Variedades y cultivares

Actualizado: 29 Agosto 2026РусскийEnglish

1. Por qué es importante la elección del cultivar para la grosella negra

La grosella negra es uno de los cultivos de bayas más populares y poco exigentes del mundo. Se encuentra en jardines desde Europa hasta Siberia y desde Nueva Zelanda hasta América del Norte (Westwood, 1993). Sin embargo, tras su aparente sencillez de cultivo se esconde un secreto importante: la clave para una cosecha abundante y de calidad es elegir el cultivar adecuado. La selección del cultivar no es solo una cuestión de preferencia personal, sino una decisión fundamental que determinará la productividad, la salud y la longevidad de su plantación durante muchos años.

¿Por qué debe tomarse esta cuestión con tanta seriedad?

1. Realización del máximo potencial genético. Cada cultivar de grosella negra es un conjunto único de genes que determina no solo el sabor y el tamaño de las bayas, sino también la altura y la forma del arbusto, el momento de maduración y la resistencia a factores estresantes. Las plantaciones comerciales y los jardines aficionados que utilizan cultivares regionalizados y adaptados muestran sistemáticamente rendimientos de 2 a 3 veces superiores a aquellos en los que la elección del cultivar fue aleatoria (Hill & Perry, 2011). El cultivar correcto permite que la planta exprese plenamente su potencial en su parcela concreta.

2. Adaptación al clima local. La grosella negra está ampliamente distribuida, pero su resistencia al invierno y a las heladas primaverales varía mucho según el cultivar (Westwood, 1993). Por ejemplo, los cultivares creados para el clima continental de Siberia pueden sufrir los deshielos invernales en regiones más suaves de Europa. Por el contrario, los cultivares europeos con inicio temprano de la vegetación pueden no sobrevivir a los inviernos severos en las regiones septentrionales de Rusia (Потапов и др., 2000). Al elegir un cultivar adaptado a sus condiciones climáticas, reduce significativamente el riesgo de daños por heladas y asegura una fructificación anual.

3. Resistencia a enfermedades y plagas. Uno de los principales problemas en el cultivo de la grosella negra es su susceptibilidad a varias enfermedades, como el oídio americano, la antracnosis, la septoriosis y la plaga más peligrosa: el ácaro de las yemas, que es vector del virus de la reversión (Bowling, 2000; Даньков и др., 2015). La mejora genética moderna se dirige a crear cultivares con resistencia compleja a estas amenazas biológicas. El uso de cultivares resistentes es la forma más eficaz y ecológica de proteger su cosecha. El cultivo de cultivares susceptibles requerirá tratamientos químicos frecuentes y costosos, lo que reduce la eficiencia económica y la pureza ecológica de las bayas (Кривко, 2014).

4. Época de maduración y duración de la fructificación. Combinando adecuadamente cultivares de maduración temprana, media y tardía, se puede prolongar significativamente el período de recolección de bayas frescas. Los tiempos de maduración pueden diferir hasta en un mes (Даньков и др., 2015). Esto permite no solo disfrutar de bayas frescas durante más tiempo, sino también distribuir mejor la mano de obra durante la cosecha para los pequeños agricultores.

5. Destino de la cosecha. El sabor y el aroma no son los únicos criterios. Los cultivares pueden ser de tipo postre (para consumo fresco) o de tipo industrial (para procesamiento en mermeladas, jugos, vino, congelación). Las bayas de los cultivares industriales suelen tener un mayor contenido de pectinas y ácidos, lo que los hace ideales para la cocina (Buckingham, 2010). Las bayas de algunos cultivares (por ejemplo, Dikovinka o Yadryonaya) contienen cantidades récord de vitamina C y otras sustancias beneficiosas, pero pueden ser demasiado ácidas para el consumo fresco (Даньков и др., 2015).

Por lo tanto, la elección del cultivar no es solo el primer paso, sino la base del éxito. A continuación veremos qué tipos principales de grosella negra existen y cómo abordar su selección de forma sistemática.

