Poda y formación de la grosella negra
1. Por qué la grosella negra necesita poda y formación
Muchos jardineros aficionados creen que la grosella, como arbusto poco exigente, puede dar frutos perfectamente sin poda, y en parte es cierto: obtendrán una cierta cantidad de bayas. Sin embargo, esta "autogestión" de la naturaleza conduce rápidamente al engrosamiento, a la reducción del tamaño de las bayas, a la disminución del rendimiento y a la creación de un entorno favorable para enfermedades y plagas. Por lo tanto, la poda regular y correcta no es un capricho, sino una de las principales técnicas agronómicas que garantizan la salud y la productividad de su jardín. Entendamos por qué es tan importante, empezando por lo más básico.
Fundamentos biológicos: por qué las ramas necesitan ser reemplazadas
La grosella negra es un arbusto perenne cuya parte aérea está formada por ramas de diferentes edades. El secreto de un alto rendimiento reside en su capacidad de regeneración. Los brotes basales (a menudo llamados "brotes cero") emergen de las yemas en la base del arbusto y crecen muy intensamente durante el primer año (Kurennoi et al., 1985; Potapov et al., 2000). Es en ellos, así como en las ramificaciones de segundo y tercer orden, donde se forma la futura cosecha.
Sin embargo, es importante recordar que el período productivo de cada rama es limitado. Los especialistas del Instituto de Investigación de Horticultura I.V. Michurin subrayan que en la mayoría de las variedades de grosella negra, la mayor parte de la cosecha se forma en ramas de dos, tres y cuatro años, y luego su productividad disminuye drásticamente (Kurennoi et al., 1985). Las ramas de más de 5 a 6 años se vuelven poco productivas: se acortan los crecimientos anuales, las bayas se hacen más pequeñas y la cosecha se desplaza a la periferia del arbusto (Tarasov et al., 1981).
Es precisamente este ciclo biológico —el corto período productivo de las ramas— lo que dicta la necesidad de la poda. Sin ella, el arbusto envejece y perdemos cantidad y calidad de bayas.
Objetivos prácticos de la poda
La poda y la formación del arbusto resuelven un conjunto de tareas:
1. Formación y rejuvenecimiento del arbusto. Este es el objetivo principal. La poda anual estimula la formación de nuevos brotes basales vigorosos y promueve el reemplazo oportuno de las ramas viejas y agotadas. De esta manera, rejuvenecemos constantemente el arbusto y mantenemos su productividad en un alto nivel. Como se señala en los manuales de fruticultura, un arbusto correctamente formado debe tener de 15 a 20 ramas bien desarrolladas de diferentes edades (Tarasov et al., 1981).
2. Función sanitaria. La eliminación regular de ramas débiles, rotas, enfermas y secas es una medida sanitaria crucial. Previene la propagación de enfermedades (por ejemplo, antracnosis u oídio) y plagas (como el ácaro de las yemas o la polilla del grosellero), que a menudo se asientan precisamente en la madera debilitada o dañada (Tarasov et al., 1981; Hill & Perry, 2011).
3. Regulación del rendimiento y la calidad de las bayas. Una poda correcta evita el engrosamiento. Una copa bien iluminada y ventilada no solo favorece una mejor maduración de la madera, sino también un color más uniforme de las bayas. Las bayas se vuelven más grandes y su sabor más intenso. Por el contrario, un arbusto denso produce bayas pequeñas y ácidas.
4. Facilidad de cuidado y cosecha. Un arbusto podado y compacto es mucho más fácil de tratar contra enfermedades y plagas, y lo más importante, es mucho más sencillo y rápido recoger las bayas.
Por lo tanto, la poda de la grosella negra no es un procedimiento único, sino un sistema bien pensado de medidas que permite gestionar el crecimiento y la fructificación del arbusto a lo largo de toda su vida, garantizando una cosecha estable y de calidad. En los siguientes capítulos, analizaremos en detalle cómo hacerlo correctamente y en qué momentos.
2. Biología de los brotes y su importancia para la poda. Épocas óptimas de poda
Para que la poda no sea solo una eliminación mecánica de ramas, sino una herramienta consciente para manejar la cosecha, es importante comprender cómo vive y se desarrolla el arbusto de grosella negra. El conocimiento de algunas características biológicas clave le permitirá tomar decisiones correctas junto al arbusto.
Características del crecimiento y la fructificación
1. Ciclo productivo corto de la rama. Este es el principio más importante para la poda. Como ya se mencionó, las ramas de grosella negra son más productivas a los 2-4 años, después de lo cual su productividad disminuye bruscamente (Kurennoi et al., 1985). Por lo tanto, la tarea principal de la poda es estimular constantemente el crecimiento de nuevos brotes jóvenes y eliminar los viejos y agotados.
2. Estructura de las yemas: tipo mixto. En la grosella negra, las yemas florales son mixtas. Esto significa que de una de estas yemas, al año siguiente, se desarrollan no solo un racimo floral, sino también uno o dos brotes de reemplazo pequeños (Kurennoi et al., 1985). Esta característica asegura la renovación continua del arbusto. Es por eso que en los crecimientos anuales vigorosos, donde las yemas están bien desarrolladas, se forma la cosecha principal.
3. Despertar de las yemas a lo largo de todo el brote. En la mayoría de las variedades modernas y siberianas (por ejemplo, Golubka, Leningradskiy Velikan, Seianets Golubki), las yemas florales se forman a lo largo de todo el crecimiento anual. Esta propiedad se llama alta precocidad y es muy valorada, ya que permite obtener altos rendimientos ya en el segundo año después del crecimiento del brote (Kurennoi et al., 1985; Dankov, 2015).
4. Capacidad de regeneración de brotes. La capacidad del arbusto para formar nuevos brotes basales a partir de yemas latentes en la base es la base de su longevidad. En la grosella negra, esta capacidad está bien expresada, y la poda es un poderoso estímulo para su activación (Potapov et al., 2000).
¿Cómo se aplica este conocimiento en la práctica?
- Estimulación de nuevos brotes. La poda, especialmente el acortamiento, provoca un potente flujo de nutrientes hacia las yemas latentes en la base del arbusto. Esto desencadena el mecanismo de formación de brotes anuales vigorosos ("brotes cero"), que serán la base de las cosechas futuras (Hill & Perry, 2011).
- Eliminación de ramas viejas. Sabiendo que el pico de productividad se da a los 2-4 años, eliminamos sin remordimientos todas las ramas de más de 5-6 años. Tienen un crecimiento demasiado corto (menos de 15 cm), y por lo tanto, pocas yemas fructíferas (Tarasov et al., 1981; Kurennoi et al., 1985).
