos vegetales | Raíces conservadas, tallos, semillas, esporas, polen | Indican el tipo de vegetación; pueden datarse por ¹⁴C. El análisis de polen es una poderosa herramienta paleoclimática |
| Fitolitos (cuerpos de ópalo) | Formaciones silíceas microscópicas en tejidos vegetales, que se conservan en el suelo | Indican la composición taxonómica de la vegetación (gramíneas, bosques); pueden persistir incluso bajo fuerte meteorización |
| Conchas de moluscos (terrestres y acuáticos) | Conchas carbonatadas | Indicadores de condiciones paleoecológicas (humedad, salinidad, tipo de cuerpo de agua); aptas para datación por ¹⁴C |
| Huesos y dientes de vertebrados | Restos de fauna | Información paleofaunística; datación por ¹⁴C (para jóvenes), por series de U (para antiguos) |
| Madrigueras y otras estructuras biogénicas | Pasajes rellenos de roedores, lombrices, insectos | Indican bioturbación. El relleno de pasajes con material de otros horizontes es un signo importante de mezcla del suelo |
| Huellas de termitas y hormigas (termiteros, hormigueros) | Características de suelos tropicales y subtropicales | Indican bioturbación activa, a menudo asociada con clasificación de partículas y redistribución de sustancias |
Inclusiones antropogénicas
Son inclusiones relacionadas con la actividad humana (artefactos). Su importancia es especialmente grande en estudios arqueológicos y de paleosuelos, así como en el estudio de suelos antropogénicamente alterados (suelos urbanos, suelos agrícolas).
| Tipo de inclusión | Descripción | ¿Qué indica sobre la historia del suelo? |
|---|---|---|
| Cerámica (fragmentos) | Productos de arcilla, cocidos o no | Edad arqueológica, afiliación cultural. Puede usarse para datación relativa y absoluta |
| Herramientas de piedra (lascas, cuchillos, puntas) | Piedras trabajadas | Edad arqueológica, tipo de economía (caza, agricultura) |
| Carbón y ceniza (carbón vegetal, hogares) | Restos de combustión de madera y huesos | Evidencia de incendios (naturales o antropogénicos). Aptos para datación por ¹⁴C. La ceniza es fuente de nutrientes (fósforo, calcio) |
| Materiales de construcción (ladrillo, hormigón, escombros, vidrio) | Fragmentos de materiales modernos | Edad antropogénica, urbanización. Pueden indicar relleno, nivelación, remodelación del perfil |
| Objetos metálicos (clavos, monedas, herramientas) | Fragmentos de metal | Edad arqueológica, tipo de actividad. Pueden ser fuente de contaminación (Pb, Cu, Zn) |
| Betún, productos petrolíferos (resinas, fueloil, plásticos) | Restos de actividad industrial | Evidencia de contaminación tecnogénica, procesos modernos |
6.4. ¿Cómo ayudan las inclusiones a "leer" la historia del suelo? (Ejemplos)
Determinación de la edad del suelo y su formación
- Si en el perfil se encuentran granos de cereal carbonizados o carbón vegetal, se puede realizar datación por ¹⁴C y obtener la edad absoluta del material. Esto da un límite inferior de edad para el horizonte donde se encontraron (el suelo no pudo formarse antes de esa fecha) (Weil, 2017).
- Si en un aluvión antiguo se encuentran monedas de un período determinado, esto permite datar el momento de la sedimentación y, por tanto, el inicio de la edafogénesis en esa capa.
Reconstrucción de la vegetación y el clima
- El análisis de polen de inclusiones en turberas y depósitos lacustres es un método paleoclimático clásico. El cambio de especies de polen en el perfil refleja cambios en las comunidades vegetales y, por tanto, en las condiciones climáticas (Birkeland, 1984; Weil, 2017).
- Los fitolitos indican el tipo de vegetación herbácea (p. ej., predominio de plantas C₃ o C₄), que se correlaciona con el clima (estaciones frías/cálidas, secas/húmedas).
- Las conchas de moluscos terrestres son indicadores de humedad y salinidad. Por ejemplo, las especies del género Succinea son higrófilas, mientras que Xeropicta son xerófilas.
Evidencias de interrupciones en la edafogénesis
- Líneas de piedras (stone lines) dentro del perfil pueden indicar que el proceso de sedimentación se interrumpió por erosión (se eliminó el material fino, quedaron solo los fragmentos gruesos). Después, la edafogénesis comenzó de nuevo sobre el nuevo material.
- Horizontes enterrados que contienen artefactos o restos orgánicos son evidencia directa de que hubo dos (o más) etapas de edafogénesis, separadas por un período de acumulación de sedimentos.
Indicadores de bioturbación
Madrigueras rellenas con material humificado del horizonte A son claramente visibles en el horizonte B. Esto es evidencia de actividad de roedores o lombrices. Su presencia indica:
- condiciones favorables para la fauna;
- mezcla intensa de material, que puede enmascarar procesos iluviales (p. ej., destrucción de cutanes arcillosos).
Termiteros en suelos africanos y australianos son signos de bioturbación intensa que puede redistribuir arcilla y carbonatos a lo largo del perfil.
Huellas antropogénicas en la historia del suelo
- El carbón y la ceniza en los perfiles pueden indicar quemas (agricultura de roza y quema) o incendios naturales. A menudo es evidencia del inicio de la explotación agrícola del territorio.
- La cerámica y las herramientas de piedra son marcadores de asentamientos antiguos. El estudio de su distribución en el perfil permite entender cómo cambió la intensidad del impacto antropogénico (p. ej., erosión de tierras de cultivo, acumulación de capa cultural).
- En los suelos urbanos modernos, las inclusiones antropogénicas (ladrillo, hormigón, vidrio, plástico, asfalto) constituyen una parte significativa del perfil. Indican la remodelación tecnogénica del terreno, relleno de barrancos, construcción, rehabilitación (Weil, 2017).