2. Tipos de grosella negra

Antes de pasar a la elección de un cultivar concreto, conviene comprender la diversidad biológica que se esconde tras el nombre común «grosella negra». Todos los cultivares cultivados pertenecen al género Ribes de la familia Grossulariaceae (Даньков и др., 2015). Sin embargo, la base del surtido moderno no es una sola especie silvestre, sino varias, cada una de las cuales ha aportado sus propias propiedades únicas.

La especie principal – grosella negra (Ribes nigrum L.)

Esta es la especie principal que se cultiva en Europa, Rusia y muchas otras regiones. Dentro de ella se distinguen dos subespecies importantes, que difieren mucho en sus características:

  • Subespecie europea. Los cultivares de este origen suelen tener bayas más grandes y dulces, con buen sabor para consumo fresco. Sin embargo, son menos resistentes al invierno, más exigentes en cultivo y más afectados por enfermedades, especialmente por el ácaro de las yemas y el oídio (Потапов и др., 2000). Esta subespecie fue durante mucho tiempo la base del surtido industrial en Europa Occidental.
  • Subespecie siberiana. Estas plantas se caracterizan por una alta resistencia al invierno, capaces de soportar inviernos severos con temperaturas de hasta –35…–40 °C. Son más resistentes a enfermedades y plagas, y poco exigentes en cuidados. Sin embargo, sus bayas suelen ser más pequeñas, con un aroma más «astringente» o «a gato» típico de la grosella negra, y a menudo más ácidas (Hill & Perry, 2011). La mayoría de los cultivares aptos para las regiones septentrionales y continentales de Rusia, Siberia y el Lejano Oriente se basan en esta subespecie (Даньков и др., 2015).

La mayoría de los cultivares modernos son híbridos entre estas dos subespecies. Los mejoradores intentan combinar el gran tamaño y el sabor de la grosella europea con la resistencia al invierno y la sanidad de la siberiana. El resultado son cultivares que crecen con éxito tanto en climas templados como en regiones más frías.

La especie Ribes dikuscha Fisch.

Esta especie del Lejano Oriente también se utiliza en la mejora, especialmente en trabajos para crear cultivares para los territorios de Primorie y Jabárovsk. R. dikuscha se distingue por sus bayas grandes, muy altos rendimientos y resistencia a algunas enfermedades. Además, sus bayas tienen un agradable sabor agridulce. Los híbridos entre la grosella negra y R. dikuscha suelen combinar la resistencia invernal de la subespecie siberiana y el gran tamaño del fruto (Даньков и др., 2015; Westwood, 1993).

¿Qué más debe saber sobre los tipos?

No confunda la grosella negra con otras especies del mismo género que también producen bayas comestibles pero tienen usos diferentes. Por ejemplo:

  • Grosella dorada (Ribes aureum) – es una especie separada, muy tolerante a la sequía, pero sus bayas tienen un sabor menos pronunciado y se utilizan más a menudo para procesamiento. No es grosella negra en el sentido habitual (Кривко, 2014).
  • Grosella roja y blanca – pertenecen a otras especies (R. rubrum, R. sativum) y tienen características biológicas y requisitos de poda diferentes.

Así pues, casi todos los cultivares de grosella negra que encontrará en los viveros son formas híbridas obtenidas a partir de R. nigrum con la participación de especies silvestres para mejorar la resistencia al invierno o la tolerancia a enfermedades. Por lo tanto, al elegir un cultivar, es importante basarse no tanto en su origen, sino en su adaptabilidad a su región y en su reputación entre los jardineros locales.

Ahora que conocemos los «ladrillos» que constituyen los cultivares, pasemos a lo más importante: cómo elegir el único y adecuado para su jardín.