- Evaluación del estado del arbusto. Comprender la biología permite evaluar el potencial del arbusto. Si el crecimiento anual en las ramas es inferior a 15-20 cm, es una señal clara de que el arbusto está envejeciendo y necesita una poda de rejuvenecimiento.
Épocas óptimas de poda
En la mayoría de las regiones, la poda principal de la grosella negra se realiza durante el período de reposo, a principios de la primavera, antes de la brotación (Kurennoi et al., 1985; Hill & Perry, 2011; Buckingham, 2010). Por lo general, es el momento en que ha pasado el peligro de heladas severas, pero aún no ha comenzado la savia.
1. Poda de principios de primavera (principal).
- Es el mejor momento para la mayoría de los jardineros. El arbusto todavía está "dormido" y se puede ver bien su estructura.
- Los cortes en este período cicatrizan más rápido, ya que con el inicio de la savia, la planta "cierra" activamente las heridas.
- En condiciones de inviernos severos, la poda de primavera es preferible a la de otoño, porque en caso de daños por heladas en parte de los brotes, se puede evaluar el daño real y eliminar solo la madera muerta (Buckingham, 2010).
2. Poda de otoño (limitada).
- Se permite una poda sanitaria ligera en otoño, después de la caída de las hojas. En este momento, se pueden eliminar ramas secas, enfermas o rotas.
- En regiones con inviernos suaves y buena capa de nieve, algunos jardineros trasladan toda la poda al otoño. Pero en regiones con inviernos severos y poca nieve, esto es arriesgado: los cortes frescos pueden congelarse.
3. Poda de verano (correctiva).
- La literatura científica (Kurennoi et al., 1985) describe una técnica de poda de verano para estimular el crecimiento. Por ejemplo, el despunte de los brotes jóvenes a finales del verano (agosto) favorece su mejor maduración y preparación para el invierno.
- En verano también se pueden eliminar los brotes verdes débiles y poco prometedores para que no consuman energía del arbusto. Sin embargo, la poda principal de formación y rejuvenecimiento sigue siendo a principios de la primavera.
La regla de oro: Realice la poda principal de la grosella negra a principios de la primavera, antes de la hinchazón de las yemas. Los otros tipos de poda son complementarios y están dirigidos a mantener la salud y la forma del arbusto.
3. Formación de plantaciones jóvenes (primeros 3-4 años)
El primer año de vida del arbusto es el más importante para su forma y productividad futuras. Lo que haga durante este período sentará las bases para 10-15 años de fructificación. El objetivo principal de la formación de un arbusto joven es lograr la aparición anual de 3-4 brotes basales vigorosos, de modo que para el 4-5 año el arbusto esté compuesto por 12-15 ramas bien desarrolladas de diferentes edades (Kurennoi et al., 1985; Tarasov et al., 1981). Esto se logra mediante una poda regular que estimula el despertar de las yemas latentes en la base del arbusto.
Año de plantación (primera primavera)
La etapa más crítica. Inmediatamente después de la plantación (en otoño o a principios de primavera), es necesario realizar una poda severa de la plántula. No tema, es vital para un buen comienzo.
Cómo podar: Todos los brotes de la plántula se acortan, dejando de 2 a 4 yemas bien desarrolladas en cada uno. Sobre el suelo debe quedar una parte del brote de solo 10-15 cm de longitud (Hill & Perry, 2011; Potapov et al., 2000). Cuando se planta inclinado (en un ángulo de 45°), esta medida es especialmente efectiva, ya que estimula la formación de brotes basales vigorosos a partir de la parte enterrada del tallo.
Principio clave: "Sacrificar la cosecha del primer año por un arbusto fuerte en el futuro".
Algunas guías (Buckingham, 2010) recomiendan una poda más suave para plántulas en contenedor con sistemas radiculares bien desarrollados, pero para los jardineros aficionados, la regla general de "poda severa" sigue siendo fiable y clara.
Segundo año (primera poda de formación)
En la primavera del segundo año, a partir de las yemas dejadas, crecerán varios brotes vigorosos. Ahora nuestra tarea es comenzar a formar el esqueleto del arbusto.
- Selección de brotes: De todos los brotes crecidos, elija 3-4 de los más fuertes y mejor ubicados. Elimine los demás, más débiles, en la base (a nivel del suelo). Esto evita el engrosamiento y permite que el arbusto dirija su energía a las ramas más prometedoras (Tarasov et al., 1981; Potapov et al., 2000).
- Acortamiento: Los brotes seleccionados se pueden acortar ligeramente para estimular la ramificación, pero para la grosella negra no siempre es necesario. Lo principal es la selección de "brotes cero" fuertes.
Tercer año (segunda poda de formación)
El principio es el mismo que en el segundo año:
- Selección: Deje nuevamente 3-4 de los brotes basales más fuertes que crecieron durante el verano anterior.
- Eliminación: Corte todos los brotes débiles sobrantes a ras del suelo. También elimine las ramas rotas y enfermas.
Cuarto año y siguientes (finalización de la formación)
En este momento, el arbusto debe tener alrededor de 12-15 ramas basales fuertes de diferentes edades (1, 2 y 3 años). Ahora la tarea de formación se considera completada.
- Mantenimiento del equilibrio: Cada año, continúe eliminando los brotes basales viejos, débiles y sobrantes, dejando 3-4 de los "brotes cero" más fuertes para reemplazar las ramas que envejecen (Tarasov et al., 1981).
- Inicio del rejuvenecimiento: A partir del quinto-sexto año, comience a cortar sistemáticamente de 3 a 4 de las ramas más viejas (de 4 a 5 años), reemplazándolas con nuevos brotes vigorosos.
Esquema de formación de un arbusto joven (visual)
| Año | Acción | Resultado |
|---|---|---|
| 1er año | Poda severa de la plántula (a 2-4 yemas). | Estimulación del crecimiento de brotes vigorosos desde la base. |
| 2do año | Seleccionar y dejar 3-4 brotes más fuertes. Eliminar el resto. | Establecimiento de la base del arbusto. |
| 3er año | Seleccionar y dejar otros 3-4 brotes fuertes. | Aumento del número de ramas productivas. |
| 4to año | Arbusto formado (12-15 ramas). Inicio del régimen de poda de mantenimiento. | Arbusto productivo y bien iluminado. |
Recuerde: los primeros 3-4 años son una inversión en el futuro. El tiempo invertido se compensará con cosechas estables y altas de bayas grandes y dulces durante muchos años.
4. Poda anual del arbusto en fructificación (mantenimiento)
Cuando el arbusto está formado y ha entrado en plena fructificación (generalmente a partir del 4-5 año), la naturaleza de la poda cambia. Ahora la tarea principal no es tanto crear una forma, sino mantener constantemente una alta productividad, evitando el engrosamiento y el envejecimiento del arbusto. Esto es similar a un mantenimiento técnico regular: si no se realiza a tiempo, un mecanismo confiable comenzará a fallar.