6.5. Cómo describir las inclusiones en el campo
Al describir el perfil, las inclusiones se registran en el cuaderno de campo (según Birkeland, 1984; Buol et al., 2011; Weil, 2017):
1. Tipo de inclusión (fragmentos de roca, raíces, artefactos, etc.).
2. Tamaño (diámetro, longitud) — con precisión de mm o cm.
3. Cantidad (porcentaje del volumen del horizonte o escala: escasas, raras, frecuentes, abundantes).
4. Forma (redondeada, angular, astillosa, cilíndrica, etc.).
5. Distribución (uniforme, en grupos, lentes, capas).
6. Origen (si puede determinarse en el campo — eluvio, aluvión, coluvio, biogénico, antropogénico).
7. Relación con los horizontes (en qué horizonte se encuentra, si está confinada a los límites de los horizontes).
Ejemplo de anotación en la descripción de campo:
Horizonte Bt1 (35-65 cm):
- argilanes: abundantes, pardos, en superficies de pedas y en poros
- concreciones carbonatadas: raras, 0,5-1 cm, blancas, en la parte inferior del horizonte
- inclusiones: escasos fragmentos de cuarcita (2-5 cm), angulosos, principalmente en el tercio inferior del horizonte
- raíces: raras (2-3 por 1 dm²), finas (< 2 mm), principalmente a lo largo de grietas
Esta descripción permite no solo caracterizar el horizonte, sino también registrar esas "evidencias" (inclusiones) que luego ayudarán en la reconstrucción de la historia del perfil.
Conclusiones clave de esta sección:
1. Inclusiones del suelo son objetos que entraron al suelo desde el exterior y no están relacionados con los procesos edafogenéticos (fragmentos de roca, raíces, artefactos, conchas, carbón).
2. A diferencia de las neoformaciones, las inclusiones tienen origen externo y no proporcionan información sobre los procesos internos del suelo, pero sí sobre la historia del paisaje, los cambios climáticos, la actividad biológica y la actividad humana.
3. Inclusiones litogénicas (fragmentos de roca, líneas de piedras) — indican material parental, erosión, interrupciones en la sedimentación.
4. Inclusiones biogénicas (raíces, polen, fitolitos, conchas, huesos, madrigueras) — indicadores paleoecológicos y paleofaunísticos.
5. Inclusiones antropogénicas (cerámica, herramientas, carbón, escombros de construcción) — marcadores de la actividad humana, permiten datar eventos y rastrear la historia del uso del suelo.
6. Las inclusiones complementan la información obtenida de los horizontes genéticos y las neoformaciones, formando una imagen completa de la historia de la formación del suelo.
7. La descripción correcta y detallada de las inclusiones en el campo es una parte obligatoria de la descripción profesional del suelo.
7. Rasgos Morfológicos
7.1. ¿Qué son los rasgos morfológicos del suelo?
Cuando un edafólogo llega al campo y comienza a describir una calicata, se enfrenta a una gran cantidad de información visual: colores, formas de agregados, densidad, porosidad, distribución de raíces y piedras. Para convertir estas observaciones en datos sistematizados, se utilizan los rasgos morfológicos.
Rasgos morfológicos del suelo son propiedades físicas que pueden determinarse directamente en el campo (o con herramientas simples: lupa, cuchillo, tabla de colores Munsell) sin necesidad de análisis de laboratorio complejos (Birkeland, 1984; Buol et al., 2011; Weil, 2017).
Estos rasgos son la "tarjeta de presentación" de cada horizonte. A partir de ellos:
- identificamos horizontes genéticos;
- diagnosticamos procesos (eluvación, iluvación, gleización);
- clasificamos el suelo (los horizontes diagnósticos a menudo se definen por el color, la estructura y la textura);
- comparamos suelos entre sí.
Importante: Los rasgos morfológicos no son simplemente "color y estructura". Son un sistema de parámetros objetivos, medibles o descritos de forma estandarizada que proporcionan la base para todas las interpretaciones posteriores (Birkeland, 1984; Buol et al., 2011).
7.2. Principales rasgos morfológicos
Examinémoslos secuencialmente, de los más evidentes a los más detallados.
Color del suelo
El color es lo primero que llama la atención al examinar una calicata. Depende de:
- contenido y tipo de materia orgánica (humus) — tonos oscuros;
- contenido y forma de los óxidos de hierro (Fe₂O₃·nH₂O) — tonos rojos, amarillos, pardos;
- contenido de carbonatos y sales — tonos blanquecinos, claros;
- condiciones de oxidación-reducción (gleización) — tonos grises, gris azulados;
- composición mineralógica del material parental (cuarzo — claro, rocas básicas — oscuro).
¿Cómo se mide el color del suelo? En la práctica internacional se utilizan las Tablas de colores Munsell (Munsell Soil Color Charts). Se basan en tres coordenadas (Birkeland, 1984; Buol et al., 2011; Weil, 2017):
- Hue (tono) — longitud de onda dominante (p. ej., 10YR — amarillo-rojo, 7.5YR — rojizo-amarillo, 5YR — rojo).
- Value (luminosidad) — grado de claridad/oscuridad, de 0 (negro) a 10 (blanco).
- Chroma (saturación) — intensidad/pureza del color, de 0 (gris neutro) a 8 (muy saturado).
Notación del color: Notación Munsell → 10YR 3/4 significa: hue = 10YR, value = 3 (oscuro), chroma = 4 (moderadamente saturado). Corresponde a un color pardo oscuro.
El color se determina en húmedo y en seco (para los secos, el valor suele ser mayor). Se anotan ambos valores (p. ej., moist y dry).
Significado genético del color:
- Color oscuro (value ≤ 3, chroma ≤ 3) — generalmente indica alto contenido de humus (epipedones móllico/úmbrico).
- Color claro, blanquecino (value ≥ 6, chroma ≤ 2) — horizonte eluvial (E, álbico), del que se han lavado óxidos y humus; o horizonte carbonatado.
- Tonos rojos y amarillos (hue 5YR–10YR) — acumulación de óxidos de Fe (Bw, Bs, óxico).