3. Algoritmo detallado paso a paso para la selección del cultivar

Ahora que comprende por qué una elección correcta es tan importante, pasemos a un enfoque sistemático. La selección de un cultivar de grosella negra es un problema que se resuelve en varios pasos lógicos. Siguiendo este algoritmo, podrá reducir su búsqueda a 2‑3 candidatos más adecuados para su jardín.

Paso 1: Verifique las leyes y restricciones locales

Antes que nada, asegúrese de que el cultivo de grosella negra esté permitido en su región. Puede parecer extraño, pero debido a que algunas especies de grosella son portadoras de la roya ampollosa del pino blanco (Cronartium ribicola) – una enfermedad fúngica peligrosa del pino de Weymouth (Pinus strobus) – en muchos estados de EE. UU. y algunas provincias de Canadá todavía existen restricciones o prohibiciones totales sobre el cultivo de grosella negra (Buckingham, 2010; Bowling, 2000). Aunque ahora existen muchos cultivares resistentes a esta enfermedad, en algunas regiones las restricciones siguen vigentes. Este es el primer paso obligatorio. Consulte a su servicio agrícola local, al servicio de extensión cooperativa o a jardineros experimentados para conocer las normas vigentes.

Paso 2: Evalúe su clima y las condiciones de su parcela

Este es el paso más importante desde el punto de vista práctico. Responda a las siguientes preguntas:

  • Heladas invernales: ¿Cuáles son las temperaturas mínimas en su zona durante el invierno? Para la mayoría de los cultivares de grosella negra, las temperaturas por debajo de –30…–35 °C son críticas, aunque existen formas más resistentes (Bowling, 2000; Hill & Perry, 2011). Si los inviernos son severos, busque cultivares creados en su región o en una de clima similar (por ejemplo, para Siberia, los cultivares del Instituto de Investigación de Horticultura de Lisavenko en Siberia) (Даньков и др., 2015).
  • Heladas primaverales: La grosella negra florece temprano y las flores suelen dañarse por las heladas tardías (Westwood, 1993). Si este es un problema frecuente en su región, elija cultivares con floración tardía que eviten las heladas. Esto es típico de muchos cultivares modernos creados en Europa y Rusia (Buckingham, 2010; Даньков и др., 2015).
  • Calor y sequía estivales: La grosella negra es un cultivo amante de la humedad, y en regiones meridionales con veranos calurosos y secos puede sufrir por sobrecalentamiento y falta de agua (Кривко, 2014). Para tales condiciones, busque cultivares con tolerancia mejorada a la sequía (por ejemplo, cultivares basados en grosella dorada o híbridos especiales tolerantes a la sequía) (Потапов и др., 2000).
  • Iluminación de la parcela: La grosella prefiere lugares soleados, pero tolera la semisombra (Bowling, 2000). Si su parcela está parcialmente sombreada, no es crítico, pero el rendimiento puede ser ligeramente inferior al de pleno sol.
  • Tipo de suelo: La grosella crece bien en suelos francos fértiles y franco‑arenosos con reacción neutra o ligeramente ácida (pH 6,0‑6,5) (Даньков и др., 2015). Los suelos pesados, encharcados y ácidos no son adecuados sin una preparación previa.

Paso 3: Determine la resistencia a enfermedades y plagas

Como ya se ha mencionado, este es un factor clave para el éxito del cultivo. Las principales amenazas son:

  • Oídio americano (sphaerotheca). Enfermedad fúngica que afecta a las hojas y bayas. La mayoría de los cultivares modernos son resistentes a ella (Hill & Perry, 2011; Даньков и др., 2015).
  • Antracnosis y septoriosis (mancha blanca de la hoja). Enfermedades fúngicas que provocan la caída prematura de las hojas y debilitan el arbusto. Busque cultivares con resistencia compleja a estas enfermedades (Cornell Guide, 2003).
  • Ácaro de las yemas y reversión (virus). Esta es la plaga más peligrosa y el virus que transmite. Desafortunadamente, hay pocos cultivares con resistencia absoluta al ácaro de las yemas, pero algunos son dañados en mucha menor medida. Estudie cuidadosamente las características del cultivar en la descripción (Даньков и др., 2015; Westwood, 1993).
  • Roya ampollosa del pino blanco. Si en su región crecen pinos, busque cultivares resistentes a esta enfermedad, como 'Consort', 'Crusader', 'Titania' (Bowling, 2000; Hill & Perry, 2011). En algunos países, estos son los únicos cultivares permitidos.