Principio básico: reemplazo anual de ramas viejas por nuevas
Como ya sabemos, el pico de productividad de una rama de grosella negra se da a los 2-4 años, y luego pierde bruscamente su potencial (Kurennoi et al., 1985). Por lo tanto, la poda de mantenimiento se basa en una regla simple: cada año, elimine de 3 a 4 de las ramas más viejas y deje el mismo número de los brotes basales anuales más fuertes ("brotes cero") para reemplazarlas (Tarasov et al., 1981; Potapov et al., 2000).
Algoritmo de la poda anual de primavera
La poda se realiza mejor a principios de primavera, antes de la brotación. Tendrá una vista clara de la estructura del arbusto.
1. Paso 1. Elimine las ramas viejas y poco productivas.
- Identifique las ramas de más de 5 a 6 años. Se reconocen fácilmente por su corteza oscura, casi negra y descamada, así como por su crecimiento débil y corto, generalmente inferior a 10-15 cm en la temporada anterior (Tarasov et al., 1981; Kurennoi et al., 1985). Estas ramas ya no darán una buena cosecha y solo consumen energía del arbusto.
- Córtelas en la base, a nivel del suelo, sin dejar muñones. Los muñones son puertas de entrada para infecciones y focos de plagas (Trunov et al., 2012).
2. Paso 2. Elimine todos los brotes anuales débiles y superfluos.
- Examine los brotes jóvenes que crecieron el año pasado. De todos, conserve solo 3-4 de los más fuertes y mejor ubicados (serán los que reemplacen a las ramas viejas).
- Corte en la base todos los demás brotes anuales débiles, delgados, torcidos y que crecen hacia el interior del arbusto. No tiene sentido mantenerlos: no darán una buena cosecha y solo engrosarán el arbusto (Hill & Perry, 2011; Potapov et al., 2000).
3. Paso 3. Limpieza sanitaria.
- Elimine todas las ramas rotas, secas, enfermas y dañadas por las heladas, independientemente de su edad (Tarasov et al., 1981). Es una medida preventiva importante contra enfermedades y plagas.
Resultado de un arbusto podado correctamente
Después de la poda de mantenimiento anual, un arbusto sano y bien cuidado debe tener:
- No más de 12-15 ramas de diferentes edades (generalmente de 3 a 4 ramas de cada edad: 1, 2, 3 y 4 años) (Kurennoi et al., 1985).
- Base del arbusto de no más de 25-30 cm de ancho, sin engrosamiento, para que la luz solar y el aire penetren libremente en la copa (Tarasov et al., 1981; Trunov et al., 2012).
- Crecimiento anual vigoroso en las ramas conservadas (al menos 30-40 cm), que es la garantía de la cosecha del año siguiente.
Matiz importante: enfoque para variedades con diferente capacidad de formación de brotes
Algunas variedades (especialmente del grupo siberiano, por ejemplo, Golubka, Seianets Golubki) tienen una capacidad muy alta para formar brotes basales. Otras, más moderada. Si el arbusto es "perezoso" y produce pocos brotes cero, se puede intensificar ligeramente la poda para estimular su crecimiento. Si, por el contrario, el arbusto produce demasiados brotes, se deben aclarar sin piedad, dejando solo los ejemplares más fuertes (Dankov, 2015).
La poda de mantenimiento anual es un procedimiento simple pero regular que, si se realiza correctamente, garantiza que su arbusto de grosella negra se mantenga joven, sano y le deleite constantemente con bayas grandes y dulces año tras año.
5. Rejuvenecimiento de arbustos viejos abandonados
A veces, un arbusto de grosella negra crece durante años sin el cuidado adecuado. Se convierte en una maraña impenetrable de ramas viejas, enfermas y entrelazadas, las bayas se vuelven más pequeñas y el rendimiento cae al mínimo. Sin embargo, no se apresure a arrancar esa planta. La grosella negra tiene una excelente capacidad de recuperación, e incluso un arbusto muy descuidado se puede rejuvenecer y devolver a la vida plena. Esto requerirá tiempo y acciones decisivas, pero el resultado vale la pena.
Signos de un arbusto descuidado
Antes de tomar las tijeras de podar, evalúe el estado del arbusto. Los siguientes signos indican la necesidad de rejuvenecimiento (Hill & Perry, 2011; Tarasov et al., 1981):
- El arbusto está muy denso, las ramas están entrelazadas y crecen de manera caótica.
- Predominan las ramas viejas (más de 5-6 años) con corteza oscura y descamada.
- El crecimiento anual en las ramas es muy débil: menos de 10-15 cm.
- Las bayas son pequeñas, la cosecha escasa.
- Hay muchas ramas secas, rotas o enfermas.
Dos enfoques para el rejuvenecimiento
Según el grado de abandono y su paciencia, puede elegir uno de los dos enfoques. Ambos se basan en el principio: "eliminar la madera vieja y no productiva y dar paso a los brotes jóvenes".
Método 1. Rejuvenecimiento gradual (suave)
Este método toma de 2 a 3 años, pero permite conservar parte de la cosecha durante el proceso de rejuvenecimiento. Se recomienda para arbustos que aún no han perdido completamente la productividad pero que claramente necesitan renovación.
Primer año (primavera):
1. Limpieza sanitaria: Elimine todas las ramas secas, rotas, enfermas y las que están tumbadas en el suelo (Buckingham, 2010; Bowling, 2000).
2. Eliminación de ramas viejas: De las ramas restantes, seleccione de 3 a 4 de las más viejas (con corteza oscura y crecimiento débil) y córtelas en la base.
3. Aclareo: Examine las ramas restantes. Si hay débiles, torcidas o que crecen hacia el interior, elimínelas. El arbusto debe volverse notablemente más ligero y espacioso.
Segundo año (primavera):
Repita el procedimiento: seleccione y elimine nuevamente de 3 a 4 ramas viejas. Para entonces, deberían comenzar a aparecer brotes basales jóvenes y vigorosos ("brotes cero"). De ellos, seleccione de 3 a 4 de los más potentes y elimine el resto. Este será el futuro esqueleto del arbusto.
Tercer año (primavera):
En el tercer año, complete el reemplazo de todas las ramas viejas por jóvenes. En este punto, el arbusto debe estar prácticamente renovado y compuesto por 12-15 ramas de diferentes edades (1-4 años). A partir de entonces, pasará al régimen de poda de mantenimiento anual descrito en el capítulo 4.