- Tonos grises, gris azulados (hue N o con matiz azulado, chroma ≤ 2) — signos de gleización (condiciones reductoras, propiedades Gleyic).
- Color moteado (manchas, vetas) — alternancia de condiciones oxidantes y reductoras (rasgos redoximórficos).
Estructura del suelo
Estructura es la capacidad de las partículas del suelo para unirse en agregados (pedas) de forma natural. Si no hay agregados, el suelo se denomina sin estructura (suelto — grano suelto, o masivo — compacto).
La descripción de la estructura incluye tres características (Birkeland, 1984; Buol et al., 2011; Weil, 2017):
1. Tipo (forma) de agregados:
| Tipo | Forma | Dónde se encuentra con mayor frecuencia |
|---|---|---|
| Granular | Redondeados, finos, porosos | Horizontes A (húmicos), especialmente bajo vegetación herbácea |
| Migajosa (crumb) | Muy fina, porosa, irregular | Horizontes A con alto contenido de humus (Chernozems) |
| Laminar (platy) | Estratificada horizontalmente, delgada | Horizontes compactados, eluviales, suelas de arado |
| Bloques (blocky) | Bloques angulares o subangulares | Horizontes B, especialmente iluviales (arcillosos) |
| Prismática (prismatic) | Columnas alargadas verticalmente con cimas planas | Horizontes iluviales, especialmente en suelos arcillosos (Vertisoles, Alfisoles) |
| Columnar (columnar) | Columnas alargadas verticalmente con cimas redondeadas | Horizontes sódicos (Nátrico), Solonetz |
2. Tamaño de los agregados (determinado por la dimensión más pequeña):
| Clase | Tamaño (mm) |
|---|---|
| Muy fina | < 1 (para granular), < 10 (para prismática) |
| Fina | 1–2 (granular), 10–20 (prismática) |
| Media | 2–5 (granular), 20–50 (prismática) |
| Gruesa | 5–10 (granular), 50–100 (prismática) |
| Muy gruesa | > 10 (granular), > 100 (prismática) |
3. Grado de expresión:
| Grado | Descripción |
|---|---|
| Débil (weak) | Los agregados son apenas visibles; al extraer la muestra se deshacen |
| Moderado (moderate) | Los agregados son claramente visibles; al extraer se conservan parcialmente |
| Fuerte (strong) | Los agregados son nítidos; al extraer casi no se deshacen |
Significado genético de la estructura:
- Estructura granular/migajosa en el horizonte A — resultado de bioturbación activa (lombrices, insectos, raíces) y acumulación de humus.
- Estructura laminar en el horizonte E — resultado de compactación por pérdida de material cementante (arcilla, óxidos) o suela de arado.
- Estructura prismática/columnar en Bt o Nátrico — evidencia de procesos de hinchamiento-contracción (Vertisoles) o acumulación de Na⁺ (Solonetz).
- Sin estructura (masiva) en el horizonte C — ausencia de procesos edáficos.
Composición granulométrica (textura)
Textura (composición granulométrica) es el contenido relativo de partículas de diferentes tamaños (< 2 mm): arena (2–0.05 mm), limo (0.05–0.002 mm) y arcilla (< 0.002 mm). En el campo, la textura se determina al tacto (método "en húmedo"), comparando con muestras de referencia (Birkeland, 1984; Buol et al., 2011; Weil, 2017).
Texturas principales (según el triángulo USDA):
- Arena — suelta, granulosa, no pegajosa.
- Franco-arenosa — ligeramente coherente, pero domina la arena.
- Franco — contenido equilibrado de arena, limo y arcilla; plástico pero no muy pegajoso.
- Franco-arcilloso — mucha arcilla, plástico, pegajoso.
- Arcilla — muy plástica, pegajosa, al secarse forma terrones duros.
Importante: la textura es un rasgo heredado (del material parental), pero puede cambiar por meteorización (formación de arcilla) o redistribución eluvial-iluvial (empobrecimiento de arcilla en E, enriquecimiento en Bt). Es un rasgo clave para diagnosticar el horizonte argílico (incremento de arcilla).
Consistencia (densidad)
Consistencia es el grado de cohesión y densidad de la masa del suelo en estado seco, húmedo y mojado. Se evalúa en el campo por la resistencia a la rotura, al corte, la pegajosidad y la plasticidad (Birkeland, 1984; Weil, 2017).
1) Consistencia en seco (resistencia a la rotura):
- suelta — se desmenuza fácilmente;
- blanda — se desmenuza con los dedos;
- dura — se rompe con dificultad;
- muy dura — no se rompe a mano.
2) Consistencia en húmedo:
- friable — se desmenuza fácilmente al presionar;
- firme — se desmenuza con dificultad;
- muy firme — no se desmenuza, se corta con dificultad.
3) Pegajosidad y plasticidad (estado mojado):
- no pegajosa, no plástica;
- ligeramente pegajosa, ligeramente plástica;
- pegajosa, plástica;
- muy pegajosa, muy plástica (típico de arcillas).
La densidad está relacionada con la textura, la estructura y los procesos de compactación (p. ej., fragipán). Los fragipanes — muy densos, frágiles en húmedo — tienen valor diagnóstico (propiedades Frágicas).
Porosidad
Los poros son huecos entre y dentro de los agregados. Su tamaño, forma, cantidad y distribución afectan la permeabilidad al agua, la aireación y la actividad biológica.
En el campo, la porosidad se describe por:
- Cantidad total (visualmente: escasa, media, abundante).
- Tamaño de los poros (muy finos < 1 mm, finos 1–2 mm, medios 2–5 mm, gruesos > 5 mm).
- Forma (tubulares (verticales), celulares, redondeados, irregulares).
- Génesis (biogénicos — canales de lombrices/raíces; texturales — grietas de contracción; intergranulares).
Genéticamente, la porosidad está relacionada con la actividad de raíces y fauna, así como con procesos de contracción y meteorización. Los horizontes compactados o iluviales suelen tener menor porosidad.