Paso 4: Determine el destino de la cosecha y sus preferencias de sabor

La grosella negra se utiliza de diferentes formas:

  • Para consumo fresco (cultivares de postre). Estos cultivares tienen bayas más dulces, aromáticas, con alto contenido de azúcar y pulpa tierna. Son agradables al paladar directamente del arbusto (Buckingham, 2010; Hill & Perry, 2011).
  • Para procesamiento (cultivares industriales). Mermeladas, compotas, jugos, vino, congelación – para estos fines son más adecuados los cultivares con bayas más ácidas pero aromáticas, a menudo con piel más gruesa y alto contenido de pectina (Bowling, 2000). Las bayas de estos cultivares conservan mejor su forma durante el tratamiento térmico.
  • Cultivares universales. Combinan buen sabor y aptitud para el procesamiento. Es la elección más popular y segura para la mayoría de los jardineros.

Paso 5: Elija las épocas de maduración

Dado que el período de maduración de la grosella negra en diferentes zonas climáticas puede ser prolongado, para el consumo personal es lógico tener un cultivar de maduración temprana, uno de media y uno tardía. Esto le permitirá cosechar durante un mes o incluso más (Даньков и др., 2015). Para los pequeños agricultores, también ayuda a distribuir racionalmente la carga de trabajo durante la recolección y evitar picos de trabajo.

Paso 6: Considere el hábito de crecimiento y la forma del arbusto

  • Altura y porte del arbusto. Los arbustos compactos son cómodos para el cuidado y la recolección. Algunos cultivares tienen porte extendido, lo que puede ser importante si dispone de espacio limitado (Hessayon, 1993).
  • Vigor. Los cultivares vigorosos pueden requerir podas más intensas, mientras que los de crecimiento débil apenas necesitan formación.
  • Resistencia al desprendimiento de bayas. Algunos cultivares desprenden las bayas con facilidad al madurar, lo que dificulta la recolección. En otros, las bayas permanecen mucho tiempo en los racimos. Esta característica suele indicarse en la descripción del cultivar.

Paso 7: Consulte fuentes locales

Recuerde que incluso el cultivar más promocionado puede no cumplir con las expectativas en sus condiciones. La forma más fiable es averiguar qué cultivares crecen bien en los vecinos o en el vivero local. Participe en comunidades locales de jardinería, asista a exposiciones y ferias. Obtener asesoramiento de especialistas locales o de viveros es el camino más directo al éxito (Cornell Guide, 2003).

Así, un enfoque sistemático para la selección del cultivar basado en estos siete pasos aumenta significativamente las posibilidades de obtener una cosecha estable y abundante de grosella negra. A continuación veremos qué base de cultivares existe en las diferentes regiones del mundo.

4. Base de cultivares en las regiones del mundo

La grosella negra es un cultivo con una riquísima diversidad de cultivares que se ha formado en diferentes rincones del mundo bajo la influencia de las condiciones climáticas locales, las preferencias de sabor y los objetivos de los mejoradores. Comprender qué cultivares se han creado para cada región le ayudará a tomar la decisión correcta.

Europa Occidental: clásicos y tendencias modernas

En los países de Europa Occidental (Reino Unido, Países Bajos, Alemania, Polonia, Escandinavia), la grosella negra ha sido tradicionalmente un cultivo industrial importante. Allí se han creado numerosos cultivares que hoy son conocidos en todo el mundo.