Método 2. Rejuvenecimiento radical (para arbustos muy descuidados)
Si el arbusto se encuentra en un estado crítico: hay muchas ramas viejas y casi ningún brote joven, se puede aplicar una medida "drástica". Este método le privará de la cosecha en el año en curso, pero puede salvar el arbusto.
- "Poda al tocón": A principios de la primavera, todos los brotes aéreos del arbusto se cortan a nivel del suelo, dejando tocones de no más de 2-3 cm de altura (Kurennoi et al., 1985; Potapov et al., 2000). En la literatura, esta técnica se describe como un método de poda de rejuvenecimiento con máquinas especiales (OKS-0,9), donde se corta toda la parte aérea.
- Resultado: Después de tal poda, comenzarán a crecer masivamente nuevos brotes vigorosos a partir de las yemas latentes en la base del arbusto.
- Cuidado posterior: Durante el verano, de todo este crecimiento, deberá seleccionar de 5 a 6 de los brotes más vigorosos y rectos, que se convertirán en la base del nuevo arbusto. Todos los demás brotes deben eliminarse para que no desvíen energía de los principales. Al año siguiente, se agregarán nuevos brotes a estos, y comenzará a formar el arbusto de nuevo, como se describe en el capítulo 3.
Matiz importante: ¿tocón alto o bajo?
Algunas fuentes (Hill & Perry, 2011; Bowling, 2000) recomiendan dejar tocones de 10-15 cm de altura. Sin embargo, la investigación y la práctica muestran (Kurennoi et al., 1985) que para la grosella negra es preferible la poda lo más baja posible. Cuanto más bajo sea el corte, mayor será la probabilidad de que los nuevos brotes salgan de yemas subterráneas y no de la parte superior del tocón dejado. Los brotes de los tocones suelen ser débiles y de corta duración.
Cuidado después del rejuvenecimiento
Después de cualquier poda de rejuvenecimiento, el arbusto necesita una nutrición y riego reforzados para apoyar el crecimiento vigoroso de los nuevos brotes. Aplique fertilizantes orgánicos y minerales (estiércol, compost, fertilizante mineral complejo) y cubra el círculo del tronco con mantillo (Buckingham, 2010; Hill & Perry, 2011).
Tabla resumen de rejuvenecimiento
| Método | Cuándo aplicarlo | Cómo hacerlo | Resultado |
|---|---|---|---|
| Gradual | El arbusto aún da cosecha, pero envejece notablemente. | Eliminar de 3 a 4 ramas viejas al año durante 2-3 años. | Renovación sin pérdida de cosecha durante el proceso. |
| Radical | El arbusto está muy descuidado, casi no fructifica. | Cortar todas las ramas a nivel del suelo en primavera. | Renovación completa en 1-2 años, pero pérdida de cosecha en la temporada actual. |
El rejuvenecimiento es una oportunidad para darle una nueva vida a un arbusto viejo. No tema experimentar, y su arbusto de grosella negra seguirá recompensándole con abundantes cosechas durante muchos años.
6. Formas especiales: formas de pie alto y espaldera
La forma clásica de arbusto de la grosella negra es el estándar para la horticultura comercial y de aficionados. Sin embargo, existen formas alternativas de formación que pueden interesar a los jardineros experimentales o a aquellos que desean combinar utilidad con ornamentación. Se trata de las formas de pie alto (standard) y de espaldera. Requieren más atención y habilidad, pero abren nuevas posibilidades.
Forma de pie alto (standard)
La forma de pie alto implica cultivar la grosella como un pequeño árbol con un solo tronco vertical (pie) de 40-80 cm de altura y una copa compacta en su parte superior.
Cómo crear una forma de pie alto. El método más fiable es injertar un esqueje varietal de grosella negra sobre un pie alto (60-80 cm) de plántula de grosella dorada (Ribes aureum) u otro patrón vigoroso (Bowling, 2000). El injerto es un procedimiento complejo al que no todos tienen acceso. Una alternativa es la formación artificial del pie a partir de un solo brote, pero es más laborioso y menos fiable, ya que el arbusto producirá brotes de raíz que deberán eliminarse constantemente.
Ventajas:
- Alta ornamentalidad: el arbusto-árbol tiene un aspecto elegante.
- Facilidad de cosecha: las bayas cuelgan a la vista, no es necesario agacharse.
- Buena iluminación y ventilación de la copa, lo que reduce el riesgo de enfermedades.
Desventajas:
- Dificultad de creación (requiere injerto o eliminación constante de brotes).
- Menor resistencia al invierno: el pie puede congelarse en inviernos severos, especialmente si está por encima de la capa de nieve.
- El arbusto envejece más rápido, ya que no hay un reemplazo constante de brotes basales. La vida útil de un arbusto de pie alto es más corta que la de un arbusto normal (generalmente 8-10 años).
Características de la poda. En la forma de pie alto, es importante mantener una copa compacta. Cada año, elimine las ramas viejas dentro de la copa, aclárela, y corte todos los brotes que aparezcan en la base del pie o en el propio pie. Realice la poda como para un arbusto normal, a principios de la primavera.
Forma de espaldera
La forma de espaldera consiste en cultivar la grosella en un solo plano vertical sobre un soporte de alambre (espaldera). La mayoría de las veces, el arbusto se forma en abanico, dirigiendo las ramas en diferentes direcciones a lo largo de los alambres.
Cómo crear una forma de espaldera. Al plantar, coloque la plántula en el centro de la futura espaldera. Durante los primeros 2-3 años, forme el arbusto en forma de abanico: deje de 4 a 6 brotes vigorosos, dirigiéndolos uniformemente hacia los lados y atándolos al alambre inferior. A medida que crecen, ate los brotes a los alambres superiores. Lo más conveniente es utilizar una espaldera preparada con 2-3 hileras de alambre a alturas de 50-60 cm, 90-110 cm y 130-150 cm. En la literatura, estos sistemas se describen para frambuesas, pero también son aplicables a las grosellas (Potapov et al., 2000; Trunov et al., 2012).
Ventajas:
- Máxima iluminación de todas las ramas.
- Excelente ventilación, que previene el desarrollo del oídio y otras enfermedades fúngicas.
- Cosecha muy cómoda: todos los racimos están a la vista.
- Posibilidad de densificar las plantaciones, ya que los arbustos ocupan menos espacio en ancho.
Desventajas:
- Requiere costes para instalar el soporte (postes, alambre).
- Necesita atado regular de los brotes.
- Poda más compleja, ya que hay que mantener el plano y la dirección de crecimiento establecidos.
Características de la poda. La poda de la grosella en espaldera está dirigida a mantener la forma de abanico. Elimine todas las ramas que sobresalgan del plano, así como los brotes que crecen hacia el interior. Reemplace las ramas viejas con nuevos brotes basales, pero diríjalos hacia los lados necesarios y átelos al alambre. El principio de rejuvenecimiento (eliminación de ramas de más de 5-6 años) se mantiene, pero los brotes de reemplazo se fijan inmediatamente en la espaldera.