Neoformaciones e inclusiones
Ya las hemos tratado en detalle en las secciones 5 y 6. Al describir el perfil, deben registrarse obligatoriamente (tipo, cantidad, tamaño, forma, distribución). Son las "huellas" de los procesos y las "pruebas materiales" de la historia del suelo.
Naturaleza de los límites entre horizontes
Los límites entre horizontes se describen según dos parámetros (Birkeland, 1984; Weil, 2017):
1. Nitidez:
- Muy abrupto — < 0.5 cm (ejemplo: Ap sobre Bt con suela de arado).
- Abrupto — 0.5–2 cm.
- Claro — 2–5 cm.
- Gradual — 5–15 cm.
- Difuso — > 15 cm (p. ej., transición de B a C).
2. Forma (topografía) :
- Plano — horizontal.
- Ondulado — ondulaciones verticales, pero el desplazamiento lateral supera al vertical.
- Irregular — predominan las ondulaciones verticales.
- Discontinuo — el horizonte presenta interrupciones (p. ej., bolsadas, lentes).
Los límites reflejan la intensidad y uniformidad de los procesos. Los límites nítidos a menudo indican un cambio de régimen (p. ej., un cambio brusco de textura por un salto litológico o una fuerte eluviación). Los graduales indican un desarrollo prolongado en equilibrio.
7.3. Descripción de campo del perfil: algoritmo
En la práctica edafológica, existe un algoritmo estándar para la descripción de la calicata (Birkeland, 1984; Buol et al., 2011; Weil, 2017). Enumeramos brevemente los pasos principales.
1. Selección del sitio para la calicata (área representativa, excavación hasta el material parental, limpieza de la pared).
2. Fotografía del perfil con una regla de escala.
3. División en horizontes (por cambios visuales de color, estructura, textura).
4. Descripción de cada horizonte secuencialmente de arriba abajo:
- Índice del horizonte (p. ej., Ah, AB, Bt1, Bt2, BC, C).
- Profundidad del límite superior e inferior (cm desde la superficie).
- Color (húmedo y seco según Munsell).
- Textura (determinación de campo).
- Estructura (tipo, tamaño, grado).
- Consistencia (seco, húmedo, pegajosidad, plasticidad).
- Porosidad (cantidad, tamaño, forma).
- Neoformaciones (tipo, cantidad, tamaño, forma, distribución).
- Inclusiones (tipo, cantidad, tamaño, forma, distribución).
- Distribución de raíces (cantidad, tamaño, profundidad).
- Naturaleza del límite (nitidez, forma) con el horizonte subyacente.
- Anotaciones especiales (pH por método de campo, reacción al HCl, presencia de carbonatos, yeso, sales, gleización, etc.).
- Toma de muestras para análisis de laboratorio (de cada horizonte).
7.4. Rasgos morfológicos y horizontes diagnósticos WRB
Muchos horizontes diagnósticos de WRB se definen a través de rasgos morfológicos (a menudo combinados con datos de laboratorio) (IUSS Working Group WRB, 2015; Weil, 2017).
| Horizonte diagnóstico | Rasgos morfológicos clave |
|---|---|
| Mollic | Color oscuro (value ≤ 3 en húmedo, chroma ≤ 3), estructura granular/migajosa, espesor ≥ 20 cm |
| Umbric | Similar a Mollic, pero menos saturado en bases (generalmente más ácido) |
| Ochric | Claro, delgado, sin estructura o masivo, bajo contenido de humus |
| Histic | Material orgánico, oscuro, poroso, espesor ≥ 20 cm, a menudo con restos vegetales |
| Melanic | Muy oscuro (value < 2, chroma < 2), espesor ≥ 30 cm, característico de cenizas volcánicas |
| Argic | Presencia de cutanes arcillosos (argilanes), incremento de arcilla respecto al horizonte suprayacente |
| Natric | Como Argic, más estructura columnar o prismática con sombreros redondeados |
| Cambic | Cambio de color, aparición de estructura, eliminación de carbonatos, pero sin cutanes pronunciados |
| Spodic | Color oscuro o pardo-rojizo, presencia de películas húmicas y/u óxidas, a menudo bajo E |
| Oxic | Color rojo/amarillo uniforme, arcilloso pero no pegajoso, estructura pseudarenosa |
| Calcic | Películas carbonatadas blancas, pseudomicelio, concreciones, efervescencia con HCl |
| Gypsic | Cristales de yeso blancos, "bolas de nieve", a menudo en condiciones áridas |
| Salic | Eflorescencias salinas, cristales de sales, a menudo en la superficie o en la parte inferior |
| Duric | Concreciones duras de ópalo o costra (duripán) |
| Ferric | Concreciones oxidadas (Fe) o negras (Mn), manchas |
| Plinthic | Manchas rojas (plintita) en una matriz pálida, que se endurecen al secarse |
Así, la descripción morfológica es el primer y necesario paso para la clasificación posterior. Sin ella, los análisis de laboratorio "cuelgan en el aire".
7.5. Consejos prácticos para la descripción de campo
- Utilice siempre términos estándar (los que se dan en las guías de descripción de suelos).
- Trabaje con una pared limpia (corte fresco, sin contaminación ni derrumbes).
- Para determinar el color, utilice la tabla Munsell a la misma hora del día (preferiblemente al mediodía, con luz difusa, sin sol directo).
- Determine la textura sobre una muestra húmeda pero no mojada (frótela entre los dedos).
- Evalúe la estructura en material seco y húmedo (la estructura se manifiesta de manera diferente según la humedad).
- Registre la reacción al HCl al 10% (efervescencia) — signo de carbonatos.
- Utilice una lupa (×10–×20) para el examen detallado de cutanes y microagregados.
- Fotografíe cada horizonte en primer plano con escala.
- Anote todo en el cuaderno de campo inmediatamente — la memoria puede fallar, especialmente al describir varias calicatas en un día.
Conclusiones clave de esta sección:
1. Rasgos morfológicos son propiedades físicas del suelo determinadas en el campo: color, estructura, textura, consistencia, porosidad, neoformaciones, inclusiones, naturaleza de los límites.