  • Direcciones clave de la mejora: aumento del rendimiento, gran tamaño del fruto, resistencia al oídio y al ácaro de las yemas, aptitud para la recolección mecanizada. Se presta especial atención a la creación de cultivares con floración tardía para evitar daños en las flores por heladas primaverales (Buckingham, 2010; Hessayon, 1993).
  • Series de cultivares conocidas: La serie escocesa «Ben» (Ben Lomond, Ben Nevis, Ben More, Ben Sarek, etc.) ha ganado gran reconocimiento. Estos cultivares se caracterizan por altos rendimientos, buena resistencia al invierno para su región y resistencia a enfermedades (Buckingham, 2010; Hessayon, 1993). En Polonia y Alemania se han creado muchos cultivares adaptados a las condiciones edafoclimáticas locales y aptos tanto para cultivo industrial como para aficionados.
  • Características: Los cultivares europeos suelen tener bayas grandes y dulces, aptas para consumo fresco. Sin embargo, su resistencia al invierno puede ser insuficiente para regiones con inviernos muy severos (Westwood, 1993).

Rusia y países postsoviéticos: una enorme diversidad

Página principal: Resumen de las variedades rusas de grosella negra

Rusia es uno de los líderes mundiales en superficie de cultivo de grosella negra, y la mejora genética nacional ha acumulado una vasta experiencia. El fondo de cultivares es inusualmente rico y diverso, porque las instituciones de mejora han trabajado en las más diversas zonas climáticas, desde el Noroeste hasta Siberia y el Lejano Oriente (Даньков и др., 2015; Потапов и др., 2000).

Cultivares rusos: un capítulo aparte

Fue la mejora rusa la que dio al mundo cultivares capaces de soportar temperaturas extremadamente bajas y producir excelentes cosechas. Esta dirección merece una atención especial.

  • Mejora para el Noroeste y la región Central: Aquí se crearon cultivares tan conocidos como Leningradsky velikan, Vinogradnaya, Detskoselskaya, Veloy, Poetry, Peterburzhenka, Binar (Даньков и др., 2015). Estos cultivares, obtenidos en la Universidad Agraria Estatal de San Petersburgo y en el VIR, se distinguen por su buena resistencia al invierno, resistencia a enfermedades y alta calidad de las bayas.
  • Mejora para la zona de Tierra Negra Central: En el Instituto de Mejora de Cultivos Frutales de Orel se crearon cultivares con alta calidad comercial de las bayas y resistencia a factores adversos: Orlovsky val's, Lentyay, Ekzotika, Ershistaya (Даньков и др., 2015). En el Instituto Bielorruso de Investigación de la Papa y la Horticultura se obtuvieron los cultivares Belorusskaya sladkaya, Pilot A. Mamkin, Minay Shmyrev, Pamyat Vavilova y otros, que también están bien adaptados a las condiciones de la región (Даньков и др., 2015).
  • Mejora para Siberia y el Lejano Oriente: Esta es quizás la parte más importante y única del surtido ruso. En el Instituto de Investigación de Horticultura de Siberia, M. A. Lisavenko (NIISS), se crearon cultivares que soportan heladas de hasta –35…–40 °C y producen cosechas estables. Entre ellos: Seyanets Golubki, Dikovinka, Sokrovishche, Yadryonaya y muchos otros (Даньков и др., 2015). Para el Lejano Oriente se han creado cultivares que utilizan en su genética la especie local R. dikuscha: Primorsky champion, Chernaya Lisavenko y otros (Потапов и др., 2000).
  • Mejora para las regiones meridionales: Para el sur de Rusia, donde los veranos son calurosos y secos, se han creado cultivares de grosella dorada (Venus, Lyaysan, Shafak, etc.), y se trabaja en la creación de híbridos de grosella negra tolerantes a la sequía (Кривко, 2014; Даньков и др., 2015).

El Registro Estatal de Logros de Mejora aprobados para su uso en el territorio de la Federación de Rusia se actualiza anualmente con una lista de cultivares recomendados para cada región. Basarse en este registro es la forma más fiable de elegir el cultivar adecuado para su zona.