¿Merece la pena probarlo?
Para la mayoría de los jardineros, la forma clásica de arbusto es la forma más simple y fiable de obtener una cosecha estable. No requiere costes adicionales ni técnicas agronómicas complejas. Las formas de pie alto y espaldera son más bien para entusiastas y coleccionistas que están dispuestos a dedicar más tiempo a las plantas. Si quiere probar algo nuevo y decorar su jardín, estas formas son adecuadas. Sin embargo, recuerde que requieren un cuidado más atento, especialmente en cuanto a la protección contra las heladas y los atados regulares.
7. Poda sanitaria
La poda sanitaria no es tanto una técnica de formación o rejuvenecimiento, sino un procedimiento preventivo obligatorio destinado a mantener la salud del arbusto. Su objetivo es eliminar todas las partes enfermas, dañadas y debilitadas de la planta que puedan convertirse en fuentes de infección o focos de plagas. Es la operación más simple pero a la vez más importante en el cuidado de la grosella negra, que no se puede ignorar (Hill & Perry, 2011; Buckingham, 2010).
Cuándo realizar la poda sanitaria
A diferencia de la poda de formación, que se realiza estrictamente a principios de primavera, la limpieza sanitaria se puede llevar a cabo durante todo el período vegetativo:
1. Principios de primavera (antes de la brotación). Es el momento principal y más cómodo. Después del invierno, se ven claramente todas las ramas dañadas por las heladas, rotas por la nieve y secas. Se eliminan en primer lugar, antes del inicio de la savia (Tarasov et al., 1981; Bowling, 2000).
2. Durante la temporada. Si nota ramas secas, enfermas o rotas en el arbusto en verano, no posponga su eliminación. Cuanto antes elimine la fuente de infección, menor será el riesgo de contaminación de todo el arbusto.
3. En otoño (después de la caída de las hojas). La poda sanitaria de otoño es la preparación del arbusto para el invierno. Elimine todas las ramas secas, rotas y claramente enfermas que queden, para que no se conviertan en refugio de plagas durante el invierno.
Qué se debe eliminar sanitariamente
Durante la poda sanitaria, se eliminan todas las ramas y brotes con signos de problemas:
- Ramas secas. Se rompen fácilmente y tienen corteza muerta y descamada. Estas ramas ya no viven y solo ocupan espacio.
- Ramas rotas. Los daños mecánicos causados por el viento, la nieve o un manejo descuidado son puertas abiertas a la infección. Deben eliminarse, haciendo el corte por debajo del punto de rotura, hasta la madera sana.
- Ramas enfermas. La presencia en la corteza o madera de manchas sospechosas, grietas con exudación de goma, o si la rama está cubierta con un revestimiento atípico, son signos de enfermedad (por ejemplo, antracnosis, septoriosis u oídio). Estas ramas se cortan y destruyen (Buckingham, 2010; Tarasov et al., 1981).
- Brotes debilitados y que engrosan. Aunque no siempre están enfermos, los brotes débiles, delgados, torcidos, así como los que crecen hacia el interior o están tumbados en el suelo, también deben eliminarse. No darán una buena cosecha, pero consumen energía del arbusto y contribuyen al engrosamiento (Kurennoi et al., 1985).
- Ramas dañadas por plagas. Si ve signos de actividad de insectos (por ejemplo, agallas del ácaro de las yemas, galerías de la polilla del grosellero u otras plagas), estas ramas también deben cortarse y quemarse (Tarasov et al., 1981).
Técnica de la poda sanitaria
1. Herramienta. Utilice tijeras de podar afiladas para ramas de hasta 2-3 cm de diámetro. Para ramas más gruesas, use una sierra de jardín o podaderas de mango largo. La herramienta debe estar limpia y afilada; esto asegura un corte limpio y reduce el daño a la planta.
2. Corte. Las ramas siempre se cortan en la base, a nivel del suelo, sin dejar muñones. Los muñones son antiestéticos, no cicatrizan y a través de ellos entran enfermedades en el arbusto (Trunov et al., 2012; Potapov et al., 2000). Excepción: si deja muñones deliberadamente para estimular el rebrote (esto se aplica al rejuvenecimiento radical, véase el capítulo 5), pero en la poda sanitaria no se utiliza.
3. Tratamiento de los cortes. En cortes pequeños (hasta 1 cm de diámetro), el tratamiento no es necesario; cicatrizan rápidamente. Los cortes de mayor diámetro deben cubrirse con masilla de injertar o una pasta especial para proteger contra infecciones (Potapov et al., 2000; Kurennoi et al., 1985).
Dónde poner las ramas cortadas
Todas las ramas cortadas, enfermas, secas o dañadas deben recogerse y quemarse obligatoriamente o enterrarse lejos del jardín (Tarasov et al., 1981; Trunov et al., 2012). Nunca las ponga en la pila de compost: las esporas de enfermedades y las larvas de plagas pueden sobrevivir allí y posteriormente infectar otras plantas. Los brotes anuales sanos y vigorosos eliminados durante el aclareo se pueden triturar y usar como mantillo para otros cultivos o también quemarlos para obtener ceniza.
Regla para el jardinero: La poda sanitaria es la forma más simple y accesible de proteger su grosellar de enfermedades y plagas. Su realización regular le ayudará a mantener los arbustos sanos y fuertes sin necesidad de productos químicos adicionales.
8. Características de la poda según la variedad
Aunque los principios básicos de la poda de la grosella negra son universales, es importante tener en cuenta que las diferentes variedades pueden diferir significativamente en sus características biológicas. Lo que es bueno para una variedad puede resultar ineficaz o incluso perjudicial para otra. Por lo tanto, un jardinero experimentado siempre adapta sus acciones a la variedad específica que crece en su parcela.
¿Por qué son importantes las características varietales para la poda?
Las diferencias entre variedades se manifiestan en varios parámetros clave que afectan directamente la estrategia de poda (Dankov, 2015; Kurennoi et al., 1985):
1. Capacidad de regeneración de brotes. Algunas variedades forman muchos brotes basales ("brotes cero") anualmente, otras muchos menos. Esto determina con qué agresividad se debe aclarar el arbusto.
2. Precocidad y patrón de fructificación. En algunas variedades, las yemas florales se forman a lo largo de todo el crecimiento anual (esto es típico de muchas variedades siberianas), en otras, principalmente en la parte media y superior del brote. Esto afecta si se deben acortar mucho los brotes anuales.