2. Color se mide con la escala Munsell (Hue/Value/Chroma) y proporciona información sobre el contenido de humus, óxidos de Fe/Mn, carbonatos y condiciones redox.
3. Estructura se describe por tipo, tamaño y grado, e indica procesos de agregación (biogénicos, físico-químicos).
4. Textura (composición granulométrica) es la base para diagnosticar horizontes argílicos y para evaluar las propiedades físico-hídricas.
5. Consistencia (densidad, pegajosidad, plasticidad) está relacionada con la textura y los procesos de compactación.
6. Porosidad refleja el estado estructural y la actividad biológica.
7. Neoformaciones e inclusiones son las "huellas" más importantes de los procesos y la historia del suelo (tratadas en las secciones 5–6).
8. Límites (nitidez, forma) son indicadores de la uniformidad e intensidad de los procesos.
9. La descripción de campo estándar incluye la caracterización secuencial de cada horizonte por todos los rasgos mencionados.
10. Muchos horizontes diagnósticos de WRB pueden identificarse preliminarmente por rasgos morfológicos, pero el diagnóstico final requiere confirmación de laboratorio.
8. Cómo se describe una calicata
8.1. De la teoría a la práctica
En las secciones anteriores hemos estudiado el "alfabeto" de la edafología: horizontes genéticos y diagnósticos, zonas de transición, neoformaciones, inclusiones y rasgos morfológicos. Ahora es el momento de responder a la pregunta práctica: ¿cómo describe exactamente un edafólogo una calicata en el campo?
La descripción de campo de la calicata es una habilidad clave del edafólogo. Es en el campo donde se sientan las bases para todas las interpretaciones posteriores: genéticas, clasificatorias, agronómicas, ecológicas. Un error en el campo no puede corregirse con ningún número de análisis de laboratorio (Birkeland, 1984). Por lo tanto, la descripción de la calicata es tanto un arte (capacidad de ver e interpretar) como una metodología estricta (algoritmo estándar de acciones).
8.2. Preparación para la descripción: selección del sitio y excavación de la calicata
Selección del sitio
El lugar para la calicata debe ser representativo de ese suelo y paisaje (Birkeland, 1984; Buol et al., 2011; Weil, 2017). Criterios principales de selección:
1. Elemento típico del relieve (no una microdepresión ni un microelevación, a menos que sean el objeto de estudio).
2. Ausencia de fuertes perturbaciones antropogénicas (excavaciones recientes, terraplenes, arado, si no es el objeto de estudio).
3. Alejado de carreteras, edificios, vertederos (para evitar contaminación o compactación tecnogénica, si no es el objeto de estudio).
4. Uniformidad de la cubierta vegetal (dentro del pedón).
5. Profundidad suficiente para exponer todos los horizontes genéticos hasta el material parental (C o R).
Excavación de la calicata
La calicata debe ser lo suficientemente grande para que el edafólogo pueda trabajar cómodamente en su interior y ver la pared en toda su altura. Dimensiones estándar (Birkeland, 1984; Buol et al., 2011):
- Longitud: 150–200 cm (a lo largo de la pared frontal).
- Anchura: 80–100 cm (para poder bajar y trabajar).
- Profundidad: hasta el horizonte C (normalmente 120–200 cm, pero puede ser mayor).
Reglas importantes para la excavación:
1. La pared frontal (la que describiremos) debe estar orientada al sol (para una mejor iluminación y evaluación precisa del color).
2. La pared debe ser vertical y limpia (se cortan los 2–3 cm superiores con pala o cuchillo para eliminar las marcas de excavación y exponer la estructura natural).
3. No se debe caminar sobre el fondo de la calicata junto a la pared frontal (la compactación puede alterar la estructura y enmascarar los límites).
4. Para calicatas profundas se hacen escalones o se usa una escalera.
No utilizar para la descripción: escombreras frescas, paredes de canteras, bordes de carreteras, a menos que sean un objeto especial de estudio. En esos lugares, la morfología está alterada (meteorización, secado, contaminación, compactación) (Buol et al., 2011).
8.3. Algoritmo para la descripción de campo de la calicata
Describamos la secuencia de acciones del edafólogo en una calicata recién excavada.
Paso 1. Inspección general y fotografía
- Tomar una fotografía general de la calicata con una regla de escala (cinta métrica) colocada verticalmente a lo largo de la pared.
- Anotar en la foto el número de calicata, fecha, lugar (coordenadas si se dispone de GPS).
- Indicar en el esquema la orientación (norte-sur) para relacionarla con la exposición de la ladera, si es relevante.
Paso 2. Delimitación preliminar de horizontes
Identificar visualmente las principales zonas de color y estructura en el perfil. Esta es la primera aproximación a los límites de los horizontes (Birkeland, 1984). En esta etapa:
- Buscar cambios bruscos de color, estructura, textura.
- Marcar los límites de forma aproximada para luego precisarlos en la descripción detallada.
- Normalmente se identifican 3–5 zonas principales (p. ej., parte superior oscura, parte media clara, parte inferior parda, roca en la base).
Paso 3. Descripción detallada de cada horizonte (de arriba abajo)
Para cada horizonte identificado, se rellena secuencialmente la ficha de campo. En la ficha se registran normalmente (Birkeland, 1984; Buol et al., 2011; Weil, 2017):
1. Índice del horizonte (p. ej., Ah, AB, Bt1, Bt2, BC, C).
2. Profundidad del límite superior e inferior (en cm desde la superficie).
3. Color (húmedo y seco según Munsell) — utilizando la tabla de colores Munsell.
4. Textura (método de campo — "al tacto").
5. Estructura (tipo, tamaño, grado).
6. Consistencia (seca, húmeda, pegajosidad, plasticidad).
7. Porosidad (cantidad, tamaño, forma).
8. Neoformaciones (tipo, cantidad, tamaño, forma, distribución).
9. Inclusiones (tipo, cantidad, tamaño, forma, distribución).
10. Raíces (cantidad, tamaño, distribución en el horizonte).
11. Naturaleza del límite (nitidez, forma) con el horizonte subyacente.
12. Rasgos especiales:
- Reacción al HCl al 10% (efervescencia → carbonatos).