América del Norte: restricciones y búsqueda de soluciones

En Estados Unidos y Canadá, el cultivo de la grosella negra estuvo prohibido durante mucho tiempo debido a la roya ampollosa del pino blanco. Aunque la prohibición federal se levantó en 1966, en muchos estados y provincias todavía existen restricciones locales (Bowling, 2000; Cornell Guide, 2003).

  • Dirección clave de la mejora: Crear cultivares resistentes a la roya ampollosa del pino blanco. Entre ellos se encuentran Consort, Crusader, Coronet, Titania (Bowling, 2000; Hill & Perry, 2011). Estos son los cultivares que se recomiendan con mayor frecuencia para las regiones donde hay pinos blancos.
  • Características: El surtido de grosella negra en América del Norte es significativamente más reducido que en Europa o Rusia. Los jardineros de allí deben verificar especialmente las leyes locales y elegir exclusivamente cultivares resistentes a la roya.

Nueva Zelanda y el hemisferio sur

En Nueva Zelanda, la grosella negra se cultiva a escala industrial, principalmente para procesamiento en jugos y mermeladas. El clima allí es suave, por lo que el énfasis principal está en el rendimiento, el gran tamaño del fruto y la facilidad de recolección mecanizada (Bowling, 2000; Westwood, 1993). Los cultivares adaptados a las condiciones del hemisferio sur suelen tener un origen diferente al de los europeos o rusos.

Resumen breve

La base de cultivares de grosella negra en el mundo es enorme, pero está claramente diferenciada por regiones. La regla clave: dé siempre preferencia a los cultivares creados en su región o en una región de clima similar. Para los jardineros rusos, esto significa elegir cultivares del Registro Estatal recomendados para su zona (Noroeste, Central, Volga‑Vyatka, etc.). Para los jardineros de otros países, basarse en las recomendaciones de los servicios agrícolas locales y de los viveristas experimentados.

5. Errores comunes y preguntas frecuentes (FAQ) al elegir un cultivar

La elección de un cultivar de grosella negra es una decisión responsable, e incluso los jardineros experimentados a veces cometen errores. Veamos los más comunes y respondamos a las preguntas más frecuentes para que pueda evitar decepciones.

Errores habituales

Error 1: Elegir un cultivar solo por la imagen o la descripción del sabor

El error más común es comprar un cultivar que «gusta en la imagen» o que tiene las reseñas más elogiosas sobre su sabor, sin tener en cuenta su adaptación al clima local. Un cultivar que crece bien en Krasnodar puede helarse en Siberia, y un cultivar resistente a enfermedades en Europa puede resultar indefenso frente a cepas locales de hongos en su región (Даньков и др., 2015; Westwood, 1993).

Error 2: Ignorar la resistencia a enfermedades

Elegir un cultivar solo por sus bayas grandes, pero susceptible al oídio o al ácaro de las yemas, le condena a tratamientos químicos constantes. Esto reduce la ecología de la cosecha y aumenta los costes de mano de obra y materiales. Los cultivares resistentes modernos no son un lujo, sino una necesidad para una fructificación estable (Hill & Perry, 2011; Cornell Guide, 2003).

Error 3: Elegir un solo cultivar

Incluso si el cultivar es autofértil, la polinización cruzada con otro cultivar aumenta el rendimiento y el tamaño de las bayas (Westwood, 1993; Потапов и др., 2000). Además, un solo cultivar produce cosecha en un período bastante corto. Tener 2‑3 cultivares de diferentes épocas de maduración prolonga la temporada de recolección de bayas frescas.

Error 4: Elegir cultivares demasiado tempranos o demasiado tardíos para su región

En regiones con inviernos severos y veranos cortos, los cultivares tardíos pueden no madurar y su madera puede no prepararse para el invierno. En regiones con inviernos suaves, los cultivares demasiado tempranos pueden sufrir heladas primaverales tardías. Siempre confíe en las recomendaciones de los especialistas locales (Buckingham, 2010; Bowling, 2000).