3. Longevidad de las formaciones fructíferas. En la mayoría de las variedades de grosella negra, los ramilletes (anillos) viven de 1 a 3 años, después de lo cual mueren. Sin embargo, en algunas variedades este período puede variar, lo que afecta la frecuencia de reemplazo de las ramas.
Principales grupos de variedades y su poda
1. Variedades del subgrupo siberiano y sus híbridos (precoces, con alta capacidad de regeneración)
A este grupo pertenecen variedades conocidas como 'Golubka', 'Seianets Golubki', 'Altayskaya Rannyaya', 'Dikovinka', 'Krasa Altaya', 'Leningradskiy Velikan', 'Stakhanovka Altaya' y muchas otras (Kurennoi et al., 1985; Potapov et al., 2000; Dankov, 2015).
Características:
- Alta precocidad: las yemas florales se forman a lo largo de todo el brote, lo que permite obtener cosecha ya en el segundo año.
- Buena capacidad de regeneración: el arbusto produce muchos brotes basales.
- Período productivo más corto de las ramas individuales (pico a los 2-3 años).
Recomendaciones de poda:
- Aclareo más intensivo. Dado que el arbusto produce muchos brotes jóvenes, deben aclararse activamente, dejando solo 3-4 de los "brotes cero" más fuertes cada año para evitar el engrosamiento.
- Reemplazo más temprano de ramas viejas. En estas variedades, las ramas pierden productividad más rápidamente, por lo que deben eliminarse ya a los 4-5 años, sin esperar a que el crecimiento baje a 15 cm (Tarasov et al., 1981).
- Acortamiento de brotes anuales. Dado que las yemas florales se distribuyen a lo largo de toda la longitud, el acortamiento intenso (que estimula la ramificación) puede ser muy efectivo para aumentar el número de formaciones fructíferas para el año siguiente.
2. Variedades de origen europeo (con capacidad de regeneración moderada)
A este grupo pertenecen muchas variedades antiguas y algunas modernas, por ejemplo, 'Pamyat Michurina', 'Moskovskaya', 'Belorusskaya Sladkaya' (Kurennoi et al., 1985; Potapov et al., 2000). También se incluyen variedades híbridas como 'Nokta' y 'Kroma' mencionadas en las fuentes (Dankov, 2015).
Características:
- Las yemas florales pueden formarse no a lo largo de todo el brote, sino principalmente en su parte superior.
- La capacidad de regeneración es moderada: se producen menos brotes basales.
- Las ramas pueden mantener la productividad hasta 5-6 años.
Recomendaciones de poda:
- Aclareo más suave. Como hay menos brotes nuevos, hay que conservarlos. No corte todos los "brotes cero" débiles si son pocos. Mantenga los más fuertes, incluso si no son 3-4, sino solo 2.
- Reemplazo menos frecuente de ramas viejas. Las ramas de estas variedades se pueden mantener hasta 5-6 años, eliminándolas solo cuando el crecimiento se vuelve muy corto (menos de 10-15 cm) (Kurennoi et al., 1985).
- Acortamiento cauteloso. Acortar las puntas de los brotes anuales en estas variedades puede eliminar parte de las yemas florales, lo que reducirá el rendimiento. Por lo tanto, el acortamiento se usa solo para estimular la ramificación en brotes muy vigorosos, o se elimina solo la punta con yemas poco desarrolladas.
3. Variedades con propiedades especiales
Algunas variedades tienen características únicas que requieren un enfoque especial. Por ejemplo, la variedad 'Nokta', descrita en fuentes rusas, es un híbrido tetraploide de grosella y grosella espinosa (ribelaria) (Dankov, 2015). Se distingue por su alto rendimiento, bayas grandes y maduración tardía. Estos híbridos pueden tener su propia especificidad de crecimiento y fructificación, y la poda para ellos debe seleccionarse individualmente, observando el desarrollo del arbusto.
Consejo práctico
Al comprar una nueva variedad, asegúrese de consultar sus características con el vendedor o en la literatura de referencia. Si no hay información exacta, observe el arbusto durante los primeros 2-3 años. Evalúe cuántos brotes basales produce, qué tan rápido crecen las ramas y dónde se forman las yemas florales. Esto le ayudará a desarrollar una estrategia de poda individual para cada variedad específica, y su arbusto siempre le recompensará con una excelente cosecha.
9. Cuidados después de la poda
La poda es una intervención seria en la vida de la planta, una especie de operación quirúrgica. Como después de cualquier operación, el arbusto de grosella negra necesita cuidados especiales para recuperarse más rápido, curar las heridas y dirigir toda su energía al crecimiento de nuevos brotes y a la formación de la futura cosecha. Las acciones correctas después de la poda no son menos importantes que el procedimiento en sí.
Inmediatamente después de la poda (principios de primavera)
Justo después de terminar la poda, el arbusto necesita su ayuda.
1. Protección de los cortes. Como se mencionó en el capítulo 7, los cortes grandes (de más de 1 cm de diámetro) deben cubrirse con masilla de injertar o una pasta cicatrizante especial (Potapov et al., 2000; Kurennoi et al., 1985). Esto evita la entrada de esporas de hongos y bacterias patógenas a través de las heridas abiertas. Los cortes pequeños se secan rápidamente y cicatrizan por sí solos.
2. Abonado. La poda estimula el crecimiento vigoroso de nuevos brotes, y esto requiere importantes recursos nutricionales. Para ayudar al arbusto, a principios de primavera, inmediatamente después de la poda, es necesario realizar una fertilización (Bowling, 2000; Hill & Perry, 2011; Buckingham, 2010).
- Abonos orgánicos. Aplique de 1 a 2 cubos de compost o estiércol bien descompuesto debajo de cada arbusto. Esto no solo proporciona nutrición a la planta, sino que también mejora la estructura del suelo. También se puede usar estiércol bien descompuesto.
- Abonos minerales. La grosella negra es un cultivo amante del nitrógeno. Para estimular el crecimiento de los brotes, aplique abonos nitrogenados, por ejemplo, nitrato de amonio o urea (a razón de 30-40 g por 1 m²). También es útil añadir un abono complejo que contenga fósforo y potasio (por ejemplo, nitrofoska) (Potapov et al., 2000). Siempre consulte las dosis en la etiqueta del producto.
- Importante: Evite los abonos que contengan cloro (por ejemplo, cloruro de potasio). La grosella es muy sensible al cloro; puede causar quemaduras en las raíces e inhibición del crecimiento (Hill & Perry, 2011; Bowling, 2000).
3. Riego. A principios de primavera, el suelo suele estar húmedo por el agua de deshielo, pero si el invierno fue con poca nieve o la primavera seca, el arbusto necesitará riego. Riegue abundantemente el arbusto (30-50 litros) para que el suelo se humedezca hasta la profundidad de la masa radicular principal (hasta 40-50 cm). El suelo húmedo acelera la disolución de los fertilizantes y ayuda a la planta a comenzar a crecer más rápido (Trunov et al., 2012).