- pH (método de campo — papel indicador o pH-metro de campo).
- Presencia de yeso (por cristales, a veces por reacción con BaCl₂, pero ya es laboratorio).
- Presencia de sales fácilmente solubles (por eflorescencias, a veces por conductividad eléctrica del extracto de campo).
Paso 4. Precisión de límites y horizontes de transición
Después de describir todos los horizontes principales, se precisan las zonas de transición (AB, BA, EB, BE, BC, CB). Se distinguen si:
- La transición ocupa más de 2–3 cm.
- En la zona de transición se mezclan propiedades de dos horizontes.
Cómo determinar el dominio (la primera letra en AB/BA)? Si en la zona de transición hay más rasgos de A (p. ej., color húmico, estructura granular), entonces es AB. Si hay más rasgos de B (p. ej., cutanes arcillosos, estructura prismática), entonces es BA (Birkeland, 1984).
Paso 5. Etiquetado y toma de muestras
1. Para análisis de laboratorio, se toman muestras de cada horizonte (de la parte media, evitando las zonas de transición, a menos que sean objeto de estudio separado).
2. La muestra debe ser representativa (al menos 0,5–1 kg para la mayoría de los análisis).
3. Las muestras se embalan en bolsas de polietileno con doble etiqueta (dentro y fuera) que indique:
- Número de calicata.
- Índice del horizonte.
- Profundidad.
- Fecha.
- Nombre del investigador.
- Para micromorfología (láminas delgadas), se toman monolitos (piezas de suelo inalteradas con orientación "arriba-abajo"), se cubren con yeso o se envuelven para conservar la estructura (Buol et al., 2011; Birkeland, 1984).
- Para análisis físicos (densidad aparente, porosidad), se toman anillos cilíndricos (directamente en el campo, presionándolos en la pared de la calicata) (Birkeland, 1984).
Paso 6. Registro y documentación
Una vez finalizada la descripción:
- Fotografiar cada horizonte en primer plano (con escala).
- Dibujar el perfil (esquemáticamente, con espesores e índices) en el cuaderno de campo.
- Rellenar completamente la ficha de campo (esta ficha es el documento principal para la interpretación y el informe posterior).
- Cerrar la calicata (si no se va a utilizar para demostración o monitoreo).
8.4. Particularidades de la descripción en diferentes condiciones
Suelos húmedos y con nivel freático alto
- La descripción debe hacerse rápidamente, antes de que la pared se derrumbe o comience a "fluir".
- El color se determina inmediatamente después de la limpieza — sobre la pared húmeda.
- Los rasgos de gleización (tonos grises, azulados) se evalúan en pared fresca, ya que al contacto con el aire el Fe²⁺ puede oxidarse y el color cambiar (Birkeland, 1984; Buol et al., 2011).
Suelos secos y duros (áridos, rocosos)
- La pared es difícil de limpiar — se usa pico y cuchillo cortante.
- La estructura puede ser poco visible en estado seco — se evalúa después de un ligero humedecimiento (pulverizador) o sobre muestras húmedas extraídas de profundidad.
- Las neoformaciones carbonatadas y de yeso se ven mejor en tiempo seco.
Suelos pedregosos y gravosos
- Muchos rasgos morfológicos (estructura, porosidad) son difíciles de evaluar debido a la abundancia de piedras.
- En estos casos se utilizan escalas de campo para la pedregosidad (% de volumen ocupado por piedras > 2 mm).
- La textura se determina sobre la fracción < 2 mm, separando las piedras.
Suelos de permafrost y crioturbados
- La descripción se realiza durante el período de deshielo activo (verano), antes de que la pared se congele.
- Las estructuras crioturbadas (lenguas, bolsadas, límites alterados) se registran con especial cuidado — son diagnósticas para Gelisoles (Criosoles) (Buol et al., 2011).
8.5. Errores comunes en la descripción de campo
Los edafólogos experimentados saben que en el campo es fácil cometer errores. Estos son los más frecuentes (Birkeland, 1984; Buol et al., 2011):
1. Delimitación demasiado precipitada de horizontes — sin estudiar detalladamente toda la pared. A veces los horizontes no son paralelos a la superficie (p. ej., paleosuelos, crioturbación, erosión). Hay que examinar toda la pared, no solo una línea vertical.
2. Ignorar los horizontes de transición — se omiten y el perfil parece "escalonado", perdiéndose la imagen real (transiciones graduales). Esto es especialmente crítico para el diagnóstico correcto de horizontes argílicos y cámbicos.
3. Determinación incorrecta del color — debido a mala iluminación, uso incorrecto de la tabla Munsell o intento de "adivinar" el color sin comparar con las fichas. El color debe determinarse con luz diurna difusa (no a la sombra, no con sol directo, no con luz artificial). Siempre comparar con las fichas de la tabla.
4. Determinación incorrecta de la textura "al tacto" — especialmente en principiantes. Hay que comparar con muestras de referencia o seguir una metodología estricta (frotar entre los dedos, enrollar un cordón).
5. Subestimación de las neoformaciones — no se observan o no se describen, aunque contienen información clave. Utilizar una lupa y comprobar siempre las superficies de las pedas en busca de cutanes.
6. Confundir neoformaciones con inclusiones — por ejemplo, concreciones ferruginosas (neoformaciones) se confunden con grava (inclusión). Importante: si el objeto está relacionado con procesos internos del suelo (concreciones de Fe/Mn, nódulos carbonatados) — es neoformación. Si es un fragmento de roca diferente a la matriz, sin signos de edafogénesis — es inclusión.
7. Evaluación incorrecta de los límites — no se mide el espesor de la zona de transición, no se registra la forma del límite. Los límites deben medirse (con cinta métrica), no evaluarse "a ojo".
8. Toma de muestras mezcladas — cuando la muestra abarca dos horizontes o una zona de transición. Esto hace que los datos de laboratorio no sean interpretables. Tomar la muestra de la parte media de un horizonte homogéneo.