Error 5: Comprar material de plantación de origen desconocido

Comprar plántulas de mano, en mercados espontáneos, es una lotería. Puede obtener un cultivar equivocado, una planta enferma o un cultivar no adaptado a su región. Compre plántulas solo en viveros verificados o de proveedores fiables con certificados de conformidad.

Preguntas frecuentes (FAQ)

Pregunta: ¿Puede un solo arbusto de grosella negra dar frutos sin otro cultivar?

Respuesta: La mayoría de los cultivares de grosella negra son autofértiles, es decir, capaces de cuajar frutos con su propio polen (Bowling, 2000; Hessayon, 1993). Sin embargo, la polinización cruzada con otro cultivar aumenta significativamente el rendimiento, el tamaño de las bayas y su calidad. Por lo tanto, para obtener el máximo rendimiento, se recomienda plantar 2‑3 cultivares diferentes.

Pregunta: ¿Todos los cultivares de grosella negra son igualmente saludables?

Respuesta: El contenido de vitamina C, antocianinas y otras sustancias beneficiosas varía mucho entre cultivares (Даньков и др., 2015). Algunos cultivares (por ejemplo, Yadryonaya) contienen cantidades récord de vitamina C, pero pueden ser más ácidos. Otros cultivares son más dulces, pero menos ricos en vitaminas. Elija el cultivar según sus prioridades: para la salud, los más «vitamínicos»; para postres, los más dulces.

Pregunta: ¿Qué hacer si ya he comprado un cultivar que crece mal en mi región?

Respuesta: Si el cultivar es claramente inadecuado (se hiela constantemente, enferma gravemente), es mejor reemplazarlo. Muchos jardineros practican el enraizamiento de esquejes de cultivares vecinos que crecen bien: esta es una de las formas más fiables de obtener material de plantación adaptado a las condiciones locales (Cornell Guide, 2003).

Pregunta: ¿Cómo puedo comprobar por mí mismo la resistencia de un cultivar a enfermedades?

Respuesta: La mejor forma es observar el cultivar durante la temporada. Los cultivares resistentes al oídio no presentan capa blanca en hojas y bayas ni siquiera a finales del verano. La resistencia al ácaro de las yemas se puede evaluar por la ausencia de yemas «hinchadas» («debig bud») en las ramas. Sin embargo, si solo está eligiendo un cultivar, confíe en la información de los viveristas y los servicios agrícolas locales.

Pregunta: ¿Existen cultivares que no requieran ningún cuidado?

Respuesta: No existen cultivares perfectos que no necesiten cuidados. Sin embargo, hay cultivares con resistencia compleja a enfermedades y alta resistencia al invierno que requieren una intervención mínima. Estos son, por ejemplo, muchos cultivares siberianos (Seyanets Golubki, Dikovinka) o algunos cultivares canadienses y europeos resistentes a la roya (Titania). Pero incluso ellos necesitan poda y riego en años secos para obtener una cosecha estable (Hill & Perry, 2011).

Conclusión

La elección de un cultivar de grosella negra no es una ciencia complicada, sino un proceso coherente y lógico. Lo principal es dejar a un lado las emociones y abordar la cuestión de forma sistemática: evalúe el clima de su región, determine sus prioridades (sabor, rendimiento, resistencia), infórmese sobre las restricciones locales y confíe en las recomendaciones de los profesionales de su zona.

Recuerde que un cultivar bien elegido es la base de la salud de su jardín, la garantía de una cosecha abundante y su satisfacción al cultivar esta maravillosa baya. Empiece poco a poco: elija uno o dos cultivares fiables para su parcela y verá lo generosa y agradecida que puede ser la grosella negra.

En el próximo artículo de esta serie analizaremos en detalle cómo plantar correctamente la grosella negra para que arraigue rápidamente y produzca sus primeras bayas.

Referencias

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