4. Acolchado. Después del abonado y el riego, cubra el círculo del tronco (en un radio de 50-60 cm desde el centro del arbusto) con una capa de material orgánico de 5-10 cm de espesor (Bowling, 2000; Buckingham, 2010; Potapov et al., 2000). Como mantillo son adecuados:
- virutas o serrín bien descompuesto;
- turba;
- hierba cortada (sin semillas);
- paja;
- compost.
El mantillo ayuda a retener la humedad en el suelo, previene el crecimiento de malas hierbas y, al descomponerse gradualmente, sirve como fuente adicional de nutrición.
Cuidados durante la temporada (primavera-verano)
Durante el período vegetativo después de la poda, preste atención al arbusto.
1. Riegos regulares. La grosella negra es muy amante de la humedad (Bowling, 2000; Dankov, 2015). Es especialmente importante asegurar un riego adecuado durante el período de crecimiento activo de los brotes (mayo-junio) y durante el llenado de las bayas. En tiempo seco, riegue los arbustos 1-2 veces por semana, vertiendo 30-50 litros debajo de cada arbusto. Es mejor realizar riegos poco frecuentes pero abundantes que frecuentes y superficiales.
2. Aireación del suelo. Después del riego o la lluvia, cuando el suelo se haya secado un poco, afloje superficialmente (5-8 cm) la tierra alrededor del arbusto, teniendo cuidado de no dañar las raíces superficiales. El aflojamiento rompe la costra del suelo y mejora el acceso de oxígeno a las raíces.
3. Escarda. Elimine regularmente las malas hierbas en el círculo del tronco y entre las filas. Las malas hierbas son competidoras por la humedad y los nutrientes, y también refugio para plagas y enfermedades.
4. Despunte de brotes verdes (opcional). A finales del verano (agosto), se puede despuntar las puntas de los brotes verdes más vigorosos del año en curso (Kurennoi et al., 1985). Esto favorece su mejor maduración y preparación para el invierno, y también estimula la ramificación para el año siguiente.
5. Control de plagas y enfermedades. Después de la poda, el arbusto está debilitado, por lo que es especialmente vulnerable a plagas y enfermedades. Inspeccione regularmente los arbustos y, ante los primeros signos de ataque, tome medidas (use productos biológicos autorizados o remedios caseros). Los tratamientos preventivos a principios de primavera (antes de la brotación) y después de la floración también son muy efectivos (Buckingham, 2010; Bowling, 2000).
Qué no hacer después de la poda
- Evite el exceso de riego. Aunque la grosella ama el agua, el estancamiento de la humedad en las raíces es perjudicial. No inunde el arbusto, especialmente si el suelo es arcilloso y mal drenado.
- No sobrealimente con nitrógeno en la segunda mitad del verano. El nitrógeno estimula el crecimiento de la masa verde. Si se aplica en verano, los brotes crecerán hasta el otoño, no madurarán a tiempo y se congelarán en invierno. Las fertilizaciones nitrogenadas deben hacerse solo a principios de primavera. En verano y otoño, el énfasis debe estar en los fertilizantes de fósforo y potasio, que favorecen la maduración de la madera y aumentan la resistencia al invierno.
Esquema de cuidados después de la poda
| Momento | Acción | Objetivo |
|---|---|---|
| Inmediatamente después de la poda | Cubrir los cortes grandes, aplicar fertilizantes, regar, acolchar. | Protección contra infecciones, estimulación del crecimiento, retención de humedad. |
| Primavera–principios del verano | Riegos regulares, aflojamiento, escarda. Fertilización nitrogenada (si es necesario). | Asegurar humedad y nutrición para el crecimiento activo. |
| Finales del verano | Despunte de las puntas de los brotes fuertes. | Mejorar la maduración de los brotes, preparación para el invierno. |
| Otoño | Aplicación de fertilizantes de fósforo y potasio (opcional). Limpieza sanitaria. | Aumentar la resistencia al invierno. |
Un cuidado adecuado después de la poda es la clave para una rápida recuperación del arbusto y su alta productividad en la próxima temporada. Tome esta etapa con toda seriedad, y su grosellar le recompensará con abundantes cosechas de bayas grandes y dulces.
10. Errores comunes y preguntas (FAQ)
La poda de la grosella negra, a pesar de su aparente simplicidad, a menudo plantea preguntas y dudas entre los jardineros aficionados. Los principiantes temen hacer daño, y los jardineros experimentados a veces cometen errores típicos por costumbre o falta de atención. Para ayudarle a evitar problemas comunes, hemos recopilado las preguntas más frecuentes y analizado los errores típicos.
Preguntas frecuentes (FAQ)
Pregunta 1. ¿Es obligatorio podar la grosella negra? ¿Puedo dejarla crecer "tal cual"?
Respuesta. Puede dejar el arbusto sin podar, pero se densificará rápidamente, las bayas se volverán pequeñas y ácidas, y el rendimiento disminuirá. Sin poda, el arbusto vive "su propia vida", envejece y se enferma más. La poda no es un capricho, sino una técnica agronómica necesaria que permite gestionar la salud y la productividad de la planta (Kurennoi et al., 1985; Hill & Perry, 2011).
Pregunta 2. ¿Cómo distinguir una rama vieja de una joven?
Respuesta. Es muy sencillo:
- Brotes jóvenes (1 año). Claros, flexibles, corteza lisa, de color marrón claro o amarillento.
- Ramas de 2-3 años. La corteza se vuelve gris‑marrón.
- Ramas viejas (más de 4-5 años). Corteza oscura, casi negra, descamada, con muchos líquenes en los brotes. Los crecimientos son cortos (menos de 15 cm) (Tarasov et al., 1981; Bowling, 2000).
Pregunta 3. ¿Se puede podar la grosella en otoño?
Respuesta. La poda principal se recomienda a principios de primavera (antes de la brotación). Es más seguro para la planta, especialmente en regiones con inviernos severos. En otoño, solo se permite la poda sanitaria: eliminar ramas secas, enfermas, rotas y las que están tumbadas en el suelo (Buckingham, 2010; Bowling, 2000).
Pregunta 4. ¿Qué hacer si el arbusto no tiene brotes basales jóvenes ("brotes cero")?
Respuesta. Esto suele ocurrir en variedades del grupo europeo o en arbustos viejos y agotados. Para estimular el crecimiento de nuevos brotes, aplique una poda de rejuvenecimiento fuerte: corte en la base 2-3 de las ramas más viejas y acorte las restantes en un tercio o incluso la mitad de su longitud. Esto despertará las yemas latentes en la base del arbusto (Hill & Perry, 2011; Potapov et al., 2000).