8.6. Ficha de campo: ejemplo de cumplimentación
A continuación se muestra un ejemplo de cumplimentación de la ficha de campo para un horizonte.
CALICATA Nº 2024-01
Lugar: Óblast de Moscú, distrito de Serpujov, bloque 12, ladera de exposición sur, pendiente del 5%.
Fecha: 15.05.2024
Autor: Ivanov I.I.
Vegetación: bosque mixto (abedul, abeto, acedera, helecho).
Material parental: franco de cobertura sobre morrena.
| Parámetro | Descripción |
|---|---|
| Índice del horizonte | Bt1 |
| Profundidad | 35–65 cm |
| Color (húmedo) | 7.5YR 4/4 (pardo) |
| Color (seco) | 7.5YR 5/4 (pardo claro) |
| Textura | franco-arcilloso pesado (arcilla 28%, limo 50%, arena 22%) |
| Estructura | prismática media (prismas medios 20–30 mm), grado moderado |
| Consistencia | húmedo: firme; seco: duro |
| Porosidad | media (10–15%), poros finos y medios, tubulares (principalmente canales de raíces) e interpedales |
| Neoformaciones | argilanes (películas arcillosas) — abundantes, pardos, en superficies de pedas y en poros; concreciones ferruginosas aisladas (1–2 mm) en la parte inferior |
| Inclusiones | escasos fragmentos de cuarcita (2–5 cm), angulosos, raros |
| Raíces | raras (2–3 por dm²), finas (< 2 mm), principalmente a lo largo de grietas |
| Límite | claro, ondulado (con Bt2) |
| Reacción al HCl | no efervescente |
| pH (campo) | 5,5 |
8.7. ¿Por qué es tan importante la descripción de campo?
1. Irrepetibilidad. La descripción de campo es el único momento en que podemos observar el suelo in situ (en su estado natural e inalterado). Los análisis de laboratorio son siempre información "secundaria" obtenida sobre muestras alteradas.
2. Conexión con el paisaje. Solo en el campo podemos ver la relación del suelo con el relieve, la vegetación y la hidrología. Vemos cómo cambia el perfil a lo largo de la ladera (catena), cómo el agua subterránea influye en la gleización.
3. Eficiencia. Una descripción de campo correctamente realizada puede ahorrar una gran cantidad de análisis de laboratorio. Por ejemplo, el diagnóstico de un epipedón móllico/úmbrico a menudo puede hacerse por el color, el espesor y la estructura, sin necesidad de costosos análisis de carbono orgánico y saturación de bases (aunque para la clasificación aún se necesitarán, pero con un alto grado de confianza).
4. Interpretación. Sin una buena descripción de campo, incluso los datos de laboratorio más precisos "cuelgan en el aire". No se sabe a qué horizonte pertenecen, con qué procesos están relacionados, cómo interpretarlos genéticamente.
Conclusiones clave de esta sección:
1. Descripción de la calicata es un procedimiento sistemático que incluye la selección del sitio, excavación, limpieza, descripción secuencial de cada horizonte según un conjunto estándar de rasgos y toma de muestras.
2. Etapas principales de la descripción: inspección general y fotografía, delimitación preliminar de horizontes, descripción detallada de cada horizonte (color, textura, estructura, consistencia, porosidad, neoformaciones, inclusiones, raíces, límites), precisión de las zonas de transición, toma de muestras, documentación.
3. Ficha de campo es un formulario estandarizado donde se registran todas las observaciones. Debe rellenarse completa y cuidadosamente, ya que sirve de base para todos los informes e interpretaciones posteriores.
4. Los errores en el campo (determinación incorrecta del color, textura, ignorar horizontes de transición) no pueden corregirse en el laboratorio. Por lo tanto, el trabajo de campo requiere atención, conocimiento de las metodologías y experiencia.
5. La descripción de campo es la única forma de ver el suelo in situ, en toda su complejidad y relación con el paisaje.
9. Cómo reconstruir la edafogénesis a partir del perfil
9.1. El perfil del suelo como documento histórico
Hemos llegado a la pregunta principal de la lección: ¿cómo entender la historia de la formación del suelo a partir de una calicata?
A lo largo de las secciones anteriores, hemos ido dominando las "herramientas" del edafólogo-historiador. Ahora es el momento de reunirlo todo y mostrar cómo funcionan estas herramientas en conjunto.
Imagine que el perfil del suelo es un archivo multicapa, donde cada horizonte es una "carpeta" con documentos, las neoformaciones son "fotografías" de los procesos y las inclusiones son "artefactos" del exterior. La tarea del edafólogo es leer este archivo, descifrar la secuencia de eventos y reconstruir la historia del desarrollo del suelo y del paisaje (Birkeland, 1984; Weil, 2017; Huang et al., 2012).
La reconstrucción de la edafogénesis no es un ejercicio especulativo. Tiene una importancia práctica directa:
- Predicción del comportamiento del suelo ante cambios climáticos o de uso del suelo.
- Evaluación de la resiliencia de los suelos a la erosión, degradación y contaminación.
- Búsqueda de recursos minerales (depósitos de placer, bauxitas, minerales de hierro) — muchos yacimientos minerales están asociados con antiguas cortezas de meteorización.
- Reconstrucción del paleoclima y los paleopaisajes para comprender los cambios climáticos globales.
- Arqueología y paleoecología — reconstrucción del entorno vital de los antiguos humanos y sus actividades económicas.
9.2. Principios básicos de la reconstrucción
Antes de pasar a ejemplos concretos, formulemos los principios fundamentales en los que se basa la reconstrucción de la edafogénesis a partir del perfil (Birkeland, 1984; Buol et al., 2011; Weil, 2017).
Principio de actualismo
"El presente es la clave del pasado". Observamos procesos actuales (meteorización, acumulación de humus, iluviación de arcilla, gleización) y por sus "huellas" morfológicas (neoformaciones, estructura, color) reconocemos huellas similares en horizontes antiguos. Si vemos cutanes arcillosos en el perfil, significa que aquí hubo iluviación de arcilla, como hoy en los Alfisoles o Ultisoles modernos.
Principio de estadios (evolutivo)
La edafogénesis es un proceso en el tiempo. Muchos rasgos se desarrollan gradualmente, pasando por estadios. Ya hemos mencionado los estadios de las neoformaciones carbonatadas (desde películas finas hasta costras continuas). Cuanto más "antiguo" es el estadio, más prolongado fue el proceso. Si vemos en el perfil un horizonte carbonatado de estadio IV (costra petrocálcica), esto indica que el suelo se formó durante mucho tiempo en condiciones áridas o semiáridas (Birkeland, 1984; Weil, 2017).
Principio de poligénesis (policiclicidad)
Muchos suelos, especialmente en superficies antiguas, son poligenéticos — se formaron en varias etapas, bajo la influencia de condiciones cambiantes (Birkeland, 1984; Weil, 2017). Por ejemplo, en un mismo perfil pueden combinarse rasgos de meteorización tropical húmeda (horizonte óxico, plintita) con una etapa árida posterior (neoformaciones carbonatadas). La tarea del edafólogo es separar esas etapas y reconstruir su secuencia.
Principio de "de la superficie hacia la profundidad" (zonación vertical)
La edafogénesis procede de arriba abajo (desde la superficie hacia el material parental). Por lo tanto, los horizontes superiores son generalmente más jóvenes que los inferiores (o, más precisamente, los procesos en ellos comenzaron más tarde, pero están "reelaborados" con mayor intensidad). Las excepciones son los casos de sedimentación rápida, donde los horizontes inferiores pueden ser más antiguos que los superiores (suelos enterrados).
Principio de continuidad litológica (o su ruptura)
Suponemos que el material parental original era homogéneo (si no hay signos de discordancia litológica). Cualquier cambio en la composición, textura y estructura en el perfil es el resultado de la edafogénesis, no de una heterogeneidad heredada. Si vemos un cambio brusco de textura (p. ej., arena pasa a arcilla a 30 cm de profundidad) sin signos de edafogénesis (cutanes, películas iluviales) — esto es una discordancia litológica (cambio de roca), no un horizonte edáfico (Birkeland, 1984; Weil, 2017).
9.3. Indicadores de tiempo en el perfil del suelo
¿Qué rasgos nos permiten estimar la edad relativa del suelo y la duración de las distintas etapas?
Espesor y grado de diferenciación de horizontes
- Cuanto más potentes y contrastados son los horizontes (especialmente el B), generalmente más antiguo es el suelo (en igualdad de condiciones).
- Presencia de un Bt bien desarrollado (con cutanes arcillosos potentes) requiere miles (a veces decenas de miles) de años para formarse. Presencia de Oxic (meteorización profunda e intensa, caolinita + óxidos) indica millones de años (Birkeland, 1984; Weil, 2017).
Grado de desarrollo de las neoformaciones
Ya hemos tratado los estadios de las neoformaciones carbonatadas (Gile et al., 1966; Birkeland, 1984). Existen estadios similares para otras neoformaciones:
- Cutanes arcillosos: desde escasos y finos (suelos jóvenes) hasta potentes, multicapa, con superficies brillantes (suelos antiguos).
- Concreciones ferruginosas: desde manchas aisladas hasta horizontes plínticos potentes y costras lateríticas.
- Neoformaciones de yeso y sales: desde eflorescencias hasta costras salinas continuas.
Profundidad de los carbonatos (en suelos carbonatados)
En Chernozems, suelos castaños y otros suelos carbonatados, la profundidad del horizonte carbonatado se correlaciona con la edad y la humedad climática. En suelos jóvenes, los carbonatos están más cerca de la superficie; en suelos antiguos, desarrollados bajo climas más húmedos, están más profundos (hasta 1–2 m o más) (Birkeland, 1984; Weil, 2017).
Presencia de horizontes enterrados
Si en el perfil vemos un horizonte húmico enterrado (Ab) o un Bt enterrado (Btb), es evidencia directa de que la edafogénesis se interrumpió por sedimentación y luego se reanudó. Es el indicador más importante de policiclicidad (Birkeland, 1984; Weil, 2017).
Grado de meteorización de los minerales
En el campo podemos evaluar la meteorización por:
- Grado de conservación de los minerales primarios (feldespatos, micas) — en suelos antiguos están muy alterados o ausentes.
- Presencia de minerales arcillosos (caolinita, esmectita, vermiculita) — se determina en el campo por la plasticidad, pero mejor en laboratorio (difracción de rayos X).
- Relación Si/Al (en laboratorio) — cuanto menor es, más intensa es la meteorización.
9.4. Indicadores de paleoclima y paleoambientes
El perfil del suelo es un archivo climático. A partir de sus rasgos se pueden reconstruir las condiciones climáticas de épocas pasadas (Birkeland, 1984; Weil, 2017; Huang et al., 2012).
| Rasgo | ¿Qué indica? | ¿Qué condiciones hubo? |
|---|---|---|
| Horizonte húmico potente y oscuro (Mollic) | Acumulación prolongada de humus bajo vegetación herbácea | Clima moderadamente húmedo, semiárido con inviernos fríos (estepas, praderas) |
| Horizonte húmico delgado y claro (Ochric) | Bajo aporte orgánico o rápida descomposición | Clima árido (desiertos) o bosque con hojarasca ácida |
| Horizonte Spodic (E + Bh/Bs) | Lavado intenso bajo hojarasca ácida (bosques de coníferas) | Clima húmedo y fresco (taiga, tundra) |
| Horizonte Oxic (meteorización profunda, caolinita, óxidos) | Meteorización intensa y prolongada, desilicación | Clima cálido y húmedo (trópicos húmedos) |
| Horizonte Calcic (carbonatos en el perfil) |
Referencias
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- Birkeland, P.W. (1984). ‘The soil profile, horizon nomenclature, and soil characteristics’, in Soils and Geomorphology. New York: Oxford University Press, pp. 3-37.
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