Pregunta 5. Tengo brotes anuales muy largos en mi arbusto. ¿Debo acortarlos?
Respuesta. El acortamiento de brotes anuales (despunte) en la grosella negra es una técnica discutida. En variedades vigorosas de origen siberiano, se puede utilizar para estimular la ramificación. En variedades donde las yemas florales se encuentran en la parte superior del brote, el acortamiento puede reducir el rendimiento. Si decide acortar un brote, elimine solo la punta (3-5 cm) con yemas poco desarrolladas o débiles (Kurennoi et al., 1985; Dankov, 2015).
Pregunta 6. ¿Puedo podar la grosella durante la floración o la fructificación?
Respuesta. Durante la floración y la fructificación, el arbusto gasta toda su energía en la cosecha. Realizar la poda en este momento es muy desaconsejable: es un gran estrés para la planta. La única excepción es la eliminación de ramas secas o enfermas (poda sanitaria) si hay peligro de propagación de infección.
Pregunta 7. ¿Qué es una "variedad con alta capacidad de regeneración" y cómo afecta a la poda?
Respuesta. Son variedades que producen anualmente muchos brotes nuevos desde la raíz (por ejemplo, 'Golubka', 'Seianets Golubki' y otras variedades siberianas). Deben aclararse activamente, dejando solo 3-4 de los brotes más fuertes y eliminando el resto. De lo contrario, el arbusto se densifica rápidamente (Dankov, 2015; Kurennoi et al., 1985).
Pregunta 8. ¿Qué hacer si el arbusto está afectado por la reversión (doble flor)?
Respuesta. La reversión es una enfermedad viral peligrosa que no tiene cura. Los arbustos afectados dejan de fructificar. La única medida es arrancar y quemar la planta enferma para salvar los arbustos vecinos. Los arbustos sanos deben inspeccionarse regularmente y, ante los primeros signos (las flores se vuelven dobles, las hojas se alargan), eliminar inmediatamente la planta infectada (Buckingham, 2010; Bowling, 2000).
Errores comunes en la poda
1. Error: "Pena" por las ramas viejas.
- Muchos jardineros dudan en cortar ramas viejas y gruesas, pensando que aún darán cosecha. Este es el principal error que lleva al envejecimiento del arbusto. Las ramas viejas no producen bayas grandes, sino que consumen la energía de los brotes jóvenes. Deben eliminarse sin piedad.
2. Error: Dejar muñones.
- Al cortar ramas, los jardineros a veces dejan muñones de 3-5 cm de altura. ¡Esto es inaceptable! Los muñones no cicatrizan, se convierten en "puertas" para infecciones y focos de plagas (polilla del grosellero, barrenador). Las ramas deben cortarse estrictamente a nivel del suelo.
3. Error: Poda única "al tocón".
- El rejuvenecimiento radical (poda profunda de todas las ramas) es una técnica eficaz, pero se aplica solo a arbustos muy descuidados. Si se aplica a un arbusto sano, perderá la cosecha durante 1-2 años. Para arbustos normales, es mejor usar la poda de mantenimiento anual (capítulo 4).
4. Error: Momento inadecuado.
- Podar en clima frío o húmedo (especialmente en otoño) aumenta el riesgo de infección de las heridas. La mejor época es principios de primavera, cuando el suelo se ha descongelado pero las yemas aún no se han hinchado.
5. Error: Uso de herramientas desafiladas o sucias.
- Una tijera de podar desafilada deja cortes irregulares y "deshilachados" que tardan en cicatrizar. Una herramienta sucia puede transmitir infecciones de un arbusto enfermo a uno sano. Mantenga sus herramientas limpias y afiladas.
6. Error: Falta de cuidados después de la poda.
- Después de cortar las ramas, el jardinero olvida que el arbusto ahora necesita nutrición y riego reforzados. Sin abonado, el arbusto se recuperará mal y no dará un buen crecimiento.
Resumen breve
Para que la poda de la grosella negra solo aporte beneficios, recuerde tres reglas principales:
1. Regularidad. Realice la poda cada año, no de vez en cuando.
2. Oportunidad. Haga la poda principal a principios de primavera.
3. Confianza. No tema cortar las ramas viejas y débiles. Recuerde: las ramas viejas son el ayer, las jóvenes son la cosecha futura.
Siguiendo estas sencillas recomendaciones, garantizará a sus arbustos de grosella negra salud y longevidad, y a usted mismo una cosecha estable y sabrosa durante muchos años.
Referencias
- (2003). ‘Currants and Gooseberries’, in Cornell Guide to Growing Fruit at Home. Ithaca, NY: Cornell Cooperative Extension, pp. 84-89.
- Bowling, B.L. (2000). ‘Minor Crops’, in The Berry Grower's Companion. London, UK: Timber Press, pp. 221-250.
- Buckingham, A. (2010). ‘Black currants’, in Grow Fruit. New York, NY: DK Publishing, pp. 239-246.
- Hill, L., Perry, L. (2011). ‘Ribes, Elderberries, and Other Bush Fruits’, in The Fruit Gardener’s Bible. North Adams, MA: Storey Publishing, pp. 89-100.
- Даньков, В.Васильевич., Скрипниченко, М.Михайловна., Логинова, С.Федоровна., Горбачёва, Н.Николаевна., Щербакова, Г.Васильевна., Долженко, Т.Васильевна. (2015). ‘Смородина [Currant]’, in Ягодные культуры [Berry crops]. Санкт-Петербург: Лань, pp. 101-111.
- Кривко, Н.П. (2014). ‘Ягодные культуры и технология их выращивания [Berry crops and their cultivation technology]’, in Плодоводство [Fruit growing]. Санкт-Петербург: Лань, pp. 271-317.
- Куренной, Н.М. (1985). ‘Культура ягодных растений [Berry plant culture]’, in Плодоводство [Fruit growing]. Москва: Агропромиздат, pp. 337-385.
- Потапов, В.А., Фаустов, В.В., Пильщикова, Ф.Н. (2000). ‘Ягодные культуры [Berry crops]’, in Плодоводство [Fruit growing]. Москва: Колос, pp. 408-428.
- Тарасов, В.М., Фаустов, В.В., Никиточкина, Т.Д. (1981). ‘Обрезка смородины, крыжовника и малины [Pruning currants, gooseberries, and raspberries]’, in Практикум по плодоводству [Fruit growing workshop]. Москва: Колос, pp. 298-300.
- Трунов, Ю.В., Самощенков, Е.Г., Дорошенко, Т.Н. (2012). ‘Ягодные культуры [Berry crops]’, in Плодоводство [Fruit growing]. Москва: КолосС, pp. 386-412.


